miércoles, agosto 26, 2015

Madurez


Una persona madura se asocia generalmente con la edad. Algunos la alcanzan desde muy jóvenes cuando deciden hacerse cargo de sus propias vidas o de su familia. Otras la alcanzan después de los 30 cuando deciden establecerse en algún lugar fijo para vivir, cuando logran la estabilidad laboral o económica que les permite vivir tranquilamente y sin pensar en "niñerías". Otros no lo logran nunca y viven permanentemente en un estado de indecisión e inestabilidad como en la adolescencia.




Algunas personas a veces tienden a ser infantiles, a pesar de haber alcanzado la madurez emocional. No veo lo malo en ello, siempre y cuando se trate de vivir la vida de forma entretenida sin dejar de cumplir los deberes y responsabilidades propias de la adultez. Juguetear, reír a carcajadas, bailar o saltar cuando eres adulto, no son sinónimo de ser inmaduro. Se trata de entender que la vida debe vivirse conscientemente feliz.

Estuve leyendo sobre madurez emocional y hay algunos puntos que quisiera rescatar de lo que me pareció es lo más cercano a la definición de madurez.

Se define en la RAE la madurez como:
1. Sazón de los frutos (para este caso no tiene ninguna importancia)
2. Buen juicio o prudencia, sensatez.
3. Edad de la persona que ha alcanzado su plenitud vital y aún no ha llegado a la vejez.

No basta con presentar solo estas definiciones que son bastante básicas cuando se trata de hablar de madurez emocional. Me quedo con la segunda. El buen juicio, la prudencia y la sensatez son para mi gusto lo básico en términos de madurez. 

- Saber tomar las decisiones correctas en los momentos adecuados, basados en la experiencia.
- No caer en el juego del empate con otras personas. Entender que tener una opinión no significa ser dueño de la verdad.
- Amar la libertad y respetar los espacios ajenos. 
- No ser posesivo con las personas sino que saber compartir la vida con ellas y entender que cada uno es un ser libre 
- Soltar aquello que no aporta a nuestra vida
- Mirar el pasado y entender que lo bueno debe repetirse y lo malo debe dejarse atrás (y no volver a pasar por las mismas situaciones desagradables)
- Tener claridad de cómo queremos vivir nuestras vidas
- Saber decir que no 
- Conocer los miedos propios y haber  tratado de superarlos
- Entender el concepto de "esto es lo que quiero", no "esto es lo que no quiero" y enfocarse en obtenerlo
- Conocerse a sí mismo y entender cuáles son los límites.

Creo que estos puntos son necesarios para alcanzar la madurez. Si cumplimos con todos todos, podríamos llamarnos maduros. No confundir con vivir de forma alegre y divertida la vida. No es lo mismo.

jueves, agosto 20, 2015

A su manera

Hoy se cumplen 7 años de la partida de mi abuelo. Siempre que lo recuerdo, me viene la idea de que fue un hombre que disfrutó la vida a concho y que aunque haya cometido errores, hizo todo lo que quiso y la vivió a su manera.

El hecho de tener un referente que es parte de la familia con una incomparable visión de los negocios, una capacidad ilimitada de conocer gente y lugares y la fuerza interior de darle vuelta la mano al destino para seguir viviendo después de infartarse, me hace pensar en que debería ser más enérgica en motivarme a lograr los objetivos que me propongo. 

Cuando tienes tantas herramientas a tu favor y de alguna u otra manera no permites que las metas las definas a corto plazo sino que extiendes tu esperanza de vida al infinito diciendo que alguna vez las vas a realizar, pienso en él y en su astucia, su entusiasmo y sus locuras y me doy cuenta que esperar tanto no es conveniente. La vida es hoy y ahora. Por más que me intento convencer de aquéllo siempre hay algo que me frena. 

