viernes, diciembre 25, 2015

Navidad :D

En estas fechas hay una sensibilidad particular en el ambiente. 

Situaciones
Muchos entregan sus mejores deseos de amor, algunos se vuelven nostálgicos, otros se juntan con sus seres queridos y otros quisieran hacerlo pero se encuentran lejos, algunos se reconcilian después de estar peleados, se reúnen familias aunque se lleven mal entre algunos miembros, padres separados se reúnen para estar con los hijos y otros añoran a los que ya no están... hay un sinfín de situaciones que se dan para Navidad y Año Nuevo y no en otras fechas... es curioso. 

Sensibilidad
A mí me pone sensible, no llorona, dije sensible. Me pongo a reflexionar sobre los que no tienen. Me siento una privilegiada. Me apena que haya niñas y niños que creen el Viejito Pascuero y éste les falla con su regalo. Imagino qué pensará un niño que pide una bicicleta y no la recibe, y ve que otro sí... ¿Cómo entiende un niño esa disparidad? Un pequeño no entiende por qué otro sí y él no. Me da pena esa cuestión. En serio que sí. ¿Cómo no va a crecer pensando en la injusticia? Insisto que me siento una privilegiada... y mi hija también lo es.

Reunión
Por otro lado, me alegra ver las fotos que publican en redes sociales mis amigos y conocidos con sus familias, celebrando la Navidad, la comida, el almuerzo de hoy, reunidos en función de la familia, el cariño, el amor... incluso por cumplir. Pero reunidos al fin. A la casa de mis papás llegaron mi abuela, tía y su pololo. Al menos se hizo un lote más grande, aunque todo tranquilo...Una Navidad sin mi hermana mayor ni mi cuñado...Se siente la ausencia... Me gustaría pasar una fiesta de Navidad con haaarto ruido, conversa y bailoteo. Nunca se ha dado así en mi casa. Espero alguna vez tener una familia así. 

Regalos
Armé el arbolito hace una semana. No había tenido tiempo antes. No me enloquece esta fecha. En realidad estaba apestada desde antes de ir a comprar. Ya llevo medio año sin encender la tele así es que no supe de ofertas, descuentos ni picadas para comprar. Decidí hace dos días qué iba a regalar y punto. Fui a última hora, pero logré salir airosa del paso con regalos dedicados y especiales para uno de mis "regalados". Los regalos que recibí, fueron especiales. Me encantaron, partiendo por el amplificador con micrófono, audífonos, libro, perfume. Maravilla. No hay quejas.

Deseos
Deseo seguir siendo feliz como soy y me siento hasta ahora. Quiero seguir viendo a mi hija crecer tan linda, sana y amorosa conmigo. Deseo seguir viendo a mis padres sanos y juntos. Quiero que mis hermanas sean felices y cumplan sus sueños. Quiero que mis amigos estén contentos. Quiero mantener la estabilidad que tengo, me encanta mi trabajo. De verdad que espero que la vida me siga sonriendo... pero de eso hablaremos en el post del día de mi cumpleaños que viene pronto.

Les dejo un videito que grabé de regalo...



jueves, diciembre 17, 2015

No tolero

A pesar de ser bastante ansiosa, me he dado cuenta que tengo una paciencia infinita. Pero esa paciencia tiene límites que veo superados en algunas situaciones que me dejan descolocada.

No tolero la violencia
Me supera la violencia espontánea de la gente. Eso de ponerse a pelear por cualquier cosa, ya sea porque se coló alguien en la fila del supermercado o porque alguien falló en algo en el trabajo. Entiendo que uno se pueda molestar, pero de ahí a reaccionar de forma violenta, tanto con voz alta o, peor, al punto de atacar físicamente a otro, no está en mi esquema mental. No lo tolero.
No puedo decir que soy un ángel y que no soy buena para reclamar, sería desconocerme por completo. Pero no soy violenta. Soy directa y clara... ya ya, a veces irónica y despectiva, ya y también odiosa, pero no violenta, ¿ok?

No tolero la discriminación
No logro procesar en mi cabeza la discriminación por color de piel, etnia o nacionalidad. Me molesta cuando hablan mal de los inmigrantes, sobretodo cuando se trata de latinoamericanos, porque habitualmente todos se creen gringos y no se miran al espejo. En este país somos casi todos mestizos, así es que no se las den de caucásicos. Me llega a dar risa escuchar a tipos de piel morena hablando mal de los mapuches, peruanos, bolivianos, colombianos o ecuatorianos. No sé qué se creen. Esa wea no la tolero.
Igual encuentro fea a la gente fea. No puedo decir de que no me desagrade la gente desaseada o los guatones sebosos. Pero no tiene mucho que ver con el color de piel... tiene que ver con las costumbres o hábitos.

No tolero los malos hábitos
Hay algunas situaciones que con el tiempo me empezaron a dar lo mismo. Por ejemplo, no poner los codos en la mesa o almorzar en pijama. Me da lo mismo. Pero no me da lo mismo algunos hábitos asquerosos que tienen algunos como escupir en la calle o que andan meando en los postes. No tolero que alguien empuje la comida del plato con los dedos, aunque no me molesta que chupeteen el hueso de la chuleta con las manos... jajaja. Me estresa que la gente cruce a mitad de cuadra, pero ya entendí que no puedo cambiar la cultura, a lo más puedo reclamar.
Tengo el mal hábito de llegar atrasada a todos lados. Eso de la puntualidad no va mucho conmigo, siempre me atraso por A, B o C motivos. Eso no me lo tolero, es un pésimo hábito.

No tolero las desubicaciones
Me carga que me llamen números desconocidos después de "la hora prudente" o muy temprano en la mañana (en general soy mala para hablar por teléfono, me canso, prefiero los chats que dan más libertad en tiempo y acción). ¿Cómo no piensan que uno puede estar ocupado? Me pasó varias veces con el celular del local, que por más que cortaba volvían a llamar los wnes desubicados, 9, 10, 11 de la noche... pensaba ¿qué pensarán estos locos? ¿Que no tengo vida? O esas personas que la cagan preguntando por la pareja de alguien cuando la cuestión se acabó hace ene... ¿a quién no le ha pasado? jajaja. Y lo que no tolero, porque lo encuentro enfermo de ordinario, es que me griten el nombre en la calle de una cuadra a otra. No, no y no.
No puedes hablar de religión y política de forma despectiva con gente que no conoces o que recién estás conociendo. No debes hablar de tu ex marido (o señora) con otras personas delante de tu pareja actual... ¿qué es eso? No debes burlarte de la forma de hablar de las personas delante de ellas, a menos que sea alguien de mucha confianza.

No tolero la falta de empatía
No hay cuestión más odiosa que escuchar a personas hablando de los pobres o de los mapuches, generalizando como si supieran lo que ellos viven. Yo no lo he vivido, pero creer que TODOS los pobres son así porque les gusta o porque quieren, o pensar que TODOS los Mapuches son borrachos, lo encuentro una mierda... Me cansan las opiniones del resto sobre otras personas. Soy más de la idea de opinar sobre historias, más que de juzgar a las personas por sus decisiones. Que los que se dediquen a opinar se consigan una vida. En serio. No tolero los cahuines. Leí por ahí algo como esto: "antes de opinar sobre mí, primero averigua lo que he vivido". Empatizar con las personas permite mejores relaciones interpersonales. De eso no hay duda. No puedes ponerte a hablar de todos tus logros económicos delante de gente que no puede. Eso es rasca y desubicado (volver al punto anterior).

Y por último, pero lo más importante...

No tolero la mentira
Tiendo a confiar. Soy tan lesa, que siempre confío... aunque he aprendido a no confiar tanto. Y por lo mismo, me desilusiono enormemente con las personas que me mienten, sea por el motivo que sea. Cuando descubro que me han mentido, sufro. Sufro porque yo no miento, puedo omitir, pero no mentir descaradamente, se me notaría a kilómetros.  Por lo mismo, no entiendo cómo alguien puede engañar a quien aprecia. Lo mismo aplica para la infidelidad. No está en mis esquemas. Prefiero la verdad, aunque duela. No tolero la mentira, definitivamente no.

