viernes, diciembre 23, 2005

Navidad, calurosa navidad

A pesar de estar un poco picada porque ayer tenía planificado un viaje a Los Ángeles que finalmente no resultó, porque ni el cumpleañero ni algunos de los invitados me avisaron que el carrete sí se hacía... me siento bastante bien.

Por fin de vacaciones... me ganó la U, pero aún así el año estuvo bueno. No quiero hacer el recuento ahora, porque lo prometí para el 31 de diciembre...

Ayer, recién pude salir a hacer compras navideñas... el calor me mató, y hoy me pasó lo mismo. Lo peor es que el centro de Conce es super chico, hay pocos lugares donde encontrar lo que uno busca en específico, ¡No hay disquerías! la variedad en ropa es mínima - todas nos vestimos igual - y tengo que empezar a ver que no me caguen en la tienda porque en la otra puede estar más barata... los dos días de compras fueron igual de apestosos y cansadores... llega un punto en que me viene una especie de fatiga. No soporto el atochamiento humano, tener que soportar olores ajenos y cuerpos acalorados de otros... no gracias...
Me compré ropa, regalitos varios para mis hermanas y la Fran... me falta comprar una sola cosa y termino con todo estas obligaciones navideñas... Viva el consumismo!!!

Mi sentido de Navidad no tiene que ver con el nacimiento de Jesús, porque no soy creyente en Dios ni en Cristo... me he declarado agnóstica toda la vida...
Debajo del pino siempre hubo pesebre, en contra de las creencias (o no creencias) familiares, más bien porque es bien bonito, las piezas son exclusivas y tiene historia... pero hace un par de años decidimos no armarlo más... y fue simplemente porque sí. Las piezas se conservan bien aún.
Cuando éramos niñas, armábamos una granja al lado del nacimiento, junto con unos caballos medios huasos, unos conejos de trapo más grandes que los Reyes Magos y la selva (ésa que venía con rejas de plástico verde). Creo que para completar todo este revoltijo faltaba poner los soldaditos de plástico no más - nunca lo hicimos por si acaso - ...

El árbol siempre fue plateado... nosotras siempre quisimos tener uno verde, pero era la herencia de mi papá desde que él era chico. Hace 3 años lo obligamos a comprar uno nuevo!!! después de 50 años de árbol plateado, casi quedaban las ramas peladas no más. Se veía harto rasca po.
Así que ahora tenemos un árbol verde GRANDE que llega hasta el techo :) Fue maravilloso armarlo con la Fran , porque mientras lo hacíamos le cantábamos al Viejo Pascuero... ella estaba muy emocionada, muy feliz... y eso me alegraba a mí de yapa :D

Nunca he pasado Navidad fuera de mi casa. Sólo una vez recuerdo que mi mamá no estuvo con nosotros porque estaba en Francia y fue una Navidad triste... muy tranquila, muy callada... muy sin gracia. Y peor, dos días después nos fuimos con mi hermana al Jamboree Mundial y pasamos el Año Nuevo 99 en Picarquín... más triste aún para mi papá y mi otra hermana que estaban más que solos en Concepción.
Nunca pasaré una Navidad fuera de mi casa por carretear con amigos. Ése es mi espíritu navideño. Quizás no tenga valores cristianos, pero sí valoro mucho la compañía de la familia el 24 en la noche. La cena es muy importante, nunca falta la champaña, nunca faltan las copas de cristal, siempre todo ha sido fifí, pero estamos acostumbrados a ello, y por ahora no lo cambio por nada. Lo mejor de todo es el cóctel previo, porque comemos como monos :P jejeje...




No quiero hacer más compras navideñas... la Navidad es para la Fran.

Mis deseos navideños son que ojalá todos los niños reciban un regalito, aunque sea una pelotita de goma... que en estas fiestas no lleguen los padres enfermos de curaos a sus casas a maltratar a sus señoras y niños, que reine la paz, que los países en conflicto hagan una tregua, que los candidatos dejen de descalificarse entre ellos, que todo se dé de forma tranquila, y blablabla... es que es difícil pedir peras al olmo, pero ojalá que algún día sí se pueda... la magia está en creer...





Saluditos totales navideños a todos!!!!