Mostrando las entradas con la etiqueta limpieza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta limpieza. Mostrar todas las entradas

lunes, junio 18, 2018

Cómo llegué a llenarme de objetos

Salimos de la casa de mis padres en Febrero del año 2011. Un par de años antes ya tenía la idea de mudarme con la Fran, estaba cerca de los 30 años y necesitaba mi independencia. Estuve ahorrando de lo que ganaba en mi trabajo para comprar una casa y se estaba haciendo muy largo el proceso de ahorro. No lograba reunir mucho y veía cómo pasaba el tiempo. Sin embargo, igual me propuse que en algún momento me iba a ir. Empecé a buscar ofertas en internet, busqué muebles y electrodomésticos y fui comprando en la medida que me fuera posible. Como en la casa de mis padres había una bodega grande*, pude ir almacenando estas compras. Logré dentro de poco más de 1 año reunir un refrigerador, un microondas, una lavadora, una mesa de comedor con 4 sillas, una cocina con horno a gas, dos muebles tipo rack, y el verano antes de cambiarme (ya había logrado obtener un crédito hipotecario con ayuda de mi papá) y para la Pascua todos mis regalos fueron para la casa: un juego de vajilla y una batería de cocina, una aspiradora, cubiertos, una panera, un abrelatas y vasos. De mi habitación tenía un mueble tipo sécrétaire que usaba para mi ropa y cositas personales, la Fran tenía su cama, nos llevamos unos veladores, ropa de cama, toallas. Todo lo que se entiende como básico para un hogar. En enero me entregaron la casa y empecé a llevarme las cosas de a poco. 

(*bodega grande: está llena de cosas que alguna vez podrían servir... es de familia el tema de la acumulación o del "atesoramiento de recuerdos") 

Y aquí parte la historia...

Si bien junté lo necesario para poder comenzar nuestra vida en la nueva casa, partí cometiendo un gran error, que sólo ahora, después de muchos años logré visualizar. Aparte de lo mencionado anteriormente, que era lo BÁSICO, también me llevé una elíptica, todos los archivadores que tenía con apuntes de la Universidad (ya había salido hace 3 años) y jamás los había usado, pero pensé que alguna vez podrían servirme*. Compré ofertas de utensilios de cocina, de baño, alfombras, cubrepisos, cuadros, espejos, etc. Todo iba relativamente bien hasta que de repente me empezó a faltar espacio para almacenar y compré un clóset usado a una amiga, adapté un espacio pequeño bajo la escalera* que se convirtió en clóset con repisas, hice otro pequeño clóset en el segundo piso para guardar más cosas. Siempre me quejé de que la casa tenía pocos espacios para almacenar. Nunca pensé que lo que pasaba era que tenía muchas cosas y que no necesitaba tantas. Compré un sofá de 2 cuerpos, luego un sofá de 1 cuerpo, luego X me regaló el compañero de ese sofá individual y se llenó el espacio destinado al living comedor. Cabe detacar que además mi casa en ese tiempo sólo tenía 29 m2 disponibles en el primer piso y lo mismo en el segundo, por lo que como comprenderán, el espacio era mínimo y estaba todo LLENO. Me pasaba a menudo que decía "este fin de semana tengo que ordenar". No iba a almorzar con mis papás porque estaba ordenando. No salía durante un fin de semana porque tenía que "terminar de ordenar". Le decía a mi nana que no tocara nada "porque estaba ordenando" y eso implicaba no hacer aseo en ese lugar. Cuando entraba alguien a la casa les decía "disculpen el desorden, es que estaba ordenando". Ufff!!! ahora que lo recuerdo, fue realmente AGOTADOR y lo encuentro tan absurdo. 

La constructora: Se me ocurrió emprender con una pequeña constructora y lamentablemente no tenía ningún espacio donde almacenar las cosas que sobraban de las pequeñas obras. Adivinen dónde terminaron: en mi casa. En el patio, en la pequeña bodega armable que tuve que comprar para seguir guardando más cosas. Había materiales de construcción, maderas, metales, herramientas, pinturas, etc. Un desastre. Para más remate, tenía dos perras que dejaban la cagada en el patio, hacían hoyos, destruían todo, por lo que vivir en mi casa se volvió muy cansador. El sueño de mi casa linda y ordenada nunca pudo ser. Además que invité a vivir conmigo a X lo que duplicó la cantidad de cosas almacenadas y el desorden era permanente. Decidí cerrar la constructora y poco después X por fin se fue de la casa (fue un gran error haberlo invitado), eliminé parte de los materiales que estaban en el patio, corté las maderas para transformarlas en leña, vendí baldosas, pinturas, fieltro, etc y logré un estado de paz... pero no acabó el desorden. 

