domingo, enero 07, 2007

Estas cosas pasan en Chile no más…


Hace una semana y media me di cuenta, aburrida en la micro, que mi licencia de conducir tenía fecha de vencimiento el 4 de enero de este año que recién comienza, es decir para mi cumpleaños.

Fui a la Municipalidad (de Concepción) y pedí la hora para hacerme los exámenes psicotécnicos y el control de la vista… Adivinen… las únicas horas disponibles eran para el mismo día del cumpleaños… Por lo tanto pasé 2 horas de mi cumple metida en la Municipalidad, esperando mi turno.


No entiendo bien para qué me citaron a las 12:00 hrs si me iban a atender a la 13:15 hrs… Como soy una mujer muy comprensiva debo entender que se atrasan por mil motivos que nunca conoceré y que, por lo general, cuando se trata con gente SIEMPRE hay demoras…

Para quienes no hayan sacado aún su licencia de conducir (o no tengas ni una gana de hacerlo) les cuento cómo es el trámite para que entiendan lo que viene más adelante.


1º Hacer la fila para pedir la hora.

2º Debe cancelarse un monto aproximado de 20 mil pesos que incluye la foto (que la toman ahí mismo) y el certificado de antecedentes. Si no se paga, no hay hora.

3º Sacarse la foto. Si usas lentes anti-reflejo te van a prestar unos marcos sin vidrio… no son tan feos pero definitivamente not my style.

4º Irse pa’ la casa y volver el día correspondiente.

5º El día del examen, volver a pasar al mesón donde te dieron la hora.

TE RETIENEN el carnet de identidad, y te dicen que te sientes porque te van a llamar… y te van a llamar y sientes que te iban a llamar… hasta que después de mucho esperar, te llaman.

7º La señora que da las instrucciones de cómo maniobrar el pedal de freno, el círculo que gira y las famosas malditas tijeras recita como si estuviera leyendo algo en el infinito… a mí me tocó pasar con 3 personas más… pero cada uno piensa en lo suyo así es que no os preocupéis.

8º Sales, y debes volver a sentarte y esperar que te llamen nuevamente, para el control con el oftamólogo…

9º Pasas a un mesón y TE DEVUELVEN tu cédula de identidad.

10º Vuelve a buscar su licencia de conducir en la tarde de ese mismo día…


Como mirona y copuchenta que soy (rasgos que he desarrollado para poder contarles las historias de este blog) analicé algunas cosas que a mi gusto podrían mejorarse para optimizar un poquito más el trámite.

Podría utilizarse el sistema de turno por número… muchas personas se quedan mirando al limbo cuando les toca pasar a atenderse… y uno llega y hay gente sentada quién sabe esperando qué cosa… No está bien “carteleada” la información de qué hacer en qué parte… Hay unos letreros en formato Word del año de la pera pegados en un fichero que casi no se ve. Parte del inmobiliario es bastante artesanal, pero filo… destinemos los recursos para cosas más importantes que andar comprando sillas iguales... a nadie le importa eso a fin de cuentas. De todas formas, los asientos para el público son los mismos en todos lados (iguales a las de la consultas médicas)… y no estuve incómoda en ningún momento.


Cuando hice mis trámites no seguí al pie de la letra los pasos anteriormente citados.

El día que pedí la hora hacía un calor de miedo y preferí dejar la foto para el día de los exámenes. Hice, entonces, la fila para la foto. Delante de mí había una señora que será la protagonista de mi historia. Al momento de retirarse, ella pidió su carnet y SURPRISE!!! No estaba… “alguien” lo había tomado y “nadie” sabía dónde… Estuvo preguntando y nadie le daba respuestas… tuvo que preguntar en cada uno de los sitios donde supuestamente había pasado su carnet (mesón, exámenes psicotécnico y visual, foto) y nadie sabía nada… nadie la pescaba… fue a hablar con el director de tránsito… no pasó nada… yo traté de ayudar diciéndole que viera quiénes pasaron antes que ella y como buena fisonomista que soy, pude reconocer a varios y se los indiqué… la mujer les preguntó y NADIE sabía nada y pa' qué estamos con cuentos... a nadie le interesa lo que le pasa al resto…

Y ahí fue cuando una señora me dice: “Estas cosas pasan en Chile no más”…

Y yo me pregunto entonces… “¿Pasan en Chile no más?” y si pasan en Chile… “¿Qué tan a menudo suceden?”


Bueno, como resumen de la historia anterior… el famoso C.I. no apareció nunca (ni siquiera al día siguiente que volví a buscar mi licencia)… me tuve que sacar la foto 3 veces… la primera con lentes porque la fotógrafa me obligó a ponérmelos, y luego el médico dijo que no era necesario por lo que tuve que tomármelade nuevo y mamarme por segunda vez la fila… y cuando fui a buscar mi licencia no estaba porque la segunda foto no se había grabado y tenía que tomármela de nuevo… y que tenía que volver el lunes a buscarla a lo que me opuse, porque no era mi culpa que ellos no hubiesen grabado bien la foto… me saqué la foto de nuevo y al final en mi licencia aparece la segunda foto y no la tercera …pfff… pero estas cosas pasan en Chile no más… Lo bueno es que me entregaron la licencia en 15 minutos, porque en realidad no tenía por qué volver el lunes si la culpa era de ellos… De todas formas, fueron todos súper amables, y eso me llamó mucho la atención. Se salieron de la caricatura del empleado público apestado y mal humorado…

Sólo de yapa, les dejo una segunda historia… mientras esperaba que saliera mi licencia escuchaba a una mujer conversando por celular con una ejecutiva de cuenta… alegaba porque le habían perdido toda la documentación para sacar una tarjeta de banco… por lo visto, siempre hay alguien que tiene la mala pata de sufrir esas cosas que sólo pasan en Chile… Me tocó a mí y a dos mujeres en sólo un día…

¿¿Les ha pasado a Ustedes esas cosas que sólo pasan en Chile??

Quisiera saber si es sólo aquí o si en todos lados pasa lo mismo…