martes, mayo 22, 2012

Uy qué fríooo


No sé si el verano fue muy caluroso u olvidé lo frío que es el otoño en esta ciudad, pero ando insoportablemente intolerante al frío. No es de floja que no me levanto en la mañana, es porque mi cuerpo tiene una incansable pelea con las sábanas... adivinen por qué; obvio, porque mi camita es lo más acogedor que hay en el mundo y me gana la batalla contra el frío. Pero no dura mucho. Después de la pelea de todas las mañanas, tengo que levantarme igual y comienza el suplicio y el sufrimiento porque odio salir de la ducha y recongelarme. Por lo menos me salva mi calefactor que se ha vuelto mi mejor amigo contra estos días, tardes y noches de frío.


No basta con todos mis accesorios anti frío. Uso gorritos de lana, bufandas, pañuelos y abrigos, incluso polainas, pero de todas formas me recago de frío. Estuve averiguando por qué siento tanto las bajas temperaturas, una de las razones puede ser que mis hormonas tiroideas TSH están disparadas... fuck, todavía no he ido al endocrinólogo. Negligencia no más. Bueno, pero el tema importante es que independiente de los motivos parezco hija única con toda la ropa que me pongo, en la pega me preguntan todos los días si tengo frío porque solo me falta el saco de dormir y el pasamontañas. Me da lo mismo andar abrigada, pero me está comenzando a hartar la misma pregunta una y otra vez. Además que considero que me veo regia con mis gorritos, aunque algunos crean que me parezco al hongo de Mario Bros.

Quizás lo que más me aproblema del maldito frío es que se me infla el colon cuando es mucho, se me parte la cara, se me congelan los dedos usando el mouse y cuando camino contra el viento mis ojos no paran de llorar, así es que ni pensar en maquillarme mucho, no vale la pena.

Yayaya, después de tanta queja, lo bueno es que por lo menos el frío puede evitarse abrigándose mucho o sumergida en frazadas. En eso le pega mil pata's en la guata al calor, que por más que uno se empelote, llega un momento en que no es posible sacarse nada más. Me conformo con que solo durará unos meses... por ahora ¡benditas sean las bufandas, gorros y guateros de mano!