lunes, enero 19, 2015

Muda

Menos mal que no quedé sorda ni ciega.

Todavía no me sano completo de la laringitis que me dio. No fui al médico para ver el diagnóstico real, pero el tema es tuve una complicación similar a un resfrío pero localizada en mi garganta. Me quedé sin poder hablar al menos 2 días y luego tuve que tratar de comunicarme en persona a puros susurros. Estuve al menos 5 días sin poder contestar el teléfono. Aún tengo secuelas, pero cada vez se siente menos. Mi voz está ronca y rasposa. No puedo cantar y aún no puedo gritar.

Es invalidante no poder comunicarse verbalmente. El mundo no está adaptado para personas mudas. Me pasó en varias ocasiones que a pesar que las personas sabían lo mucho que me costaba hablar, me pedían que repitiera, aún habiéndome oído. Mala costumbre que tienen algunos de pedir repetición. Es como una maña. La voz me salía espantosa y bajita. Tuve que callar varias veces y no opinar nada aunque no estuviera de acuerdo. Aprendí por la fuerza, que a veces es mejor quedarse en silencio. No vale la pena dar opiniones con algunas personas. sobretodo si no te la piden. 

Fui a echar bencina y el tipo no me entendía lo que decía. Para comprar, era otro parto. "Con factura"... "¿Acumula puntos?" ... "No quiero doble bolsa"... Qué espantoso no poder hacer algo tan cotidiano de forma normal. Al contestar el teléfono del negocio el sábado, la persona que llamó me dijo "Parece que estoy llamando muy temprano"... Eran las 11 am!!! Sentí que me quería decir "Estuvo bueno el carrete parece". Tuve que explicar que estaba enferma. Qué vergüenza! Otra persona llamó y como no me escuchaba me dijo "Ya gracias". Tuve que "gritar" que estaba con problemas para hablar y que me dictara el correo para enviarle la información.  

No pedí licencia porque estaba empezando a trabajar y estaba en contra del tiempo para entregar unos documentos. Pero la próxima vez, no pienso trabajar, porque la gente no entiende lo doloroso y sufrido que es tratar de comunicarse y no poder lograrlo. Ademas de la mudez, me ahogaba, no podía respirar. Fue realmente penca.

No quiero imaginar lo que es ser o quedarse sordo. Esta experiencia me resultó muy fuerte. Aún no me mejoro, pero tengo la tranquilidad que pronto pasará y volveré a hablar normalmente...