sábado, febrero 20, 2016

Las misas y yo

El título es el tema... tengo un cuento con las misas. En resumen, antes de empezar, me carga ir a misas, no me agrada estar siguiendo un ritual que no me agrada, que no entiendo (que por lo demás no me interesa entender).

He ido varias veces a misa, lo que me ha obligado, aunque suene obvio, a entrar a diferentes iglesias, a algunas más de una vez. Cuando he estado dentro de las iglesias, parroquias, capillas o como se llamen, me dedico a mirar las estructuras, las entradas de luz, las bancas que siempre son de madera y enfermas de incómodas, la decoración, las luces, los Cristos y Marías (a veces también hay Santos) por todos lados, además de los salmos estampados en las paredes. En general están bien mantenidas. Se nota que algunas tienen más presupuesto que otras. Hay unas que son bastante modernas tanto en la arquitectura como en la luminaria (se nota de inmediato) y otras más austeras o bien, más antiguas... Estas últimas me gustan harto más, porque tienen historia, como la Capilla Sixtina en el Vaticano, la Catédrale de Nôtre Dame o du Sacré Coeur en París que hace muchos años pude conocer... Si bien no me gusta entrar a las misas, las iglesias vacías me parecen lugares acogedores y dignos de ser visitados. Cuando he estado en otras ciudades, me llama la atención entrar a iglesias, porque de alguna forma se puede entender la dinámica de un pueblo y sus costumbres eclesiásticas. Recuerdo en una ocasión haber entrado a la iglesia du Saint Jean en Nymes (creo que fue) y quedé pegada con una música de piano de fondo que sonaba. Fue un momento bastante especial para mí, tenía 17 años y nunca he sido cristiana. No niego que existen energías que superan creencias de todo tipo... en esa ocasión, me sentí rara, extrañada de mí misma.

En el viaje al Caribe entramos a una iglesia protestante. Chiquita, un poco oscura, porque estaba sin público. Se cumple la misma tónica de siempre. Butacas, decoraciones en las paredes, diario mural. 

Iglesia en Islas Caimán - EVERYONE WELCOME



        La iglesia de arriba por dentro                        


Volviendo al tema de inicio, tengo un tema con las misas católicas. Son las que conozco, así es que mis comentarios son limitados a esto. Dependiendo del tipo de misa, me preparo sicológicamente para asistir. Cuando son de matrimonio las tolero más que cuando se trata de misas de funerales. Es evidente que en una misa de matrimonio tanto los novios como los invitados estamos contentos, ansiosos por lo que viene después (la fiesta, el cóctel, almuerzo o lo que sea) y se lleva bastante amena la cosa, además que anda todo el mundo arreglado. 

Sea cual sea el motivo de la misa, me he fijado que se hacen unos rituales que detesto, dentro de los cuales están: 

1) Pararse y sentarse a cada rato. No lo entiendo. 
2) Repetir frases después del cura. Nunca entiendo lo que dicen, tampoco sabría en qué momento decir algo... 
3) La famosa paz: No entiendo esa weva' de darse la mano con gente que no conozco o el concepto de hacer la paz con alguien sólo porque sí. Creo que esta parte de la misa es la que más me desagrada. Si puedo hacerme la lesa, lo hago. En los matrimonios es medio difícil arrancar porque es gente conocida... 
4) La colecta. No se supone que las iglesias se arriendan para los "eventos". ¿Por qué entonces pasa una señora pidiendo plata? Conmigo no cuenten para estas colectas.

Cuando he ido a misas de funerales, más bien por acompañar a algún familiar del difunto, me quedo afuera. Podrán decirme en ese caso, que mejor no vaya, pero mi concepto de acompañar tiene que ver con estar ahí, sobretodo para dar el pésame al momento de la salida. Mal que mal, la gente valora la presencia física en las despedidas y a mí también me gustaría que me acompañaran en mi dolor, cuando me pase algo así... Aunque sea afuera.

El asunto es claro para mí. Me carga ir a misas. No me gustan los rituales religiosos de ningún tipo, no entiendo tampoco las creencias en seres superiores, y por lo mismo, si bien entro a participar de los rituales porque soy una persona tolerante y que vive en sociedad, no es algo que me agrade. Con las iglesias en cuanto a su arquitectura y estructuras no tengo problema, es más, puedo decir que me gustan. 
Por estas razones es que cuando me muera, no quiero que me hagan misa. Prefiero una fiesta... Viene en el próximo  post.

miércoles, enero 27, 2016

Portales de citas

Me causa curiosidad entender por qué hay personas (y tantas personas) que buscan compañía por internet en portales de citas. 

La soledad es un estado mal entendido. Sé que uno se puede sentir solo, pero también puedes sentirte libre. Es una elección de cómo quieres enfrentar la vida. Esa soledad vista desde la incapacidad de poder vivir sin depender de otra persona, a mi parecer es dañina porque obliga a buscar compañía de cualquier forma y unas de ellas son las famosas plataformas de internet en las cuales personas que se sienten solas buscan a otros en su misma situación para superar (o ahogar) la soledad.

