martes, abril 14, 2015

Hogar dulce hogar

Me encanta llegar a casa y descansar. No se trata de acostarme y dormir, sino estar en mi espacio, con mis tiempos y mis cosas. Me siento libre de hacer lo que me dé la gana y me fascina.

Me encanta como me recibe mi perrita Coca cuando llego y como la Manchita (gata) corre detrás del auto hacia la casa. 


Me encantan mis plantas y mis flores, y aunque no tengo mucho tiempo para dedicarles, siempre me gusta verlas y hablarles (a veces por telepatía para no parecer loca).

Me gustan mis manualidades y los canales de cable que contraté especialmente, que me enseñan nuevos típs sobre diseño, decoración, moda, hagaloustedmismo y otros...

Me gusta pensar en cómo redecorar algunos espacios, sobre qué ropa no voy a usar y puedo vender y sobre qué chucherías voy a regalar mañana. 

Nunca traigo el trabajo a la casa. Es una regla esencial de vida que adquirí y que jamás voy a transar. Mi casa es mi descanso, es mi hogar y mi refugio. Con mi hija comparto todo esto y espero que lo adquiera y mantenga en el tiempo para que ella sea tan feliz como yo de llegar a descansar a su propio hogar y disfrutarlo.