lunes, marzo 12, 2012

Crecimiento

¿Será cierto que las hormonas de los pollos y todos los alimentos transgénicos han heho que las niñas se desarrollen a más temprana edad? Pregunto específicamente por las niñas, porque no tengo claro qué sucede con el crecimiento de los niños.

Las guaguas nacen cada vez más grandes, quizás no se note tanto en el peso, pero sí en su desarrollo motriz y cognitivo. Me impresiona ver los bebés de mis amigas y conocidas, fotos de 1 mes de nacidas, con esbozos de sonrisas e intentando afirmar sus cabecitas.

¿Les han contado sobre las guaguas estilo "lulo"? Mire este link. Nuestros padres y abuelos al parecer fueron bebés envueltos. Por ello se sorprenden tanto de las tenidas tan topísimas que hay para los bebés. Nunca antes pensado que una beba usara un vestido con calzas o un pequeño jovencito de 2 meses con jeans y polerón deportivo.

Volviendo a mi pregunta... mito o realidad que las hormonas han hecho que nuestras hijas se desarrollen más rápido. A mí me preocupa. Soy mamá y veo cómo mi hija se transforma...

Aparte de las hormonas, ¡cómo piensan estos chicos! Yo jugué a las Barbies hasta los 12-13 años, que fue la última vez que pedí una para Navidad. Era linda, deportiva. Usaba calzas y una malla de lycra, a lo Footloose hahaha. Después me gustaron las agendas, escribía, me entretenía recortando revistas y pegando en ellas las fotos de mis ídolos. Nuestros niños escuchan música con audífonos, juegan en internet, se alimentan de pura TV basura y han dejado de desarrollar su imaginación como antes... Y no es precisamente por las hormonas xD

Estoy preocupada por el desarrollo anticipado de mi hija. Voy a tener que comprarme una escopeta antes de lo planeado.

domingo, marzo 11, 2012

Hansel y Gretel

Me considero una mujer bastante paciente, que evito el conflicto entre mis cercanos. Sin embargo, cuando se trata de desconocidos o de situaciones en que alguien no está haciendo bien su pega o altera el curso normal de las conductas correctas, soy bastante conflictiva y exijo hacer valer mis derechos o bien exijo el respeto correspodiente. 

La paciencia es un don, dicen por ahí... pues mi paciencia el altísima, por lo que creo tener dicho don. Pero, PERO, PERO. No puedo tolerar faltas a mi integridad, no tolero sentirme pasada a llevar, no tolero que no me resulten las cosas como las tengo planificadas, sobretodo cuando no resultan porque otros no me dejan lograrlo. Y me frustro. Quizás no en el amplio sentido de la palabra, porque tengo bastantes logros a mi haber que me hacen sentir orgullo de lo que he llegado a obtener hasta ahora, tanto material como laboral y académico. No obstante, siento que en mi parte emocional he fallado por creer que las cosas llevan un ritmo que al analizarlo desde afuera, este ritmo simplemente es una mala melodía de notas mal combinadas.

Esto me lleva a pensar que si bien no he buscado lo que ha sucedido, he dado las pautas para que sucedan de una u otra forma. Uno es quien define su destino y marca su paso. Imitando a Hansel y Gretel dejé regadas miguitas de ternura en el camino, pero no preví que se las irían comiendo otros mientras yo avanzaba. Caundo quise volver, me di cuenta que mi ruta se iba desvaneciendo a medida que avanzaba.

Más de alguna vez he pensado que merezco más de lo que tengo, pero reboto y me consuelo pensando que todo lo que tengo lo he logrado "sola". Sola sola no, porque hay una ayudita incondicional siempre a mi guarda, pero siendo fría, no ando mendigando por la vida para ganarme lo que tengo. Me he vuelto independiente y eso me da seguridad.

Probablemente, hay algo en mí que debo madurar, pero a medida que lo repienso (créanme que le doy vueltas a estos temas en mi cabeza) a veces no soy yo el problema. Lo que me conforta bastante.