Aprender a decir que no, para algunos es tan fácil. Para otros es tan difícil. Entender que se puede si uno se lo propone, con lo justo, no con grandes riquezas. No hay riqueza más grande que la voluntad de querer ser grande en el interior, de querer alcanzar lo imposible. Siento que a veces me enfrasco en superficialidades. Ya lo he manifestado antes, nos obligan a cumplir ciertos estándares en la vida para ser de un cierto tipo de gente, nos establecen una estructura desde pequeños: colegio-universidad-trabajo-casa-auto-familia, que visto desde la sociedad en la que vivimos es lo más normal del mundo, sin embargo hay otros que eligen otra forma de vida y es tan válida como cualquiera. 

Pienso en mi abuelo que abandonó esos estándares para hacer lo que él quería, no siguió los pasos que se le inculcaron simplemente porque no quiso, porque vio su destino dibujado de otra forma. Abandonó de cierta forma a su familia por él mismo. Y aun así, siendo un loco que vendía casas de perro, que aprendió sobre la marcha a construir casas rodantes, que hacía todo al ojo porque no sabía dibujar, que trabajó en la caja de empleados particulares, que no siguió los pasos que sus padres esperaban de él siendo hijo único, que construyó a mano su casa en Caldera a prueba de ladrones, siempre tuvo un apego a sus nietos, y cuando nació su bisnieta ya con casi 80 años manejó desde Santiago a conocer a mi hija en auto. Un crack como dijo mi primo. Un hombre con un montón de fallas, pero también con una entrega a la vida. Eso siento que es lo más envidiable de él. Sus ganas. Su incansable necesidad de descubrir.

Anécdotas inolvidables: 
1.- Me construyó un tablero de dibujo para cuando estudié Arquitectura. Hizo más de 3 tableros porque cada vez que lo tenía terminado, alguien ofrecía comprárselo y lo vendía. Nunca tuve un tablero. Tampoco seguí estudiando Arquitectura.
2.- Para el terremoto del 2010, el tercio de sus cenizas que estaban en un frasco de cerámica sobre un mueble de mi casa, cayeron al piso y quedaron desparramadas y tuve que recogerlas con cuchara mezcladas entre pelusas y tierra. Espero que le haya causado gracia, porque fue una situación bien especial.

Moralejas: Nada es imposible si lo quieres hacer. No hay que fijarse en tonteras. Todo se puede.

Su canción, totalmente. Saludos abuelo, donde quiera que esté. 


miércoles, agosto 12, 2015

A veces me da pena

La tristeza es una emoción propia del ser humano, junto con las otras de las que les he comentado en otros posts.

Me siento en un estado de pena. Es raro. No siento que me falte algo en especifico, pero me he dado cuenta que a pesar de habitualmente hacer vista gorda a la mayoría de las cosas que suceden a mi alrededor (ya casi no veo tele por lo mismo y me entero de la actualidad más por la radio y redes sociales), me afectan temas como la desigualdad enorme que hay en este país, los conflictos políticos permanentes que nos dividen, la delincuencia sin justicia, los niños y niñas desamparados y la mala vejez de muchas personas que veo en la calle. Además de esto, me sorprende ver a mis cercanos actuar de mala manera, apuñalando por la espalda a otros, tratando de salvarse por sí mismos.

Me da pena no poder confiar en la gente. Y no me refiero solo a no ser capaz de confiar en mi gente, sino en general. Ya casi nadie confía en el otro y los ilusos como yo, siempre nos desilusionamos de vez en cuando. Quizás también deba empezar a ser desonfiada de todo.. No aprendo nunca por la chita.

Hoy ando pesimista y tengo pena de no tener la capacidad de solucionar problemas que no son míos pero que me afectan, más de lo que deberían.

Lo bueno es que entiendo que es un momento de pena y que mañana cuando despierte, ya habrá pasado... aunque sea un poco.

Y aunque ya sé que no vale la pena sentir pena, hoy tengo pena.

lunes, agosto 03, 2015

Stickers en los vehículos

Me quedé pegada en un taco durante un rato de salida del trabajo y me dediqué a mirar los vehículos de los vecinos... Desde hace un tiempo que me llama la atención la moda de pegar esos stickers en el vidrio trasero de los autos donde muestran a los integrantes de la familia que usa el vehículo... por lógica se puede inferir que cada personaje es parte de la familia...