Conozco un par de casos que se ven en la necesidad permanente de estar conectadas a portales de citas simplemente porque no soportan la idea de estar solos. Me he fijado que esas conexiones con desconocidos, les aportan una sensación de compañía. Además, si alguien le gusta a la otra persona, es gratificante porque se convierte en un espacio de recepción de aplausos, piropos, risas (aunque sean puros "jajajás"), se sienten bien... Es un mundo irreal, lleno de fantasías y colores bonitos donde por un tiempo no existen críticas, porque lo único que hacen es mostrar la parte buena, todos los logros, éxitos, fotos mejoradas (a veces photoshopeadas o con filtros) que esconden las imperfecciones. En fin puras palabras bonitas y puras ganás. [Para qué hablar de los que se roban fotos de otras personas y se hacen pasar por otros... ese tema sí que es preocupante...] Alguna vez conocí a un par de personajes por internet (no precisamente en estas páginas) y por eso sé que así... además de todo lo que he escuchado de estas famosas páginas, se da un ambiente entretenido, pura amabilidad... curioso, por no decir, hipócrita. 

Una vez me dijeron que buscara a mi media naranja, manzana, pera o la fruta que sea en estos portales y en realidad no me interesa en absoluto. De verdad que no entiendo el sistema. Conversar con gente que no conozco para encontrar pareja. Si ya sé que en general lo que muestran las personas ahí es puro maquillaje. Ya me lo han demostrado estos amigos que lo han hecho y un par de experiencias que viví hace años atrás.

Les cuento lo que me pasó hace muchos años, cuando conocí por IRC a un tipo que me pareció tan interesante que accedí a juntarme con él. Ojo en que por el año 2000 no había Whatsapp, ni Messenger, ni teléfonos con cámaras, ni nada similar a lo que hay en la actualidad.

La historia es algo así: 

1) No pude reconocerlo fácilmente porque no era como decía ser físicamente, Wn! Gordo no es lo mismo que "robusto". Era descomunalmente redondo. 

2) "Tengo ojos verdes" y los tenía café claro.

3) Llegando al estacionamiento del Mall (elegí un lugar concurrido por si tenía que arrancar), me dice que vayamos al Parque Alessandri para estar más tranquilos. What?

4) Dijo que era súper caballero y con cuea abrió una de las puertas del Mall.

5) Me contó cuando fuimos a tomar algo que él sólo comía y tomaba cosas naturales... What? Mentiroso... te comías hasta los postres, guatón.

... a estas alturas yo ya quería sólo irme a vitrinear ropa... estaba apestada. Mostré mi peor lado de desagrado, muy molesta en todas las respuestas. Se me salió todo lo pesada que puedo llegar a ser.

6) Era un charlatán. Hablaba de todas las cosas que tenía en su casa (que habían sido compradas por su mamá porque él era estudiante). En esos años, minicomponente con lector de CDs, parlantes, microondas y blablabla... Del auto, de la plata y puras COSAS que me importaban un comino.

7) Compré un paquete de palomitas, de esos de tarro en un carrito que había cerca del cine, y el loco sacaba a manotazos como si se acabara el mundo.

8) Pasó una hora, con suerte, y mi cara de horror era más que evidente. Nos despedimos y nunca más lo volví a ver. Ni siquiera me acuerdo cómo se llama jajaja. 

Me pasó con otro tipo, que resultó ser compañero de curso en la Universidad, que me hablaba en buena onda durante un verano, también por IRC, porque sabía que estudiaba lo mismo. Era súper cariñoso, Buena onda el tipo. Cuando volvimos a clases NUNCA en su puta vida me habló. No sabía reconocerlo. Me decía después de clases que me había visto, que me veía linda y yo no lograba saber quién era. Hasta que caché. El compañero invisible de la clase. Una mierda. Me cargan las dobles personalidades. O eres o no eres, pero era absolutamente distinto en persona a que por chat. Así es que cagó conmigo. Nunca lo pesqué. Hace pocos años me encontré con él en un pub, curao, y me habló como si nada jajajaja... Gente rara.

A raíz de la primera experiencia espantosa y la del gallo bipolar, decidí que nunca NUNCA en mi vida iba a conocer a alguien a ciegas. De porfiada, años después, volví a conocer a otra persona de la que no voy a hablar. Sí conocí a varios amigos que se han mantenido en el tiempo, pero los primeros acercamientos vía IRC (que fue donde los conocí) no fueron precisamente en onda de buscar citas. Fue la ingeniería que nos juntó como tema común.

Para cerrar, de acuerdo a lo recopilado por quienes me cuentan sus experiencias en estas páginas, es que buscan compañia... nada más. Algunos dicen que tienen un círculo muy cerrado, que no salen mucho y por tanto se hace difícil conocer personas, que son tímidos, que no saben cómo hacerlo... Es lo único que entiendo, pero no lo haría. No me interesa. 



jueves, enero 21, 2016

Mi vida no es una novela

Me he vuelto tan adicta a la lectura, sobretodo de novelas románticas, que empecé a creer que mi vida puede lograr ser una de ellas... mi propia novela...

Me he emocionado por frases hermosas que he leído y que en algunas ocasiones las he robado para hacerlas parte de mi vida. He llorado cuando las historias se ponen tristes, empatizo con los protagonistas, me estremezco cuando el enamorado hace todo para conquistar a su amada pensando en la envidia que me da que esa mujer sea quien viva esas experiencias tan bonitas y yo no. 

