sábado, junio 25, 2005

Ley de Murphy

Estuve trabajando toda la mañana, la hora almuerzo y la siesta en esa tremenda tarea que valía la nota de un certamen. Me preocupé que todo quedara centrado, que los títulos quedaran en 'negrita', todos los dibujos los hice en Paint. No queria que nadie tuviera los mismos dibujos que yo. Tenía una hora y media para imprimir y entregar. Más holgada tiempo, nunca antes visto. ¡Por fin había hecho mi tarea sola, sin copiársela a nadie!
Y mandé a imprimir... y se me acabó la tinta!!! nadie me había dicho que la impresora de mi casa no tenía tinta. No tenía idea dónde estaban los repuestos, ni siquiera sabía si habían. Ahhh! qué desesperación. Empecé a llamar a algunos compañeros, pero al parecer estaban en clases. Nadie me contestó. Opté por mandarme el archivo al Webmail e imprimirlo en la U.

Para esa tarde estaba anunciado lluvia, así es que saqué el primer paraguas que encontré y salí de mi casa. Me había puesto mis botas nuevas, con taco. Una gran aventura para mí que no estaba acostumbrada a usar tacos. Fui a esperar la micro al paradero y la micro no pasaba. Se puso a lloviznar. Abrí el paraguas, pero con el viento que había no podía sujetarlo bien. Con el apuro no me di cuenta que tenía rota una varilla. Y se dio vueltas, por lo tanto lo cerré y opté por tener que mojarme un poco el pelo que me había planchado durante una hora en la mañana...

Por fin llegó la micro. El paradero lleno. Nos subimos todos como pudimos. Quedé parada en la escala de subida detrás de un tipo que llevaba una tremenda mochila y iba pegando en la cara ¡qué desagradable!. Todos los vidrios empañados. Me empezó a dar calor. Pero estaba prácticamente inmovilizada. En eso miro el suelo y veo mi pase escolar en un peldaño. ¿Cómo cresta lo recojo? ¿Cómo me agacho? Andaba con mi cartera, dos cuadernos y el paraguas. Y más encima con estas botas. Alguien tocó el timbre para bajarse. Y se tenía que bajar por la puerta de subida. El chofer abrió la puerta, me enganché la cartera con la baranda. ¡Mi pase! Me tuve que bajar para que el gordo pudiera bajarse de la micro, y pucha que iba hediondo ese hombre. Y antes que partiera de nuevo, recogí mi pase desde abajo de la micro, gritándole al chofer que me esperara.
Y me subí de nuevo. Me bajé de la micro unas 4 veces aproximadamente. Ni les cuento como iba mi pelo.

Me bajé en Rengo para tomar un colectivo para llegar más rápido a la U. No pasaba ningún colectivo vacío. Todos llenos. Pa' más remate un colectivero maricón pasó super cerca de la vereda y me mojó un poco el pantalón. Logré subirme a uno. Llevaba un pasajero y a mí. Y nos tocó esperar que pasara un cortejo fúnebre por Cochrane. ¡Pff, qué lata!. Y después se fue carreteando, para agarrar más pasajeros. Y esperó todos los semáforos...Mi desesperación empezaba a tomar múltiplos sobre 3.
Logré llegar a la U.

Iba super apurada. Me quedaban 30 minutos para poder entregar mi tarea. Me bajé del colectivo tratando de esquivar una poza que había justo al lado de la vereda. Y como andaba con mis botas, me costo pisar. Me torcí el tobillo. Filo. "Corrí" al Mecánico a buscar un computador al laboratorio. Y no falta el conocido que te encuentra en la escalera y no tienes ningún ánimo de contarle tu vida y te empieza a meter conversa.
-Sabes, voy super apurada, hablamos después.
LLegué arriba, como pude, con mi tobillo torcido, mi pelo enmarañado, mis cuadernos un poco húmedos y el paraguas roto. Necesitaba urgente un PC. ¡El laboratorio en clase hasta las 18:00 hrs! ¿y el otro? ¡Lleno a mango!
Mi segunda opción es "Sistemas". Partí.

A estas alturas, no estoy de ánimo para hablar con nadie. Bajé la escalera corriendo, casi me saco la cresta con estas botas de miéchica. ¿¡Quién me mandó a ponérmelas justo hoy!? Ahora se raja lloviendo y yo, tontamente dejé mi paraguas en la sala de estudio. Ya a morir. Corriendo a "Sistemas" mojándome el pantalón hasta los muslos porque el agua salpica. Y me mojé el pelo de nuevo.
LLegué a "Sistemas".
Encontré un computador desocupado. Traté de abrir mi correo. Está super lento el servidor de la U. Me cuentan que webmail no funciona desde hace 10 minutos. ¡¿Quéeeeeeeeee?!!!!!!!
No puede ser!!!!!!!. Intento unas 20 veces abrir webmail y a la 21 abre la porquería.

Ya, estoy a punto de lograr mi objetivo. "Descargar archivo". El archivo se abrió. Y una etiqueta al lado izquierdo del monitor me dice : "Winword.exe ha generado errores y será cerrado por Windows".
Lo volví a abrir. Y me pasó lo mismo, y lo mismo y lo mismo .... Todavía no podía imprimir.
Me cambié de PC. Hice lo msimo y mandé a imprimir. Hice una fila de 5 personas. Como ahí atienden por dos ventanas hay que esperar un montón. Y ya prácticamente no me queda tiempo. Y me toca a mí, y el tipo encargado de los cimputadores me dice: No te quedan hojas. ¿Quéeeeeee? ¿Y a quién le compro? y ¿Cómo lo hago? Tengo que entregar esta tarea ahora!!!!!!!!!!!
Menos mal, me encontré con un amigo y me regaló hojas.
Corchetera!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Voy donde la Secre a entregar la tarea, y me dice: "El profesor llega en 2 días más, así que podían entregar la tarea mañana también".
Plop.

He tenido experiencias peores con los Pc's de la U. Una vez estaba haciendo un informe, me faltaba ponerle la portada y se quedó pegado. Perdí todo el trabajo de casi 4 horas. Por esto ahora uso PEN DRIVE. No confío nunca más en el disco duro del PC y menos en el Escritorio.

Nunca más tacos cuando voy apurada.
Nunca más empiezo a trabajar en el Pc, sin haber revisado que teng tinta la impresora.
Nunca más tomaré colectivo cuando vaya apurada. Mejor caminaré pero sé que llegaré de todas maneras más rápido.
No saco nada con plancharme el pelo en día de lluvia o nublado. Siempre ocurrirá algo para que el pelo pierda su espectacularidad.

Siempre ocurre lo inesperado cuando uno está apurado y termina cayendo en la desesperación. Hay que tomar muchas precauciones para que todo salga bien y no encontrarse con tremendas sorpresas.
Todo esto me ocurrió a mí, en distintos días. Ojalá les sirva de avertencia para que no les ocurra lo mismo. Y si así fue, ríanse conmigo entonces.