Por ejemplo, la típica familia compuesta de papá, mamá, hijos, hijas y mascotas.

O bien si quieres ser más moderno, la mamá con su hijo, papá y mamás con sus hijas o tres hombres y un bebé (como en la película)

 

Puede que por un lado sea entretenido poner las figuritas porque se ven tiernas y además informan al resto el orgullo de la composición de la familia, pero a mí me asusta un poco la idea de presentar mi vehículo al resto con una mujer y su hija, más una perra y una gata... Es demasiada información que considero innecesaria entregar a desconocidos. Llámenme paranoica, pero ¿si a algún enfermo mental se le ocurre seguirme? ¿Y si en la familia aparecen dos hombres y un hijo y a algún homofóbico nazi-al-peo se le ocurre ponerle una bomba en el auto?

...  

Por otro lado, no entiendo ese adhesivo con el niño meando. Qué es eso? Las micros siempre llevan ese mono pegado en la puerta... no lo entiendo. 



O la caga' de calcomanía del ícono de los Transformers... ¿de verdad los choferes de buses piensan que sus máquinas pueden transformarse en Optimus Prime? Si no tienes un Camaro no puedes creer que andas en Bubble Bee. Es como jugar en una caja de cartón y pretender ir en un carro de bomberos...


O el adhesivo de la bebida energética... Yo la pongo si me pagan por hacer propaganda, sino, ni cagando.




Y la que odio con todo el corazón, sólo por odiar algo sin importancia es la del velocímetro en la luneta trasera. Lo encuentro rasca. (No encontré foto de eso)

... En mi vehículo llevo pegado un sticker que me regalaron en Unicef por ser socia, el adhesivo de la revisión técnica y el logo de la garantía entregado por el concesionario donde lo compré. Y sería todo... Llevaría publicidad en la luneta trasera solo si me pagaran y he pensado seriamente en poner publicidad de mi propio negocio en ella... 

Salí del taco y casi choqué al intentar cambiarme de pista... otra historia. Sl2











domingo, agosto 02, 2015

Qué música te gusta?

Hay personas que tienen muy definido el estilo de música que les gusta escuchar. Me pasa algo extraño cuando me preguntan qué música me gusta, porque tengo que separar obligatoriamente las situaciones en las que me gusta uno u otro tipo de música...


Si elijo música para cantar, habitualmente elijo música cantada por mujeres y entre ellas Shakira lidera por sobre todas las cantantes. Razón básica de este gusto: me sale muy parecida la voz y llego a casi todos los tonos (menos el aullido en La Loba). Podría elegir también otras mujeres como Amaya Montero de La Oreja de Van Gogh, Kany García, Nathalie Imbruglia, Nelly Furtado, Paulina Rubio, Natalia Jiménez de la Quinta Estación, Gwen Stefani, Jennifer Lopez o las Pandora... Eso a grandes rasgos...

Si me preguntas qué música me gusta escuchar, no hay duda que lo que más me agrada es el R&B y la música afroamericana. Beyoncé, Lauryn Hill, Alicia Keys, Destiny's Child, Boys II Men, Mariah Carey, Barry White, y por otro lado, me gusta mucho la música de los años 60-70, la música disco, los Bee Gees, los Beatles, Elvis Presley e incluso la música de la nueva Ola...

Este último tiempo he tomado aprecio a las cumbias. He puesto atención a las letras y me agrada. Noche Brujas y Villa Cariño lideran mi cancionero. He escuchado algunas cosas de Ráfaga y también me gusta. No sé qué me está pasando, me puse charra, pero me gusta y mientras me dure, voy a seguir escuchando esta música, principalmente porque me mantiene alegre.