Tanto me he involucrado en algunos libros que incluso tomé prestada una idea que me pareció interesante para conquistar a alguien y no me resultó jajaja. Lo he pasado mal, más de una vez, al igual que algunas de mis amigas temporales de mis libros. Me he vuelto dura, esquiva, con terror a sufrir, sin muchas ganas de luchar por lo que quiero. En las historias, mis amigas (temporales) protagonistas también lo pasan mal de repente, lloran, se protegen ante el miedo al rechazo, se esconden, pero se levantan, cambian el rumbo de sus vidas, se atreven, se dejan amar, hacen locuras... 

Me he puesto nerviosa cuando quedando pocas páginas de algún libro y el final se presagia poco prometedor para los protagonistas, siento que todo lo leído no ha valido la pena... pero los finales rara vez terminan tan mal. Se producen vuelcos inesperados, que no son inmediatos, pasan meses o incluso años, pero se ve la luz al final de camino y se obtiene el tan idealizado "vivieron felices para siempre".

A raíz de esto, llámenme loca o lo que sea, siempre he creído que es posible vivir mi propia novela romántica. Lamentablemente, mi vida no es una novela, sólo tengo acceso a lo que yo siento y no a lo que pasa al resto de los personajes de mis historias. No puedo ser la escritora omnipresente. Por esto, entiendo que más que una novela, mi historia es un diario de vida, una bitácora de vivencias en la cual sólo yo puedo saber el pasado, el presente e inventar el futuro, aunque este futuro siempre se vuelve incierto. Sigo recopilando historias para poder algún día decir que esta historia ha terminado. 

No me queda más que aterrizar y dejar de ser tan idealista y bajarme del pony. Definitivamente mi vida no es una novela. Falta que alguien me diga: "Bienvenida a la realidad". 

jueves, enero 14, 2016

Escribo

Escribir (del latín, scribere) / según la RAE
1. tr. Representar las palabras o las ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie.2. tr. Componer libros, discursos, etc. 3. tr. Comunicar a alguien por escrito algo. 4. tr. Trazar las notas y demás signos de la música.[...]


¿Por qué escribo? 

1. Porque me gusta.
2. Porque lo hago desde niña y no he dejado de hacerlo. Lo he hecho en distintos formatos, desde agendas, cuadernos, diarios de vida, libretas, servilletas hasta post-it, 
3. Porque cuando tenía ganas de expresar mis emociones de adolescente, no sabía cómo transmitirlas. 
4. Porque en esos años en que más necesitaba atención, sentía que no tenía dónde buscarla y me refugié en mis textos. Y dejé de hacerlo durante algunos años, porque más que ser un canal de ayuda, se estaba convirtiendo en un camino con un recorrido muy oscuro.
5. Porque me permite liberar emociones que no sé a quién ni cuándo expresarlas. (Mientras escribo esto, me doy cuenta que lo hago por casi los mismos motivos que cuando era niña, con la diferencia que ahora estoy consciente de por qué lo hago)..
6. Porque siento que pocas personas tienen la capacidad (o las ganas) de conversar temas profundos que desarrollo mediante lo que escribo. Y no es que me crea una sabelotodo, pero emitir opiniones sobre lo que pienso, me parece sensato.
7. Porque me acompaño a mí misma en la búsqueda permanente de respuestas sobre las situaciones y circunstancias de mi vida y de la vida de otros.
8. Porque creo que me fortalece internamente. En contradiccón a lo que me pasaba en mi época de teenager.
9. Porque siento que si no expreso lo que siento, me volvería loca.
10. Porque no me gusta guardarme para mí todo lo que observo.
11. Porque puedo plasmar mis vivencias y revisarlas después. Esto me ha servido para ver mi proceso de "maduración" a lo largo de los años que llevo escribiendo.
12. Porque se ha convertido en una necesidad.
13. Porque a veces me siento sola y siento que puedo manifestar agrado o desagrado sin esperar mucho feedback. A veces echar afuera lo que siento, me hace sentir mejor. Sea cual sea el motivo. Las cosas bonitas habitualmente se comparten. Las feas, no. 
14. Porque sueño con ser escritora y que alguna vez algo de lo que he escrito me sirva para poder escribir una novela.
15. Porque me encanta leer y si los escritores transmiten mensajes, también creo que puedo hacerlo.
16. Porque siento que tengo un don que quizás muchos tienen pero no lo han descubierto ni desarrollado.
17. Porque me gusta expresar lo que siento, creo y pienso.. Ya lo dije, pero al fin y al cabo son las mejores razones.

Todo esto que les muestro a continuación, aún conservo desde mi infancia hasta ahora:

Mis diarios de vida 1991-1997

Cientos de hojas escritas entre 1995 al 2001


  

El primer poema que escribí, dedicado a mi primer amor.



lunes, enero 11, 2016

¿Para qué te casas?

