lunes, abril 24, 2006

Cartera de mujer

Tengo colección de carteras… reconozco que son mi debilidad. No tengo sueldo (ni de empleada ni de empresaria…) por lo que debo limitarme a comprar carteras baratas… pero eso no es impedimento para que ya tenga en mi poder carteras de todos los colores y formas… aunque prefiero las carteras grandes…

Me gustan las carteras grandes, para que me quepa todo lo útil y lo inútil…


Hay mujeres que usan cartera chiquitita, para el monedero (o chorito) y el celular y nada más… me cuesta mucho comprender que no necesiten andar trayendo más cosas que podría ser necesarias en algún momento (léase en tono psyco)… yo ando con mi vida a cuestas para todos lados.

Infaltable la billetera llena de boletas… ni que las estuviera guardando para participar en la Tomboleta de Sábado Gigante… (se acuerdan de ese concurso?? Me han dicho vieja y rancia por acordarme de cosas que daban en la tele cuando mis compañeros aún ni hablaban… pero yo sé que ustedes sí saben a qué me refiero).

Mi monedero de jeans con flores bordadas de Casa&Ideas (voy a cobrar por publicidad) en el que cabe la cajetilla de cigarros junto con el encendedor, pero que habitualmente cumple su función de guardar monedas… Cuando necesito pagar fotocopias nunca tengo monedas chicas y cuando quiero comprarme un super8 me faltan las de $100. Pero aún así cumple bien su función y por eso lo quiero tanto… (Tenemos esa típica costumbre de encariñarnos con esas cosas que a vista de los hombres son reemplazables por una nueva al momento de perderse o romperse… pues no… no cambio por nada mi monedero ni mi billetera).

El teléfono celular… no creo que sea necesario dar detalles, pero los daré igual… no saca fotos, no tiene sonido polifónico, no tiene pantalla a color… pero está lleno de mensajitos de texto con cariño y lleno de llamadas maravillosas e inolvidables… con eso me basta.

Los lentes

Llaves de la casa, del auto, de la oficina del Centro de Alumnos…

La calculadora grande… porque no es de esas de bolsillo, es de esas cototas que ocupamos los cuadrados de ingeniería… y toda la challa inútil pero que no debe faltar por ningún motivo: Labial, bolsito con cepillo de dientes y “cositas femeninas varias”. El otro labial, el que deja los labios brillantes… la crema de manos, crema de cara (por si acaso)… pañuelos desechables envasados y usados, chicles, cigarros, dos encendedores, algún pinche, la polvera para echarse una manito de gato a mitad de la tarde… tapa-ojeras, pendrive, estuche con lápices, libreta telefónica, jabón sin agua, boletos de micro y miles de monedas sueltas…

A veces incluso ando con el chupete de la Fran¿ven ahora por qué me gustan las carteras grandes para el día a día? Sólo me falta andar con botiquín y costurero…

Para salir a carretear, no hay problema… llevo lo “indispensable”… monedero con carnet de identidad, licencia (vaya o no en auto… por si alguien me quiere pasar las llaves), plata (obvio) , llaves de la casa, un labial, cigarros, dos encendedores y pañuelos…

Para comprar en un negocio dejo la tremenda fila atrás porque nunca encuentro nada, aunque paradójicamente ando trayendo de todo… al final termino sacando todo y dejando a la vista todos esos “secretos” que esconde una CARTERA DE MUJER… Es el precio que pago por ser una maniática de andar trayendo de todo encima…