jueves, mayo 25, 2006

Ponte a la fila, por favor

Estamos hechos para esperar…

Para todo tipo de cosas, siempre tenemos que esperar nuestro turno… tanto así que ingenuamente creemos que el cartón del Kino que compramos será el premiado… si no sale esta vez, ya vendrá… la esperanza de que algún día algo bueno vendrá, nunca se pierde…
Y así estamos cada día, esperando y esperando nuestro turno. Si no eres el primero en levantarte, pierdes el derecho a entrar al baño… y la fila para la ostia en la misa, la fila para entrar al estadio, la fila para comprar algo en la cafetería, para pagar las compras de supermercado, para esperar el papel de regalo, la fila para pagar las cuentas… y suma y sigue.


Para todo hay que hacer fila. Es un acto de civilidad, el aprender a esperar el turno de manera "tranquila y paciente".

* La detestada fila en el banco para pagar el dividendo es un cacho. Me tinca que en todas las casas hacen el juego de quién saca la varita más corta o un cachipún para ver quién va a pegarse la lata en la fila. Son eternas esas esperas… uno llega tranquilo y se da cuenta de que tiene delante a más de 20 personas que vienen a hacer lo mismo… y empieza la angustia… claro, esta cosa avanza lento porque hay 10 cajas, de las cuales 3 están abiertas, y todas las demás cerradas. No falta el comentario al respecto “y por qué no abren las demás cajas?...” Creo que moriré sin descubrir ese enigma. En todo ese rato de ocio, es posible que nos hagamos reamigos del tipo que está al frente o atrás. Si somos observadores, nos podemos dar cuenta que hay 3 salidas de emergencia, que los zapatos de uno de los guardias son negros, que la señora de adelante tiene la panty corrida, que una de las ampolletas del techo está quemada, que hay un papel de dulce en el piso que todos pisan y nadie recoge, que por más que vemos que pasa gente a la caja la fila no avanza tan rápido como uno quisiera… Hay que mamarse las quejas de todos los que están apurados y que al ritmo con el que avanza la fila no alcanzan a ir a no sé dónde…

* La fila para hacer un pedido en algún local de comida rápida… a veces es tanto el tiempo que esperamos que nuestra idea de comprar el Combo 20 cambia rotundamente al Combo 98. El ocio de simplemente esperar nos produce cierto grado de incertidumbre y de indecisión…

Y en general para todo hay que hacer fila…


Claro, yo trato de hacer la fila, de nunca colarme por el lado… pero no faltan los vivos que sí lo hacen, al final uno en vez de avanzar para adelante, avanza para atrás. Típico ejemplo es para la entrega del pase escolar… todos haciendo fila, pero se cuelan por delante dos pelagatos que a su vez dejan que se metan con ellos 5 tipos más… al final quien llegó temprano termina siendo atendido último “gracias” a esos patudos que sin dudarlo y sin quererlo a veces, nos pasan a llevar. (no puedo pensar que todos actúan con maldad). Ahí también uno peca de “no conflictivo”, porque no hace nada al respecto, se mama la falta de respeto y después termina quejándose en un post como éste.

Parece que en estos casos también influye la “Ley del más fuerte” como plantea Darwin, los más avispados sobreviven, al resto se lo comen los que tienen más fuerza, son más patudos y carerraja.

Las mujeres embarazadas, ancianos y discapacitados tienen preferencia en todas partes… pero me desagrada ese mal enfocado concepto de preferencia. Porque una cosa es que una persona tenga problemas para mantenerse de pie mucho rato (que es muy comprensible, porque yo también lo viví cuando estuve embarazada) y otra muy distinta es que esa persona se sienta con el derecho de pasar a llevar a otra sólo por su condición… generalmente los viejos son buenos para colarse en las filas, a meterse delante de mientras uno espera frente a un mostrador… insisto en que entiendo que la edad les pasa la cuenta en el cuerpo, pero eso no es motivo para ser maleducados… NO TOLERO LA MALA EDUCACIÓN. (pa’ variar me ando quejando… pero alguien tiene que hacerlo...)

Como ya dije, llegué incluso a ponerme latera con el tema… hay que hacer fila para todo. Llevamos en la cabeza el chip del cola’o en la fila, lo queramos o no. Nos podemos quejar del que nos pasa a llevar, pero de víctimas podemos pasar a victimarios rápidamente… Cada quien lucha por sus propias necesidades... los demás ¡Hongo! Darwin tenía toda la razón.


Fotos: yo
Escenografía: Fran


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Todo un récord de comentarios en el post anterior… Me siento muy contenta por eso. Me alegra que les guste lo que escribo. Ya deberían saber que no abandono el blog por ningún motivo, me encanta alegar y lo voy a seguir haciendo hasta que se me acaben todos los temas posibles… Nos leemos…