Y por último, no puedo dejar de mencionar todo el pop de los 90-2000 que hasta la fecha me encanta escuchar: Spice Girls, Supernova, Oasis, Backtreet Boys, N'Sync, Michael Jackson, Madonna, y la música romántica de grandes personajes como los guachones Ricky Martin, Alejandro Sanz, Camila, Reik (me sé todas las letras de todas las canciones)...



lunes, julio 20, 2015

Hágalo Usted mismo

Acabo de hacer un video en el auto cantando. Justo en la radio tocaron la canción de Evanescence "My Inmortal" que varias veces canté en karaokes y me salía la raja, así es que me grabé y lo subí a Instagram. Corta. 


A raíz de esta tontera, me quedé pensando en que hay mucha gente que no se atreve a hacer nada y más bien se dedican a criticar a los que nos atrevemos a hacer lo que nos gusta, a actuar de acuerdo a nuestra voluntad, espontaneidad o lo que sea. 

Canté en el barco en un concurso de karaoke. Súper internacional. Rompí todas las barreras jaja. Elegí una canción de Shakira, "Underneath your clothes". Las canciones en español para elegir eran raras onda Jarabe de Palo y el Aserejé. Ésta ya la he cantado ene veces así es que la usé como caballito de batalla. ¿Han pensado lo complicado que es cantar en un espacio reducido frente a un montón de gente que no te conoce? Intentando mantener el equilibrio, porque además estaba nerviosa, el barco se mueve porque anda a no sé cuántos kilómetros por hora en la noche. Tiritaba y me tambaleaba mientras cantaba pero lo disimulé bien. Al final saqué aplausos y todo... tanto que me estuvieron buscando para participar de un festival de talentos, pero no me encontraron y no pude participar... el tema es que a pesar de la audacia que implica hacer ese loco, no faltó quien me dijo que desafiné en algunas partes, que podría haber elegido otro tema y blablala... Yo les digo: Háganlo Ustedes y después me joden.

Me gusta cantar, escribir, saltar y bailar cuando hay música. Pero me quedo sentada y bailo con los pies debajo de la mesa para no incomodar a los demás, pero me encantaría poder expresarme libremente sin "molestar" al resto. La gente es demasiado ubicada y nos han enseñado desde niños a ser bien comportaditos. Esa pelotudez me tiene tostada. Cuando escucho "Bailar sin César" que dice "Mi cuerpo pide baile y ustedes no me dejan, yo quiero expresarme, ser libre con mi cuerpo", a eso me refiero con que el resto te impone que no hagas tal o tal. A mí me está cada vez dando más lo mismo lo que opinen los demás. 

Que si subo videos o publico lo que se me ocurra en las redes sociales, es mi problema. Si no le gusta, me borra, me bloquea, me elimina, me pone "desactivar notificaciones", "no quiero ver esto" y un sinfín de alternativas que puede escoger para no tener que verme ni soportarme. A mí me encanta hacer lo que se me antoja y no voy a permitir que me digan que deje de hacerlo. Soy una persona libre de cuerpo y espíritu.

Insisto nuevamente. Si no se atreve a hacer algo, no se ponga a opinar de cómo podría haberlo hecho otra persona. Hágalo Usted y se deja de hinchar. 








domingo, julio 19, 2015

¿Entendió?

Me sorprende que haya gente que entiende lo que quiere entender y no sea capaz de leer la información tal y como se entrega.

La puntuación es muy importante, pero a pesar de los tildes, comas, puntos suspensivos, paréntesis, aún así hay gente que entiende solo lo que SUPONE que lee y no analiza en mayor profundidad.

Me ha pasado varias veces cuando publico avisos de ventas.

Por ejemplo:
Vendo sillón de un cuerpo. Como nuevo. $35.000. Y me preguntan cuántos sillones tengo para vender y en cuánto dejo los 2.

Vendo láminas protectoras para celulares Iphone 4, Iphone 5 y Samsung Galaxy Grand. Y me preguntan si tengo para el Samsung Galaxy Pocket.

Vendo fundas para cojines de superhéroes. Y me preguntan si vienen con cojín.

No sé si lo hacen para ver si me equivoqué y/o si me olvidó publicar otras cosas, pero me sorprenden las preguntas cuando el asunto es simple de leer.

