viernes, enero 02, 2015

Acumuladores

Hace tiempo escribí esta nota sobre las Cosas que alguna pueden servir (CQAVPS). Lo que no sabía en ese entonces era que la acumulación de cosas o colecciones puede llegar a ser una enfermedad, hasta que conocí el programa llamado "Acumuladores" y "Cada cosa en su lugar" en el Canal H&H. He visto tantos casos de personas que se dedican a acumular cosas que no sirven con un escándalo tal que no pueden ni caminar dentro de sus casas, que me di cuenta que no es necesario tener objetos que NUNCA se van a ocupar. Si alguna vez pueden servir, lo más probable es que sea a otra persona, pero no a quienes las acumulamos.

He estado en un proceso de limpieza profunda de la casa de modo de eliminar todo aquéllo que no quiero tener, que no necesito y no me interesa seguir teniendo, aunque alguna vez pueda servir. A mí definitivamente no me va a ser útil, al menos en el corto y mediano plazo... por eso, prefiero regalarlo, venderlo o definitivamente botarlo. En este último punto entro en conflicto, porque me he vuelto fanática del reciclaje. 

Reciclo todo, o al menos eso pretendo. Junto cartones (cajas de pasta de dientes, cereales, jarabes, remedios, etc), papeles (boletas, recibos, cuadernos, etc), botellas de bebidas PET y de vidrio, cajas tetrapacks y más encima hago compostaje. por eso, verán que siempre estoy juntando cosas, aunque me niegue a hacerlo, este tema me supera, pero no voy a dejar de hacerlo.

Lo que he decidido definitivamente es deshacerme de la ropa y zapatos en desuso. Vivo publicando en Yapo.cl, lo bueno de esto, es que he vendido varias cosas. El único problema es que el sistema es lento porque debo vender de a una. Pero peor es nada. En Diciembre vendí alrededor de $80.000, lo que no es malo por ningún lado que se mire.

Una cosa es clara y es que el tema de la acumulación no-enfermiza es un "drama" familiar. Mi papá es un coleccionista y mi abuelo también era bueno para juntar souvenirs. Cuando era niña coleccioné servilletas con diseños, esquelas, lápices, chapitas, posavasos, stickers, pins y envoltorios de dulces. Hace tiempo que eliminé varias de esas colecciones, pero aún está viva mi colección de esquelas, que me da pena botar. Creo que nunca lo haré. Y sé que no me van a servir nunca, que no las voy a usar jamás, pero no las botaré. 

Es increíble darse cuenta del espacio que queda disponible cuando eliminas objetos que no usas. Boté cremas que hace años tenía en el mueble de las cremas. Estaban vencidas. Lo mismo que labiales, esmaltes, muestras de perfumes... puras wea´s. Sorry el garabato, pero es que en realidad son puras wea´s. Nadas, cosas que no sirven para nada y que ocupan espacio... como esos adornos de mimbre que no sabes dónde poner.

Ya me deshice de varias cosas que alguna vez pueden servir. Dispuse una cajita de cartón con algunas de ellas afuera de mi local para que alguien se las llevara. No sé si fue el camión de la basura o una persona que pasaba por ahí (que era lo esperado), solo sé que me pude deshacer. Debo hacerlo nuevamente.

No es tan difícil el desaego. Pero hay que hacerlo rápido. La clave es pensar en lo siguiente:
- ¿Esto lo uso? No. Te fuiste.
- ¿Esto sirve? No. Te fuiste, 
- ¿Esto lo voy a usar alguna vez? No. Pa' afuera. 
- ¿Me cabe? No, chao.
- ¿Después de 3 años, realmente lo voy a usar? No. Te fuiste.
- ¿Se puede vender? Sí. Se vende
- ¿Se puede vender? No, se regala o se bota depende del estado. 

En vez de botar, se puede transformar en otra cosa, como maceteros u otra cosa, pero ya hice eso, y me aburrí, porque la acumulación sólo se cambiaba de lugar. Chao con lo que estorba, que ocupa espacio. Bienvenidos los espacios limpios y ordenados. y no a la acumulación. Ya aprendí que no vale la pena guardar esas CQAVPS si a uno no le van a servir nunca.