La casita de cumpleaños: Después del fallido emprendimiento de la constructora, seguía con ganas de tener un negocio y un día que fui a buscar a mi hija a un cumpleaños, me dijeron que la casita estaba en venta, que la dueña vendía el negocio con llave en mano (el negocio, no la casa). Tiempo atrás había pensado que podía ser un buen negocio y me conseguí la plata y lo compré. Partió todo súper bien, me generaba buenas ganancias al comienzo. Quedé sin trabajo poco después de haber comenzado con este negocio, me dediqué al 100% durante 6 meses y me di cuenta que no era tan rentable como esperaba, al menos no me permitía vivir (afortunadamente el despido me permitió tener un monto de plata asegurado cada mes). Aquí también cometí errores, porque compré muchas cosas que servían para decorar, pero me excedí. Para poner un número, creo que ocupé 1/8 de las cosas que adquirí pensando en decoración: washi tapes, papeles de regalo, cintas, blondas, papeles decorativos, stickers, frascos, etc. El negocio funcionó bajo mi administración no recuerdo si 2 o 3 años. Lo cerré en diciembre del año 2016. Hice una venta de bodega extendida durante casi 1 mes. Vendí CASI todo. El mobiliario se fue rápido, incluidos los juegos, las pelotas de la piscina, cortinas, bancas, microondas, refrigerador, estufas, etc. Todo eso fue fácil de vender. Sin embargo, me costó vender las decoraciones pequeñas y tuve que llevarme todo lo que sobró para mi casa. En enero del año pasado volvía a tener una casa y una bodega repleta de objetos. No había dimensionado que dentro de todo lo que tenía que llevarme habían tarros de pintura, sprays de colores, herramientas, manguera, bidones de parafina, ampolletas, manteles, disfraces, muebles, cajas plásticas, lámparas de papel, piñatas, etc. Me negaba a regalar las cosas, porque quería recuperar parte de la inversión. No podía sólo entregarlas. De a poco vendí varias cosas, pero hasta antes de la ampliación de mi casa (fue en diciembre 2017- enero 2018), todavía tenía muchas cosas en la bodega. Me armé de valor y empecé a regalar algunas cosas. Tuve casi 1 año un montón de piñatas guardadas en la bodega, hasta que ya no pude más y las regalé. 

La venta de ropa usada: Aquí la terminé de embarrar. Siempre he vendido la ropa que dejo de usar. Lo hacía cuando estaba en la Universidad. La embarré cuando ofrecí vender ropa de otras personas. Me llené de sacos con ropa en la casa y la bodega (pobre bodega). Pude vender varias cosas, pero no a un ritmo que permitiera liberar el espacio de forma rápida. Tuve un maniquí en el living durante varios meses, las bolsas con ropa debajo de la escalera (otro espacio distinto al otro que mencioné antes). Y en un momento colapsé y decidí devolver la ropa a sus dueñas y REGALÉ casi toda la mía que tenía para vender. Recibí algunas plantitas a cambio... 

Y así parte esta nueva historia...

La nueva historia parte hace proximadamente 7 meses cuando decidí hacer la ampliación de mi casa y a la vez decidí que no estaba dispuesta a llenar esta nueva casa con las mismas cosas que no me gustaban. Tomé conciencia de lo mal que me hacía tener tanta acumulación. Escribí sobre esto hace un par de meses. (Revisa aquí).  Me negaba a aceptar que había cosas que no necesitaba. Mis pensamientos típicos eran que podrían servir alguna vez. ¿Cómo las voy a botar si están buenas? Me costaron caras. Está nuevo, no puedo botarlo. Etc. ¡¡Y no!! no sirvieron, no servían y no van a servir, al menos a mí no.


Esta nueva historia, es un cambio radical a ese estilo de vida que me tenía enferma. En ese clóset que tenía bajo la escalera ahora tengo un baño. En el clóset del segundo piso, guardo sábanas y toallas y ahora me sobra espacio. Eliminé (vendí) un estante que usaba sólo para adornos, vendí una cajonera que usaba en la leñera para guardar porquerías que nunca sirvieron. Desarmé un estante en la leñera donde tenía muchos tarros de pinturas y otras cosas sin uso. Vacié 7 cajas plásticas grandes, vendí/regalé casi todo su contenido y las mismas cajas también. En resumen, me he desecho de muchos objetos que hasta hoy no he vuelto a necesitar y tampoco me hubieran servido. ¡Quemé mis diarios de vida! Alguna vez pensé en cuántos kilos he sacado de "peso" de mi casa y estimo que puede ser al menos una tonelada.