Un episodio más en mi vida que no ha resultado, y no porque no haya puesto de mi parte. Uno no está solo en este mundo y eso lo tengo más que claro. Las diferencias en ciertos aspectos de la vida cotidiana a veces no permiten sobrellevar el amor ni la tolerancia. Cuando ambos conceptos no se combinan, solo queda dar vuelta la página y seguir caminando.

sábado, marzo 10, 2012

Buenos vecinos

Me agrada bastante vivir en condominio, sobretodo porque siento seguridad cuando debo salir y la casa queda sola. Mis vecinos son agradables, hay hartos niños. Mi casa está frente a la plaza de juegos, por lo que es habitual tener mi antejardín lleno de niños y tocando la puerta casa vez que ven el auto estacionado afuera buscando a mi hija.

Lo estresante es el colegio que queda al lado. Siempre tuve claro que tendría que escuchar el timbre, el ruido de los partidos de fútbol y el sonido estilo enjambre a la hora de recreo. Eso siempre lo tuve claro. Pero no se me ocurrió pensar en lo complicado que se volverían las salidas de mi casa por las mañanas, puesto que los padres de los alumnos no respetan el símbolo NO ESTACIONAR NI DETENERSE que existe para que los residentes de este sector podamos circular libremente y más aún, salir del condominio libremente.

Mi molestia diaria es con lo desubicados que son muchos en no respetar a los vecinos de los colegios (y cualquier institución). Lo mismo, imagino debe suceder con todos los vecinos de colegios en distintas partes de la ciudad. Los padres no respetan a nadie, solo importa su fin, que es dejar a sus hijos en el colegio. Callampa si hace taco. Y no solo es en las mañanas, también ocurre a la hora de salida, donde muchas mamás sin apuro se quedan conversando mientras sus autos están mal estacionados.

Así y todo, me agrada vivir en mi casa, me gusta tenerla impecable.

En la entrada dice WELCOME, pero confieso que no me gusta que toquen la puerta con más de 3 tocs seguidos. De a poco me armo de paciencia, pero para algunas cosas, simplemente no la tengo.






jueves, enero 19, 2012

Érase una vez

Ha llegado el momento. Nos amenzaron que el 2012 sería el fin del mundo. Otros dijeron que sería el fin de una era. Otros, que venía un cambio de mentalidad. Al parecer esto último es lo que va a suceder.

La página Megaupload fue cerrada, sus integrantes fueron arrestados por piratería y muchos ya están dando vuelta en círculos y gritando por las calles como si el mundo se hubiese acabado para ellos... la tecnología, las redes y el acceso libre a todo tipo de información han sido claves para el desarrollo de las nuevas generaciones y de las antiguas que se adaptaron.

Con esta psicosis colectiva, me vienen a la mente esos tiempos aquéllos (léase con voz de "érase una vez") donde todo era más simple, éramos más ingenuos, más manipulables, pero para mi gusto, más comprometidos y más respetuosos. Un ejemplo que siempre saco a relucir es que si quedábamos de juntarnos a las 5 de la tarde en algún lugar, lo más seguro es que llegábamos a la hora acordada y si alguno se atrasaba, no quedaba más que esperar. Las mentiras "voy llegando" o "en 5 minutos estoy allá" no eran necesarias.

Los medios transmitían la información que se podía transmitir y muchos sucesos que ahora son noticia, hace 20 años, no tenían ninguna relevancia o bien, aparecían en un solo diario que si no leías, no te enterabas. Los lectores de noticias aparecían con cara momia e inexpresivos, con prohibición de emitir comentarios sobre la noticia que entregaban. La gente de la tele era como inalcanzable. A estas alturas, sería ridículo pensar que el lector de noticias no tiene alma, como lo parecía De la Maza o la Cecilia Serrano, que eran más fomes que una foto.