Como ven, de a poco me voy convirtiendo en una vieja JULIA. jajaj... 

miércoles, noviembre 18, 2015

El mundo se cae a pedazos

El atentado en París me dejó mal. También me han dejado mal los atentados en Siria y la guerra permanente en la franja de Gaza. Estuve muy descompuesta cuando mostraron la imágenes de la matanza de los estudiantes en Kenia y también confundida con el secuestro de las niñas en Nigeria.

Me pregunto, como muchos, ¿hasta cuándo? Bajo mi mirada completamente apolítica, sin religión  e incluso un poco ignorante, me cuesta comprender cómo los seres humanos nos destruimos entre nosotros, por poder, por obtener algo mayor... No sólo estas guerras que son potentes, que traspasan las fronteras y que afortunadamente no llegan a nuestro continente, nos hacen daño. También ocurre una mini guerra a nivel local, donde ves que los políticos de nuestro país no son capaces de ponerse de acuerdo por un bien común para todos, donde reina la convicción política por sobre los intereses de la comunidad. Se transmite en los medios esa permanente sensación de miedo a salir a la calle, de tener cuidado con cuanta persona se te cruza porque te puede asaltar, te puede robar el auto... ya no estamos a salvo de nada. Siempre habrá alguien que quiera hacerte daño, de forma planificada o espontáneamente, al parecer la vida siempre está pendiendo de un hilo.

La vida humana es tan frágil, un día estás, al otro no. Tengo una mirada demasiado romántica de la vida, me he vuelto sensible con los años, y estas guerras, estos atentados a personas inocentes me inquietan, me hacen pensar. No podemos seguir haciéndonos daño entre nosotros por cosas superfluas. Creo que es necesario comenzar a dar más abrazos, a decir más "te quiero" a quienes realmente lo merecen. Sueno demasiado cursi de repente, pero estoy convencida de que si no hago lo que quiero ahora, quizás no lo pueda hacer nunca. 

Creo que nunca voy a poder entender los ataques suicidas. Puedo entender el suicidio como una decisión de no querer seguir viviendo, los motivos pueden ser miles. Es terrible también no poder hacer nada para evitar que alguien tome una decisión así. Pero ¿ataques suicidas? ¿Por qué alguien se mata llevándose consigo a otros que no tienen nada qué ver? 

Ese tipo de frases me dan vueltas. ¿Con qué derecho alguien mata a otro? No quiero profundizar en razones de venganza, pena de muerte, y afines, estoy hablando de lo que sucede en un día normal, con gente "normal", en un estado "normal", donde en estricto rigor no debería pasar nada malo.

"Están los que piensan sólo en destruir, están los creen que todo es en vano y que el mundo va a morir. Estamos nosotros para despertar un sueño perdido, un sueño que todos podemos realizar" Alberto Plaza - Que cante la vida

Matas en nombre de tu Dios. El mismo Dios en el que creen las otras religiones. El mismo ser que supuestamente creó al humano, con distintos colores, tamaños y culturas... culturas que separan en vez de unir. Como no soy creyente, me es más difícil entender el fanatismo. Sólo entiendo que no estamos en el mundo para hacernos daño. Tampoco me explico para qué estamos en el mundo, pero ya que estamos, habrá que dar lo mejor de cada uno y establecerse metas para ser felices. Me volví a poner romántica, pero no sé bien qué esperar de la vida. 

"Nothing to kill or die for and no religion too. Imagine all de people living life in peace" John Lennon - Imagine


El mundo se cae a pedazos, agotamos nuestras fuentes de recursos, no nos importa cómo van a vivir nuestros descendientes, nos da todo lo mismo, ignoramos al del lado, a nuestros vecinos. Somos individualistas, es la única forma de sobrevivir. Los altruistas son pocos  e incluso de ellos la gente se aprovecha. La infancia es la mejor etapa del ser humano, ojalá pudiéramos mantenernos pensando como niños por toda la vida. El mundo sería muy distinto.

Nacemos como seres frágiles, necesitados de otros humanos para poder crecer. No estamos solos. No lograré nada escribiendo este artículo, no voy a lograr la paz mundial, ni que dejen de pasar los horrores que pasan, sólo transmito un mensaje a quien quiera leerlo. Nadie merece morir sin saber al menos por qué... y si muere en el sueño, al menos se cumple la ley de la vida... encenderse y apagarse.



martes, noviembre 17, 2015

Cosas no aburridas para ser muy feliz

No es una novela. No es un libro de autoayuda. No es un cómic. Sólo es un compilación de muchas ideas con ilustraciones de cosas para hacer y no aburrirse... o cosas que no son aburridas y que te podrían entretener. Más aún, te hace recordar de situaciones que son entretenidas, que sabes que lo son porque lo has hecho alguna vez y no se te había ocurrido hacerlas de nuevo. Incluso, al leer una imagen, te das cuenta que hay cosas que al hacerlas son tan agradables, que te evocan emociones y sensaciones.

Es un libro con matices de ternura, muy naif, Yo no lo habría comprado, pero llegó a la casa para quedarse y revisarlo de vez en cuando. Les comparto algunas fotos que me gustaron... hay muchas páginas más.  

 Me quedo con ir a ver el mar y cantar a grito pelado...


Untar el pan la yema del huevo frito, escapar espontáneamente, ir de picnic con alguien especial, amar un lugar encantador y visitarlo periódicamente y celebrar todos los éxitos... me quedo con todas.


Dar y recibir abrazos cariñosos. A veces cuesta, pero es confortante. 


Releer un libro favorito y revisar fotos de recuerdos... 


Escuchar una canción que me gusta mil veces en el día lo he hecho toda la vida. Soy súper pegada con eso. Celebrar todo lo celebrable, me encanta.


Ufff... aprender de los errores. Cada día es un nuevo comienzo.


Tips de resiliencia.


Amarse por sobretodo. Es posible y obligatorio.


Esta es la página de la subida de autoestima :D


Cómo me gustaría aplicarlo. Lo he hecho antes, pero el porrazo es muy fuerte. Me he vuelto cautelosa.


Reponedor.


Me encanta reír, aunque me vea poco fina, me gusta reír a carcajadas.


El eterno conflicto... 



domingo, noviembre 15, 2015

Soledad

Hace un par días hablé de mi libertad. Hoy comentaré sobre mi soledad.

Me he vuelto bastante solitaria. Tengo a mi lado a mi familia, pocos pero buenos amigos, muchos conocidos, otros varios conocidos reconocibles a través de redes sociales y sería. 

"Vivo sola con mi hija", le dije a la terapeuta. Me dijo "¿Cómo dices que vives sola, si vives con ella? ¿Cuántas personas deben vivir en una casa para que los integrantes no se sientan solos?". Tenía toda la razón. No vivo sola... Pero la soledad de la que hablo en este artículo tiene otro matiz.


Me reconozco en exceso sociable, me gusta conversar, conocer personas, compartir con los compañeros de trabajo, con mis vecinos y de vez en cuando, con apoderados del colegio. Sin embargo, siempre estoy sola. Hago todo sola, llevo mi negocio sola, voy al supermercado sola, manejo sola. Paso mucho tiempo en solitario y si bien, me gusta tener mi espacio, en ciertas ocasiones, me aburro. Quisiera salir, ir a la playa, caminar por el parque, tomarme un sour, ir a un concierto, ir a una exposición de pintura, ir al teatro, cocinar un banquete, andar en bote, salir a patinar... pero ¿saben? Me da lata hacerlo sola. Siento que me falta un partner. Una amiga o un amigo al que pueda llamar cuando quiera y que quiera apañar en estas aventuras, que son bien simples, pero que por no hacerlo sola, no las hago. Ya no soy la joven de 15, ni de 20, ni de 25 años que disponía de tiempo abundante para el ocio. Los espacios de ocio para mí son sólo los fines de semana o después del trabajo en la semana, espacios en los que podría aprovechar de hacer todo esto que menciono, pero me da lata porque andar sola por la vida ya se me empieza a volver abrumador.

