miércoles, agosto 03, 2005

Achaca' a diario

Escribir me sirve de relajo, para desahogarme, pero nunca he escrito sobre mis penas. He escrito acerca de tallas que me han ocurrido (simpáticas de todas maneras), de lo que le ha pasado a otros, pero no mucho sobre lo que me achaca a diario.

Y claro que me achaco a diario.

Soy mamá hace 2 años 2 meses aprox. Ella es hermosa, un poco desordenada pero considerando que es bebé se lo perdono. Desde que tomé conciencia de mi embarazo, además de darme cuenta que no era infértil o estéril (lo que parece bastante raro, considerando la situación en la que ocurría esto) pensé que mi vida iba a dar un vuelco tremendo y así fue. Pero nunca me imaginé la magnitud del cambio. Y no me refiero tanto al tiempo que debo dedicarle, estoy hablando principalmente a la presión que significa ser madre soltera viviendo bajo el alero de mis padres, y con el papá de ella portándose como visitador médico: aparece una o dos veces al mes y le regala una pastilla.

Lo ideal de traer niños al mundo es que vengan a una familia conformada por papá y mamá. Pero en este caso no es así. Estoy "sola" tratando de terminar de estudiar y no controlando mis prioridades, dándole importancia a veces a cosas que no son de la relevancia que yo les doy en su minuto. Por esto, me demoro y demoro... Y esto de estar "sola" me produce angustia. Porque no tengo medios económicos propios para poder decidir qué hacer conmigo y con mi hija, porque estudiar Ingeniería quita bastante tiempo y si me dedico a trabajar, ser mamá, ser sita presi y más encima estudiar, creo que en unos meses desaparecería de este planeta (no me disgustaría la idea, si no fuera porque la Fran me necesita).

Y claro, a veces ando pateando piedras, en esos días en que todo me parece mal y no tiene nada que ver con el ciclo lunar, y mi cara lo demuestra y por más que intente sonreír no me sale porque mis cachetes se quedan estáticos mirando hacia abajo.

Le grito a todos que soy la persona más segura del planeta, y no lo soy. Me quiebro con facilidad y necesito llorar por lo menos una vez a la semana. Por esto último he tenido problemas con alguien, pero es mi manera de decirle a la vida "TE ODIO", pero tengo que aguantarte. Paradójico resultó una idea que vino a mi mente un día de depresión en mis primeras semanas de embarazo conciente "durante muchos años quise decirle adiós a la vida, y por algún extraño motivo la vida está naciendo dentro de mí"...

"El camino es tan difícil, ya me resigné a caerme mil veces, en algún momento deberé ponerme de pie y volver a caminar".