El respeto por las personas mayores era más notorio. Los hombres acostumbraban a quitarse el sombrero para saludar a las mujeres. Conozco muy pocos que aún lo hacen. Basta que una persona se mande algún speach fuera de lugar, y las redes sociales lo transforman en un bodrio de persona, una lacra, con miles de ofensas que hace 10 años atrás no eran consideradas dignas de repetir. ¿O no CTM? hahaha

Me acuerdo cuando aparecieron las primeras salas de chat. Poco y nada entendía del ICQ hasta que conocí el IRC. Conocí a varios personajes que terminaron siendo muy buenos amigos, hasta ahora. No había fotos, cada uno se personificaba por medio de un nick, y solo valían las palabras. Messenger vino a revolucionar las relaciones. Ya no pedías el teléfono para conversar. MSN la llevaba. Las palabras escritas salían con menos vergüenza, las caritas lo decían todo... hasta ahora, aunque ya no lo uso.

Facebook marcó un antes y un después. Twitter es una maravilla de información cruzada. Ya no podemos vivir sin comunicarnos...

Continuará...





sábado, enero 14, 2012

Cosas que alguna vez pueden servir

Me cambié de casa hace un año. Antes de llegar a la casa nueva hice una exhaustiva limpieza de la pieza en casa de mis padres y eliminé muchas cosas que nunca usé y por tanto supuse que no volvería a usar. Esto es ropa, zapatos, collares, bufandas, papeles, libros, y todo lo que se les ocurra imaginar acumulado por más de 20 años.

Esas "cosas que alguna vez pueden servir" (CQAVPS) me sacan de quicio. Mi papá toda su vida se ha aferrado a las cosas porque según él siempre pueden servir en un futuro y es algo que me contagió durante mucho tiempo hasta que descubrí la maravilla del desapego a las cosas materiales.

Reconozco que hay muchas cosas que no elimino (regalo o boto) pensando en sacar provecho económico de ellas... las podría vender. En cierta forma, este pensamiento me ha servido bastante porque he logrado vender varias de las CQAVPS y obtener pequeñas sumas de dinero pero que me han servido. Entre ellas los coches, la cuna, la ropa y la silla del auto de mi hija, más ropa que dejó de gustarme, cachureos varios que a mí no me sirven y que para otros son un tesoro...

Con respecto a los tesoros, debo decir que me cargan. Mi hija es fanática coleccionista de todo lo que se haya inventado y de lo que podría inventarse, convirtiendo todo en pequeños tesoros. Cuando no está y tengo tiempo de ordenar su pieza, hago desaparecer varias CQAVPS e increíblemente no se da cuenta, lo que me demuestra que en realidad da lo mismo haberlas guardado o no.

Desde que comenzó enero que no tengo nana, por tanto debo encargarme de hacer todas las cosas de la casa. Adoptamos una gata y una perrita así es que hay más trabajo que hacer. Mi ritmo de vida durante las vacaciones de verano de mi hija se ha visto alterado, porque corro de un lado a otro, además de la pega y quehaceres típicos de dueña-de-casa-sin-nana. Me encanta mi casa, no me disgusta en absoluto ordenar, el problema es que siempre ando corriendo y a veces llego muy cansada y no me dan ganas de hacer nada.

El tema esencial de lo que pretendo manifestar en este artículo, es que me impresiona la cantidad de CQAVPS que he juntado en 1 año. Incluso hace un par de meses hice limpieza profunda y boté muchas cosas, sin embargo, he vuelto al mismo ciclo de juntar CQAVPS.

Este fin de semana lo estoy dedicando por completo a ordenar y limpiar, aprovechando que estoy sola y que no tendré a nadie diciéndome "no lo botes, quizás alguna vez puede servir". Lavé losa en 3 tandas porque el lavaplatos no daba abasto, limpié con cloro el baño, armé una cajonera que compré, lavé ropa, pasé aspirado en los dormitorios y todavía falta...