Nunca he vivido el proceso del matrimonio, así es que es posible que hable sobre muchos supuestos. Lo que sí viví fue la convivencia y si bien no había contratos de por medio, creo que es la misma cuestión, con la gran diferencia que la decisión de terminar la relación es un poco menos compleja: sólo se deshace y punto (no hablo, por supuesto de lo que involucra a nivel de sentimientos y emociones).


En conversaciones con varios amigos, me sorprende que varios de los que se han casado, ya no siguen juntos después de un promedio de 4 años (o menos). Pololeos eternos que terminan en matrimonio y que al final, duran un par de años juntos y se va todo a la chuña. ¿Qué pasa en las relaciones que duran tan poco? Tengo la impresión que las parejas no son amigos entre ellos. A mi juicio, la base para que una relación funcione es la confianza, por sobre todas las cosas. Ser el partner, el fan número uno de la pareja, admirarlo, sentir que esa persona complementa tu vida en muchos aspectos (no en todo, pero en la gran mayoría de ellos), poder hablarle de lo que sientes o piensas sin miedo a que el otro emita juicios negativos hacia ti. Las descalificaciones dentro de la pareja son el primer paso al fracaso.

Me he dado cuenta que varias de las personas con quienes he conversado que han fracasado en sus matrimonios, o que ven el futuro ya medio negro y poco esperanzador, es porque sienten que han perdido su libertad. He hablado en otras ocasiones de lo agradable que es sentirse libre, de no sentir miedo a hacer o deshacer porque eres libre de hacer lo que se te ocurra... El matrimonio para algunos se convierte en una cárcel, en un círculo cerrado que les prohíbe hacer lo que les gusta porque a su pareja le molesta, porque no le agrada. Hay algunas personas que consideran que sus parejas (marido o señora) les pertenecen. Eso es un tremendo error. Si bien formas un núcleo entre dos personas (los hijos no vienen a contexto), cada uno debe mantener sus libertades individuales e idealmente poder compartir la mayoría de los gustos entre ambos. ¿Para qué decides compartir tu vida con alguien si tienen gustos muy dispares? Es esencial buscar a alguien que comparta la mayor parte de tus gustos, que tenga similitudes en cuanto a formas de ver la vida, a cómo se plantea el futuro, que hable en tu mismo lenguaje... estas diferencias al comienzo se pueden llevar porque ambas partes habitualmente ceden, pero con el tiempo se desgastan, se vuelven muchas veces intolerables lo que finalmente matan la relación.

La comunicación es esencial. Si no conversas sobre tus emociones, sobre lo que te molestó una primera vez por miedo a que el otro se incomodara, entonces es posible que empieces a guardarte todo hasta explotar. Es muy típico que si planteas que la relación no anda bien, la otra persona se ofenda y tire toda la mierda acumulada a la cancha y la situación en vez de mejorar, empeora.  Si tratan de conversar algún tema sobre sensaciones respecto a la forma en que se están relacionando,  y no hay capacidad de escuchar y entender al otro, entonces la relación se va yendo de a poquito a la cresta. Al final, terminas contándole todo a otras personas, lo dejas como chaleco de mono y sigues viviendo en la hipocresía de la relación estable.

Las personas no cambian. Si te ha molestado durante toda la relación algunas reacciones de tu pareja, no esperes que casándote con ella, vaya a cambiar. Eso no pasa. En serio que no. Incluso a veces puede ser peor que antes, precisamente por eso que mencioné antes, del sentido de pertenencia: ya estamos casados así es que tienes que aguantar. Si el tipo es flojo o agresivo, si la mujer es histérica o cómoda, si son celosos, lo van a ser siempre. Si nunca les ha molestado eso de su pareja, bien, pero después no se quejen.

Tuve algunas de conversaciones interesantes con personas: La primera que se va a casar, pero que lo hace porque la pareja es una buena persona, aunque no esté enamorado. Otr@ que ya está casad@ pero que siente que no puede hacer todo lo que le gusta, porque la pareja no lo apaña. Por otro lado, tengo una pareja de amigos que son súper cómplices entre ellos, que confían plenamente el uno en el otro y eso es lo que los mantiene unidos, son amigos además de esposos. Lo mismo ocurre con mis papás...

Sigo manteniendo que el matrimonio, si bien es un contrato, debería ser para siempre (o para largo). Es una decisión que debe tomarse a conciencia para que ambos se sientan felices, plenos y complementados. Está claro que nadie se casa para separarse, las cosas no funcionan así. Nadie sabe que no va a resultar hasta que no prueba, pero hay algunas cosas a considerar que no son menores al momento de tomar la decisión. El enamoramiento tiene fecha de vencimiento, el amor viene después, con cuidados, con respeto, con cariño, con preocupación, con atenciones, con trabajo, con complicidad, con sonrisas permanentes, con alegrías compartidas, con abrazos y sobretodo, con confianza. 

lunes, enero 04, 2016

Un año más. Es mi cumpleaños.

Es entretenido cumplir años justo cuando cambia el año calendario, porque puedo revisar cada año como uno completo vivido.
Hoy vuelvo a cumplir un año más, un año que tuvo más altos que bajos y muchas nuevas experiencias y enseñanzas que rescato para el resto de mi vida.

