sábado, diciembre 10, 2005

Móvil siempre Estar

Me dedico a criticar todo... pero aceptando mi condición de ser una sumisa del sistema... y en realidad, si las cosas han cambiado desde que nací hasta ahora es por algo absolutamente no-natural - tecnología - y porque el tiempo, cada día alcanza menos para todas las actividades que necesitamos desarrollar.
De esta necesidad de agregarle horas a los días, de hacer que las esperas y demoras sean lo más cortas posibles, de hacerse uno indispensable en la vida del otro en ciertos momentos... nace el teléfono móvil, conocido en nuestras tierras como celular. Su nombre se debe a que su funcionamiento depende de una tarjeta implantada en su interior, o sea, su corazón es una célula maestra.
También conocido como celu, cel o móvil.





Hagamos un poco de historia:

El teléfono fue inventado por Alexander Graham Bell en 1876. En la década de 1880 la telefonía inalámbrica tiene sus primeras raíces (Nikolai Tesla) y es formalmente presentado en 1894 por un italiano llamado Guglielmo Marconi. Años después, ambas tecnologías se unirían en un mismo aparato.
La difusión comercial se inició en Japón en 1979, se expandió enseguida a los países nórdicos, como Dinamarca y Finlandia, entre otros. A comienzos de los 80's, su expansión afectó al mercado consumidor de USA, teniendo de forma creciente más aceptación.
En esos años, la gente que realmente necesitaba comunicación móvil tenía que usar radios en sus vehículos. Existía sólo una antena central por cada ciudad, y un número determinado de canales disponibles por torre. Esta antena central hacía que el auto tuviera una tremenda antena, lo suficientemente poderosa para transmitir a 50 ó 60 kms de distancia. Esto también significaba que no muchas personas pudieran usar los -teléfonos-radio- ya que no había suficientes canales para conectar.
Hoy en día son más de 1.000 millones de teléfonos que funcionan en todo el mundo, entre ellos el minúsculo teléfono móvil que ha revolucionado el comportamiento actual de la sociedad.

Y toda esta chaya para qué?

Para emitir mi juicio con respecto a este aparatito... No sé si ya se habían dado cuenta que generalmente hago paralelos entre el antes y el hoy... y empieza el cuento...




Hace unos 10 años atrás, si me ponía de acuerdo con alguien de juntarme a las 16:30 hrs, era a esa hora y ninguna otra. Cuando me atrasaba sólo dependía de esa persona esperarme o no. No había forma de pedir disculpas previas para decirle que me iba a demorar unos minutos, o que no iba a llegar y decirle que mejor se fuera.


Siempre me demoro en volver a mi casa. X circunstancias hacen que no llegue a la hora acordada con mi madre, y me provoca serias discusiones... sobretodo ahora que tengo cómo avisar... pero me da una lata tremenda llamar a las 4 de la mañana sólo para decir que voy en camino. Prefiero llegar a la casa y comerme el reto en vivo y en directo.
Cuando no tenía celular, cuando lo encontraba un artefacto estúpido e inútil, siempre era la pelea familiar del ¿¡por qué no avisaste?! y mi respuesta era siempre "es que no tenía cómo llamar". Y fue por eso que me apretaron comprándome un celular.
Me sentía más libre de hacer lo que quería, y no estaba disponible a cualquier hora.


Ventajas y desventajas del uso y mal uso del teléfono bolsillero.
Analicemos algunos casos que ocurren comúnmente... resulta entretenido darse cuenta que el celular es indispensable en ocasiones absolutamente ridículas.

Ejemplo 1.
- Si un amigo va caminando a 20 m adelante, para no gritarle su nombre o correr para alcanzarlo ¿qué hacemos? Lo llamamos al celular para decirle que estamos detrás y que se dé vuelta. Y que nos espere para caminar juntos. Cómoda.

Ejemplo 2
- Me despedí de ti recién. Caminas media cuadra y me acordé que te quedaste con mis cuadernos. Tengo tres opciones
* Esperar a que te des cuenta tú en tu casa y me los devuelves mañana.
* Llamarte inmediatamente para decirte que vuelvas y me los pases.
* Llamarte para decirte simplemente que te los llevaste y que mañana me los pasas (en este caso se destaca el hecho de llamarlo inmediatamente para finalmente no solucionar el problema).

Ejemplo 3.
- Estoy atrasada más de media hora. Y te llamo un minuto antes de llegar a destino para decirte que voy llegando y te pido disculpas por teléfono. Luego cuando nos encontramos, te repito lo mismo que te dije recién por teléfono. Patuda.

Ejemplo 4.
- Estás en clase y necesito devolverte algo. Me da plancha pedirle permiso al profesor.
Solución: te mando un mensaje de texto para que salgas. Práctica.

Ejemplo 5.
- Me han llamado unas 10 veces al celular y no contesto. No me ha pasado nada, no te preocupes. Lo siento, pero estaba en el baño. Hay gente que va al baño con el teléfono. Que se ducha pendiente del teléfono. Que duerme con el teléfono en el velador. ¿No será mucho?
Lo mismo pasa en el caso del gimnasio. Para mí es una experiencia relajadora, donde no quiero que nadie me moleste. Imprescindible.



Ejemplo 6.
- Un minuto de atraso nos desespera, sobre todo si somos nosotros los que esperamos. El límite de la paciencia se acortó en un 98%. No se permite a nadie llegar más tarde de lo acordado e inmediatamente pasada la hora señalada lo llamamos para saber dónde está. No se da pie a la incertidumbre. Histeria.


Ejemplo 7.
- En el Mall me perdí... te llamo. Ya no es necesario el mesón de informaciones, salvo para preguntar dónde queda X tienda, o para buscar al cabro chico que se perdió.

Y para todo, si se fijan bien, el uso del móvil está relacionado con el tiempo y la comodidad. Es muy útil en caso de emergencia, nadie lo puede negar.
Pero a veces uno queda por mal educado. Si se está en una reunión, en una sala de clases, el teléfono debe estar en silencio. Por respeto al orador y por respeto a los demás oyentes.
¿Cómo no es posible dejar de estar "conectado" para enfocarse un 100% en lo que se está realizando? Eso, yo no me lo permito.

Y si a todo esto se le agrega la necesidad de andar sacando fotos a todos, sonidos polifónicos, escuchar música... blabla... aunque ése es otro tema.


(Este post fue publicado en junio de este año, sin lectura, sin colores, sin fotos y mucho más resumido que lo que ahora está publicado. Me preocupé de cambiar algunas cosas, para que el lector, si es que se repite el plato, no quede con la sensación de haberlo leído antes, tal como se diría... chiste repetido sale podrido)