Todavía no comienzo a eliminar las CQAVPS, pero créanme que desde el lunes esta casa ya no tendrá varias de esas cosas.


lunes, diciembre 26, 2011

De vuelta a las "pistas"

Durante muchos años me preocupé de ir al gimnasio. Este año fue la excepción. Entre el cambio de casa, trabajos inestables y poco tiempo, no tuve tiempo ni plata para dedicarme a hacer ejercicio.

Vendí la elíptica, las mancuernas están en algún rincón de la casa esperando que las retome... se vino encima el verano y aquí estoy, escribiendo acostada. El fin de año me ha pasado la cuenta y estoy cansada... y floja. Llegar a casa fue durante los últimos meses, hacer el almuerzo para el día siguiente y ver la novela, para posteriormente acostar a mi hija y dormirme con ella. El cansancio (o flojera o falta de ánimo en algunos momentos) me ganaron por sobre la necesidad de mantenerme en forma... las formas no las pierdo en realidad, un par de kilos de más y uno que otro músculo más suelto son la realidad a la que me enfrento día a día frente al espejo.

Conversaba con una amiga y razonábamos que a estas alturas, con tantas preocupaciones a cuestas, hay cosas que pierden prioridad y una de ellas es tratar de mantener el cuerpo de los 20 a los 30, cosa que para algunas no es imposible, pero para nosotras es una alternativa que muchas veces pasa a segundo plano.

Esto no quita que tengamos que olvidarnos. Cuando el pantalón empieza a apretar hay que detenerse un momento y pensar si estás dispuesta a cambiar tu talla de pantalón o hacer un mini esfuerzo por mantenerla. Yo prefiero la segunda opción, principalmente porque no estoy dispuesta a renovar mi clóset solo por descuido en la ingesta de comida.

Espero que los masajes que comencé, más las sesiones de plataforma vibratoria que compré, sumadas a la inscripción al gimnasio de mañana, me devuelvan las ganas de entrenar, de volver a hacer deporte, a preocuparme de mí un poquito más. Creo que ya es hora.



viernes, diciembre 16, 2011

Lecturas involuntarias

"Prohibido Fumar. Art. 91. Ley de Tránsito".
"La radio del vehículo puede funcionar con volumen moderado y siempre que ningún pasajero se oponga".
"No estacionar ni detenerse"
"Señor pasajero: si Usted está apurado, no es culpa del conductor"

Estas frases las leía constantemente en mis viajes en micro cuando iba al colegio y posteriormente a la Universidad. Hace tiempo que no ando en micro porque me muevo en auto, pero de tanto leer estas famosas frases nunca se me olvidaron.

Nuestro entorno está lleno de carteles, graficas, letras grandes, chicas, medianas, de colores, ordenadas, con formas distintas... Es inevitable leer todo alrededor. Los que leen de forma fotográfica y no silábica, pueden leer mucho más. No sé si a Ustedes les pase, pero a mí me trastorna a veces no poder evitar leer el diario que está leyendo la persona del lado.

Con o sin querer cuando estamos en estado estacionario, esperando algo o a alguien tendemos a leer todo lo que nos rodea. No me pueden negar que no han leído todos los envases de crema y shampoos que hay en el baño. ¿O me equivoco? 

Bueno, sea involuntaria o voluntariamente, la lectura siempre es buena.

miércoles, diciembre 07, 2011

Mea Culpa. Todos ofendemos de vez en cuando.

Estos días se le ha dado mucha bola a un personaje que ha declarado su odio contra las mujeres gordas, ha publicado su pensamiento nazi en distintos medios y se manifiesta frente al resto como si se encontrara en una condición superior... 

Creo que su mayor error en todo lo que ha hecho y dicho es pensar en voz alta o en estricto rigor, escribir sin filtro, porque si hacemos mea culpa, muchos de nosotros más de alguna vez nos hemos reído o burlado de alguien por su condición física. 