Partí el año trabajando, después de haber estado 6 meses con receso obligado, dedicada principalmente a mi negocio. Descubrí que trabajar en mi profesión me alimenta el espíritu mucho más que el hobby de dedicarme a los eventos. Comprobé que de verdad el aire acondicionado me da alergia y que por culpa de un cambio brusco de temperatura, terminé muda por casi dos semanas. Pésima forma de empezar el año, considerando que justo estaba comenzando una pega que requería que hablara harto y no podía hacerlo... buaa

En Febrero, llegó el día esperado de partir en familia a uno de los mejores viajes que pude haber hecho con ellos. Anduvimos en un crucero por el Caribe y las Bahamas. Conocí Miami, Islas Caimán, Nassau, Jamaica y Orlando entre otros lugares de ensueño. Despejé la mente, me desconecté de internet, de preocupaciones, de malos recuerdos. Fue un viaje que nos unió más como familia, logramos "soportarnos" durante varios días y fue enriquecedor desde el punto de vista que se mire.

La Fran entró a clases y comenzó la rutina de correr todos los días para todos lados. El resto del mes fue trabajar y trabajar en la obra, conocer a mis compañeros de trabajo, entender realidades de otras personas que han tenido experiencias de vida muy distintas a las que yo al menos conozco. Trabajar en la construcción permite tener una mirada amplia sobre la vida de las personas. 

Lo más triste del mes de abril fue que murió la Malvita, nuestra hámster. Estaba gordita y sanita. Por un descuido, se abrió de bolita rodante y la Coca (mi perrita) la tomó y la pobre se murió de un infarto. Fue penoso verla morir en mis manos. 

Aprendí que no vale la pena dar tanto cuando no se valora el cariño que uno entrega y también aprendí a ser más desconfiada. Me he vuelto más dura, más estricta a la hora de dejar entrar personas a mi vida. Hice un "basta" a la buena onda gratis. Me convencí de alguna forma que las vivencias anteriores preparan la cancha para lo que viene después, cuando tienes muchas diferencias en la forma de ver la vida y de enfrentar las cosas, las personas se vuelven incompatibles, a pesar de que traté de convencerme mil veces que no era así. No soporto la mentira.

Chile ganó la Copa América. Fuimos al estadio con mi papá a ver a Argentina vs Paraguay. Vi a Messi jugar en cancha y me sorprendí del nivel de fanatismo de los trasandinos. Algunos chilenos se pasaron de ordinarios. Entiendo que el fútbol es una pasión, pero no logro procesar la violencia entre equipos. La cosa es que al menos puedo decir que estuve ahí... nos cagamos de frío en la galucha. A raíz de la Copa, se generó la disputa por la "tele de la discordia", que me provocó más de una discusión y mucho estrés.

Destaco nuevamente que en la confianza está el peligro. Por confiada, por creer ciegamente, por weona, me cagaron. Y me cagaron con plata, pero también trataron de cagar en mi honra y ninguna de esas las permito. Me saco la cresta cada día para poder tener lo que tengo, para vivir de la forma que quiero. No aguanto que me roben. Me desquité. Sigo sintiendo que hay personas que son muy conchasdesumadre y que se aprovechan de la bondad ajena. Me tranquiliza, de todas formas, que mantengo la frente en alto y que mucha gente me apoya y confía plenamente en mí. Descubrí nuevos amigos, amigos de corazón. 

Se acabó la obra en agosto, así es que entre que tenía tiempo para unas mini vacaciones y mi ataque de Olguita Marina, partí en avión a Santiago y nos fuimos con la Caro a La Serena. No me acordaba de la ciudad porque hace muchos años que no iba. Lo pasé regio, me desestresé, descansé el cerebro. Realmente estaba chata de todo. Reconozco que me fui arrancando, no quería estar más aquí.

Fuimos con mi familia a pasar las fiestas patrias a las Termas de Catillo. Nuevamente desconectada de todo, disfrutando de la naturaleza, el silencio, la fomedad absoluta. Era fome, para qué voy a decir que no. Pero igual lo disfruté. Jugamos con la Fran en los juegos, ella como niña que es y yo como niña que me creo, fuimos a la piscina termal y había muuuucho para comer. Demasiado.

Mi hija creció. Empezaron los carretes, las salidas, los caprichos, los consejos de mamá, los abrazos y besos permanentes. Este año me tocó darme cuenta que mi hija ya no es una pequeña niña. La adoro por sobretodo. Es mi cómplice, mi fan número uno. Y ahora que escribo esto, la echo de menos. No va a estar conmigo para mi cumpleaños. 

Estuve de Residente de Obra por poco menos de un mes, porque una vez contratada, me volvieron a llamar de la otra empresa y me destinaron a una pega mucho más desafiante en Lota. Me gustó la experiencia, aunque como me tuve que operar entremedio, lo pasé más o menos con el post operatorio que no era con licencia y las condiciones sanitarias de mi pequeña obra no eran las más adecuadas. Pero filo. Había que aperrar no más.  

Por esas razones que se dan casi por destino, reaparecieron mis ex compañeros de colegio y nos reunimos hace poco después de 18 años. Reconozco que me puse ansiosa con la organización. Quizás me lo tomé muy a pecho, pero quería que todo saliera perfecto. Y así fue. Rescato una frase para esta situación: "A veces la vida toma un giro inesperado en la dirección correcta". Ha sido especial reencontrarme con el pasado.