Si escribo ¿compro pan? es porque estoy preguntado si paso a comprar, no si la persona ya compró.

Me molesta que la gente no se dé el trabajo mental de entender. Quieren todo digerido. Ya me ha pasado con clientes que me hacen escribirles las cotizaciones una y otra vez, lo mismo con la cuenta para la transferencia. Tengo paciencia, pero todo tiene limite... Como todo en el mundo.





martes, julio 14, 2015

Casi sin pega

Nuevamente se avecina un futuro incierto laboralmente hablando. Por un lado tengo terror a estar sin pega como el año pasado, porque este año no voy a tener el colchón de la indemnización de los años de servicio y por lo tanto, no sé si voy a ser capaz de pagar todos los costos fijos que tengo que pagar. 

Tengo el negocio de los eventos infantiles, pero la actividad queda sujeta en gran parte a los fines de semana por lo que estoy tratando de reinventar el negocio de modo de poder sacarle más provecho. Es más, estoy tratando de comprar la casa del local para evitar seguir pagando el arriendo y convertir ese pago en dividendo. Ojalá resulte.

El tema de fondo que quiero tocar es que como les comentaba, me da terror quedar sin pega por la inestabilidad económica que esto significa, sin embargo, siempre hago lo posible por sacar a flote mis intereses y no me hundo al primer intento. Ya sé que voy a tener que eliminar algunos gastos como por ejemplo, la nana. Es un lujo que no me puedo dar y como la casa es pequeña, no es taaanto lo que hay que hacer, además que varias de las cosas por hacer, igual las hago yo. Mi hija ya está grande y en realidad no necesita de muchos cuidados, que fue la razón primaria para contratarla. Va a ser una lata cocinar todos los días y hacer el aseo, pero es lo que debo hacer. Aparte de trabajadora, también soy dueña de casa, de mi casa.

Me dedico a las ventas, así es que espero por ese lado lograr algunas entradas que permitan hacer crecer el Happy Shop que tengo en el local. No le he dado mucha bola, porque no me he podido dedicar 100% a él. Contratar a alguien de punto fijo para que lo atienda, escapa de mis posibilidades, además que en su sueldo, perdería toda la ganancia. Quiero ver la posibilidad de dedicarme más a las manualidades que tanto me gusta hacer y abrir el bazar al público, de forma continua, como lo hacen los comerciantes. Me falta dar ese gran paso y perder el miedo al riesgo. Lo complejo de todo es que pienso que no estudié tanto para esto. Me gusta lo que hago en la pega, me encantan los sistemas de gestión, me gustan las obras viales y también las viviendas... no sé si sería capaz de dejar todo de lado para dedicarme de lleno a ser comerciante... mi gran dilema. Al menos por ahora me llamaron para hacer unas peguitas extras que me ayudarán a juntar luquitas para las vacas flacas.

Siempre estoy revisando portales buscadores de pegas. Pareciera que a una le leen la mente estos tipos, porque me llegan ofertas a cada rato e incluso avisan que no he actualizado el CV... el problema es que a pesar de que actualicé mis datos me llegan correos con el lema "Tenemos ofertas que podrían interesarte" y me envían ofertas para repartidora de pizza o bombera de servicentro... wn! No sé cómo filtran. No son todos, pero Laborum se luce con esas ofertas super pensadas en mi perfil.

Sigo con miedo a quedar sin trabajo por mucho tiempo, pero sé que por mientras puedo mantenerme ocupada en mi negocio. Es una lata levantarse y quedar desocupada. Al menos aquí tendré con qué ocupar el tiempo.


domingo, julio 12, 2015

Leer

Desde el año pasado tomé la lectura casi como una obligación. Nadie me obliga, no tengo que hacer resúmenes a nadie sobre lo que leo, pero se me ha vuelto una adicción... una linda adicción. 


