domingo, julio 04, 2010

Yo mujer, tú fútbol


Si bien no soy una persona fanática por el fútbol, este Mundial FIFA 2010 me hizo vibrar, principalmente porque nuestro país se presentaba como uno de los buenos equipos en competencia.


Chile se paralizó por completo durante esas 2 horas por cada partido… Y me quedaron unas dudas grandes… ¿qué pasó con esas mujeres que supuestamente íbamos a quedar de lado porque nuestros hombres sólo iban a hablar de fútbol? ¿Será real que las mujeres se sentirían desplazadas por un balón? ¿Cuántas mujeres prepararon sopaipillas, panqueques, desayunos o ensaladas para que sus hombres vieran el mundial?


Yo disfruté la permanencia de nuestra selección a concho, me dediqué a ver casi todos los partidos por internet, en la mañana, en la pega y a medio día. Disfruté de cada gol, junté las laminitas en el álbum virtual de Panini, hice salud por la Selección Chilena y compartí con mis amigos y colegas los triunfos, los goles, las entrevistas, las tarjetas amarillas, los offsides, las ofensas a los árbitros…


Facebook dio a entender que muchas de nosotras estábamos participando de esta celebración. Creo que no quedaba otra que hacerse parte del interés común… casi como un adelanto a los festejos por el Bicentenario de Chile, con banderas colgadas desde las ventanas de las casas, carros del centro vendiendo vuvuzelas y nuestras mascotas vestidas en tricolor.


La estigmatización de las “minas” anti-fútbol no se vio reflejada durante este Mundial, por lo menos no dentro de mi ambiente. Sí debo reconocer que me enojé en un momento en casa porque las mujeres se dedicaban a hablar de cosas de minas durante el partido Chile-Brasil jajja. Nuestros ojos se vieron deleitados con aquellos estupendos jugadores, piernas trabajadas, pectorales marcados bajo esos nuevos modelos de poleras ajustadas. Lo bueno de ver fútbol, es tener entretenida la vista y obviamente, ver fútbol de excelente calidad.


Pudimos haber perdido a nuestros hombres durante un mes, o haber decidido compartir esta pasión con ellos. Así como ellos pacientemente nos acompañan al shopping, nosotras debemos entender que un Mundial, y sobretodo si juega tu país, es un hito cada 4 años en la historia de la pasión de multitudes. A mis 30 años, disfrutar de un Mundial y ver a Chile luchando por posicionarse como buen equipo me llenó de orgullo.


Y aunque se me apagó la chispa mundialera cuando quedamos eliminados, sigo estando al tanto de lo que sucede con los equipos. Todo ha vuelto a la normalidad, ya no canto el wakawaka, y mis nicks ya no hablan de fútbol… Una linda experiencia, una entretenida vivencia… Por ahora a esperar una semana más y ver quiénes se llevan la Copa.