Conversaba con una amiga sobre lo complicado que se vuelve compatibilizar los tiempos con los demás para poder reunirse. A veces pasan meses en los que no ves a una persona porque tú no tienes tiempo o el otro no tiene dentro de la semana para juntarse y los fines de semana que habitualmente son familiares, tampoco lo permiten. Llevo varias semanas intentando ir a ver a una amiga y por mil motivos no hemos podido ponernos de acuerdo. Esa extensión de los tiempos me inquieta... me voy a poner las pilas con esa visita prometida. 

"La soledad me trastorna, es una jaula de cristal, la soledad me da libertad, ya me he cansado de volar tanto"...
"C'est bizarre cette cage qui me bloque la poitrine, je ne peux plus respirer, ça m’empêche de chanter"...
"No, no one's knocked upon my door for a thousand years or more"...


Lo rescatable de andar sola por el mundo es que nadie me hincha, nadie me molesta, nadie me restringe, nadie me prohíbe, nadie me juzga, nadie me controla, nadie espera nada... pero no es sano tampoco pretender que esto sea lo normal. Disfruto la soledad, sin embargo, no siempre es así... A veces quisiera un abrazo, un beso, un cariño, un apretón de manos, una conversación profunda, un "me acordé de ti", una invitación... Eso nutre el corazón y no quiero convertirme en una roca. Dudo que así sea, porque soy en exceso sensible, pero igual digo que no quiero, para que no pase. 


viernes, noviembre 13, 2015

1 año de libertad

Podrán pensar que estoy pegada con el tema... no he olvidado, eso es lo que pasa. No he olvidado que desde que decidí de una vez por todas abandonar la vida que estaba llevando, recuperé mi libertad, re-descubrí la felicidad, las ganas de vivir y sobretodo la confianza en mí misma.

Abrí los ojos a la realidad, por más que me dijeron que estaba inmersa en una relación poco productiva, con una persona que se dedicaba día tras día a hacerme sentir que estaba equivocada, que hiciera lo que hiciera no era suficiente, controlando cada paso que yo daba, manipulando las situaciones a su favor, buscando siempre un motivo para discutir, aunque se tratara de cosas domésticas y muy simples... Entendí que cuando eso pasa, es cuando se debe poner el punto final y buscar horizontes hacia otros lados. 

Siempre he dicho que las relaciones de pareja son voluntarias. Nadie obliga a nadie a estar con alguien. Es una decisión personal que no debe ser influenciada por los demás. Por lo mismo, es que si es voluntaria, entonces las dos personas que la conforman deben sentirse a gusto, porque para estar pasándolo mal gratuitamente, es mejor estar solo. Pero pucha que me costó dar el gran paso.

Este año de libertad me ha mostrado que no hay que dejarse llevar por los impulsos. Que las relaciones de pareja deben trabajarse, que no es llegar e involucrarse con alguien, antes se debe conocer un poco más sobre sus costumbres, sus gustos o sus mañas. Al comienzo todo es lindo, pero el día a día muestra cómo son las personas en realidad y en serio que no estoy para aguantar a nadie que tenga muchos conflictos internos, ni personas inseguras, ni víctimas de la vida, ni mentirosos, ni celosos-celópatas, ni controladores, ni moralistas, ni nada. No estoy dispuesta a aguantar nada que pase a llevar lo que yo considero sano de una relación... y ¿qué es ser sano? Permitir que cada cual tenga sus espacios, no pasar a llevar los espacios del otro y que haya confianza plena en la pareja. De eso se trata ¿o no? 

Cuando crees que todo ha terminado, siguen apareciendo cosas del pasado que florecen de vez en cuando: deudas, conocidos, amigos en común que toman partido. Es triste enfrentarse a alguien que quisiste, pasar a ser enemigo de alguien con quien compartías la vida. Cuesta cerrar las etapas, no es tan simple como dar vuelta la página y punto. El caso para mí está cerrado. Pero nunca olvidado. De los errores se aprende y espero nunca más tener que vivir algo así. Ya sé ver las señales, ya tomé conciencia, ya sé lo que quiero y qué espero para mí. Si es necesario vivir sola, lo haré. No hay necesidad de buscar, la vida da tantas vueltas, que cuando menos lo esperas, gira en la dirección correcta. 

Lo más loable: soy libre!





martes, octubre 27, 2015

Siutiquerías y rasqueríos

Estuve leyendo Cuicoterapia y salieron a la luz un montón de situaciones que me parecieron familiares desde varios puntos de vista, del cuico, del siútico y del rasca.


Menciono algunos situaciones y frases típicas que veo a menudo y que podrían considerarse siúticas y/o rascas, pero que a medida que convivo con ellas, las he ido internalizando, aceptando sin darme cuenta (o sigo rechazando porque definitivamente no tengo ese gen de tolerancia en mi ADN):

- La famosa palabra "provecho" cuando otros están almorzando, la escucho a menudo y en realidad, a pesar de saber que va con la mejor de las intenciones, me carga.

- Decir "feliz,feliz" entre los párrafos del cumpleaños feliz. Los niños la ocupan en los cumpleaños que se hacen mi negocio.

- Decir "haiga" en vez de "haya"... no hay tolerancia ante algo así.

- El resbaleo intenso de la "ch"... se entiende, se entiende.

- Poner nombre de artistas gringos de moda a los hijos que no combinan con el apellido ni por si acaso (y peor es escribirlo tal como suena)... no logro entenderlo y siempre me va a dar risa.

- Fantasear con parecerse a alguna mina o mino de farándula. O sea ¿What?. ¿Te quieres parecer a la Luli o a algún futbolista? Next. 

- Usar calzas color carne con polera corta. Es lo más espantoso que se haya inventado. Las minas parecen que andan a poto pelado. Por fa, no las usen, a menos que sea con alguna polera larga o mini vestido.

- Limpiarse los dientes con los dedos en público. Está de más decir que es asqueroso.

- Estar en una terraza de algún pub y que un desconocido te pida un cigarro para vender. O sea jelouuuuuu. Compra cigarros antes de salir.

- Comer sobre el mantel y no usar plato... Si tiene loza, úsela. 

- Maquillarse en la micro o en colectivo. Si salió apurada, se entiende. Yo me maquillo en los semáforos... 

- Leer en Whatsapp cómo la gente no sabe escribir (y aceptarlo sin tener una crisis de pánico). De a poco voy aceptando, pero igual me dan unos temblores raros cuando leo aberraciones intolerables.

- Leer correos de pega con una redacción y siutiquería que no se entiende si la persona no está pensando mientras escribe o quiere parecer clever y no le resulta. Cuando redacte, piense que no está conversando y los gestos de sus manos no se ven. Sea claro y ocupe la ortografía y puntuación como corresponde. A veces, no se entiende lo que quiso decir.

- Pronunciar pésimo palabras en francés tratando de dárselas de que sabe. No sea siútico y mejor dígalas tal como las lee.

- "Ganarse". Ya lo sabemos... es lo peor de lo peor. Una persona que lo dice, queda marcada para siempre dentro del círculo de personas que no lo dice. Entre sus pares, obviamente, no se dan cuenta.

- Decir "hacer el amor"... demasiado siútico

- Ir "a médico". En rigor la frase es ir AL médico o al doctor. Aunque me carga decir doctor, igual lo digo.

- "Sacar" un refrigerador, prenda de vestir o cualquier cosa que pueda comprarse con crédito en alguna tienda

- "Mejorarse" para decir que una mujer va a tener la guagua... no es enfermedad la cuestión

- "Ir a colar", "hora de colación"... Jamás podría decirlo. Según yo, se dice "ir a almorzar", "hora de almuerzo".

- Que te digan "mamita" o "mi niña"... me carga, ME CARGA. 

