sábado, septiembre 17, 2005

Sin título

¡Quédate callada porque si no... !
¿Si no qué... ?
Todavía estoy esperando la maldición. No entendí de qué me estaba amenazando, no sé qué tengo que temer.

Me aburrí del qué dirán, de lo que puedan opinar de mí, me cansé de tener que mantener esa faceta (en general, todos hacemos lo mismo) de "no le hago daño a nadie", "soy resimpática" o "cualquier cosa, me llamas". No suelo ser tan hipócrita, me río de mí misma antes de que los demás lo hagan. Es una buena forma de mantener la pera derecha... Y ya no juego más el juego de caerle bien a todos. Es agotador, y además que no quiero caerle bien a todos, ¿pa' qué? me pregunto. Mejor me reservo para los que realmente valen la pena, y el resto que sea feliz por su cuenta.