sábado, marzo 25, 2006

No es cumpleaños sin torta





Me gustan los cumpleaños con torta… ojalá con hartos globos y serpentinas... lata que a esta edad los anfitriones o "cumpleañeros" no se preocupan de esos detalles... en realidad creo que tengo esa etapa no superada aún.


(es la torta de la Fran cuando cumplió 2 años)




Me encanta sentir que cuando cumplo años (o alguien cumple años) es una celebración... quizás con los años me retracte de haberlo dicho y en una de esas voy a andar escondiendo el carnet para que nadie sepa mi edad. Por ahora mantengo esta postura.

Cuando mis hermanas y yo cumplíamos años, mi mamá nos hacía las tortas: de Hello Kitty, otra una con forma de elefante, según recuerdo...
A mis papás no les gustaban las piñatas porque para ellos era fomentar un poco la mezquindad y la agresividad en los niños de la fiesta porque siempre había un winner que agarraba más dulces que otros... así que lo que hacían era poner una fuente llena de dulces y que cada uno fuera sacando dulces a medida que le daban ganas de comer... y una fuente con polquitas (canicas o bolitas), también para sacar a discreción.
En todo caso, a mí me encantaba que en los cumpleaños a los que me invitaban hubiera piñata... jaja...



Me gusta buscar el regalo apropiado para una amiga o amigo que esté de cumpleaños... No me gusta mucho eso de que "paso al supermercado y le compro un chocolate..." es tan poco dedicado... es más que nada, por cumplir. O la clásica del copete de regalo que al final se lo toman los amigos... Aunque no es tan malo si lo vemos desde el punto de vista monetario: el cumpleañero gasta menos plata en trago... Y no falta,por supuesto, el patudo que llega sin copete, sin regalo y que más encima nadie conoce...

Me gusta cuando hay cositas ricas para comer en los cumpleaños... aunque igual me conformo con que haya maní o papas fritas, porque no me gusta beber sin comer, y además me salgo de la dieta casi por obligación... Cuando intuyo que no va a haber nada, llevo una bolsa de maní o algo por el estilo ( y me la como pa' callao :P)...
Me llama la atención cuando el festejado sólo pone la casa, los vasos (y el confort, en ciertas ocasiones), y los invitados tenemos que llevar todo... es como estarle financiando el carrete a él... aunque podría traducirse en el regalo por parte de los amigotes... pero generalmente se ve como una oportunidad más para carretear, con la diferencia que en este caso "está justificada".



Me gustan los cumpleaños con torta y con velas... Me encanta que se cante el "Cumpleaños Feliz", que se aplauda después de apagar las velitas. Me fascinan los globos.

No me gustan mucho las tarjetas de Felicidades, porque después no sé dónde guardarlas...




Y para terminar... algo tengo que alegar... como siempre...

No me gusta, es más, me enferma que cuando invito a mi cumpleaños me digan: "¿Y quién más va a ir?", porque con eso me queda más que claro que en realidad no me viene a ver a mí sino que para esa persona es una opción de carrete gratis... Para el próximo no será invitado formalmente, pero si quiere llegar, que llegue igual.