Muchos se han sorprendido por mi cambio físico. Lo comento aquí porque llegó un momento que me dejaron chata con tanta pregunta. Sólo diré que es en base a esfuerzo y sacrificio, que no es gratis. Hay alimentos que definitivamente dejé de comer a diario, la espirulina tiene un efecto espectacular, al igual que los frutos rojos, la avena y las semillas. Espero no tener que hablar más de esto. Hasta mi jefe me preguntaba, ¿no será mucho?? Lo mejor de todo, es que no se notan tanto mis años.., pero igual me altera pensar que en 4 años más voy a ser la señora de las cuatro décadas. Qué atroz!

Se acabó el año, ya pasó Navidad, la Fran pasó de curso, tengo trabajo que espero mantener, tengo mucho más de lo que necesito, pero siempre hay espacio para dejar entrar más experiencias a mi vida. Espero que todo se dé de la mejor forma posible. Tengo fe en que la vida me seguirá sonriendo. Feliz cumpleaños para mí y un muy feliz comienzo de año para Ustedes.


  






viernes, diciembre 25, 2015

Navidad :D

En estas fechas hay una sensibilidad particular en el ambiente. 

Situaciones
Muchos entregan sus mejores deseos de amor, algunos se vuelven nostálgicos, otros se juntan con sus seres queridos y otros quisieran hacerlo pero se encuentran lejos, algunos se reconcilian después de estar peleados, se reúnen familias aunque se lleven mal entre algunos miembros, padres separados se reúnen para estar con los hijos y otros añoran a los que ya no están... hay un sinfín de situaciones que se dan para Navidad y Año Nuevo y no en otras fechas... es curioso. 

Sensibilidad
A mí me pone sensible, no llorona, dije sensible. Me pongo a reflexionar sobre los que no tienen. Me siento una privilegiada. Me apena que haya niñas y niños que creen el Viejito Pascuero y éste les falla con su regalo. Imagino qué pensará un niño que pide una bicicleta y no la recibe, y ve que otro sí... ¿Cómo entiende un niño esa disparidad? Un pequeño no entiende por qué otro sí y él no. Me da pena esa cuestión. En serio que sí. ¿Cómo no va a crecer pensando en la injusticia? Insisto que me siento una privilegiada... y mi hija también lo es.

Reunión
Por otro lado, me alegra ver las fotos que publican en redes sociales mis amigos y conocidos con sus familias, celebrando la Navidad, la comida, el almuerzo de hoy, reunidos en función de la familia, el cariño, el amor... incluso por cumplir. Pero reunidos al fin. A la casa de mis papás llegaron mi abuela, tía y su pololo. Al menos se hizo un lote más grande, aunque todo tranquilo...Una Navidad sin mi hermana mayor ni mi cuñado...Se siente la ausencia... Me gustaría pasar una fiesta de Navidad con haaarto ruido, conversa y bailoteo. Nunca se ha dado así en mi casa. Espero alguna vez tener una familia así. 

Regalos
Armé el arbolito hace una semana. No había tenido tiempo antes. No me enloquece esta fecha. En realidad estaba apestada desde antes de ir a comprar. Ya llevo medio año sin encender la tele así es que no supe de ofertas, descuentos ni picadas para comprar. Decidí hace dos días qué iba a regalar y punto. Fui a última hora, pero logré salir airosa del paso con regalos dedicados y especiales para uno de mis "regalados". Los regalos que recibí, fueron especiales. Me encantaron, partiendo por el amplificador con micrófono, audífonos, libro, perfume. Maravilla. No hay quejas.

Deseos
Deseo seguir siendo feliz como soy y me siento hasta ahora. Quiero seguir viendo a mi hija crecer tan linda, sana y amorosa conmigo. Deseo seguir viendo a mis padres sanos y juntos. Quiero que mis hermanas sean felices y cumplan sus sueños. Quiero que mis amigos estén contentos. Quiero mantener la estabilidad que tengo, me encanta mi trabajo. De verdad que espero que la vida me siga sonriendo... pero de eso hablaremos en el post del día de mi cumpleaños que viene pronto.

Les dejo un videito que grabé de regalo...



jueves, diciembre 17, 2015

No tolero

A pesar de ser bastante ansiosa, me he dado cuenta que tengo una paciencia infinita. Pero esa paciencia tiene límites que veo superados en algunas situaciones que me dejan descolocada.

No tolero la violencia
Me supera la violencia espontánea de la gente. Eso de ponerse a pelear por cualquier cosa, ya sea porque se coló alguien en la fila del supermercado o porque alguien falló en algo en el trabajo. Entiendo que uno se pueda molestar, pero de ahí a reaccionar de forma violenta, tanto con voz alta o, peor, al punto de atacar físicamente a otro, no está en mi esquema mental. No lo tolero.
No puedo decir que soy un ángel y que no soy buena para reclamar, sería desconocerme por completo. Pero no soy violenta. Soy directa y clara... ya ya, a veces irónica y despectiva, ya y también odiosa, pero no violenta, ¿ok?

