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sábado, agosto 20, 2011

Antigüedades

He vivido rodeada de antigüedades. La casa de mis padres se decora con variados artículos que fueron heredados de la visabuela. Dicen que fueron adquiridos en remates y tiendas de menaje durante los años 30 en adelante, por lo que el valor histórico y emocional está por sobre cualquier valor comercial que se les pudiera dar en algún momento.

La mesa de comedor que se usa solo en ocasiones especiales está impecable, lisa y sin rayas. Los muebles son de caoba y otras maderas nobles. Los bronces y plaquets abundan y los floreros, candelabros y jarrones son un deleite visual para quienes gusten de este tipo de adornos.

La convivencia con este tipo de piezas y accesorios me generaron en un momento de mi vida una cierta aversión a las cosas antiguas y juré que mi casa estaría compuesta de artículos minimalistas, sin mucho retoque y ojalá lo más moderno posible. Por la boca muere el pez. Mientras busco cómo decorar mi casa, evoco de una u otra forma los colores y formas de mis "paisajes" interiores referidos a mi casa materna.

Colores café caoba, castaños y ébano son mis preferidos al momento de elegir los muebles, sin querer los convertí en los tonos de decoración para mi hogar.

Paseaba hoy por la feria de antigüedades de la Plaza Perú, en los alrededores de la Universidad de Concepción. Muchas de los objetos que están a la venta son similares a los que me han acompañado durante años. Palmatorias y candelabros de bronce, botellas translúcidas en tonos verdes y cafè, tocadiscos y vinilos, planchas de acero, monedas, estampillas, lámparas de lágrimas de vidrio, jarras de acero enlozado y cuadros con fotos del antiguo Concepción, pósters de íconos como Che Guevara, Charles Chaplin, Elvis, entre otros y entre muchos articulos que se han convertido de culto como antiguas radios, màquinas de coser o aunque suene extraño, cassettes.

La feria es un paseo por la historia, es difícil conocer la procedencia de estos objetos, pero permiten imaginar como vivían nuestros predecesores. Estuve preguntando precios y éstos son variables, dependen del valor que el vendedor le dé.

Finalmente, empiezo a entender mi gusto por las antigüedades. Cuando se ha compartido con ellas pasan a formar parte de tu estilo sin querer queriendo.

martes, marzo 29, 2011

Feria de Mercado Laboral


Decidí ir a la feria de mercado laboral ofrecida por el Gobierno Regional. Llegué temprano, a hacer una fila no respetada para poder bajar una escalera que nadie sabía adónde llegaba. Al final se divisaban unos mesones donde la mitad de la gente dejaba unos datos y la otra mitad creyendo que “la estaba haciendo” pasaba por el costado directo a acreditarse, saltándose el famoso mesón. Faltaban indicaciones, nadie estaba muy claro a qué iba, y me incluyo.

Me llamaron imperiosamente la atención los distintos estilos considerados “elegantes” de algunas mujeres así como la soltura y poca presencia de algunos jóvenes con zapatillas, aros, moños o el típico polerón rapero. ¡Oiga! Yo no tengo nada en contra de las tenidas sport, pero dentro de mi mente cuadrada tengo una noción distinta sobre cómo presentarse a otros, sobretodo cuando de buscar trabajo u ofrecer servicios se trata. Tenga por seguro, si yo fuera el empleador, que si llega con terno y jockey, no lo voy a contratar, y si es mujer y llega con jeans nevados y tacos, tampoco lo haré.


La Feria no fue de mi agrado, pues estaba muy desorganizado el asunto, no había claridad en lo que debía hacerse. Se escuchaba un discurso al fondo con muy mala acústica, sólo entendí el final cuando el locutor dijo “que Dios los bendiga”. Ni la bendición divina me sirvió para encontrar algo acorde a mi profesión. Buscaban secretarias, vendedores, reponedores de supermercado y mano de obra calificada. Claramente estaba OC para los cargos ofrecidos, una lástima considerando que podría haber sido una buena instancia para asistir a entrevistas y dejar mi CV.


Tendré que seguir buscando. Si bien esta Feria Laboral no fue de mi gusto, de haber otra no me quedará otra que asistir si no he encontrado pega para ese entonces.