Hay varias más... por ahora dejo éstas.




lunes, octubre 19, 2015

Transformación del reloj

El reloj de la cocina era fome. Ha estado colgado en el mismo lugar desde que llegué a mi casa... hace más de 4 años.

Se me ocurrió que podía mejorarlo usando la técnica del découpage aunque la que yo ocupé es lo más básico de lo básico. Tengo una infinidad de materiales y herramientas para hacer manualidades y dentro de ellas, están las servilletas que compré en una feria de Materia Prima (también las puedes obtener en el Easy, el Jumbo o en alguna tienda especializada en materiales para manualidades).

En primer lugar, obviamente necesitaba el reloj:


 Como ven , es un reloj bastante simple. 


Lo abrí por la parte posterior sacándole los tornillos.


Quedó abierto y separé las partes.


Le quité las agujas para poder trabajar sobre la base lisa, teniendo en cuenta que sobresale el soporte de las agujas.


Elegí una de las servilletas que tengo en casa para poder pegarla sobre la base lisa.
Usé cola fría con un pincel empapado en agua y con pequeños golpecitos fui adhiriendo la servilleta en la superficie. Y voilà!  


Volví a poner todas las piezas en su lugar, No fue necesario pintar los números porque la servilleta es delgada y se translucen.

Sólo me queda la duda si dejar la madera de ese color o considerar pintarla blanco o celeste... será para otra ocasión

Cambié un reloj fome y aburrido, por uno con estilo, personalizado y único. Mío.


miércoles, septiembre 23, 2015

Me gusta trabajar

No me gusta mucho levantarme temprano, soy bastante floja para soltar las sábanas, pero a pesar de ese primer esfuerzo en la mañana, el resto del día lo disfruto. Me di cuenta que me gusta trabajar. 

Obviamente me encantaría vivir en una playa tomando sol o disfrutando de la naturaleza, pero hay que trabajar para poder hacer eso en un corto periodo de tiempo en la vida. Lo bueno, es que me di cuenta que me gusta hacer lo que hago. Las lucas no vienen solas, por lo que hay que dedicarse a ganarlas, y hacerlo bien. Y si además puedo disfrutarlo, mejor aún.

Me encantaría, como lo he dicho en otras ocasiones, poder sacar adelante mi negocio, pero con lo que lleva en este tiempo, al menos ha dado frutos interesantes y los clientes lo valoran. Mi tienda virtual va tomando fuerza de poco, así es que los frutos, a pesar de ser poquitos, se pueden cosechar.

Me gusta trabajar, me gusta estar activa. Me gusta dame cuenta que el esfuerzo tiene recompensas, sobretodo hoy que me di cuenta que lo que he hecho hasta ahora, laboralmente hablando, ha permitido que sigan habiendo ofertas para mí. 

Me gusta conversar con la gente que va a ser beneficiada con los proyectos en los que trabajo. De esto, tengo poca experiencia, pero sé que lo poco que he logrado hasta ahora, permitirá que más adelante sepa enfrentar nuevos desafíos. La participación ciudadana es importante al momento de intervenir calles o sectores en el área de la construcción, porque implican molestias provisorias, desvíos, cambios en la forma en que la gente hace sus quehaceres diarios, pero al fin y al cabo, es un beneficio que obtienen para mejorar su calidad de vida, o bien, les mejora el barrio de alguna forma. Por esto, hay que tratarlos bien mientras duran los trabajos, escuchar sus inquietudes y resolver sus dudas. La idea es que toda la comunidad esté en paz y sobretodo en conocimiento de lo que se está haciendo. La empatía es fundamental. 

He aprendido de a poco a tratar con clientes, algunos muy amables, otros muy difíciles, sin embargo, lo importante es que de una u otra forma, queden satisfechos. Algunos definitivamente no quieren quedar satisfechos, pero en realidad, también se aprende con el tiempo que no se puede dar el gusto a todo el mundo, por más que se hagan los mayores esfuerzos. 

Me gustan los sistemas de gestión. Me gusta eso de tener todo ordenado, a pesar que con mis asuntos personales no soy muy ordenada y dejo todos los papeles por aquí y por allá. Por el contrario como obra el resto, yo cuido más lo que no es mío, que lo mío, sobretodo cuando hay platas y documentos de por medio.

Me gusta que las cosas salgan bien. Soy cuadrada para ciertos temas, pero también hay que ser tolerante. Si digo que no muevan algo y lo hacen, me molesto, pero luego entiendo que quizás la persona que lo hizo, lo hizo con alguna buena intención... eso ya parece maña de vieja.

Como dije al comienzo, me cuesta levantarme en las mañanas, pero una vez afuera de la cama, el día comienza lleno de energía. Me gusta trabajar, me gusta lo que hago. Por ahora, estoy en plenitud laboral. 


martes, septiembre 15, 2015

El destino


¿Será verdad que nuestro destino está escrito? Me cuesta creer que esto puede ser cierto. A medida que pasa el tiempo (y mi vida) me doy cuenta que aparecen personas y ocurren situaciones que tal vez si hubiera sabido que iban a ocurrir las podría haber evitado, o bien, por el contrario, de haber tenido conocimiento que por hacer tal o cual cosa hubiese logrado un objetivo, mejor habría hecho un esfuerzo para obtener el beneficio.


Uno se va encontrando con personas en la vida que de una u otra forma te marcan. Para bien o para mal. Uno no elige dónde nacer, pero sí puede decidir (dentro de las posibilidades) cómo vivir la vida. Se te cruzan individuos que pueden provocarte alegrías inigualables y otros que te dejan heridas que solo sanan cuando pasa el tiempo y logras perdonar (u olvidar). A veces nos equivocamos en las decisiones. Si el destino estuviera escrito... ¿habría alguna forma de tomar otro rumbo para evitar tomar esas decisiones erradas? Por otro lado, me pregunto por qué a veces decidimos vivir de forma amarga en vez de disfrutar lo simple de la vida. ¿Por qué intoxicarse con relaciones tortuosas?, ¿por qué trabajar en trabajos que no nos satisfacen? ¿Por qué una simple decisión puede traerte satisfacciones o problemas? ¿Cómo saber dónde no pisar para evitar caerse? 

Me gustaría tener una bolita de cristal y tener la capacidad siempre de tomar las decisiones correctas que me permitan no pasar malos momentos, que me indique dónde no caminar, dónde no entrometerme, dónde acertar. No me interesa conocer los números ganadores del Loto, sólo sería bueno tener claridad en lo que viene... esa incertidumbre del futuro a veces me mata. Me mata tanto que he decidido que el momento de vivir es ahora ya. Suena un poco lógico, pero en realidad no es tanto obvio. Me enseñaron a ahorrar para el futuro, a ser previsora. Lo soy, pero también siento que si no arriesgo ahora, no voy a disfrutar lo que tengo sino que lo que quizás alguna vez podría obtener. Y si no alcanzo? ¿Y si mi destino está definido hasta poco plazo y no soy la longeva que pretendo ser? Es ahora en que vivo. No sé si las decisiones de ahora sean las correctas. Nunca sabré. Creo que nadie lo sabe. 

Escuché una vez en TV que el ser humano es el único ser vivo que tiene conciencia sobre la muerte. El resto de los animales vive el día a día. No tiene miedo a la muerte hasta que le toca. Yo sí le temo a la muerte, pero en el sentido de o alcanzar a vivir mi tiempo de la forma en que quiero. He estado leyendo sobre meditación y cómo alcanzar estados de plenitud. Tomar conciencia de lo que nos rodea es el primer paso. El resto es aprender a vivir luego de tomar de conciencia... 

