jueves, marzo 16, 2006

Ilusión y desilusiones

Pasa a menudo que nos ilusionamos con experiencias nuevas, con personas, con actividades... llegamos a tal punto de creer que todo el mundo gira en un ambiente ideal... como si los planetas se alinearan para que nos ocurran situaciones maravillosas.

Ilusionarse es lindo, es tener esperanzas, creer en el futuro, ser optimista... Sobretodo cuando la ilusión tiene que ver con el amor. Se idealiza a la persona amada, se planea el futuro, aunque todo sea una utopía... Se cree que todo puede ser perfecto, que se puede luchar contra la adversidad, que no hay barreras, que nada tiene límite... QUE TODO ES POSIBLE. Se generan una serie de sentimientos, emociones y sensaciones que nos llevan a pensar que somos los seres más dichosos del Universos, y que por fin, la varita mágica del hada azul (la de Pinocho) nos ha concedido nuestro más anhelado deseo... ser feliz.

Pero la desilusión es terrible. Toda la idealización se nos vuelve en contra. Y ya nada es perfecto, y todo se pinta de gris y negro. Desilusionarse implica aceptar un fracaso, y darse cuenta que quizás no todo era tan real... y que vivíamos en una burbuja.
Cuando la desilusión es de amor... se viene el mundo abajo, sobretodo si con el ser querido se habían construido un millón de castillos en el aire y que en algún momento podrían haberse hecho realidad...

Desilusión de uno mismo, no saber en qué se falló... la distancia mata, lo sé, pero si dos personas realmente se aman pueden luchar contra cualquier adversidad...

La ilusión no mantiene vivos, la desilusión nos quita fuerzas... nos mata una parte del alma...

Lgrimas se apoderan de mis ojos, y me envuelven...

Pero el espejo me grita FUERZA! Muestra tu mejor cara, y mantén el pecho erguido... Es difícil, pero lo haré.



En todas las palabras, mil caricias y miradas
tú me dabas lo que nadie me dio en mi vida
tu recuerdo me consuela, me desvela, me envenena tanto cada día
qué haría si te pierde este pobre corazón.

Y no me crees
cuando te digo que la distancia es el olvido
no me crees
cuando te digo que en el olvido estoy contigo aunque no estés
en cada día cada hora cada instante pienso en ti y no lo ves
no me crees.

Y no me crees
cuando te digo que no habrá nadie que te quiera como yo
cuando te pido que en el olvido no me dejes sin razón
entretenerme el en recuerdo es el remedio que me queda de tu amor.