lunes, febrero 23, 2015

Festival de Arjona

Desde hace varios años que no sigo el festival, pero hoy estando Arjona en el escenario me encuentro con sentimientos particulares. Me sé todas las canciones casi por osmosis. Las clásicas de siempre, las primeras historias cantadas, la del taxi, la de la señora de las cuatro décadas, te conozco. La de las mujeres (mamona detestable), me enseñaste de todo excepto al olvidarte y todas las nuevas como el problema que es problema pero que no es, dime que no pero dime que sí y todas las demás.
No me gusta Arjona, pero cuando veo a tantas minas enyeguecidas por este hombre que por más que lo niegue es tremendamente sexón, algo me corroe por dentro.
Nunca he sentido como sienten esas mujeres que gritan acaloradas. No le creo el cuento, aunque le sale bonita la payasa'. Me estoy volviendo un hielo.
Digo que no cuando quiero decir un sí. Es muy enredado pensar como este tipo. Pero a la gente le gusta y a mí me sorprende con lo sexy de su mirada.
Arjona, de verdad espero que no tiemble hoy y que mañana pueda levantarme temprano a la pega.