Hay que soltar todo lo que daña, soltar lo que no aporta a la felicidad. Despojarse de aquéllos que no le dan valor a tu vida y acercarse (y mantener) a aquéllos que te entregan cariño y se preocupan por ti. Lo único claro es que como no hay certeza sobre el futuro, hay que hacerse camino de la mejor forma posible para llegar al final con la menor cantidad de heridas y feliz. 

miércoles, agosto 26, 2015

Madurez


Una persona madura se asocia generalmente con la edad. Algunos la alcanzan desde muy jóvenes cuando deciden hacerse cargo de sus propias vidas o de su familia. Otras la alcanzan después de los 30 cuando deciden establecerse en algún lugar fijo para vivir, cuando logran la estabilidad laboral o económica que les permite vivir tranquilamente y sin pensar en "niñerías". Otros no lo logran nunca y viven permanentemente en un estado de indecisión e inestabilidad como en la adolescencia.




Algunas personas a veces tienden a ser infantiles, a pesar de haber alcanzado la madurez emocional. No veo lo malo en ello, siempre y cuando se trate de vivir la vida de forma entretenida sin dejar de cumplir los deberes y responsabilidades propias de la adultez. Juguetear, reír a carcajadas, bailar o saltar cuando eres adulto, no son sinónimo de ser inmaduro. Se trata de entender que la vida debe vivirse conscientemente feliz.

Estuve leyendo sobre madurez emocional y hay algunos puntos que quisiera rescatar de lo que me pareció es lo más cercano a la definición de madurez.

Se define en la RAE la madurez como:
1. Sazón de los frutos (para este caso no tiene ninguna importancia)
2. Buen juicio o prudencia, sensatez.
3. Edad de la persona que ha alcanzado su plenitud vital y aún no ha llegado a la vejez.

No basta con presentar solo estas definiciones que son bastante básicas cuando se trata de hablar de madurez emocional. Me quedo con la segunda. El buen juicio, la prudencia y la sensatez son para mi gusto lo básico en términos de madurez. 

- Saber tomar las decisiones correctas en los momentos adecuados, basados en la experiencia.
- No caer en el juego del empate con otras personas. Entender que tener una opinión no significa ser dueño de la verdad.
- Amar la libertad y respetar los espacios ajenos. 
- No ser posesivo con las personas sino que saber compartir la vida con ellas y entender que cada uno es un ser libre 
- Soltar aquello que no aporta a nuestra vida
- Mirar el pasado y entender que lo bueno debe repetirse y lo malo debe dejarse atrás (y no volver a pasar por las mismas situaciones desagradables)
- Tener claridad de cómo queremos vivir nuestras vidas
- Saber decir que no 
- Conocer los miedos propios y haber  tratado de superarlos
- Entender el concepto de "esto es lo que quiero", no "esto es lo que no quiero" y enfocarse en obtenerlo
- Conocerse a sí mismo y entender cuáles son los límites.

Creo que estos puntos son necesarios para alcanzar la madurez. Si cumplimos con todos todos, podríamos llamarnos maduros. No confundir con vivir de forma alegre y divertida la vida. No es lo mismo.

jueves, agosto 20, 2015

A su manera

Hoy se cumplen 7 años de la partida de mi abuelo. Siempre que lo recuerdo, me viene la idea de que fue un hombre que disfrutó la vida a concho y que aunque haya cometido errores, hizo todo lo que quiso y la vivió a su manera.

El hecho de tener un referente que es parte de la familia con una incomparable visión de los negocios, una capacidad ilimitada de conocer gente y lugares y la fuerza interior de darle vuelta la mano al destino para seguir viviendo después de infartarse, me hace pensar en que debería ser más enérgica en motivarme a lograr los objetivos que me propongo. 

Cuando tienes tantas herramientas a tu favor y de alguna u otra manera no permites que las metas las definas a corto plazo sino que extiendes tu esperanza de vida al infinito diciendo que alguna vez las vas a realizar, pienso en él y en su astucia, su entusiasmo y sus locuras y me doy cuenta que esperar tanto no es conveniente. La vida es hoy y ahora. Por más que me intento convencer de aquéllo siempre hay algo que me frena. 

Aprender a decir que no, para algunos es tan fácil. Para otros es tan difícil. Entender que se puede si uno se lo propone, con lo justo, no con grandes riquezas. No hay riqueza más grande que la voluntad de querer ser grande en el interior, de querer alcanzar lo imposible. Siento que a veces me enfrasco en superficialidades. Ya lo he manifestado antes, nos obligan a cumplir ciertos estándares en la vida para ser de un cierto tipo de gente, nos establecen una estructura desde pequeños: colegio-universidad-trabajo-casa-auto-familia, que visto desde la sociedad en la que vivimos es lo más normal del mundo, sin embargo hay otros que eligen otra forma de vida y es tan válida como cualquiera. 

Pienso en mi abuelo que abandonó esos estándares para hacer lo que él quería, no siguió los pasos que se le inculcaron simplemente porque no quiso, porque vio su destino dibujado de otra forma. Abandonó de cierta forma a su familia por él mismo. Y aun así, siendo un loco que vendía casas de perro, que aprendió sobre la marcha a construir casas rodantes, que hacía todo al ojo porque no sabía dibujar, que trabajó en la caja de empleados particulares, que no siguió los pasos que sus padres esperaban de él siendo hijo único, que construyó a mano su casa en Caldera a prueba de ladrones, siempre tuvo un apego a sus nietos, y cuando nació su bisnieta ya con casi 80 años manejó desde Santiago a conocer a mi hija en auto. Un crack como dijo mi primo. Un hombre con un montón de fallas, pero también con una entrega a la vida. Eso siento que es lo más envidiable de él. Sus ganas. Su incansable necesidad de descubrir.

Anécdotas inolvidables: 
1.- Me construyó un tablero de dibujo para cuando estudié Arquitectura. Hizo más de 3 tableros porque cada vez que lo tenía terminado, alguien ofrecía comprárselo y lo vendía. Nunca tuve un tablero. Tampoco seguí estudiando Arquitectura.
2.- Para el terremoto del 2010, el tercio de sus cenizas que estaban en un frasco de cerámica sobre un mueble de mi casa, cayeron al piso y quedaron desparramadas y tuve que recogerlas con cuchara mezcladas entre pelusas y tierra. Espero que le haya causado gracia, porque fue una situación bien especial.

Moralejas: Nada es imposible si lo quieres hacer. No hay que fijarse en tonteras. Todo se puede.

Su canción, totalmente. Saludos abuelo, donde quiera que esté. 


miércoles, agosto 12, 2015

A veces me da pena

La tristeza es una emoción propia del ser humano, junto con las otras de las que les he comentado en otros posts.

Me siento en un estado de pena. Es raro. No siento que me falte algo en especifico, pero me he dado cuenta que a pesar de habitualmente hacer vista gorda a la mayoría de las cosas que suceden a mi alrededor (ya casi no veo tele por lo mismo y me entero de la actualidad más por la radio y redes sociales), me afectan temas como la desigualdad enorme que hay en este país, los conflictos políticos permanentes que nos dividen, la delincuencia sin justicia, los niños y niñas desamparados y la mala vejez de muchas personas que veo en la calle. Además de esto, me sorprende ver a mis cercanos actuar de mala manera, apuñalando por la espalda a otros, tratando de salvarse por sí mismos.

Me da pena no poder confiar en la gente. Y no me refiero solo a no ser capaz de confiar en mi gente, sino en general. Ya casi nadie confía en el otro y los ilusos como yo, siempre nos desilusionamos de vez en cuando. Quizás también deba empezar a ser desonfiada de todo.. No aprendo nunca por la chita.

Hoy ando pesimista y tengo pena de no tener la capacidad de solucionar problemas que no son míos pero que me afectan, más de lo que deberían.

Lo bueno es que entiendo que es un momento de pena y que mañana cuando despierte, ya habrá pasado... aunque sea un poco.

Y aunque ya sé que no vale la pena sentir pena, hoy tengo pena.

lunes, agosto 03, 2015

Stickers en los vehículos

Me quedé pegada en un taco durante un rato de salida del trabajo y me dediqué a mirar los vehículos de los vecinos... Desde hace un tiempo que me llama la atención la moda de pegar esos stickers en el vidrio trasero de los autos donde muestran a los integrantes de la familia que usa el vehículo... por lógica se puede inferir que cada personaje es parte de la familia...

