miércoles, agosto 30, 2006

Algo de Los Jaivas (reeditado)


Muchas veces se rieron de mí en el colegio porque yo contaba que mi papá le había puesto el nombre a “Los Jaivas”, yo insistía en que era verdad, pero no tenía cómo demostrarlo... no me creían. Y maravillosamente hace 3 años Freddy Stock publicó la biografía de este gran grupo llamada “Los caminos que se abren”.





Les cuento la historia, con un poco de mí, robándole palabras a Stock...

Estudiaban en el liceo nº1 de Viña del Mar, Guillermo Rivera, ubicado en calle Álvarez muy cerca de la Quinta Vergara. Mi papá vivía en Lastarria, a tres cuadras del liceo, los Parra en calle Montaña, y Gato ... ehh no sé en qué calle pero cerca de mi papá también. Y aquí va la historia del nombre...

“Entre los amigos que frecuentaban la boîte Chichón estaba uno de la infancia de Gato llamado Juan Carlos Ortiz, quien estaba un curso más arriba que él en el liceo y que había entrado a estudiar biología en el Pedagógico de Valparaíso. El curso de Ortiz se había puesto la meta de ir a Europa en viaje de estudios y por eso organizaron todo tipo de rifas y fiestas para juntar dinero, como esa que se había pactado para el 24 de agosto de 1963 en el Pedagógico de Valparaíso, el mismo día en que Eduardo cumplía 20 años.

Ortiz, orgulloso por la calidad musical de sus amigos, los había convencido de que ya estaban preparados para tocar en público, y una noche, estando en el subterráneo de Viana, se hizo una reunión para ultimar los detalles de la tocata, en rigor, la primera que haría el grupo. En medio de la expectación y el nerviosismo, se eligió el repertorio eminentemente bailable, se pidieron algunas condiciones técnicas y se esbozó un afiche promocional para pegar en la universidad y en algunos bares de Valparaíso y Viña. Vamos a ponerle color a la promoción, dijo Juan Carlos tomando un lápiz que apuntó hacia un cartón tirado en el suelo. “No se pierda el próximo sábado la gran fiesta animada por el grupo...” ¿Y cómo le pondremos al grupo?

- Todos nos miramos extrañados porque no habíamos pensado en un nombre. Finalmente, fue el propio Juan Carlos quien recordó la actuación del año anterior en Concón, ésa del cartel puesto enla batería que todavía daba vueltas por la boîte Chichón. Le pondremos High-Bass, en inglés porque le da más caché, nos dijo. O sea que el nombre ni lo inventamos nosotros ni lo elegimos nosotros. Claudio.”

Y les fue muy bien...

Luego de algunos años, tuvieron ciertos problemas... “Los músicos se estaban sientiendo incómodos de llamarse High-Bass, de tener un nombre en inglés cuando toda su búsqueda musical se estaba haciendo americanista incorporando trutrucas, cultrunes e instrumentos andinos...Estaban en casa de un amigo haciendo el afiche para la tocata, como de costumbre solían hacerlo ellos mismos. Un amigo de ellos escribió un afiche de todos colores y decía LOS JAIVAS, también con v. Era obvio, así los llamaban en Santiago y no se habían dado cuenta.”



No me voy a extender más en el tema, porque prefiero que lean la biografía, ustedes mismos...

No se trata de quebrarme ni nada, porque en realidad no tengo ningún mérito. Pero no todos pueden contar que su papá le puso el nombre a uno de los grupos más famosos de Chile, y que lloró con real pena cuando murió Gabriel Parra en 1988 y el Gato Alquinta el 2003.