El gran paso ya lo di. Aún sigo dándome cuenta de lo que sobra en casa. Hemos estado "vaciando" mi clóset y el de mi hija. Lo rico de todo es que si bien soy yo la que ha tomado este camino, se contagia. La Fran también tomó conciencia y ahora aporta al orden de la casa.

Tenemos ciertas "reglas" que ayudan a no acumular y que les cuento a continuación:

- Si entra algo nuevo, debe salir algo viejo
- No tendremos nada repetido
- No se compra nada a menos que sea necesario para algo en particular
- Si podemos conseguir algo prestado para alguna actividad en particular, no compraremos 
- No guardaremos nada que no tenga utilidad inmediata en el corto ni el mediano plazo
- No guardaremos cosas que no nos gustan
- No compraremos ni comida ni cosméticos hasta que lo que hay se acabe (o esté a punto de acabarse)
- Dormiremos más horas
- Ordenaremos justo después de desordenar

Son reglas super fáciles de cumplir y súper lógicas. Sin embargo, cuando has estado mucho tiempo  viviendo bajo cierto estilo de vida, hay que adaptarse y generar nuevos hábitos (post de los nuevos hábitos aquí). 
   



Ésta es mi historia de la acumulación y de la desacumulación. Como ven, fueron años de errores de acumulación involuntaria. Sin ningún conocimiento sobre miimalismo partí deshaciéndome de cosas. Le llamé desapego en su momento. Una amiga me mostró a Marie Kondo y de ahí en adelante empecé a averiguar sobre minimalismo, orden, hábitos y he logrado cambios profundos a nuestra forma de vivir, en poco tiempo. Ojalá les guste esta historia y se motiven a mejorar su calidad de vida si están sumergidos en la acumulación progresiva involuntaria. Creo profundamente que nadie quiere ser acumulador. Es algo que pasa y no nos damos cuenta, por eso con esto pretendo dar un remezón a quien le sirva y un empujoncito ayudarlos a sentir que sí se puede.


lunes, abril 23, 2018

Desafío 30 Bolsas en 30 Días

El nombre es un plagio, lo sé, aunque el desafío oficial es el que les conté hace aproximadamente 2 meses que se llamaba 40 Bags in 40 Days. Encontré tan enriquecedor haber participado de ese grupo en Facebook (y sigo en él) que sentí un deber conmigo misma y con el mundo de transmitir el mensaje: se puede vivir con menos, se puede eliminar cosas que nunca van a servir, se puede organizar una casa no sólo por mantenerla ordenada, sino para sentirse mejor con uno mismo.

En marzo abrí un grupo en Facebook para mis amigos y conocidos con la idea de entregar toda la información que he ido adquiriendo y que la vez ellos vayan invitando a más personas para hacer un gran grupo de apoyo para aquellas personas que no se sienten con fuerza o motivación o que no se les haya ocurrido que en realidad en sus casas hay más objetos de lo que necesitan para vivir. 

La mayoría somos mujeres. Creo que nos importa más el tema de nuestras casas y estamos mucho más involucradas. Lo entretenido de todo, es que los hombres se van contagiando igual y los hijos también. La gracia está en el contagio insconciente, al ver espacios despejados y ordenados, sin pensarlo mucho uno tiende a mantener ese orden. En todo caso, hay que trabajar porque eso resulte.

Ya llevo casi 4 meses en este proceso de eliminar acumulación innecesaria en mi casa y aún no termino. Con este nuevo desafío y estando a la cabeza en la motivación del grupo, espero poder cerrar el ciclo de una vez por todas para mi casa. El progreso ha sido maravilloso y me queda tiempo libre para hacer lo que me gusta hacer: leer, cocinar, salir, cantar, etc. 

No se trata de tener mucho tiempo. Es verdad que para ciertas cosas es necesario un tiempo mayor si la acumulación es muy grande, pero a medida que vamos progresando es cada vez menos el tiempo que se necesita. Con 15 minutos diarios puedes desechar cosas del baño o de la cocina. No demoras mucho en revisar todos los envases y ver sus fechas de caducidad. Las bolsas o cajas con "cosas que alguna vez pueden servir" también son fáciles de revisar. Los cargadores y cables si no tienen dueño, debes desecharlos. Los calcetines sin pareja no sirven. Los lápices sin tinta tampoco. La sábanas o toallas con hoyos tampoco debes guardarlas... no se trata sólo de tiempo. Se trata de voluntad. 