Por ejemplo, la típica familia compuesta de papá, mamá, hijos, hijas y mascotas.

O bien si quieres ser más moderno, la mamá con su hijo, papá y mamás con sus hijas o tres hombres y un bebé (como en la película)

 

Puede que por un lado sea entretenido poner las figuritas porque se ven tiernas y además informan al resto el orgullo de la composición de la familia, pero a mí me asusta un poco la idea de presentar mi vehículo al resto con una mujer y su hija, más una perra y una gata... Es demasiada información que considero innecesaria entregar a desconocidos. Llámenme paranoica, pero ¿si a algún enfermo mental se le ocurre seguirme? ¿Y si en la familia aparecen dos hombres y un hijo y a algún homofóbico nazi-al-peo se le ocurre ponerle una bomba en el auto?

...  

Por otro lado, no entiendo ese adhesivo con el niño meando. Qué es eso? Las micros siempre llevan ese mono pegado en la puerta... no lo entiendo. 



O la caga' de calcomanía del ícono de los Transformers... ¿de verdad los choferes de buses piensan que sus máquinas pueden transformarse en Optimus Prime? Si no tienes un Camaro no puedes creer que andas en Bubble Bee. Es como jugar en una caja de cartón y pretender ir en un carro de bomberos...


O el adhesivo de la bebida energética... Yo la pongo si me pagan por hacer propaganda, sino, ni cagando.




Y la que odio con todo el corazón, sólo por odiar algo sin importancia es la del velocímetro en la luneta trasera. Lo encuentro rasca. (No encontré foto de eso)

... En mi vehículo llevo pegado un sticker que me regalaron en Unicef por ser socia, el adhesivo de la revisión técnica y el logo de la garantía entregado por el concesionario donde lo compré. Y sería todo... Llevaría publicidad en la luneta trasera solo si me pagaran y he pensado seriamente en poner publicidad de mi propio negocio en ella... 

Salí del taco y casi choqué al intentar cambiarme de pista... otra historia. Sl2











domingo, agosto 02, 2015

Qué música te gusta?

Hay personas que tienen muy definido el estilo de música que les gusta escuchar. Me pasa algo extraño cuando me preguntan qué música me gusta, porque tengo que separar obligatoriamente las situaciones en las que me gusta uno u otro tipo de música...


Si elijo música para cantar, habitualmente elijo música cantada por mujeres y entre ellas Shakira lidera por sobre todas las cantantes. Razón básica de este gusto: me sale muy parecida la voz y llego a casi todos los tonos (menos el aullido en La Loba). Podría elegir también otras mujeres como Amaya Montero de La Oreja de Van Gogh, Kany García, Nathalie Imbruglia, Nelly Furtado, Paulina Rubio, Natalia Jiménez de la Quinta Estación, Gwen Stefani, Jennifer Lopez o las Pandora... Eso a grandes rasgos...

Si me preguntas qué música me gusta escuchar, no hay duda que lo que más me agrada es el R&B y la música afroamericana. Beyoncé, Lauryn Hill, Alicia Keys, Destiny's Child, Boys II Men, Mariah Carey, Barry White, y por otro lado, me gusta mucho la música de los años 60-70, la música disco, los Bee Gees, los Beatles, Elvis Presley e incluso la música de la nueva Ola...

Este último tiempo he tomado aprecio a las cumbias. He puesto atención a las letras y me agrada. Noche Brujas y Villa Cariño lideran mi cancionero. He escuchado algunas cosas de Ráfaga y también me gusta. No sé qué me está pasando, me puse charra, pero me gusta y mientras me dure, voy a seguir escuchando esta música, principalmente porque me mantiene alegre.

Y por último, no puedo dejar de mencionar todo el pop de los 90-2000 que hasta la fecha me encanta escuchar: Spice Girls, Supernova, Oasis, Backtreet Boys, N'Sync, Michael Jackson, Madonna, y la música romántica de grandes personajes como los guachones Ricky Martin, Alejandro Sanz, Camila, Reik (me sé todas las letras de todas las canciones)...



lunes, julio 20, 2015

Hágalo Usted mismo

Acabo de hacer un video en el auto cantando. Justo en la radio tocaron la canción de Evanescence "My Inmortal" que varias veces canté en karaokes y me salía la raja, así es que me grabé y lo subí a Instagram. Corta. 


A raíz de esta tontera, me quedé pensando en que hay mucha gente que no se atreve a hacer nada y más bien se dedican a criticar a los que nos atrevemos a hacer lo que nos gusta, a actuar de acuerdo a nuestra voluntad, espontaneidad o lo que sea. 

Canté en el barco en un concurso de karaoke. Súper internacional. Rompí todas las barreras jaja. Elegí una canción de Shakira, "Underneath your clothes". Las canciones en español para elegir eran raras onda Jarabe de Palo y el Aserejé. Ésta ya la he cantado ene veces así es que la usé como caballito de batalla. ¿Han pensado lo complicado que es cantar en un espacio reducido frente a un montón de gente que no te conoce? Intentando mantener el equilibrio, porque además estaba nerviosa, el barco se mueve porque anda a no sé cuántos kilómetros por hora en la noche. Tiritaba y me tambaleaba mientras cantaba pero lo disimulé bien. Al final saqué aplausos y todo... tanto que me estuvieron buscando para participar de un festival de talentos, pero no me encontraron y no pude participar... el tema es que a pesar de la audacia que implica hacer ese loco, no faltó quien me dijo que desafiné en algunas partes, que podría haber elegido otro tema y blablala... Yo les digo: Háganlo Ustedes y después me joden.

Me gusta cantar, escribir, saltar y bailar cuando hay música. Pero me quedo sentada y bailo con los pies debajo de la mesa para no incomodar a los demás, pero me encantaría poder expresarme libremente sin "molestar" al resto. La gente es demasiado ubicada y nos han enseñado desde niños a ser bien comportaditos. Esa pelotudez me tiene tostada. Cuando escucho "Bailar sin César" que dice "Mi cuerpo pide baile y ustedes no me dejan, yo quiero expresarme, ser libre con mi cuerpo", a eso me refiero con que el resto te impone que no hagas tal o tal. A mí me está cada vez dando más lo mismo lo que opinen los demás. 

Que si subo videos o publico lo que se me ocurra en las redes sociales, es mi problema. Si no le gusta, me borra, me bloquea, me elimina, me pone "desactivar notificaciones", "no quiero ver esto" y un sinfín de alternativas que puede escoger para no tener que verme ni soportarme. A mí me encanta hacer lo que se me antoja y no voy a permitir que me digan que deje de hacerlo. Soy una persona libre de cuerpo y espíritu.

Insisto nuevamente. Si no se atreve a hacer algo, no se ponga a opinar de cómo podría haberlo hecho otra persona. Hágalo Usted y se deja de hinchar. 








domingo, julio 19, 2015

¿Entendió?

Me sorprende que haya gente que entiende lo que quiere entender y no sea capaz de leer la información tal y como se entrega.

La puntuación es muy importante, pero a pesar de los tildes, comas, puntos suspensivos, paréntesis, aún así hay gente que entiende solo lo que SUPONE que lee y no analiza en mayor profundidad.

Me ha pasado varias veces cuando publico avisos de ventas.

Por ejemplo:
Vendo sillón de un cuerpo. Como nuevo. $35.000. Y me preguntan cuántos sillones tengo para vender y en cuánto dejo los 2.

Vendo láminas protectoras para celulares Iphone 4, Iphone 5 y Samsung Galaxy Grand. Y me preguntan si tengo para el Samsung Galaxy Pocket.

Vendo fundas para cojines de superhéroes. Y me preguntan si vienen con cojín.

No sé si lo hacen para ver si me equivoqué y/o si me olvidó publicar otras cosas, pero me sorprenden las preguntas cuando el asunto es simple de leer.

