viernes, julio 21, 2006

El Rey del Atraso

La paciencia es la capacidad de aguantar, esperar y soportar durante un rato más que razonable una situación en la que el tiempo juega un papel muy importante, pero donde también la tolerancia y el respeto hacen que una persona se mantenga “en pie” y fuerte sin alterar mucho su carácter como condición inicial… (Esta definición fue inventada por mí, por siaca).

Dentro de la paciencia que he logrado desarrollar, está la de saber esperar… No me gustan las sorpresas, porque soy ansiosa, pero sí tengo esa capacidad de esperar durante una hora si es necesario a una persona que dijo que llegaría a una hora determinada, y aunque llegue una hora después, no me voy. Que sepa esperar, y que no me vuelva impaciente, no quiere decir en ningún caso que sea algo que aguante constantemente.

He definido al Rey del Atraso a aquel personaje que siempre llega tarde a los compromisos y todas sus actividades planeadas o no.

El Rey se caracteriza por no reconocer que ser impuntual es una falta de respeto para quienes esperan que él llegue, y también para aquéllos que no lo esperan y que inevitablemente notan su presencia porque generalmente interrumpe y le da lo msimo. El Rey pide disculpas casi sin sentirlas sino más bien por cumplir, ya que así pasa más piola y no queda como maleducado…


El Rey tiene una capacidad inmensa de hacerle ver a su “esperador” que él no tuvo la culpa… “había taco”, “la micro no pasaba nunca”, “salí tempranísimo de mi casa, no sé qué pasó”, “me quedé dormido, es que estuve despierto hasta tarde anoche”, “se me paró el reloj y no me di cuenta”, “estaba listo y justo me pasó algo inesperado”… excusas que ya todos sabemos de memoria y que lo único que logran es agravar la falta…

Existen distintos tipos de Señores Feudales del atraso…

Los care’raja o care’palo: Son los clásicos que les da lo mismo hacer esperar a otros porque sienten que no es para tanto… “no creo que por 20 minutos se enoje tanto”, “además, yo también he tenido que esperarlo otras veces, así es que esta vez le toca a él esperarme”… Este estilo es un poco más relajado, porque también es capaz de esperar si otro se demora… pero no olvida sacarle en cara los tantos minutos que estuvo sentado en esa banca o cuantas vueltas tuvo que darse en el auto esperando…

Los que se creen todopoderosos: Típica definición del jefe prepotente y omnipotente que se pasa a los empleados cual toalla de baño por el culo, y que no pide disculpas… su tiempo vale más que el de cualquiera, es el tipo que no aguanta los tacos, que toca la bocina, que apura a la cajera del supermercado, que en general no acepta esperar… pero siempre hace esperar al resto porque su tiempo es siempre más valioso que el de los demás.

Los Reyes siempre llegan a la hora que quieren a cualquier parte. Llegan al cine tarde y se demoran un kilo en buscar su asiento porque las luces ya están apagadas, molestan al resto con el clásico “permiso, permiso”… Si los invitas a comer a las 8 llegan a las 9, siempre les pasa algo en el camino, llega tarde a la clase de gimnasia, está hasta el último momento adentro de la tienda aunque estén cerrando.

Los impuntuales siempre andan apurados, acelerados…

Me reconozco impuntual para llegar a clases. Sé que si voy media hora tarde es penca entrar tarde y en esos casos no entro por respeto al profesor y a mis compañeros… Cuando tengo citas o reuniones trato de siempre estar a la hora… es una forma de respetar el tiempo y la paciencia del otro.

Y como casi siempre me preocupo de avisar si voy atrasada o hago lo posible por no estarlo, me carga que haya gente que se demore casi a propósito, que no planifique mejor su tiempo si quedó de acuerdo de reunirse con otra persona…

No me gusta que el Rey me reproche mi casi-nunca impuntualidad cuando yo he tenido que esperarlo varias veces… No me gusta que el Rey condicione su tiempo al mío, porque mi tiempo también es valioso. No quiero que el Rey crea que siempre voy a esperarlo porque él no es toda mi vida. No soporto que el Rey-profesor llegue tarde sin avisar y que después que la mitad del curso se ha retirado pase lista y los ponga ausente… No tolero que en ambiente donde trabajan Reyes-empleados-públicos haya que esperar sólo porque sí…

Me carga la impuntualidad cuando me afecta a mí… (esta primera persona de la que hablo, podrías ser tú, o tu vecino-blogger)…


Así es que en este caso, no puedo decir “Larga vida al Rey”, si no que gritaré al pueblo

“Que le corten la cabeza!!!!!”