jueves, agosto 22, 2013

La mujer, el trabajo y el hogar

De acuerdo a Wikipedia, la doble presencia es un concepto utilizado en sociología del trabajo y en los estudios de género para definir el doble papel que desempeña la mujer como dueña de casa y como trabajadora asalariada. De esta forma, la figura de una mujer que además de preocuparse por rendir bien en su trabajo, debe mantener en orden las tareas del hogar y satisfacer las demandas de sus hijos y su pareja. Se pone énfasis en que la doble presencia afecta principalmente a las mujeres por sobre los hombres, debido a que estos últimos de acuerdo a las estadísticas no ha tomado un rol a la par con la mujer con las labores domésticas, salvo casos excepcionales.



Cuando las labores domésticas quedan relegadas a una persona que trabaje en el hogar (nana u otra) y reemplace a la mujer en las labores domésticas, la carga de la doble presencia se ve disminuida, puesto que se aminora. Se ha destacado que la presión mental por la doble presencia en las mujeres difiere según el estrato socioeconómico al que pertenezca y también la influencia en el estado de salud en las mujeres ocupadas es peor cuanto mayor es el número de personas en su hogar.

De este tipo de exigencias, se habla poco en las empresas. Por lo menos yo no he escuchado nunca este concepto en las empresas donde he trabajado y tampoco sobre los beneficios que debieran recaer sobre las mujeres que tenemos hijos pequeños que requieren atención cuando se enferman o cuando tienen actos en el colegio, por poner ejemplos simples, pero que pueden llegar a ser muy importantes cuando suceden. Son cada vez menos las ocasiones que tenemos como mujeres trabajadoras de estar con nuestros hijos y dedicarles todo el tiempo que se merecen y por lo mismo, el hecho de no estar en casa y tener que de una u otra forma que manejar los asuntos desde “afuera” generan una mochila de quehaceres que no se notan a simple vista, pero que existen. Salir del trabajo para ir a comprar al supermercado, a una librería a buscar algo para la tarea del colegio, ir a la farmacia por algún remedio… Por lo menos a mí no me da el tiempo para ir al gimnasio (como tanto quisiera) ni para sacar a pasear perros.

Este concepto de doble presencia lo siento cada vez que se me juntan varias cosas personales con las profesionales y siento que lamentablemente no hay mucho que hacer para poder revertir la situación. Muchas mujeres trabajadoras debemos rendir el 100% en el trabajo y tener la menor cantidad de problemas ajenos a la empresa posibles… esto es para poder mantenernos en nuestros cargos y no peligrar el trabajo.

Estudios demuestran que la doble presencia se puede transformar también en una doble ausencia, lo que produciría la sensación de no tener suficiente atención a ninguno de los dos ámbitos, ni laboral ni familiar, lo que podría provocar frustración o estrés.

Es importante tener gente en la que apoyarse para poder tener menos carga y esta doble presencia no se haga tan intolerable. La pareja en este sentido debiera cumplir un rol fundamental. Si bien los hombres chilenos están cada vez más abiertos a cooperar en las labores del hogar, aún estamos a una distancia importante de que los roles impuestos socialmente queden en un paralelo.