miércoles, agosto 12, 2015

A veces me da pena

La tristeza es una emoción propia del ser humano, junto con las otras de las que les he comentado en otros posts.

Me siento en un estado de pena. Es raro. No siento que me falte algo en especifico, pero me he dado cuenta que a pesar de habitualmente hacer vista gorda a la mayoría de las cosas que suceden a mi alrededor (ya casi no veo tele por lo mismo y me entero de la actualidad más por la radio y redes sociales), me afectan temas como la desigualdad enorme que hay en este país, los conflictos políticos permanentes que nos dividen, la delincuencia sin justicia, los niños y niñas desamparados y la mala vejez de muchas personas que veo en la calle. Además de esto, me sorprende ver a mis cercanos actuar de mala manera, apuñalando por la espalda a otros, tratando de salvarse por sí mismos.

Me da pena no poder confiar en la gente. Y no me refiero solo a no ser capaz de confiar en mi gente, sino en general. Ya casi nadie confía en el otro y los ilusos como yo, siempre nos desilusionamos de vez en cuando. Quizás también deba empezar a ser desonfiada de todo.. No aprendo nunca por la chita.

Hoy ando pesimista y tengo pena de no tener la capacidad de solucionar problemas que no son míos pero que me afectan, más de lo que deberían.

Lo bueno es que entiendo que es un momento de pena y que mañana cuando despierte, ya habrá pasado... aunque sea un poco.

Y aunque ya sé que no vale la pena sentir pena, hoy tengo pena.