En nuestro país, no hay quien no conozca a alguien que le digan Chino, Negro, Pela'o o Guatón. Los humoristas desde que tengo uso de razón se han reído de gangosos, cojos, gordas, viejos, negros, homosexuales. En el Festival de Viña los comediantes que más hacen reír son los que se burlan de las condiciones 'anormales' de las personas. Este tipo de bromas en Europa, por poner un ejemplo, son muy mal vistos y hablan pésimo de la calidad humana de las personas. Así es que si intenta hacer reír a algún europeo con estas tallas, mejor no lo intente o se ganará más de un enemigo.

No pretendo defender al loquito ése, pero sí llamar a la conciencia colectiva que en Chile es muy común y considerado normal reírse de los defectos ajenos, de pelar a las mujeres por su gordura, su pelo o su ropa. Ejemplo claro de ésto es al momento de denostar a la ex Presidente Bachelet por su cuerpo de señora típica chilena o denostar a Camila Vallejo porque supuestamente no se lavaba el pelo. 

En este país hay mujeres que tienen "cara de nana", tan así que incluso hay actrices que hacen por lo general ese tipo de papeles por su fenotipo. También existe el que tiene pinta de flaite o washiturro, pero curiosamente si el joven es rubio de ojos verdes y usa choco se ve bien, pero si es moreno y vende helados se ve cuma.

Cuando no nos cae bien alguien, tendemos a criticarlo porque es gordo, porque es feo, porque tiene dientes amarillos o porque no se cambia de ropa tan seguido como quisiéramos. Buscar en sus atributos lo peor de las demás, a varias personas las hace sentirse aliviadas.

Lo que hace este pendejo, no es más que mostrar el reflejo de una persona que se ha visto invadida toda la vida por apariencias. Una versión masculina de anoréxico, poco común, pero que muestra lo bajo que puede llegar una persona por tratar de sentirse bien consigo misma, y lamentablemente no conseguirlo.

A propósito de esto, si buscan en internet la cantidad de sitios web dedicados a la anorexia y a la bulimia (busquen las palabras ana o mia y lo van a ver), se van a dar cuenta que hay una cantidad no menor de personas que dedica su vida a autodestruirse y a fomentar un estilo de vida de autoflagelo y deterioro de la personalidad.

El pelotudo enfermo, no hizo nada más que pensar en voz alta, externalizando toda la ira y la baja autoestima que tiene. Nos parece raro que alguien se atreva a decir todo lo que siente, muchos callamos ciertas ideas por temor al qué dirán, a parecer desubicados o a herir susceptibilidades ajenas. Pero no olvidemos que más de alguna vez hemos herido a alguien con o sin intención, por ofenderlo por sus características físicas.

lunes, noviembre 21, 2011

A la antigua

He escuchado a muchos amigos y conocidos comentar que más de alguna recibieron un coscacho, un varillazo y hasta un correazo por no portarse bien, o haberse mandado algún condoro de aquéllos, que despertaban la ira de sus padres y madres. Es cierto que por temor a otro golpe pensábamos varias veces la idea de cometer alguna 'maldad', sin embargo, a medida que pasan los años y que me ha tocado estar jugando el otro papel, el de mamá, me doy cuenta que los golpes no logran más que engendrar grados de temor hacia los padres que al final, se manifiestan en inseguridad y falta de confianza con los padres, por miedo a ser retado o condenado por cometer faltas o por no saber si haces o no lo correcto.

Creo que la violencia física no conduce a nada, en ningún aspecto. Reconozco que hay veces que mi hija me saca de quicio, y que más de alguna vez me han dado ganas de pegarle un coscacho para que deje de hacer lo que me molesta o disgusta. Pero no lo hago, porque creo que no es la forma de educar. Llámenme histérica, pero prefiero pegarle un grito bien fuerte a levantarle la mano. Tan así es, que si se me ocurre tocarla con un dedo o pasarla a llevar para manifestarle mi molestia, los llantos ofendidos de su parte me matan el alma, jaja, aunque sé que es exageración pura y con un agregado de dramatismo digno de un Óscar.

