lunes, julio 17, 2006

El Manual de Carreño

Nuevas tecnologías, nuevos hábitos de comida, de vestir, de correr. Nuevos horarios para levantarse y acostarse, nuevas metodologías de trabajo… el tiempo se fue preocupando que la vida diaria del ser humano haya ido variando, a medida que éste transcurría (y transcurre) para diferentes generaciones.

Y con todos estos cambios, se han llevado consigo lo que antaño era llamado buenos modales, moral, protocolo o buenas costumbres.

Claramente todo lo que nos rodea ataca la moral y las buenas costumbres clásicas, si consideramos que hace 70 años atrás era casi imposible imaginar un trasero o alguna chica en poca ropa, publicados en algún cartel en plena calle…

No sé si las nuevas generaciones han escuchado hablar del famoso y casi obsoleto Manual de Carreño. Este “manual” trata principalmente de ciertas “buenas costumbres” que hay que tener en público para mantener la buena convivencia con el resto de la gente. Lamentablemente, algunas cosas que tiempo atrás eran básicas como “modales” enseñados en el hogar, se han ido perdiendo…

Fui obligada durante toda mi niñez a no poner el codo en la mesa ni hablar con la boca llena. No me era posible almorzar en pijama, aprendí que no hay que hablar mientras se escucha el Himno Nacional, que no se come con gorro, que siempre debo mantener las piernas cerradas aunque ande con pantalón. Nada de portazos, ni pataletas… a la hora almuerzo se escuchaba La Radio y no había posibilidad de objetar… (estos 3 últimos ítems no tienen nada que ver, pero quise descargarme aquí).
Por lo que les acabo de contar, tengo tan metido en mi inconsciente de que hay modales que deben cumplirse a la hora de comer por ejemplo, que me descoloca ver a alguien comiendo mal frente a mí.
No soporto el codo en la mesa… tanto así que o miro
todo el tiempo para otro lado o le digo a la persona (si es de confianza por supuesto) que no lo ponga porque me incomoda. Porque en un comienzo yo pensaba que los hijos eran los que se rebelaban fuera de casa y no aplicaban lo de los modales a la hora de comer, pero cuando empecé a darme cuenta de que hasta los padres comían de la misma forma, entonces me di cuenta de que había algo extraño a mi conocimiento… al parecer el problema era yo que me tomaba todo con mucha gravedad…

Manuel Antonio Carreño (1812-1874), político y escritor, resumió en su manual las maneras y reglas esenciales sobre los buenos modales para tener relaciones sociales.
Es un libro donde dice todo lo que supuestamente está bien considerado por los demás en el actuar de una persona, comportamiento en eventos sociales, formas de vestir, posturas, tipos de saludo, cómo disponer la mesa (incluidos los puestos de los invitados)… Trata del aseo, de cómo movernos dentro de una casa, en lugares públicos, en restoranes, y termina en formas de comportamiento público… llamado urbanidad. Según la introducción del manual, la urbanidad es el reflejo exterior de realidades interiores, la intención de integrarse positivamente en la vida ciudadana convertida en hechos. Hechos que hablan de buena educación.

Dentro de los puntos que se tratan en el libro enumero los siguientes…

Siendo objetivos, no está tan obsoleto…

. Comerse las uñas
. Masticar chicle mientras se habla (a lo Valdivia)
. Sentarse con las piernas arriba de la mesa o de forma torcida
. Chuparse o morderse el pelo.
. Hablar con el cigarro puesto en la boca (como Don Chuma de Condorito)
. Prender un cigarro en un lugar cerrado sin pedir permiso a los presentes que el olor a cigarro puede ofender o incomodar a alguien
. Comer haciendo ruidos exagerados…

Estos otros me parecieron muy cómicos y exagerados:

. Ponerse Rouge (labial) en la mesa después de almorzar
. Molestar a alguien de gordo sólo porque usted está a dieta (jajaja)
. Rascarse o pellizcarse la cara en público (estoy caga’, soy una rota)
. Preguntar indiscretamente si una mujer se tiñó el pelo o si el hombre anda con peluca,
. Peinarse con un cepillo sucio (jajaja)
. Andar con cachirulos (a lo Doña Florinda)
. Andar con las uñas con esmalte a medias o sucias.
. Hablar de hemorroides, operaciones, celutitis y ese tipo de cosas (jajaja)
. Que se note mucho el cambio entre piel natural y MÁSCARA de maquillaje (ajaja)

Otras formas de conductas de la nueva era, es posible notarlas a través de medios computacionales… el Chat permite eliminar a alguien con quien no se desea hablar, no es necesario discutir si no se quiere, se pone OFF y listo… Pero se sabe que las letras mayúsculas en cierta medida ofenden porque suenan como grito… hay formas de escribir documentos o cartas que mantienen el protocolo.

Otra forma de respeto y "buenos modales" es no tener encendido el celular cuando se está en una reunión, en la consulta del doctor, o en misa… e incluso cuando se invita a alguien a comer o a tomar un trago para conversar.

Para no explayarme más en el tema, concluyo que es necesario que a pesar de que ya no todo es tan rígido como lo fue, hay ciertos parámetros de conducta que hay que manejar… que aunque nos importe un comino lo que los demás puedan pensar de nostros, hay que saber comportarse en público… para mí por lo menos, lo del codo es esencial y es muy mal visto a niveles “burgueses” (jajaja) los malos modales al comer. Que el terno vaya acompañado también de un comportamiento formal… sino, se cumplirá claramente el dicho “aunque la mona se vista de seda, mona queda”.

Dato Rossa. ¿¿¿Sabían Ustedes que el hombre que usa terno en verano no puede sacarse la chaqueta al entrar a algún lugar “elegante” porque es visto como una rotería???… No sé cuál es el sentido, pero se sigue aplicando…


La foto no tiene nada que ver, pero está muy weeeena...