miércoles, marzo 11, 2015

Por favor, gracias, disculpa

Con el poco tiempo que queda para hacer otras cosas que no sea trabajar o actividades de la casa, no me he sentado a escribir.
No he seguido con las "Historias en un crucero"... las tengo pendientes. Sin embargo, producto de este viaje, pude sacar unas conclusiones interesantes que me gustaría compartir. 

Me sorprendió gratamente en Estados Unidos la hospitalidad de la gente. No sé si serán todos así y todo el país funcionará de la misma forma, pero quiero destacar algo que me quedó grabado. Las personas son muy amables. estuvimos en Miami y Orlando. Fuimos a los Outlets y parques. Podría entenderse que son lugares especialmente diseñados para turistas y la gente que ahí trabaja por lo tanto está entrenada para ser cordial y amable... PERO las personas civiles también eran amables. 

Cuando están en espacios reducidos y pasan a llevar a alguien, se piden disculpas mutuamente. Tanto que incluso algunas personas justifican el golpecito del otro y lo saludan amablemente.

"No te preocupes, yo sé que no quisiste hacerlo"
"El espacio es pequeño, don't worry".
"Excuse me"

Algo que alguna vez comenté en twitter fue es que en Chile, muchas personas creen que solo por decir "Permiso" se da por hecho que pueden empujar y colarse por el lado. Allá no. Allá efectivamente esperan a que hagas el espacio para poder pasar sin violencia. Incluso, el policía que le sacó el parte a mi papá por alta velocidad, también fue amable al decirle "es el Gobierno el que controla, no soy yo".

Curioso. Ahora que estoy en una obra de construcción, una obra vial en zona complicada por los usuarios, me doy cuenta que la gente es muy agresiva. Nos gritan de todo a través de las ventanillas de los autos, camiones e incluso ciclistas. Los bocinazos son la música permanente. En vez de tener paciencia por un bien mayor a futuro, en el presente se descargan con los desconocidos, vale decir nosotros.


Uno lee twitter o Facebook y la gente está molesta. La rabia de las personas se está canalizando a través de las redes sociales, en las calles. No soy socióloga para dar un análisis más profundo del tema, pero se nota que en general, en nuestro país la gente no es feliz. Creo que debemos relacionarnos de otra forma entre las personas. Lo veo complicado porque pasa por hacer un cambio de cultura. Hago mea culpa y también reconozco mis falencias, también discuto cuando algo no me parece justo. Pero a otros se les pasa la mano.

El asunto es que ser amable es parte de la cultura. Nos hemos acostumbrado a ser irrespetuosos como ciudadanos o estamos tan acostumbrados a vivir a la defensiva que nos llama la atención la amabilidad. Ha sido tema de conversación en casa. Lo fue durante el viaje también.