miércoles, marzo 22, 2006

Un poco del Chileno - Una crítica destructiva

Hablaré en primera persona, lo que no quiere decir que todo lo que yo pueda decir tiene que ver con lo que pienso... pero hablaré generalizando a un Chileno o Chilena común y corriente que habla o actúa bajo los parámetros que esta sociedad me ha inculcado.



A diferencia de algunas personas, he tenido la oportunidad de viajar. No es que lo haga a menudo... de hecho la última y única vez que viajé en avión fue el año 96-97 por mi gira de estudios... que fue precisamente al Viejo Continente. Mi formación trilingüe con bases anglosajones y latinas, entiéndase inglés y francés, en cierto modo también me convierte en una amante de los idiomas y por fortuna puedo entender el italiano, el portugués y algunos derivados... He tratado de aprender alemán. Por supuesto, es difícil y en extremo, pero por lo menos me han dicho que no pronuncio mal lo poco y nada que he podido aprender robando palabras y frases a algunos amigos que lo hablan.
Me gustan las artes, sea danza, lírica y canto popular, el teatro dependiendo de la temática aunque no he tenido oportunidad de ir(ni me he hecho el espacio en mi super agitada agenda).
Con una vida sin lujos en exceso pero que he vivido sin escasez material... no sé si tanto afectiva, pero por lo menos eso se construye... quizás esa "falta de abrazos" se deba principalmente a que soy una especie de felino arisco y no me dejo tocar con facilidad... y tampoco me emociono en público por una especie de coraza tipo campo de fuerza que no me permite externalizar mis emociones como lo hago mediante este medio... creo que soy mejor para escribir que para hablar, aunque la lengua no me la pare nadie cuando voy a algún evento social... Peco de ser la artista de cine, de querer robarme la película... lo peor es que no me doy cuenta en el momento y en esos periodos de autoanálisis del que les hablé en el post anterior me entra agua al bote y, a veces, o me arrepiento (que son las menos) y las otras me río y lo disfruto.


Una cháchara previa para empezar a criticar y soltar lo que veo que ocurre a mi alrededor con personas que conozco y otras a quienes sólo evalúo mediante prejuicios porque no las conozco... necesaria para que puedan comprender el por qué de este post.


El Chileno recibe bien al forastero cuando es extranjero... pero dependiendo de qué país o continente venga. Si se trata de un caucásico no hay problema, pero no así ocurre cuando tiene la tez de color o los ojos rasgados, o si es de los países vecinos del norte. El foráneo gringoide habla diferente, es un poco más inocente en cuanto a hablar de "cochinadas", no tiene ese humor horrible que nos caracteriza que se basa casi siempre en ridiculizar al cojo, al gangoso, a la señora, al ciego, al sordo, entre muchos... Tendemos a gritarle por detrás "aweona'o", "tonto weón" y por supuesto como no entiende, se ríe, o no se da cuenta. Pero tiene esos rasgos que pocos tienen en nuestro país y por ende pasan por bonitos, son bienvenidos aunque sean un bodrio de persona.

Jamás se valoran las buenas acciones. Para criticar y pelar a los demás, pucha que somos buenos. No nos gusta el profesor, no nos gustó el almuerzo, encontramos todo penca, nada está bien... siempre algo falta. Pero cuando se obtienen beneficios casi siempre es por buena suerte o porque nos cagamos a un socito. Ni siquiera los logros personales los consideramos como propios... fue con ayuda, con pituto...
Me detengo en este punto. Es sumamente importante sentirse orgulloso de uno mismo. Por ahí parte todo lo que se pretenda hacer a futuro o el presente inmediato... Y dar las gracias, no cuesta tanto, y encontrarle el lado positivo a ciertas acciones no está de más.

