domingo, septiembre 03, 2006

Lo que creo y no creo - Religiones


El Código Da Vinci a mi gusto es una buena novela. Leí el libro mucho antes de que tuviera idea alguna de que iba a salir la película, que por cierto, está muy bien enfocada en el libro original… incluso muchas de las imágenes que aparecen en la cinta, me las imaginé muy similares...

A pesar de ser, en parte, pura ficción, la Iglesia Católica, en especial el Opus Dei se había opuesto a que se estrenara el film. Es más, me detuve a investigar un poco en Internet sobre este tema, y resulta que en varios países se hizo un llamado a no leer la novela, incluido el alto mando en el Vaticano. Dentro de los dichos que pude rescatar están los siguientes:

"La obra es ofensiva para la cristianismo" , en el Líbano.

"El Comité de Censura tomó esta decisión después de que grupos cristianos pidieran la prohibición de la película por considerar que distorsiona el mensaje de la Biblia", en Tailandia.

"Está basado en mitos sionistas, y contiene insultos hacia Cristo, e insulta a la religión cristiana y al Islam, en Egipto.

"El simple hecho es que Brown, que no está cualificado en Historia del Arte, nos está contando cuentos", Página Opus Dei, España.

Estos son sólo algunos artículos que quise rescatar. No es mi idea tratar el tema del Código Da Vinci como protagonista de este post, pero sí me sirve de apoyo para empezar a hablar lo que pienso, y que quede claro que se trata sólo de un juicio personal, sobre la religión, como amplio concepto.


No tuve y no he tenido (y no pretendo tener) formación de tipo religioso. Estudié en colegio laico, mis padres nunca me inculcaron ninguna creencia en particular, e incluso no fui bautizada precisamente para que yo, haciendo uso del libre albedrío del que hablan los creyentes, decidiera si quería o no pertenecer a alguna religión o secta, según fuera mi gusto.

He pasado mi vida libre de la mano divina, sin la bendición del supuesto Dios, y en realidad mi vida no ha tenido mayores sobresaltos. Es más he tenido bastantes triunfos más que fracasos. No espero en ningún caso llegar al cielo luego de mi muerte, porque la mortalidad la traduzco simplemente en un traspaso de energía… han de saber que la energía es posible crearla pero no se destruye jamás, y eso está demostrado científicamente, por lo tanto, sé que cuando muera, mi energía para algo servirá, pero no me interesa saber para qué.

Y por qué les hablaba del libro? Porque hubo demasiado revuelo, tantos intentos de censura por parte de la Iglesia Católica, tantos juicios, tanto susto, y a mi parecer no tenía lógica, si se parte de la base que es una novela de ficción… pero por qué, entonces?
Yo funciono bajo el supuesto de que una persona que cree en un Dios todopoderoso, sea de la religión que sea, tiene una entrega emocional absolutamente incondicional. Por qué una simple película, podría hacer que una persona cambie rotundamente su parecer sobre Cristo? Por qué el hecho de saber que Jesús no murió virgen y que tampoco era soltero al momento de su muerte podría hacer que la gente dejara de creer en él?… Si hubiese estado casado y con hijos, no hubiese hecho los mismos milagros que se le atribuyen?

Me hago estas preguntas porque no veo la real importancia del tema. Y claro que no las veo! No tengo la formación cristiana para poder sentirme pasada a llevar… si me cambian parte de la historia me da exactamente igual… porque nunca la he creído de ninguna manera… por lo tanto, que me digan algo diferente, para mí no tiene nada de grave… pero entiendo que para quienes sí creen y sí tienen fe en Dios, la Virgen y Cristo puede resultar bastante incómodo que les cambien la historia a estas alturas de la vida…

El otro día en la micro, se sentó a mi lado una niña de no más de 23 años. Me llamó la atención que al sentarse se persignó. Como soy enferma de curiosa, la miré y me fijé que estaba con los ojos cerrados, pero en actitud de estar memorizando algo… y así era… sacó de su cartera un libro chiquito como de bolsillo con tapas de plástico tipo cuero, donde leyó un párrafo de algo que no alcancé a leer porque al darse cuenta que trataba de meter mi nariz en su libro, puso la mano tapándome la visual… pero sí pude ver unas fotos de un cura o monje o personaje por el estilo… (realmente no sé cómo llamarlo)…
Y fue entonces que me pregunté hasta dónde pude llegar el fanatismo religioso. No porque crea que la niña fuera fanática, pero como yo no he vivido eso no entiendo por qué leería un libro de esos en la micro… habiendo tanta otra cosa para leer, digo yo.

