jueves, abril 02, 2015

Historia en un crucero (parte 2 - las fiestas)


Siguiendo con las historias en el crucero, esta vez quiero contarles un poco sobre las fiestas. En la parte 1, les hice una descripción general del barco.

Había fiestas temáticas casi todos los días. No estábamos muy al tanto de lo que había que llevar para vestir. En eso se cayó el agente de viajes, porque no tuvimos mucha información previo al viaje de qué era lo recomendado llevar. Lo único que sabíamos era que quizás habría que llevar algún traje elegante y un traje blanco para la fiesta de blanco. 

La segunda noche hubo un evento de gala y cuando digo gala es GALA. Los más exagerados andaban de gala y claramente sabían que había que llevar el atuendo para esa noche. En el barco había una peluquería, así es que varias mujeres se peinaron topísimas, llevaban vestidos elegantísimos y tacos enormes. Hombres de frac y humita. Otros, como nosotros, nos pusimos lo que teníamos a mano, aunque salvamos por sobre otros despistados que solo andaban con hawaianas y shorts. De fiesta no tuvo mucho, más bien era el atuendo sugerido para la cena y para ir al teatro. 

La tercera noche hubo un concurso de karaoke en el que obviamente participé y me fue bien. Después les cuento la historia del CASICASI. Participamos varios pasajeros, entre ellos otros chilenos. Como historia chistosa, cantaron la canción de Grease Brillantina y en el coro todos los chilenos cantábamos "chupa la callampa", mientras los italianos y gringos aplaudían felices. jjaja. 

Hubo fiesta tropical y fiesta latina los días siguientes. La fiesta tropical se hizo en el Ponte 9 al aire libre, con un calor de miedo, con collares de flores, música en vivo y decoración con frutas, aunque si de algo hay que quejarse es que la música está media pasada de moda. Los italianos creen que todavía bailamos Timbiriche o El Símbolo por estos lados. También se nota que esta gente ha aprendido a bailar ritmos latinos porque no son tan tiesos, pero los pasos son muy estructurados, como que los hubieran aprendido en escuela de baile. 

Otra cosa que nos llamó la atención fue que el baile de salón es común para los europeos y gringos, cosa que aquí al menos no estamos acostumbrados a ver. Además que les gusta bailar en grupo cuando no se trata de baile de a dos específicamente. En la fiesta latina enseñaban a bailar corrido mexicano como si fuera country. Mal ahí. Pero bueno, al menos yo no iba a bailar eso en todo caso. 

Las dos noches siguientes fueron con atuendo italiano (rojo, verde o blanco) y la siguiente noche de blanco. Ahí sí que teníamos cómo ir vestidas. La fiesta de blanco, fue algo así como la fiesta Sensation en el barco jaja. Estuvo muy lindo, en cubierta, como la fiesta de despedida. Con bailarines y nuevamente esculturas de frutas. 

Para tener en cuenta: las fiestas empezaban después del segundo turno de la cena aprox. a las 21:45 horas y duraban un par de horas, hasta las 00.00 hrs. Después de eso, quedábamos los acostumbrados a trasnochar (casi todos chilenos y argentinos), pero la gran mayoría de los pasajeros del barco se iban a acostar. 

Lo bueno de las fiestas es que participábamos todos los que quisiéramos, niños y adultos. No abundaba el trago (porque además era caro) y las zonas de fumadores estaban bien delimitadas. Si quieren ir en familia, a este crucero al menos, vale la pena.