lunes, marzo 27, 2006

La dirigencia estudiantil, ¿es compatible con los estudios?

Mi experiencia personal me demostró que NO. Pero ese NO es parcial.
Les cuento un poco.

Decidí que quería participar del Centro de Alumnos de mi carrera. Lo hice cuando estaba en mi tercer año de carrera (estoy un poco atrasada… pero eso se los contaré más abajo).
En el año 2004, quería formar una lista para formar un nuevo CAA, con la condición que yo no fuera Presidenta… mi hija aún no tenía 1 año , y no me creía capaz de compatibilizar los estudios, el ser mamá y además ser la cara visible de los alumnos frente a las autoridades, los profesores, y sobretodo frente a mis propios compañeros.
Resultó que nadie se atrevió a “dar la cara” y la única lista entonces fue encabezada con mi nombre. No había muchas probabilidades de perder la elección, yo ya tenía claro que íbamos a ganar, porque la decisión de nuestros compañeros era si querían o no tener un Centro de Alumnos ... El resultado lógico que esperábamos de este plebiscito era SI. Y así fue, con aproximadamente 120 votos y un 98% de aprobación.

Lore Ortiz, Presidenta del Centro de Alumnos de Ingeniería Civil de la Universidad de Concepción fue mi título honorífico durante todo el año 2004. La primera SITA PRESI que ha tenido la carrera.

Ese año, las cosas anduvieron un poco a tropezones, yo me apasioné demasiado con el tema, no tuve un apoyo profundo de la directiva. Y empecé a hacer las cosas sola, y colapsé. Sin un equipo aflatado las cosas no resultan bien… de todas maneras el resumen de ese año fue bastante productivo, nuestros compañeros quedaron satisfechos, pero yo quedé agotada… había que cumplir con demasiadas actividades y reuniones y además estudiar.

Resultado: reprobé algunas asignaturas, pero el trabajo fue bien considerado.

Pero yo no quedé completamente satisfecha con el trabajo realizado… (esto está muy vinculado a mi fuerte y dura autocrítica… )

Decidí, entonces, que debía volver a presentarme el año siguiente, es decir, el año pasado. Empecé a buscar gente que quisiera trabajar conmigo… Como sorpresa apareció una lista B… los mismos a los que yo había preguntado si querían unirse a mi directiva, propusieron una lista para competir con nosotros…

No hubo rivalidades, tampoco hubo mala sangre por parte de ninguna de las dos listas. Fue entretenido en realidad competir, por lo menos esta vez había incertidumbre en el resultado…
Finalmente, luego del sufragio, se contaron los votos y por un estrecho margen de diferencia, salimos elegidos de nuevo. Luego, mi título honorífico durante el año 2005 volvió a ser el de Presidenta…

El año 2005, las cosas funcionaron distintas… nos tocó vivir además experiencias absolutamente diferentes. El famoso Paro me quitó una semana y media de estudios... y no vi ningún resultado positivo de esto.

Un gran porcentaje de los alumnos tiene crédito universitario o tiene beca alimenticia, pero a pesar de eso no se interesan mucho en saber qué ocurre a nivel regional o nacional con los estudiantes. No se interesan en lo que la Federación de Estudiantes puede hacer por ellos, no votan a conciencia cuando eligen a un dirigente, no hay motivación política, no aspiran a ideales, no les importa lo que le pasa al resto de los estudiantes… En general, el estudiante de Ingeniería se mete en su tema, se dedica a estudiar... la carrera no es fácil y requiere de mucho tiempo de estudio… pero a veces es bueno ver más allá de la propia nariz…

El segundo semestre estuvo lleno de actividades, las primeras Olimpiadas de Ingeniería organizadas por el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ingeniería en el que participamos todos los CAAs, la Semana de la Carrera, el II Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Ingeniería Civil (COLEIC) que menos mal se realizó en Concepción, Congreso de la Sismología e Ingeniería Antisísmica que también se realizó en mi ciudad y que organizó el Dpto. de Ing. Civil de mi Universidad, además de reuniones para la Asociación Nacional de Estudiantes de Ing. Civil (ANEIC). En todas estas actividades teníamos que estar presentes con la directiva del Centro de Alumnos…

Entonces, vean Ustedes mismos, ¿es posible compatibilizar todo eso con los estudios?

Se supone que uno debe organizarse, llevar una agenda con todas las actividades, pero a mí se me hizo estresante. No puedo decir que me apesté porque me encanta andar metida en todo, soy súper canapé, me gusta el tema de ser Presidenta y estar al tanto de todo lo que ocurre en la Carrera y la Universidad, pero no me fue posible compatibilizar todo.

La Presidencia quita mucho tiempo… no imagino cómo debe ser para aquéllos que trabajan en la Federación de Estudiantes. Mi carrera consta de 360 alumnos aprox., pero imagínense a los de la FEC trabajando para 20 mil alumnos… eso sí que debe ser tedioso… porque tienen que lidiar con dirigentes intolerantes, se juegan también las tendencias políticas, la Federación además está conformada por gente de distintos grupos políticos, existe roce entre ellos mismos… y más encima son estudiantes… el nivel de estrés en sus cuerpos debe ser realmente excesivo…

A mi parecer no es compatible un 100%. Pero con un buen equipo de trabajo, aprendiendo a delegar funciones y a confiar en la gente que trabaja contigo, sí es posible trabajar de buena forma. Hay que saber organizarse… a mí no me resultó mucho, pero hay que considerar que tenía una tarea importante aparte que es ser madre

De todas formas, para los que aún estudian en la Universidad, les recomiendo participar en alguna directiva, ojalá alejada de partidos políticos. El currículum después hablará por sí mismo :P y la vivencia no se las quitará nadie.

Nuestra finalidad principal fue motivar a los estudiantes de nuestra carrera a participar de actividades extra-programáticas para lograr la unión de nuestros compañeros. Mal que mal, seremos colegas y es importante crear lazos afectivos o sociales entre nuestros pares.

Este año me alejaré de las canchas, creo que ya cumplí una etapa. Hay que darle la oportunidad a otras personas… y además, no pueden acostumbrarse a que una sola persona haga todo... Ahora les toca a ellos...