Confieso que empecé a leer porque no soportaba no saber de qué se trataban "Las cincuenta sombras de Grey". Ya se estaba empezando a hablar de la película cuando comencé el primer tomo, y como me dejó fascinada, tuve que conseguirme el segundo con una amiga. Aún me falta el tercero, así es que no he visto la película. No les voy a contar de qué se trata porque ya se ha hablado mucho de esto. Dejé el link para que descargues los libros, si es que los quieres leer... yo voy a leer el tercero que me falta. 



Seguí después con "El Resplandor" de Stephen King. Mi hija lo había pedido a su papá de regalo, lo comenzó a leer y nunca lo terminó. En realidad era complejo el libro para una niña de 11 años. Lo leí casi en 6 meses. Entremedio tomaba otros libros y me los devoraba, para luego seguir con esta misma novela. Me costó terminarla, pero lo logré. Había visto extractos de la película, pero en realidad, leer el libro fue mucho más interesante, sobretodo por los detalles cuando se describen los pensamientos de los personajes. 



Un libro que me gustó mucho y que me inspiró a hacer algunos cambios en mi vida es uno llamado "Una cita con mi vida" de Cecelia Ahern. Trata principalmente de cómo una joven mujer soltera enfrenta su vida y que cuando la descubre frente a frente, se da cuenta que lo que ha hecho durante mucho tiempo es mantenerse viviendo una vida que no es la que quiere vivir y debe enfrentar sus temores y trancas para poder salir adelante, avanzar y lograr sentirse bien con ella misma. Un libro encantador que te deja pensando sobre tu vida, si eres de esas personas que está permanentemente cuestionándose si lo que está haciendo día a día es lo que realmente quiere hacer.





Cuando se estrenó el libro de Pablo Simonetti "La barrera del pudor", lo compré porque sí. No recuerdo qué año fue, pero se hablaba harto de él, así es que lo compré no más. Comencé a leerlo y lo dejé de lado por varias razones, entre ellas que no me cautivó desde el comienzo y además que tenía muchas cosas que hacer. Hasta que lo volví a leer este año para darle una nueva oportunidad. La historia es sobre una mujer casada que se encuentra desencantada de su marido el que a su vez, no hace mucho por complacerla, principalmente porque tiene problemas de impotencia, lo que los ha llevado a distanciarse. Tiene morbo, promiscuidad y harto sexo. También trata sobre insatisfacciones personales y afectivas de la protagonista. El final es un poco predecible. Lo recomiendo para leerlo en una terraza en verano.




En el viaje pedí prestado a mi hermana un libro que andaba trayendo llamado "Ciudades de Papel". Lo devoré. Era de fácil lectura, con personajes adolescentes y una historia que también hablaba en cierto modo de tratar de descubrir qué es lo que quieres hacer de tu vida vs lo que te imponen los demás cuando estás inmerso en un círculo que te predispone a cómo debes ser, actuar, sentir y proyectarte al futuro. No sé si es para recomendarlo, pero lo leí en 3 días, así es que no pierdes el tiempo si decides tomarlo.





Leí hace un par de meses un libro que vino justo en una etapa de mi vida en que leerlo me hizo sentirme parte de las emociones de la protagonista. Se llama "Un lugar onde refugiarse" de Nicholas Sparks. Una mujer decide ir a vivir a un pueblo, lejos de su ciudad de origen, dejando un pasado horrendo y lleno de daño. Si les gustan las historias de amor puras, ésta es una excelente novela. La historia da un giro casi en la mitad e hizo que me fascinara más de lo que ya estaba al comienzo. Hay una película basada en este libro, no la he visto, pero lo que me contaron, el texto es mucho mejor. Es un buen libro para quienes disfrutamos de las historias de amor.




Hace poco terminé "La Razón de los Amantes" de Pablo Simonetti. Me repetí el autor. El libro al igual que el otro, es de letras grandes y fácil de leer. La historia ocurre en Santiago y trata sobre una pareja un poco dispar pero funcional, que rompe su rutina habitual por un hombre que aparece a darles vuelta todo. Trata sobre homosexualidad, amor, desamor, sobre apariencias pero sobretodo sobre cómo debes lidiar con lo que es "correcto" y lo que deseas realmente hacer. Lo leí en una semana, todas las noches antes de dormir.