Este análisis me surge de una revisión rápida de cómo son los padres jóvenes con sus hijos en la actualidad. La falta de control sobre ellos es alta. Los niños están haciendo lo que quieren, pasando a llevar las costumbres y modales de los padres. Yo fui criada a la antigua, no podía poner el codo en la mesa, estaban prohibidos los garabatos, había que comer peinada y vestida (imposible almorzar en pijama), no podía responder a un reto, debía guardar silencio cuando los grandes conversaban, no tenía acceso a la tele si el papá la estaba viendo. Y resulta que mis padres ya no están preocupados de si la niña está o no peinada para almorzar, la niña responde mal y ellos se ríen, ella quiere ver la tele y por lo tanto hay que dejarla... y esto mismo ocurre con los padres jóvenes... Hace unos días estaba en un matrimonio y unos de los niños invitados (3 años) corrió durante toda la ceremonia con zapatos de suela que hacían bastante ruido y nadie hacía nada por detenerlo, salvo las caras de los asistentes que tratábamos de buscar la mirada de su madre para que lo controlara, porque por muy gracioso que fuera, estaba molestando y haciendo mucho ruido. Ayer andaba de paseo y me llamó la atención que un niño Down iba con la mitad del cuerpo afuera del auto, mirando por la ventana, sin que sus padres le dijeran algo... Estuvimos varios minutos detrás del vehículo y el niño nunca entró la cabeza.

La formación y la crianza no se logran a golpes, pero sí poniendo reglas y límites. Debemos enseñar a los niños a comportarse de acuerdo a los parámetros que la sociedad nos exige y a aquéllos que les permitan vivir de forma sana y segura.

jueves, octubre 20, 2011

Una canción de amor

La música vende amor y desamor. Y se entiende. Muchas veces queremos decir tantas cosas y buscamos en las canciones aquellas frases que representan eso que sentimos. Hay canciones para todo. Para decir "te amo", "no te amo", "entiendo tu dolor", "no vuelvo más a tu lado porque me hiciste sufrir", "me dejaste por otr@", "perdóname", "vuelve", "no te vayas", "no puedo vivir sin ti"...

Yo quisiera crear la canción perfecta que describiera mis emociones, pero no la vendería. Solo la dedicaría a una persona que lo merezca y se la cantaría cada vez que pudiera, escribiría parte de los versos y se los dejaría bajo su almohada o en su bolsillo sin que lo notara, la tareararía cuando pensara en él para así hacerla nuestra y única.

Quisiera ver una flor en mi velador que me recuerde lo mucho que me ama. Quisiera escuchar las palabras más bellas y que no se las lleve el viento. Quisiera despertar a su lado todos los días de mi vida con un beso de amor que me mantenga viva y agradecida por el resto del día. Quisiera sentir que el amor no acabará jamás. Quisiera tener la seguridad que al decirle "Eres el amor de mi vida", así lo sea y que no quede como una frase cliché que solo trató de llenar un espacio de tiempo vacío.

Si pudiera tasar todo el amor que he entregado y que estoy dispuesta a dar, sería tan alto mi patrimonio que sería millonaria. Tengo un corazón enorme, cargado de ilusiones, que a pesar de lo que sufra o de lo mal que lo trate, siempre está renovándose a la espera de una persona que quiera entrar en él y no salirse nunca más.

Por ahora, creo, dejaré de cantar. No tengo una canción de amor que cantar y no me sale la voz. No volveré a cantar hasta que mi corazón vuelva a latir como lo solía hacer. Es momento de ponerme en MUTE.

jueves, septiembre 22, 2011

Vagaje mental politizado

Cuando se hizo el plebiscito de 1988 yo era una niña que poco y nada entendía del contexto político y social de nuestro país. Tenía ciertas ideas basadas en lo que comentaban en casa, pero más allá de eso, no me importaba saber más. Era solo una niña. Con parientes militares pro-Pinochet y otros de izquierda en contra de la dictadura, no eran comunes las conversaciones sobre política porque, obviamente, generaban conflictos y por lo tanto, se evitaban.