No tolero la discriminación
No logro procesar en mi cabeza la discriminación por color de piel, etnia o nacionalidad. Me molesta cuando hablan mal de los inmigrantes, sobretodo cuando se trata de latinoamericanos, porque habitualmente todos se creen gringos y no se miran al espejo. En este país somos casi todos mestizos, así es que no se las den de caucásicos. Me llega a dar risa escuchar a tipos de piel morena hablando mal de los mapuches, peruanos, bolivianos, colombianos o ecuatorianos. No sé qué se creen. Esa wea no la tolero.
Igual encuentro fea a la gente fea. No puedo decir de que no me desagrade la gente desaseada o los guatones sebosos. Pero no tiene mucho que ver con el color de piel... tiene que ver con las costumbres o hábitos.

No tolero los malos hábitos
Hay algunas situaciones que con el tiempo me empezaron a dar lo mismo. Por ejemplo, no poner los codos en la mesa o almorzar en pijama. Me da lo mismo. Pero no me da lo mismo algunos hábitos asquerosos que tienen algunos como escupir en la calle o que andan meando en los postes. No tolero que alguien empuje la comida del plato con los dedos, aunque no me molesta que chupeteen el hueso de la chuleta con las manos... jajaja. Me estresa que la gente cruce a mitad de cuadra, pero ya entendí que no puedo cambiar la cultura, a lo más puedo reclamar.
Tengo el mal hábito de llegar atrasada a todos lados. Eso de la puntualidad no va mucho conmigo, siempre me atraso por A, B o C motivos. Eso no me lo tolero, es un pésimo hábito.

No tolero las desubicaciones
Me carga que me llamen números desconocidos después de "la hora prudente" o muy temprano en la mañana (en general soy mala para hablar por teléfono, me canso, prefiero los chats que dan más libertad en tiempo y acción). ¿Cómo no piensan que uno puede estar ocupado? Me pasó varias veces con el celular del local, que por más que cortaba volvían a llamar los wnes desubicados, 9, 10, 11 de la noche... pensaba ¿qué pensarán estos locos? ¿Que no tengo vida? O esas personas que la cagan preguntando por la pareja de alguien cuando la cuestión se acabó hace ene... ¿a quién no le ha pasado? jajaja. Y lo que no tolero, porque lo encuentro enfermo de ordinario, es que me griten el nombre en la calle de una cuadra a otra. No, no y no.
No puedes hablar de religión y política de forma despectiva con gente que no conoces o que recién estás conociendo. No debes hablar de tu ex marido (o señora) con otras personas delante de tu pareja actual... ¿qué es eso? No debes burlarte de la forma de hablar de las personas delante de ellas, a menos que sea alguien de mucha confianza.

No tolero la falta de empatía
No hay cuestión más odiosa que escuchar a personas hablando de los pobres o de los mapuches, generalizando como si supieran lo que ellos viven. Yo no lo he vivido, pero creer que TODOS los pobres son así porque les gusta o porque quieren, o pensar que TODOS los Mapuches son borrachos, lo encuentro una mierda... Me cansan las opiniones del resto sobre otras personas. Soy más de la idea de opinar sobre historias, más que de juzgar a las personas por sus decisiones. Que los que se dediquen a opinar se consigan una vida. En serio. No tolero los cahuines. Leí por ahí algo como esto: "antes de opinar sobre mí, primero averigua lo que he vivido". Empatizar con las personas permite mejores relaciones interpersonales. De eso no hay duda. No puedes ponerte a hablar de todos tus logros económicos delante de gente que no puede. Eso es rasca y desubicado (volver al punto anterior).

Y por último, pero lo más importante...

No tolero la mentira
Tiendo a confiar. Soy tan lesa, que siempre confío... aunque he aprendido a no confiar tanto. Y por lo mismo, me desilusiono enormemente con las personas que me mienten, sea por el motivo que sea. Cuando descubro que me han mentido, sufro. Sufro porque yo no miento, puedo omitir, pero no mentir descaradamente, se me notaría a kilómetros.  Por lo mismo, no entiendo cómo alguien puede engañar a quien aprecia. Lo mismo aplica para la infidelidad. No está en mis esquemas. Prefiero la verdad, aunque duela. No tolero la mentira, definitivamente no.

Como ven, de a poco me voy convirtiendo en una vieja JULIA. jajaj... 

miércoles, noviembre 18, 2015

El mundo se cae a pedazos

El atentado en París me dejó mal. También me han dejado mal los atentados en Siria y la guerra permanente en la franja de Gaza. Estuve muy descompuesta cuando mostraron la imágenes de la matanza de los estudiantes en Kenia y también confundida con el secuestro de las niñas en Nigeria.

Me pregunto, como muchos, ¿hasta cuándo? Bajo mi mirada completamente apolítica, sin religión  e incluso un poco ignorante, me cuesta comprender cómo los seres humanos nos destruimos entre nosotros, por poder, por obtener algo mayor... No sólo estas guerras que son potentes, que traspasan las fronteras y que afortunadamente no llegan a nuestro continente, nos hacen daño. También ocurre una mini guerra a nivel local, donde ves que los políticos de nuestro país no son capaces de ponerse de acuerdo por un bien común para todos, donde reina la convicción política por sobre los intereses de la comunidad. Se transmite en los medios esa permanente sensación de miedo a salir a la calle, de tener cuidado con cuanta persona se te cruza porque te puede asaltar, te puede robar el auto... ya no estamos a salvo de nada. Siempre habrá alguien que quiera hacerte daño, de forma planificada o espontáneamente, al parecer la vida siempre está pendiendo de un hilo.