Y ojo que no basta con eliminar una cosa al día porque cuando vayas de compras es probable que vuelvas con una cantidad similar a la eliminada y verás que vuelves a lo mismo. La decisión debe ser drástica. 

De a poco me he ido instruyendo en este tema del minimalismo, así es que si tienen preguntas, pueden hacerlas aquí abajo. Éxito!!

Yo ya partí con la primera bolsa de este nuevo desafío. Pongo aquí algunas fotos de su contenido, para que vean que en cuanto a ropa no sólo se trata de eliminar ropa vieja y en mal estado, sino que aquélla que no hemos usado en mucho tiempo, que nos queda la talla, que no nos hace sentir cómodas o simplemente que no nos hace felices.






Aquí abajo, dejo un check list de todos los elementos que deberíamos revisar de modo de establecer un orden en cuanto a lo que resulta más facil a lo más dificil de revisar/desechar.

No olvidar que no estoy incentivando de botar todo a la basura. Primero separa lo que vas a conservar, luego lo que vas a regalar/donar, lo que se puede reciclar y luego lo que vas a botar.


Y para cerrar, a modo de motivación, les dejo el link a la página de Los Minimalistas. Tienen un documental muy bueno en Netflix que muestra cómo el mercado nos ha ido obligando a consumir cada vez más para "ser felices", pero esa felicidad finalmente no llega con las cosas... Véanlo. Vale la pena. Yo lo vi el sábado :D

Saludos!









viernes, abril 20, 2018

Limpieza digital

Si hay algo que me resulta muy cómodo es pagar y comprar por internet. Creo que es un gran invento. Poder pagar las cuentas básicas de luz, agua y gas, además del cable, el celular, grandes tiendas, entre tantas otras evitando tener que ir a cada una de las sucursales de cada empresa, hacer fila y perder tiempo, es lo mejor del mundo. Junto con estos pagos por internet, además me envían el comprobante de pago a mi cuenta de correo, por lo que puedo tener registro de cada uno. Mentiría si digo que los uso alguna vez, pero al menos sé que los tengo guardados de forma virtual.

Así como pago cuentas, también me inscribí - o me inscribieron de forma automática - a varias newsletters (no sé cómo traducirlo) de tiendas que venden por internet y me llegaba información muchas veces que no pedí recibir o que no me interesaba hasta que la vi. Así estuve durante años recibiendo basura en mi correo electrónico que limpiaba de vez cuando enviando los correos a la carpeta de no deseados, leyendo uno que otro para saber de qué se trataba y entre esas veces que me ponía a leer mis spams, encontré ofertas irresistibles y que estúpidamente más de alguna vez compré porque me vino un impulso arrollador y SIN PENSAR hacía click por aquí y por allá y a los pocos días, llegaba a mi casa un paquete con zapatos, lápices, libros, MUEBLES, ropa de cama, etc.  Muchas de estas compras realmente fueron sólo porque estaba barato, no porque lo necesitara. Y aquí estaba el gran error: comprar porque sí.

Los encargados de crear los mensajitos de ofertas, lo saben hacer. Y pucha que lo hacen bien. Increíblemente bien. Los odio. Pero la culpa es de nosotros, que nos dejamos seducir a través del email. Por algo lo hacen. No faltan los pavos que caemos. Me han llegado correos ofreciéndome estadías en termas, ventas de vehículos, ofertas de pasajes a todo el mundo, lámparas, productos de belleza, tiendas de mascotas, premios de lotería (mula), multas no pagadas (mula), avisos de bancos (entre ciertos y falsos), entre un millón de otras cosas que jamás me han interesado y que por algún motivo, alguien se apropió de mi correo electrónico y se tomó la libertad de mandarme información que no he pedido. 

El punto es que ahora que me di cuenta de la burbuja en la que estaba metida, decidí eliminar todas las suscripciones de todas las tiendas a las que he comprado por internet, en las que tengo tarjeta de crédito y cada correo nuevo que recibo que no quiero recibir más, pongo "desuscribir" y lo mando a la carpeta de spam. Lo bueno es que el Gmail permite separar en carpetas la información que va llegando, por lo que es más fácil ir priorizando la información y se sabe de antemano cuando llega información basura. 

