lunes, agosto 04, 2008

Alcohol ¿medio o instancia?


Hay gente que ve el alcohol como un medio… otros lo ven como una instancia. Yo comparto ambas opiniones.

El alcohol para efectos de diversión es la instancia de reunión: “Juntémonos a tomarnos un trago” o bien “Vamos a tomarnos un copete”… Dependerá del contexto y del motivo de la reunión para transformarlo en un medio.

Si hay un interés romántico (o de flirteo) el trago puede servir como medio para poder expresar sentimientos a la otra persona, dado su efecto “destrabador de lengua” que por lo general ayuda a desinhibir al personaje en cuestión y fomenta incluso a veces a hablar más de la cuenta.

Por otro lado, también es el medio para romper el hielo después de una discusión o pelea con algún conocido cuando lo encuentras en una instancia como carrete fortuito o cumpleaños. O bien, para decirle a otra persona que te cae mal, que no te gusta su forma de ser por los motivos que sean… Si ambos parlantes se encuentran en estado etílico es probable que terminen siendo amigos o que por lo menos logren hacer las paces.

Sería irresponsable de mi parte decir que el alcohol tiene este matiz tan Light…

No estoy de acuerdo con que el alcohol sea una instancia en la que un superior (entiéndase profesor, jefe o educador en gral) se desinhiba con sus “súbditos”. Soy de la idea que si eres formador o ejemplo a seguir o estás a cargo de un grupo de personas no corresponde generar la instancia para reunirse en torno al alcohol, porque se transforma, lo quiera uno o no, en un medio para que se pierda el respeto. ¿Qué pensarías si te encuentras con tu jefe en un pub curado y hablando pesca’s? ¿O si tu profesor guía estuviera como huasca bailando arriba de la mesa en una fiesta? Es diferente cuando se realiza una cena de la empresa (o curso), o bien un asado, y existe la opción de tomar algún vino o cerveza, porque la instancia lo permite implícitamente, pero debe considerarse la opción de mantener siempre las proporciones.



Me leo y siento que soy un poco hipócrita. Pensarán Uds. que soy enferma de cartucha y que no tomo alcohol. Pues eso es mentira! Lamentablemente, busco la instancia para tomarme un trago por lo menos una vez a la semana. No la utilizo como medio porque salgo con mis amigos o mi pareja. Hace mucho tiempo que no me pego una borrachera, podría decir que son años de aquello. Ya no es necesario para mí utilizar el copete como medio de comunicación… cuando era menor, era “gracioso” ir a los asados de vidrio con mis compañeros y/o tomar en los pastos de la U. Supongo que la edad y las circunstancias en las que me encuentro me “obligan” a no pensar en buscar el alcohol como medio, sino más bien como una instancia de reunión pero dejo en claro que acompañado de una tablita, maní salado o alguno que otro picadillo… dependerá de cuánto pese la billetera en ese momento.

En torno a la salud, el alcohol me hace pésimo. Después de pasearme entre diferentes tipos de tragos, he vuelto a la sencilla piscola. Me gusta mucho el Bacardi de Manzana y Frambuesa, pero descubrí con dolor que el ron me hace HORRIBLE. Lo mismo me ocurre con el mango sour y el amaretto sour. La cerveza me encanta pero me deshidrata (a todos) y me genera hinchazón abdominal por un día completo… al igual que el ron. Para qué decir lo que con la piel de la cara y las manos. No sé cómo reaccionará su organismo, pero el mío se ve afectado por deshidratación extrema… La piscolita simple y sencilla me permite disfrutar de un carrete relajado sin efectos adversos tan notorios y lo mejor de todo es que mi colon no se ve afectado de forma notoriamente.

Hablando de medio o instancia, es posible reunir ambas perspectivas. Considerando el momento de vida que se lleve se acentúa más una que otra. Aunque cuando era adolescente también me gustaba el copete principalmente por ser el medio de mostrarme más segura frente a mis pares, me atormenta un poco pensar que mi hija probablemente haga lo mismo para no desencajar en el su medio y entre sus pares. Sería interesante lograr la confianza con ella para que pudiéramos conversar las cosas. Me he dado cuenta que muchos de los jóvenes que toman mucho en las fiestas es porque ven el alcohol una forma de desahogo, tienen una relación lejana con sus padres y generan la instancia para poder “soltarse las trenzas” y ocupar el alcohol como medio de escape a sus trastornos personales.

Como soy mujer no me ha pasado tener que pelear en fiestas a combos o similares… No dudo que haya minas que sí lo han hecho, pero por lo menos amigas mías no son. Entre hombres se da más seguido… No hay nada peor que un tipo jugoso y mochero. A las mujeres no nos gustan los hombres que se ponen agresivos con alcohol. Probablemente, muchos de esos mismos locos que se ponen peleadores en las fiestas cuando andan curados, son los que terminan pegándole a la pareja, a los amigos, a los hijos, porque por algún motivo tienen una violencia reprimida que se suelta cuando ingieren alcohol…


A pesar que el tema da para largo, finalizo con un listado de los tragos que solía pedir: Mai Tai, Mango Sour, Amaretto Sour, Bacardi Manzana, Limón y Frambuesa, Tequila Sunrise, Piña Colada y cerveza. Ahora tomo piscolas de Alto o de Mistral.

¡Salud! À vôtre santé! ¡Cheers!