La vida humana es tan frágil, un día estás, al otro no. Tengo una mirada demasiado romántica de la vida, me he vuelto sensible con los años, y estas guerras, estos atentados a personas inocentes me inquietan, me hacen pensar. No podemos seguir haciéndonos daño entre nosotros por cosas superfluas. Creo que es necesario comenzar a dar más abrazos, a decir más "te quiero" a quienes realmente lo merecen. Sueno demasiado cursi de repente, pero estoy convencida de que si no hago lo que quiero ahora, quizás no lo pueda hacer nunca. 

Creo que nunca voy a poder entender los ataques suicidas. Puedo entender el suicidio como una decisión de no querer seguir viviendo, los motivos pueden ser miles. Es terrible también no poder hacer nada para evitar que alguien tome una decisión así. Pero ¿ataques suicidas? ¿Por qué alguien se mata llevándose consigo a otros que no tienen nada qué ver? 

Ese tipo de frases me dan vueltas. ¿Con qué derecho alguien mata a otro? No quiero profundizar en razones de venganza, pena de muerte, y afines, estoy hablando de lo que sucede en un día normal, con gente "normal", en un estado "normal", donde en estricto rigor no debería pasar nada malo.

"Están los que piensan sólo en destruir, están los creen que todo es en vano y que el mundo va a morir. Estamos nosotros para despertar un sueño perdido, un sueño que todos podemos realizar" Alberto Plaza - Que cante la vida

Matas en nombre de tu Dios. El mismo Dios en el que creen las otras religiones. El mismo ser que supuestamente creó al humano, con distintos colores, tamaños y culturas... culturas que separan en vez de unir. Como no soy creyente, me es más difícil entender el fanatismo. Sólo entiendo que no estamos en el mundo para hacernos daño. Tampoco me explico para qué estamos en el mundo, pero ya que estamos, habrá que dar lo mejor de cada uno y establecerse metas para ser felices. Me volví a poner romántica, pero no sé bien qué esperar de la vida. 

"Nothing to kill or die for and no religion too. Imagine all de people living life in peace" John Lennon - Imagine


El mundo se cae a pedazos, agotamos nuestras fuentes de recursos, no nos importa cómo van a vivir nuestros descendientes, nos da todo lo mismo, ignoramos al del lado, a nuestros vecinos. Somos individualistas, es la única forma de sobrevivir. Los altruistas son pocos  e incluso de ellos la gente se aprovecha. La infancia es la mejor etapa del ser humano, ojalá pudiéramos mantenernos pensando como niños por toda la vida. El mundo sería muy distinto.

Nacemos como seres frágiles, necesitados de otros humanos para poder crecer. No estamos solos. No lograré nada escribiendo este artículo, no voy a lograr la paz mundial, ni que dejen de pasar los horrores que pasan, sólo transmito un mensaje a quien quiera leerlo. Nadie merece morir sin saber al menos por qué... y si muere en el sueño, al menos se cumple la ley de la vida... encenderse y apagarse.



martes, noviembre 17, 2015

Cosas no aburridas para ser muy feliz

No es una novela. No es un libro de autoayuda. No es un cómic. Sólo es un compilación de muchas ideas con ilustraciones de cosas para hacer y no aburrirse... o cosas que no son aburridas y que te podrían entretener. Más aún, te hace recordar de situaciones que son entretenidas, que sabes que lo son porque lo has hecho alguna vez y no se te había ocurrido hacerlas de nuevo. Incluso, al leer una imagen, te das cuenta que hay cosas que al hacerlas son tan agradables, que te evocan emociones y sensaciones.

Es un libro con matices de ternura, muy naif, Yo no lo habría comprado, pero llegó a la casa para quedarse y revisarlo de vez en cuando. Les comparto algunas fotos que me gustaron... hay muchas páginas más.  

 Me quedo con ir a ver el mar y cantar a grito pelado...


Untar el pan la yema del huevo frito, escapar espontáneamente, ir de picnic con alguien especial, amar un lugar encantador y visitarlo periódicamente y celebrar todos los éxitos... me quedo con todas.


Dar y recibir abrazos cariñosos. A veces cuesta, pero es confortante. 


Releer un libro favorito y revisar fotos de recuerdos... 


Escuchar una canción que me gusta mil veces en el día lo he hecho toda la vida. Soy súper pegada con eso. Celebrar todo lo celebrable, me encanta.


Ufff... aprender de los errores. Cada día es un nuevo comienzo.


Tips de resiliencia.


Amarse por sobretodo. Es posible y obligatorio.


Esta es la página de la subida de autoestima :D


Cómo me gustaría aplicarlo. Lo he hecho antes, pero el porrazo es muy fuerte. Me he vuelto cautelosa.


Reponedor.


Me encanta reír, aunque me vea poco fina, me gusta reír a carcajadas.


El eterno conflicto...