Quedó grabada en mis recuerdo la canción del NO y el lema “la alegría ya viene” y el famoso arcoíris característico que adoptó el PPD para la posteridad. Supongo que cuando se hablaba de alegría, era para hacer alusión a lo que llamamos Democracia. Esa Democracia entendida como tener el derecho de opinar, votar, expresar sentires comunes, manifestarse libremente tanto a favor como en contra de las decisiones tomadas por las autoridades. Democracia que no existió durante el tiempo de dictadura, que aunque digan que fue un tiempo bueno en términos económicos comparado con lo que sucedía en los años 70 en Chile, época en la cual se privilegiaba lo “Hecho en Chile” y donde muchos comerciantes tuvieron el peak en sus negocios, socialmente la gente estuvo reprimida, intentando sanar heridas que por lo que se puede apreciar, muchos aún no logran sanar. No pretendo hablar de las atrocidades cometidas, porque sería seguir metiendo el dedo en la llaga, pero sí lo menciono sutilmente porque no se puede olvidar que hubo mucha gente de nuestro país que perdió la libertad de manifestar sus ideas, que no tuvo la posibilidad de crecer con sus familia de origen, que tuvo que irse del país, que ha tenido (o tuvo) que vivir durante el resto de su vida con el dolor de haber sufrido una tortura y lo que es más triste, no tuvo la posibilidad de ver nunca más a sus seres queridos porque nunca más se supo de ellos.

Yo era una niña. Crecí con una familia unida. Puedo decir que tuve una infancia feliz. Crecí bajo el Gobierno de la Concertación con una derecha dolida y una izquierda tratando de cambiar la sensación del país de ese entonces. Tengo la impresión que la derecha de esos años no era tan contraproducente que la de la última década. Supongo que se empezaron a aburrir de no poder tomar decisiones. Y si se mira desde afuera, en cierto modo tenían razón, pero en un país democrático, es la mayoría la que elige a sus autoridades.

Democracia. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales (de acuerdo a definición sacada de Wikipedia).

Actualmente, tenemos un Gobierno de derecha, elegido democráticamente. Me guste o no. La Concerta aburrió a muchos, y otros creyeron en esta “Nueva forma de Gobernar”. No me agrada la nueva forma de Gobernar, precisamente por eso, por la forma. Esa forma autoritaria con aspectos de amedrentamiento constante. Siendo objetiva hay algunas ideas que comparto, pero no me conforma el hecho de saber que se privatizan (o se terminan de privatizar) empresas, la mala gestión inicial para la reconstrucción de las regiones afectadas por el terremoto, la falta de comprensión de las manifestaciones sociales, la falta de criterio al detener las marchas legítimas, la poca empatía con las personas más necesitadas.

Pero lo que más me entristece, es que nosotros, los jóvenes que en esos años de cambio y de sanación social éramos niños y o que ni siquiera existíamos durante el Golpe de Estado, arrastremos discusiones arcaicas y obsoletas. Cuando escuchar hablar de “comunachos” me molesta enormemente, sobre todo porque se manosea el término para referirse a personas que no somos partidarios de lo que propone la derecha actual. No me siento comunista por no ser de derecha, no comparto el comunismo porque creo en el capitalismo. Para la forma de vida que se nos ha implantado en occidente es difícil creer que se pueda revertir la globalización, las redes sociales, tomar Coca-Cola o querer acceder a tener auto solo por lujo. Me ofende la falta de ideas de algunos derechistas jóvenes que pudren las redes sociales con comentarios anticomunistas asociando esta ideología a morirse de hambre, a ser roto o pobre. Más aún, me duele ver que se segrega directamente la ideología política discriminando por “clase social”. Me entristece que se considere que no ser partidario del gobierno actual implique ser anarquista, revolucionario o “encapuchado”.