- Cuando llega correo no deseado, la vacío inmediatamente y no leo nada de lo que ahí llega, a excepción de los títulos de forma rápida para que no se pase alguno que pudiera importarme en serio, pero en general no llega nada importante a esa carpeta.

- He vaciado mi correo, aunque todavía no me he dado el tiempo de borrar todo. Es mucho y tengo poco tiempo que prefiero dedicar a las cosas físicas tangibles.

- Limpié el listado de contactos de mi teléfono celular. Habían nombres que no conozco (de alguna venta quizás) y personas con las que no hablo nunca. Eliminé al menos 10, aunque creo que fueron más. 

- Borré fotos del teléfono también y limpié lo rescatado en Icloud, porque hay muchas cosas que no me interesa guardar ahí. Tendemos a sacarnos más de una foto en una misma posición y/o situación y se nos olvida borrar las repetidas. No tiene mucho sentido guardar varias iguales. Ojo ahí.

- Limpié el escritorio de mi computador. Estaba lleno de archivos que sólo descargué para mirar una vez. Saqué los accesos directos a algunos programas, dejé "a mano" sólo lo que me sirve y que uso siempre. Me falta limpiar algunas carpetas de 'documentos' y 'cargas de cámara'. Ya empecé, pero algunos tengo que revisarlos uno a uno.

- Para cerrar, la decisión final es no volver a comprar nada que no necesite. Lo vpy a cumplir tanto poara compras virtuales como físicas. Quiero hacer un análisis a fin de año viendo cuánto logré ahorrar.

NOTA 
Dato para limpiar el computador de los archivos temporales:
- Inicio - Buscar y escribir %temp% y de esa carpeta borra todos los archivos. El computador se vuelve más rápido casi de forma inmediata :D












martes, abril 03, 2018

Desafiada

Terminé el desafío de los 40 días antes de tiempo, porque no me di cuenta que dentro de las reglas, estaba descansar los Domingo. De todas formas, hasta hoy no he parado de ordenar y de buscar cosas en mi hogar que estorban y no aportan en nada.

Ahora estamos haciendo un desafío que partió el 19 de marzo y quedó "montado" sobre el que yo estaba haciendo (y que ya terminé), y ya vamos en el día 16. Se llama "Desafío anti-acumulación en 30 días". Básicamente consiste en deshacerte de todo lo que no aporta ninguna función ni importancia a tu vida (ni a la de tu familia), 

Yo partí el desafío anterior con muchas ganas y tuve tan buenos resultados que se me ocurrió la idea de motivar a mis amigos y conocidos y que ellos a su vez invitaran a los suyos para formar una red de ayuda. (La mayoría son mujeres, al parecer nos preocupa más el tema de la organización y nos estresa más tener tanto cachureo). Lo que suele pasar es que no sabes por dónde empezar. El grupo gringo del cual participé (sigo ahí) fue super motivador, porque me di cuenta que, si bien mi casa era una gran caja de cachureos, hay personas que viven con muchos más y también están dispuestas a hacer algo por mejorar sus casas y sus estilos de vida. Por esto, me vi en la necesidad de transmitir lo que he aprendido. A veces mostrando con el ejemplo, puedes enseñar mejor que sólo aconsejando. Hay que partir teniendo ganas. Al pincipio se produce mucha ansiedad. A mí, al menos todavia me cuesta soltar cosas por soltar. Hay algunas que no puedo regalar, porque creo que puedo venderlas. Pueden pasar meses esperando a algín comprador, pero creo que ésa es una veta que tengo en mi ADN de la cual no me voy a liberar fácilmente.

A modo de resumen, les cuento que haber sacado de mi casa todo el montón de cosas que les fui mostrando en los 40 posts anteriores me ha hecho sentir cada día más liviana, con menos apego a las cosas materiales, a necesitar menos y valorar lo justo. Ya no me dan ganas de comprar adornos, porque sinceramente ya no sabría dónde ponerlos. Vendí el gran estante que cumplía justamente esa función y ahora no tengo más espacio para nuevos cachureos. 

Aún habiéndome liberado de cientos de kilos de "basura" y cachureos. todavía me quedan muchas cosas por sacar que, aunque son menos voluminosas, igual usan espacios que no quiero que estén ocupados. Aprendí que entre más cajas, cajones, estantes y muebles tenga, más cosas van quedar guardadas y dentro de las mejores lecciones que he aprendido está la frase "si necesitas más lugares para guardar cosas, no es porque tengas poco espacio, sino que tienes muchas cosas".


