viernes, julio 14, 2006

Me encanta todo eso


Paseo por el Centro o por el Mall a la hora de almuerzo y mi estómago empieza a crujir… dentro las opciones que tengo no hay muchas que me ofrezcan productos naturales sin grasa, sin colesterol, sin posibilidades de producirme algún daño a futuro en mis arterias o en mis depósitos de grasa corporal.

En todo caso, no estoy ni ahí con pagar por un plato de lechuga con tomate en el Mall… la gracia de salir a comer afuera de la casa es comer todo eso que no prepararía en casa habitualmente: hamburguesas, papas fritas, completos con salsas aceitosas con sabor a algo que parece ajo o queso… esa comida china que parece cualquier cosa menos china, las pizzas (jamás me quedan así cuando las preparo en la casa, algo le echan para que brillen y queden selladas, ni siquiera dándolas vuelta se les cae algún ingrediente). Podría comerme un lomito, pero con la cantidad de mayonesa que le echan mejor agarro la botella de aceite de litro y me la tomo al seco.

Comer es un placer… todo se celebra comiendo. Todo… bautizos, licenciaturas, matrimonios, cumpleaños, notas, ascensos, renuncias, despedidas de solter@, todo, todo, todo…

Más placer es aún cuando podemos chanchear por algunos pesos de más. Aunque todo lo que sea conocido como COMIDA RÁPIDA es caro. Se paga por la marca, por el color del envoltorio de la hamburguesa, por la súper “buena” atención recibida… todo se paga y considerando los costos, cada local gana más del 300% por sanguche.
Hasta para comer un helado nos roban un ojo de la cara… oye si es leche no más… ¿cómo voy a estar pagando más de 500 pesos por una sola bola de helado?

Y a quién no le encanta todo eso???

Eso de comer ketchup y mayo a destajo, el puré de palta que lo que menos tiene es sabor a aguacate. En los servicentros el clásico completo hecho de plástico… pareciera que la vienesa la hicieran con un condón porque al masticarla cuesta romperla y el pan es como si hubieran agarrado un pedazo de masa y lo hubieran inflado con bombín. Terminas el completo y quedas con la sensación de haberte tragado un chicle.…

La comida rápida… que tiene de rápido que se va la plata súper rápido, que te la comes súper rápido porque parece que tiene algún aditivo que hace incontrolables las ganas de terminar de comerla lo más rápido posible… y no tiene nada de rápido su digestión, que de forma paulatina te vas a dando cuenta que entre más rápido te la comes, más rápido engordas, y más rápido te vas sintiendo obeso…

Y ya sé que por más que me queje que en locales de comida rápida no venden nada que no engorde, jamás voy a pagar por un plato de ensalada… sobretodo si a fin de cuentas comer ensaladas fuera de casa siempre es más caro… tampoco sería agradable comerme un budín de acelgas viendo cómo mi acompañante disfruta de una chorrienta hamburguesa con queso, tomate, mayo, palta, y etcéteras que engordan y que la hacen sabrosa.

Ante tanto “presión” de los carteles que ofrecen 2 panes con carne al mismo precio de un plato de pollo asado con arroz… mejor como lo que me hace mal y después me arrepiento por el resto de mis días… es que ME ENCANTA TODO ESO… aunque después me arrepienta.



(así se come estas cochinadas mi hermana)