Si escribo ¿compro pan? es porque estoy preguntado si paso a comprar, no si la persona ya compró.

Me molesta que la gente no se dé el trabajo mental de entender. Quieren todo digerido. Ya me ha pasado con clientes que me hacen escribirles las cotizaciones una y otra vez, lo mismo con la cuenta para la transferencia. Tengo paciencia, pero todo tiene limite... Como todo en el mundo.





martes, julio 14, 2015

Casi sin pega

Nuevamente se avecina un futuro incierto laboralmente hablando. Por un lado tengo terror a estar sin pega como el año pasado, porque este año no voy a tener el colchón de la indemnización de los años de servicio y por lo tanto, no sé si voy a ser capaz de pagar todos los costos fijos que tengo que pagar. 

Tengo el negocio de los eventos infantiles, pero la actividad queda sujeta en gran parte a los fines de semana por lo que estoy tratando de reinventar el negocio de modo de poder sacarle más provecho. Es más, estoy tratando de comprar la casa del local para evitar seguir pagando el arriendo y convertir ese pago en dividendo. Ojalá resulte.

El tema de fondo que quiero tocar es que como les comentaba, me da terror quedar sin pega por la inestabilidad económica que esto significa, sin embargo, siempre hago lo posible por sacar a flote mis intereses y no me hundo al primer intento. Ya sé que voy a tener que eliminar algunos gastos como por ejemplo, la nana. Es un lujo que no me puedo dar y como la casa es pequeña, no es taaanto lo que hay que hacer, además que varias de las cosas por hacer, igual las hago yo. Mi hija ya está grande y en realidad no necesita de muchos cuidados, que fue la razón primaria para contratarla. Va a ser una lata cocinar todos los días y hacer el aseo, pero es lo que debo hacer. Aparte de trabajadora, también soy dueña de casa, de mi casa.

Me dedico a las ventas, así es que espero por ese lado lograr algunas entradas que permitan hacer crecer el Happy Shop que tengo en el local. No le he dado mucha bola, porque no me he podido dedicar 100% a él. Contratar a alguien de punto fijo para que lo atienda, escapa de mis posibilidades, además que en su sueldo, perdería toda la ganancia. Quiero ver la posibilidad de dedicarme más a las manualidades que tanto me gusta hacer y abrir el bazar al público, de forma continua, como lo hacen los comerciantes. Me falta dar ese gran paso y perder el miedo al riesgo. Lo complejo de todo es que pienso que no estudié tanto para esto. Me gusta lo que hago en la pega, me encantan los sistemas de gestión, me gustan las obras viales y también las viviendas... no sé si sería capaz de dejar todo de lado para dedicarme de lleno a ser comerciante... mi gran dilema. Al menos por ahora me llamaron para hacer unas peguitas extras que me ayudarán a juntar luquitas para las vacas flacas.

Siempre estoy revisando portales buscadores de pegas. Pareciera que a una le leen la mente estos tipos, porque me llegan ofertas a cada rato e incluso avisan que no he actualizado el CV... el problema es que a pesar de que actualicé mis datos me llegan correos con el lema "Tenemos ofertas que podrían interesarte" y me envían ofertas para repartidora de pizza o bombera de servicentro... wn! No sé cómo filtran. No son todos, pero Laborum se luce con esas ofertas super pensadas en mi perfil.

Sigo con miedo a quedar sin trabajo por mucho tiempo, pero sé que por mientras puedo mantenerme ocupada en mi negocio. Es una lata levantarse y quedar desocupada. Al menos aquí tendré con qué ocupar el tiempo.


domingo, julio 12, 2015

Leer

Desde el año pasado tomé la lectura casi como una obligación. Nadie me obliga, no tengo que hacer resúmenes a nadie sobre lo que leo, pero se me ha vuelto una adicción... una linda adicción. 


Confieso que empecé a leer porque no soportaba no saber de qué se trataban "Las cincuenta sombras de Grey". Ya se estaba empezando a hablar de la película cuando comencé el primer tomo, y como me dejó fascinada, tuve que conseguirme el segundo con una amiga. Aún me falta el tercero, así es que no he visto la película. No les voy a contar de qué se trata porque ya se ha hablado mucho de esto. Dejé el link para que descargues los libros, si es que los quieres leer... yo voy a leer el tercero que me falta. 



Seguí después con "El Resplandor" de Stephen King. Mi hija lo había pedido a su papá de regalo, lo comenzó a leer y nunca lo terminó. En realidad era complejo el libro para una niña de 11 años. Lo leí casi en 6 meses. Entremedio tomaba otros libros y me los devoraba, para luego seguir con esta misma novela. Me costó terminarla, pero lo logré. Había visto extractos de la película, pero en realidad, leer el libro fue mucho más interesante, sobretodo por los detalles cuando se describen los pensamientos de los personajes. 



Un libro que me gustó mucho y que me inspiró a hacer algunos cambios en mi vida es uno llamado "Una cita con mi vida" de Cecelia Ahern. Trata principalmente de cómo una joven mujer soltera enfrenta su vida y que cuando la descubre frente a frente, se da cuenta que lo que ha hecho durante mucho tiempo es mantenerse viviendo una vida que no es la que quiere vivir y debe enfrentar sus temores y trancas para poder salir adelante, avanzar y lograr sentirse bien con ella misma. Un libro encantador que te deja pensando sobre tu vida, si eres de esas personas que está permanentemente cuestionándose si lo que está haciendo día a día es lo que realmente quiere hacer.





Cuando se estrenó el libro de Pablo Simonetti "La barrera del pudor", lo compré porque sí. No recuerdo qué año fue, pero se hablaba harto de él, así es que lo compré no más. Comencé a leerlo y lo dejé de lado por varias razones, entre ellas que no me cautivó desde el comienzo y además que tenía muchas cosas que hacer. Hasta que lo volví a leer este año para darle una nueva oportunidad. La historia es sobre una mujer casada que se encuentra desencantada de su marido el que a su vez, no hace mucho por complacerla, principalmente porque tiene problemas de impotencia, lo que los ha llevado a distanciarse. Tiene morbo, promiscuidad y harto sexo. También trata sobre insatisfacciones personales y afectivas de la protagonista. El final es un poco predecible. Lo recomiendo para leerlo en una terraza en verano.




En el viaje pedí prestado a mi hermana un libro que andaba trayendo llamado "Ciudades de Papel". Lo devoré. Era de fácil lectura, con personajes adolescentes y una historia que también hablaba en cierto modo de tratar de descubrir qué es lo que quieres hacer de tu vida vs lo que te imponen los demás cuando estás inmerso en un círculo que te predispone a cómo debes ser, actuar, sentir y proyectarte al futuro. No sé si es para recomendarlo, pero lo leí en 3 días, así es que no pierdes el tiempo si decides tomarlo.





Leí hace un par de meses un libro que vino justo en una etapa de mi vida en que leerlo me hizo sentirme parte de las emociones de la protagonista. Se llama "Un lugar onde refugiarse" de Nicholas Sparks. Una mujer decide ir a vivir a un pueblo, lejos de su ciudad de origen, dejando un pasado horrendo y lleno de daño. Si les gustan las historias de amor puras, ésta es una excelente novela. La historia da un giro casi en la mitad e hizo que me fascinara más de lo que ya estaba al comienzo. Hay una película basada en este libro, no la he visto, pero lo que me contaron, el texto es mucho mejor. Es un buen libro para quienes disfrutamos de las historias de amor.




Hace poco terminé "La Razón de los Amantes" de Pablo Simonetti. Me repetí el autor. El libro al igual que el otro, es de letras grandes y fácil de leer. La historia ocurre en Santiago y trata sobre una pareja un poco dispar pero funcional, que rompe su rutina habitual por un hombre que aparece a darles vuelta todo. Trata sobre homosexualidad, amor, desamor, sobre apariencias pero sobretodo sobre cómo debes lidiar con lo que es "correcto" y lo que deseas realmente hacer. Lo leí en una semana, todas las noches antes de dormir.