Y el más encantador de todos que terminé anoche, es "Ésta es una historia de amor" de Jessica Thompson. Dos personajes, Sienna y Nick se enamoran desde que se ven por primera vez en un metro camino al trabajo. Descubren ese mismo día que trabajan en la misma oficina y desde entonces toda la historia gira en torno a este amor supuestamente no correspondido entre uno y otro. Lo interesante es que la autora hace que tanto Sienna como Nick tengan espacios para contar parte de sus emcoiones con respecto a una misma vivencia. Es una linda historia de amor, un libro de más de 400 páginas, con letra mediana a pequeña, pero que cautiva porque hace sobresalir la bondad de la protagonista, sus temores y sus alegrías. Es mi reseña, pero a mí me queda la importancia de apreciar las cosas simples de la vida.


Como verán me he pasado un buen tiempo leyendo. Y aunque no crean, seguiré haciéndolo. Me esperan en el velador: "Como agua para chocolate" de Laura Esquivel, "Cuicoterapia" de Josefina Reutter, "Niebla" de Stephen King.





martes, julio 07, 2015

Catarsis emocional

No sé si a Ustedes les ha pasado que en un momento de la vida entran en un colapso de emociones que hacen que estallen en un llanto desproporcionado y quieren mandar toda la vida a la mierda.




Había sentido emociones fuertes antes... sobretodo en el taller Alba Emoting al que asistí junto a otras mujeres donde nos enseñaron a liberar las emociones a través de la respiración. De acuerdo a la psicóloga existen 6 emociones propias al ser humano y que nos diferencian de los otros seres vivos: la alegría, la ternura, la rabia, el miedo, la tristeza y el erotismo. Esas seis emociones condicionan los estados anímicos de las personas. Los actores pueden desarrollar estas técnicas de respiración para lograr obtener los estados que tanto nos "emocionan" en las películas o teleseries. Nos enseñaron a respirar de distintas formas y en distintas posturas físicas... cuando tuvimos que recurrir a la rabia, creo que fue la emoción más fuerte que he sentido en años. No pude lograr el miedo, la alegría fue casi automática al igual que ternura y el erotismo. Con la tristeza tuve pena de situaciones que imaginé en el futuro, porque no he tenido grandes tristezas que pudiera recordar con tanto dolor, pero con la rabia... ufff se me salió el "conchetumadre!!!" que llevo dentro. A tal punto que la psicóloga hizo un alto, me preguntó qué sentía y nos explicó un poco sobre la violencia de pareja y las distintas formas de abuso. Fue importante para mí entender algunas de las sensaciones que tenía en el momento, pues me abrió la perspectiva de que fui víctima y no debía sentir ni vergüenza ni temor por contarlo.

Hoy fue un día catárquico... o como se diga. Con tanta cosa que da vueltas por mi cabeza entré en un colapso de mierda. Despotriqué contra todo y todos. Este país me tiene chata con sus políticos corruptos y vendidos. Me tiene enferma la discusión sobre el aborto porque creo que cada quien debe decidir qué hacer con su cuerpo y su vida. Me envenena el hecho de que por tener tetas en muchas situaciones nos consideren como seres inferiores, sobre todo en otros países donde ven a las mujeres como objetos vendibles, violables, cedibles y abusables. Me tiene podrida leer en todos lados sobre la Copa América, que si bien me pone contenta, dan ganas de que paren de una vez con el fanatismo exagerado. Me saca de onda la puta ley que quiere hipotecar las casas de los jubilados. Me caen mal que atribuyan las cosas buenas que ocurren a un ser superior en el cual no creo. Me apesta que  haya tanta desigualdad de salarios y que se discuta por un par de lucas del sueldo mínimo en vez de fijar un sueldo digno. Me enrabia que se contamine tanto nuestro planeta, que no haya políticas claras con respecto al reciclaje en este país y que no se cuiden los recursos naturales. Me tiene tostada que hayan tantos perros vagos buscando hogar y tanto weón maltratador. Me indigna que haya humanos que se caguen al resto abusando de su buena voluntad. Me tiene cabreada tanto pelotudo que maneja como si fuera dueño de las vías y de que los cuidadores de autos crean que eso es u trabajo y que más encima se sientan con el derecho de cobrarte por hacer nada. Y así un sinfín de injusticias, mierdas, cosas que me pasan a mí y al resto, la poca estabilidad laboral que hay cuando trabajas en obra y un cuanto hay de caca que da vueltas en mi cerebro pensante.