Somos enfermos de llorones y morbosos con la televisión. Al Chileno le gustan las noticias lloronas. Nos gusta ver a los enfermos en los hospitales, ver a la señora que se le quemó la casa... y los periodistas tiene esa maldita costumbre de hacer preguntas del tipo: "ha perdido todo, ¿qué va a hacer ahora?", "Usted está sola, ¿está muy triste?", "debe sentirse mal, ¿cierto?", y la persona llora a moco tendido y los Chilenos vemos eso como noticia... en cambio si nos informan que en Medio Oriente ha habido mil bajas de soldados iraquíes, nos da lo mismo... no nos importa, total están lejos. Ni siquiera nos preocupamos de cuánto repercute en la economía del país que el famoso y odiado país del Norte esté tratando de conquistar el mundo, de la mano del buen Sr. Bush.
Por otro lado, la Teletón es una teleserie que dura ¿27 horas de amor si no me equivoco?. Sé que sueno sarcástica, pero es una verdad... porque somos buenos para el lloriqueo cuando vemos a los demás sufriendo en la pantalla chica, pero en la realidad no andamos preocupados de ayudar a alguien que no puede subir un peldaño en silla de ruedas, ni de darle el asiento a una persona mayor de edad...

No nos gusta que nos digan que lo hemos hecho y lo que hacemos está mal. Los demás casi siempre tienen la culpa, "es que no alcancé", "la micro se demoró"... Si nos atrasamos para llegar a una clase o reunión, nos da lo mismo entrar e interrumpir, total, "no creo que moleste tanto, entro rapidito y no se nota". Sin considerar que los que llegaron temprano, es porque sí respetan los horarios... Si no queremos hablar con alguien , nos escondemos. No somos capaces de enfrentar los errores cara a cara y pedir disculpas. El clásico "no creo que se acuerde" o "Yo creo que ya se le pasó el enojo" es tan recurrente y actuamos care'raja como si nada hubiera pasado...

Si nos molesta algo, para no caer mal mejor nos quedamos callados, y así todos quedamos "en paz" aunque nos estemos mordiendo la lengua... y después nos dedicamos a alegar que nos nos pareció bien lo que se acordó, que no queríamos hacerlo y lo hicimos obligados. Pero cuando nos preguntan qué haríamos en caso de... siempre decimos que nos dejaríamos pasar a llevar. Somos super valientes antes de enfrentarnos a los problemas, una vez dentro el gallito se queda callado. "Los valientes que se ven en el ring, son pocos".

Los nuevos profesionales, muy pocos son emprendedores. En mi rubro (Ingeniería) casi ninguno piensa salir y crear una empresa. Por supuesto, que se necesita capital para hacerlo, pero me refiero por sobretodo a que ni siquiera lo piensan. La meta es buscar pega y el anhelo para muchos años más es ser millonario y ser jefe, casi como la caricatura del Boss sentado en el escritorio, echado para atrás y fumando un puro. La cosa no es así. Hay que pensar que durante los primeros años, lo más probable es que no tengan auto, que no van a llevar el mismo ritmo de vida que en la casa de los papás, que hay que pagar cuentas, arriendo, cocinar, lavar, hacer aseo, etc... y que la plata que ganen va a ser para sobrevivir y no llena de lujos... a menos que encuentren pega en una empresa que les dé tremendos beneficios desde el primer día... cosa que no es muy recurrente...

Y hay tantas más...
No quieren aprender inglés "porque no sirve para nada".
No son buenos para leer porque es fome. Es más rápido ver la película.

Al Chileno le gusta que le entreguen la información casi digerida. Nada en lo que haya que pensar mucho, que tenga significado doble, la poesía es casi para fletos (lo que considero una estupidez). Si le das un abrazo a un amigo es porque tienes algo más con él. Si tocas temas complejos te miran raro y eres latero y dicen: "ya empezaste con tus we'as"...
El Chileno no sabe discutir y lo confunde con pelear.

Y para termianr, el Chileno siempre es de doble estándar y lamentablemente poco confiable...


Ojalá que ninguno de Ustedes tenga algo que ver con lo que he escrito en estas líneas... imagino que habemos personas con un poco más de cordura (aunque yo sea una loca de atar), que podemos hacer que esta idea de Chilen@ cambie con el tiempo...

Saludos