martes, septiembre 18, 2007

Metamorfosis

No me iba del blog, aunque es cierto que necesito darme un respiro... De a poco me voy despidiendo de ciertas cosas que realmente no me hacen bien... es como decirle chao al pasado y volver a comenzar... Creo que es más fácil dejar pasar ciertas cosas, que quejarse constantemente de ellas. Así, es más fácil seguir hacia adelante y en vez de estar sobreviviendo día a día, vivir a concho cada día...


Me voy reconciliando conmigo, y con las personas que me rodean... Voy entendiendo que mi centro es probablemente el de otros y que mi entorno no es un círculo sino una elipse que encierra muchas cosas, muchas personas, muchos sentimientos y muchas emociones...

Decir adiós puede ser muy drástico, pero a veces se hace extremadamente necesario. No basta con el hasta luego, porque hay cortes que deben hacerse de raíz...

No me voy de mi blog, aunque creo que le hace falta un cambio radical. Cambio de colores y de formato, pero como ya he dicho en otras ocasiones, no tengo tiempo para andar weviando en cosas que no son importantes... la parte física (o estética) es importante, pero no llegará a dominar mi mundo... (aunque reconozco que me enamoré del spinning y que mis brazos cada vez más se parecen a los de la Madonna y me da miedo transformarme en fisico-culturista y no hago nada para que eso no suceda, porque soy una camella).


Voy forjando mi destino con todos mis errores y mis aciertos... El reconocimiento al trabajo me hizo feliz, me hizo sentir útil en un mundo en el que pocos se dan cuenta que son capaces de entregar más que trabajo... las clásicas habilidades transversales que pocos entienden y que pocos se dan cuenta que poseen... son esas habilidades y capacidades las que nos hacen diferentes del resto... por lo menos yo sé que existen...

Me despido de mis malos ratos, de mi mal humor, de mis celos infundados y de mis pocas ganas de seguir... digo adiós a los malos ratos y las caras largas, a la falta de tolerancia...
Voy viendo que el trayecto se hace cada vez más corto y que se van cerrando algunas puertas hacia atrás, pero se abren otras hacia adelante...

Y ahora me doy una segunda oportunidad... sin presiones, sin trabas, sin complicaciones, sólo día a día sabiendo que quiero y no que tengo...