No estoy tan loca como llegué a pensar. Las catarsis son relativamente normales y averigüé sobre eso. Voy a copiar el texto, citando a la fuente en el enlace para que no parezca hurto de información, sino más bien un préstamo para poder compartirla.


Cuando las emociones nos bloquean y nos saturan, intentamos poner auto-control.
Nos han enseñado que no está bien llorar, ni que nos vean mal. Y por eso, procuramos presentarnos ante los otros, enteros, felices, fuertes, aunque por dentro estemos a punto de estallar, y nos sintamos vulnerables, débiles, emocionados…
Así, procuramos esconder lo que sentimos, reprimirlo, vivir como si no me sintiera como me siento, es decir, negándome a mí mismo/a.
Y llega el día, en el que no puedo más, me siento cansado/a, agotado/a, con ganas de dejarlo todo, y ese día, me desbordo, mis emociones se desatan, no puedo controlarlas, afloran sin permiso, y me siento muy mal…
A la misma vez, mi cuerpo responde físicamente dolorido, con enfermedad, reacciones físicas, molestias…

Eso es la Catarsis Emocional, cuando sufro un colapso emocional, mis emociones me bloquean, me paralizan, ya no puedo ser fuerte y contenerlas, me siento vencido, pequeño, como si el mundo fuese un lugar peligroso para mí, todo me daña, y me causa dolor, nadie me comprende…

Es precisamente éste momento catártico, el que he querido evitar durante mucho tiempo, durante el cual me he mostrado fuerte, impasible, valiente y por ello había conseguido el “auto-control”, tan necesario para sentirme equilibrado/a.

Sin embargo, todo recipiente acaba llenándose, y tenía que ocurrir.



Si analizamos y observamos la “explosión emocional”, nos daremos cuenta de que no surgió de la nada, sino que durante un tiempo impredecible, he estado “aguantando” y no permitiendo que aflorasen mis sentimientos más profundos, algunos, inconscientes. Por tanto, podríamos decir, que si los negaba, no les permitía salir, en realidad, no los aceptaba.
Y si seguimos buceando, quizás descubramos pensamientos de “auto-exigencia”, como por ejemplo, “tengo que estar bien”, y por ello, me reponía, ocultaba mis emociones más profundas, y “gracias a ello”, podía seguir viviendo, con la sensación “falsa” de control y equilibrio.


Es necesaria ésta explosión catártica, para la “salud emocional”, si llegamos a éste nivel de negación emocional.
Sin embargo, es más saludable no llegar hasta aquí. Para ello, desde la primera emoción o sentimiento, me permitiré vivirla en toda su expresión, aceptando que “soy humano/a, y tengo emociones”, valorando éstas como parte de un proceso de aprendizaje, crecimiento, cambio y maduración.

De ahí, que es necesario encontrar vías sanas de expresión de las emociones, no dañinas para la propia persona, ni para los demás, y donde sacarlas, expresarlas, gritarlas, contarlas, llorarlas…Y liberarse de ellas.Toda represión es negativa, hace crecer las emociones en nuestro interior con más intensidad y dolor. Pues están sin resolver.
Toda expresión “controlada” es terapéutica, liberadora. Y esto supone aceptar las emociones, hablar de ellas y no ocultarlas. A esto le llamamos Inteligencia emocional.


Para ello, es indispensable, perder el miedo a sufrir, a sentirse vulnerable ante los demás, ya que el mayor dolor es el que no se expresa, y la mayor vulnerabilidad es la presión de ocultarse, y no ser uno/a mismo/a.