Somos una generación nueva, con ideas diferentes. Somos de una generación de jóvenes con mejores oportunidades que nuestros padres, con más información externa, pero a veces discrepo de mis pares por la falta de capacidad de análisis, por haber heredado ideas de sus parientes en vez de irse creando el mundo acorde a lo que sucede actualmente. Falta más objetividad para ver los cambios, para enfrentarse a veces a discutir y debatir. Ya no basta con hablar de Allende o de Pinochet. Creo que el tema es otro. Es qué queremos para nuestros hijos y futuras generaciones, qué queremos hacer para generar cambios positivos que permitan lograr la armonía de un país que tiene gente linda que ama su patria, pero que se ve dividida por ideas pasadas, antiguas y poco contemporáneas.



lunes, septiembre 19, 2011

Endieciochada

Día 19 de septiembre. Anoche no fui capaz de salir.

Estuve durante toda la semana a la espera de los asados y empanadas del fin de semana. Tanta era mi ansiedad que programé un asadito en mi casa el jueves. El día viernes, en la pega, nos regalaron una empanada que tuve que comer sentada en mi escritorio. Yupi!! La excusa perfecta para irnos a mediodía y aprovechar toda la tarde en un asado en casa de mis padres. En la noche, a la Fonda con mi amor donde tomamos más que Bob Esponja. 
Sábado madrugando para participa del asado del Condominio, y en la noche asadito en casa de amigos.
Ayer durante el almuerzo, asado por supuesto, mi estómago ya no daba más... 

Anoche no fui capaz de salir.

Confieso que no bailé ni una sola cueca, subí mínimo 1 kg, comí como chanchito, jugué al emboque, comí anticuchos, empanadas de carne y mariscos, tomé vinito y piscola como buena chilena y todavía no he elevado ni un solo volantín. 

Felices Fiestas Patrias a todos.

lunes, septiembre 05, 2011

Monos temáticos


La angustia que nos produce como país la desaparición del avión donde viajaban 21 compatriotas es innegable. Reconozco que solté más de una lágrima viendo las imágenes, viendo las caras y muestras de dolor de aquéllos que compartían el día con ellos y de las personas comunes y corrientes que manifestaban su tristeza a las afueras del canal donde pertenecían 5 de los accidentados. Pero no considero que solo deba concentrarse la información en eso.
Hace una semana no se hablaba más que de la muerte de Manuel Gutiérrez a manos de Carabineros, la renuncia del General de Carabineros, la huelga de hambre de los estudiantes secundarios y de las movilizaciones de los estudiantes por una Educación Gratis y de Calidad…
No sé si es por la falta de acceso a otro tipo de información a través de los medios nacionales o porque somos un país muy pequeño, pero no deja de llamarme la atención lo monotemáticos que somos cuando sucede algo de relevancia.
Mañana comienzan alegatos sobre Hidroaysén, los estudiantes siguen en huelga de hambre, el Presidente volvió a bajar su aceptación en las encuestas, se entregó el asesino del empresario italiano, se esperan respuesta con respecto a la reunión del sábado entre estudiantes y el ejecutivo…

No me siento ajena al dolor de lo sucedido. Me afecta no entender por qué suceden este tipo de cosas, sobretodo con gente que era necesaria en vida. Pero también entiendo que hay otro tipo de situaciones que ocurren en el país y en el mundo. Hablar de un tema hasta agotarlo lo único que logra es que en el futuro se olvide.

Espero que la temprana muerte de los 21 nos ayude a querer más, a entregar más y exigir menos a la vida. Que la fuerza de Felipe Cubillos no se diluya en el tiempo y permita que muchos más abramos los ojos para mejorar este país. Que la simpatía y carisma de Felipe Camiroaga queden siempre grabados en nuestros corazones.