lunes, noviembre 21, 2005

Y en aquéllos días...

Este post lo escribí hace unos meses atrás, pero dado que se me ocurrió hablar de mi época de Daria, esta parte de la historia es paralela a esa... es que mi personalidad no se puede asociar simplemente a Daria, también había algo de Jane (y aún lo hay) y también de las chicas del club de modas...

Y en todo por amor, reflejo parte de la "inocencia" o "credulidad de esa época...

Era tan emocionante encontrarse con "él" en el recreo. Pero era sólo para mirarlo, porque jamás me pescó. Era esa tontera de cabra chica de estar horas pensando en aquel personaje que era protagonista de todos mis poemas, de todos los corazoncitos en la tapa de mi cuaderno, de todos los "Lorena y Fulano".
¡Cuántas noches me quedé escuchando canciones requetecebolla de la radio "Aurora", "Femenina" o algunos cassettes grabados con el mismo tipo de música! Infaltables eran Magneto y "La puerta del colegio" o Keko Yungue y su "Dime que llamas, dime que buscas dímelo..." (estoy a punto de llorar). Reconozco que se me cae el carnet a veces, pero por lo menos estoy orgullosa de recogerlo.

En fin, he vivido un montón de experiencias divertidas y me atrevo a contárselas.

Siguiendo con el tema de esos amores infantiles, puberts y adolescentes: era tan molesta esa sensación en la guata, esa guata retorcida unida a una sensación de ahogo que remataba en unos cachetes (y a veces hasta las orejas) colorados. Ahora, me acuerdo y la encuentro exquisita. Con la edad este tipo de sensaciones se van perdiendo, porque ahora todo es más lógico y más racional. Antes no poh, todo era emocionante.

Que si me miró... era para soñar tres días, y para contárselo a todas mis amigas. (Yo nunca supe que me estaba mirando porque tenía un papel confort pegado en mi zapato).

En esa época, yo sufría al punto de dar la vida por mi amado ... el loco jamás se fijó en mí y le hubiera importado un rábano si yo me moría. Oh! Una vez me crucé con él y empezamos esa tontera de "¿quién pasa primero?" y yo me corría a la derecha, y él a la derecha, y que me corría a la izquierda y él a la izquierda y ahhhhhhhh qué plancha!!!! Roja como un tomate, muerta de vergüenza iba al baño a mirarme para saber con qué cara me había visto él.



Si era muy pava. Me mojaba la cara para que se pasara el ardor de mis cachetes pigmentados y llegaba corriendo a contarle a alguna compañera amigui la plancha que había pasado.



Y como fueron varios años, cada año me gustó uno distinto.






Está claro que a esa edad, uno "hace todo por amor", y por supuesto me conseguí el teléfono. Lo más charcha era llamarlo y ponerle una canción al teléfono!!! Era lo más romántico del mundo. Y este tonto, como todos los hombres a esa edad son cabros chicos (más que nosotras) se mataba de la risa y me daba tanta rabia, porque no le daba la seriedad que yo esperaba. Prácticamente me estaba declarando al teléfono y no me pescaba. Lo peor de todo es que él sabía que era yo, y se burlaba :(.

Yo lloraba de amor, escribí muchos pero muchos poemas de amor. Todas las noches había algo que escribir en el diario de vida. Escribí canciones, llenaba de corazones todo lo que podía ser rayado con corazones. Eran de todos los tamaños y nuestras iniciales escritas en todas las fuentes y colores existentes.

Y en esa fiesta de 15, que se veía lindo. Y yo que juraba que mataba, me veía realmente espantosa. jajaja. Me había hecho una chasquilla redonda, del verbo redonda, con laca, y una cola de caballo amarrada con una cinta de raso negra. Mi vestido era como de cuento de hadas, y andaba con ¡botines! jajaja. Pensé que con eso lo iba a cautivar, pero a lo más me dijo "hola" y creo que ni siquiera me saludó :(.

Llegué a la conclusión que no habría sabido qué hacer si este tipo se hubiera fijado en mí en serio. Porque aunque parezca raro, nunca me lo imaginé como pololo, o de la mano con él caminando en el centro, por ejemplo.

Me resulta bastante extraño pensar para qué hice todas aquellas barbaridades "por amor". Era más bien la ilusión de poder estar algún día con él...la ilusión de que yo a él le gustara y se fijara en mí... esa era la gracia. Soñar. Pero saben qué. Habría sido refome que me hubiera pescado, porque se habría quitado la magia de soñar con él, de fantasear, se emocionarme porque me miró o porque chocamos...




Qué linda época. Bastante ridícula, pero linda.Ahora que estoy vividita ya, vale la pena contar estas anécdotas de "amor". Eran puras payasadas que, en cierta medida, me hicieron vivir esos días de cambio de mi mente y de mi cuerpo de manera divertida, sufrida o como sea, pero finalmente llena de emociones.

Y sigo con mi campaña a Miss Blogger. Por lo visto, no soy tan apetecida :P, pero seré perseverante en mi campaña!!! Opción 26(me han cambiado muchas veces la opción...he tenido editar los posts y el link a mano derecha muchas veces).



Temblando - Alex Ubago

Temblando con los ojos cerrados,
el cielo está nublado y a lo lejos tú.
Hablando de lo que te ha pasado
intentando ordenar palabras
para no hacerme tanto daño, tanto daño
y yo, sigo temblando.

De la mano y con mucho cuidado,
os besásteis en silencio cuando no había luz.
Y me hace gracia tu manera de contarlo
como el que cuenta que ha pensado
que ha decidido que seguimos siendo amigos
y yo, estoy temblando.

Y llorando me había jurado que nunca iba a llorar
escuchando cada palabra que no quiero escuchar
desgarrándome, suplicándote
intentando hacerte recordar
pero tú
sólo dices - voy a colgar.