No manejo muy bien lo que sucede en el Líbano… no quisiera inventar… pero lo qué sí tengo claro que la disputa que parecía puramente religiosa entre palestinos e israelíes tiene más que un trasfondo sólo religioso dado que Bush tiene sus narices metidas en eso… aún así, a pesar de haber intereses políticos de por medio, la religión es la principal excusa para exterminar a la gente del Sur del Líbano en Hezbollah…

Y qué decir de la flagelación?
Es parte de la historia del Cristianismo y que ha marcado la cultura cristiana y se le asocia a la Pasión de Cristo a la vivencia del cuerpo y de la carne. Obviamente, los latigazos recibidos por el actor que representaba a Cristo en la película de Mel Gibson fue una exageración, porque ningún cuerpo humano hubiese soportado tantos y quedar vivo.
En esas “fiestas” que hacen musulmanes, chiítas y diversos grupos de medio oriente para celebrar algún día especial en la religión que profesan o como una forma de protesta, se ha visto por televisión y en los diarios imágenes de hombres que se auto-infringen heridas en la cabeza por cientos de palmetazos reiterados o andan con sus espaldas desgarradas productos de latigazos autoprovocados… No veo mucha lógica en estos actos… llámenme poco tolerante, pero para mí no tiene ningún sentido…
Y si me acerco un poquito más a nuestro país, se ha visto también hombres y mujeres desplazándose de rodillas por varios metros (si no es más que eso) para llevar ofrendas o pagar mandas a algún santo o virgen… ESO, discúlpenme queridos lectores, lo encuentro realmente fuera de sentido común…

Me gustaría saber cuánta gente que predica, practica realmente lo que predica. A mi juicio hay personas que se dan con la piedra en el pecho cuando van a misa, pero afuera son una bosta de persona…
Cuánta gente de plata, que tiene casas enormes en las comunas adineradas de Santiago y va todos los domingos a misa, realmente siente que en la cara del niño de calle se encuentra la cara de Jesucristo?
Cuánta caridad existe realmente en las personas?
Qué tanto les preocupa el prójimo cuando botan el papel del helado en la calle?
Qué tanto les importa llegar al cielo si se lo pasan maldiciendo a las personas que no hacen lo que se les pide?
Una persona creyente en los Mandamientos será capaz de no ser infiel por hacer caso a su religión?
Será necesario no masticar la ostia para demostrarle respeto al Dios Padre y Todopoderoso??? Y si hay diferentes religiones y cada cual cree en un Dios diferente de origen diferente… si existiera, cuál es el verdadero Dios??

Yo me hago a menudo estas preguntas y muchas más… Porque yo, no sintiéndome parte de ninguna entidad religiosa, no siendo creyente, no creyendo en algún ser superior que domine mi vida y la de los demás, no me considero una persona con mente mala… no tengo tendencia psicópata, nunca pienso en tratar mal al resto, de hecho trato de ser generosa… por supuesto que viene de muy cerca la recomendación, pero me considero una buena persona… con pifias, pero buena al fin.

Para cerrar y volver al inicio… puede una simple película (o libro) cambiar la creencia de una persona? Mi impresión es que si una persona cree con fuerza en lo que le han inculcado toda la vida, no debería tener mayor problema en ver un film… el criterio es finalmente lo que ayuda a discernir entre lo que es creíble y lo que no… para mí, nada es absolutamente creíble mientras no se me demuestre lo contrario… por eso NO CREO.