Y el más encantador de todos que terminé anoche, es "Ésta es una historia de amor" de Jessica Thompson. Dos personajes, Sienna y Nick se enamoran desde que se ven por primera vez en un metro camino al trabajo. Descubren ese mismo día que trabajan en la misma oficina y desde entonces toda la historia gira en torno a este amor supuestamente no correspondido entre uno y otro. Lo interesante es que la autora hace que tanto Sienna como Nick tengan espacios para contar parte de sus emcoiones con respecto a una misma vivencia. Es una linda historia de amor, un libro de más de 400 páginas, con letra mediana a pequeña, pero que cautiva porque hace sobresalir la bondad de la protagonista, sus temores y sus alegrías. Es mi reseña, pero a mí me queda la importancia de apreciar las cosas simples de la vida.


Como verán me he pasado un buen tiempo leyendo. Y aunque no crean, seguiré haciéndolo. Me esperan en el velador: "Como agua para chocolate" de Laura Esquivel, "Cuicoterapia" de Josefina Reutter, "Niebla" de Stephen King.





martes, julio 07, 2015

Catarsis emocional

No sé si a Ustedes les ha pasado que en un momento de la vida entran en un colapso de emociones que hacen que estallen en un llanto desproporcionado y quieren mandar toda la vida a la mierda.




Había sentido emociones fuertes antes... sobretodo en el taller Alba Emoting al que asistí junto a otras mujeres donde nos enseñaron a liberar las emociones a través de la respiración. De acuerdo a la psicóloga existen 6 emociones propias al ser humano y que nos diferencian de los otros seres vivos: la alegría, la ternura, la rabia, el miedo, la tristeza y el erotismo. Esas seis emociones condicionan los estados anímicos de las personas. Los actores pueden desarrollar estas técnicas de respiración para lograr obtener los estados que tanto nos "emocionan" en las películas o teleseries. Nos enseñaron a respirar de distintas formas y en distintas posturas físicas... cuando tuvimos que recurrir a la rabia, creo que fue la emoción más fuerte que he sentido en años. No pude lograr el miedo, la alegría fue casi automática al igual que ternura y el erotismo. Con la tristeza tuve pena de situaciones que imaginé en el futuro, porque no he tenido grandes tristezas que pudiera recordar con tanto dolor, pero con la rabia... ufff se me salió el "conchetumadre!!!" que llevo dentro. A tal punto que la psicóloga hizo un alto, me preguntó qué sentía y nos explicó un poco sobre la violencia de pareja y las distintas formas de abuso. Fue importante para mí entender algunas de las sensaciones que tenía en el momento, pues me abrió la perspectiva de que fui víctima y no debía sentir ni vergüenza ni temor por contarlo.

Hoy fue un día catárquico... o como se diga. Con tanta cosa que da vueltas por mi cabeza entré en un colapso de mierda. Despotriqué contra todo y todos. Este país me tiene chata con sus políticos corruptos y vendidos. Me tiene enferma la discusión sobre el aborto porque creo que cada quien debe decidir qué hacer con su cuerpo y su vida. Me envenena el hecho de que por tener tetas en muchas situaciones nos consideren como seres inferiores, sobre todo en otros países donde ven a las mujeres como objetos vendibles, violables, cedibles y abusables. Me tiene podrida leer en todos lados sobre la Copa América, que si bien me pone contenta, dan ganas de que paren de una vez con el fanatismo exagerado. Me saca de onda la puta ley que quiere hipotecar las casas de los jubilados. Me caen mal que atribuyan las cosas buenas que ocurren a un ser superior en el cual no creo. Me apesta que  haya tanta desigualdad de salarios y que se discuta por un par de lucas del sueldo mínimo en vez de fijar un sueldo digno. Me enrabia que se contamine tanto nuestro planeta, que no haya políticas claras con respecto al reciclaje en este país y que no se cuiden los recursos naturales. Me tiene tostada que hayan tantos perros vagos buscando hogar y tanto weón maltratador. Me indigna que haya humanos que se caguen al resto abusando de su buena voluntad. Me tiene cabreada tanto pelotudo que maneja como si fuera dueño de las vías y de que los cuidadores de autos crean que eso es u trabajo y que más encima se sientan con el derecho de cobrarte por hacer nada. Y así un sinfín de injusticias, mierdas, cosas que me pasan a mí y al resto, la poca estabilidad laboral que hay cuando trabajas en obra y un cuanto hay de caca que da vueltas en mi cerebro pensante.

No estoy tan loca como llegué a pensar. Las catarsis son relativamente normales y averigüé sobre eso. Voy a copiar el texto, citando a la fuente en el enlace para que no parezca hurto de información, sino más bien un préstamo para poder compartirla.


Cuando las emociones nos bloquean y nos saturan, intentamos poner auto-control.
Nos han enseñado que no está bien llorar, ni que nos vean mal. Y por eso, procuramos presentarnos ante los otros, enteros, felices, fuertes, aunque por dentro estemos a punto de estallar, y nos sintamos vulnerables, débiles, emocionados…
Así, procuramos esconder lo que sentimos, reprimirlo, vivir como si no me sintiera como me siento, es decir, negándome a mí mismo/a.
Y llega el día, en el que no puedo más, me siento cansado/a, agotado/a, con ganas de dejarlo todo, y ese día, me desbordo, mis emociones se desatan, no puedo controlarlas, afloran sin permiso, y me siento muy mal…
A la misma vez, mi cuerpo responde físicamente dolorido, con enfermedad, reacciones físicas, molestias…

Eso es la Catarsis Emocional, cuando sufro un colapso emocional, mis emociones me bloquean, me paralizan, ya no puedo ser fuerte y contenerlas, me siento vencido, pequeño, como si el mundo fuese un lugar peligroso para mí, todo me daña, y me causa dolor, nadie me comprende…

Es precisamente éste momento catártico, el que he querido evitar durante mucho tiempo, durante el cual me he mostrado fuerte, impasible, valiente y por ello había conseguido el “auto-control”, tan necesario para sentirme equilibrado/a.

Sin embargo, todo recipiente acaba llenándose, y tenía que ocurrir.



Si analizamos y observamos la “explosión emocional”, nos daremos cuenta de que no surgió de la nada, sino que durante un tiempo impredecible, he estado “aguantando” y no permitiendo que aflorasen mis sentimientos más profundos, algunos, inconscientes. Por tanto, podríamos decir, que si los negaba, no les permitía salir, en realidad, no los aceptaba.
Y si seguimos buceando, quizás descubramos pensamientos de “auto-exigencia”, como por ejemplo, “tengo que estar bien”, y por ello, me reponía, ocultaba mis emociones más profundas, y “gracias a ello”, podía seguir viviendo, con la sensación “falsa” de control y equilibrio.


Es necesaria ésta explosión catártica, para la “salud emocional”, si llegamos a éste nivel de negación emocional.
Sin embargo, es más saludable no llegar hasta aquí. Para ello, desde la primera emoción o sentimiento, me permitiré vivirla en toda su expresión, aceptando que “soy humano/a, y tengo emociones”, valorando éstas como parte de un proceso de aprendizaje, crecimiento, cambio y maduración.

De ahí, que es necesario encontrar vías sanas de expresión de las emociones, no dañinas para la propia persona, ni para los demás, y donde sacarlas, expresarlas, gritarlas, contarlas, llorarlas…Y liberarse de ellas.Toda represión es negativa, hace crecer las emociones en nuestro interior con más intensidad y dolor. Pues están sin resolver.
Toda expresión “controlada” es terapéutica, liberadora. Y esto supone aceptar las emociones, hablar de ellas y no ocultarlas. A esto le llamamos Inteligencia emocional.


Para ello, es indispensable, perder el miedo a sufrir, a sentirse vulnerable ante los demás, ya que el mayor dolor es el que no se expresa, y la mayor vulnerabilidad es la presión de ocultarse, y no ser uno/a mismo/a.