Mi gran inspiración es Marie Kondo y acabo de encargar 2 libros suyos. Deberían llegar esta semana. Cuando los tenga en mano, les voy a ir compartiendo tips. Por ahora pueden unirse al grupo "Desafío AA en 30 Días" en Facebook. 


domingo, marzo 25, 2018

Día 40 (25/03) 40Bin40D

Quedé muy cansada por todo el trabajo del día sábado así es que me acosté temprano y hoy me levanté aprox. 10 am (hacía frío más temprano y me daba flojera levantarme) y retomé parte de lo que estaba haciendo. En un acto de absoluta convicción, saqué el papel de mural de mi dormitorio. Suena cambio radical, no es como donar cachureos, pero es algo que se nos ocurrió con mi hija hace un tiempo y ella ya lo había hecho antes con el de su habitación, así es que me animé a hacerlo en la mía. Nos queda pendiente la pintura, por lo que espero que este fin de semana santa podamos hacerlo.

Durante el retiro y después


Fuimos a almorzar donde mis papás y aproveché limpiar por allá también. Saqué estos pedazos de volcanistaban doblados y húmedos que sobraron de unos arreglos que hicieron en la casa. Se fueron a la basura. 

Encontré estos rompecabezas que fueron míos alguna vez. El de Kodak nunca pude terminarlo. Era demasiado azul y negro. Los otros dos sí. Estaban guardados desde hace al menos 20 años en la bodega. Al abrir la bolsa donde estaban me encontré con una super amiga araña y su gran nido que parecía de algodón... :D 
Obviamente ya limpié todo. Los ofrecí para regalo y ya hay varios ineteresados.
Por último, para cerrar el día, junté toda la ropa que tengo en venta (después de haberla fotografiado) y la guardé esperando poder venderla pronto. Esos zapatos que aparecen a la derecha se van, junto con un par de zapatillas de mi hija que estaban casi hablando. 






Según, hoy se acababa el desafío, pero me equivoqué. No había que trabajar los días domingo así es que termina el 31 de marzo. De todas formas, ya empecé con el nuevo desafío que armé en Facebook, así es que éste para mí se acaba hoy de todas formas. 

En Facebook es "Desafío AA en 30 días"... ya voy en el día 8, ya que lo superpuse con este otro, así es que en los próximos posteos, voy a estar desfasada. #AAen30dias

sábado, marzo 24, 2018

Día 39 (24/03) 40Bin40D

Anoche me junté con unos amigos, así es que me dormí tarde y además dormía hasta muuuy tarde. ¡Necesitaba descansar! ero poco me duró el descanso. Manos a la obra. Tenía que aprovechar este fin semana. Partí limpiando el mueble que había quedado pendiente de ayer... Hace tiempo que me tenía enferma eso de abrirlo y que estuviera todo amontonado adento. Muy cáotico. Saqué ls cajones, lo vacié compelto y lo fui llenando con las cosas que quiero conservar. Reubiqué pañuelos, boté medicamentos viejos, eliminé muchos papeles (aquí también tenía resultados de exámenes médicos antiguos), boté tarjetas de banco caducadas, entre varias otras cositas 



Destaco que este mueble ha estado conmigo desde que era niña. Estaba en mi habitación de niña y me lo llevé a mi casa cuando nos fuimos a vivir con mi hija. Está pendiente el pulido y barnizado de renovación, pero por ahora les cuento que saqué unos adhesivos que tenía del año de la pera. Los raspé y después se ocurrió probar con aceite para guagua (baby oil) y quedó impecable. Se nota un poquito la marca del raspado, pero la madera quedó lisa al tacto y de un tono uniforme.


Abrí una alcancía y saqué tooodas las monedas que habían en ella. Éstas que están aquí son todos los vueltos que pedí cuando aún se usaban las monedas de $1 y $5. También tengo de las moedas de $1 grandes, que usábamos para comprar dulces cuando chicos. Ayer me dijeron que se pueden depositar en el banco. Pensé que ya no tenían ningún valor, así es que al menos no tengo que botarlas :D






MI CLÓSET


El jueves desarmamos el mueble que tenía en el escritorio en el primer piso, así es que con la placa grande me dispuse a hacer unas repisas para mi clóset para reorganizar la ropa. La verdad es que el diseño propuesto por la inmobiliaria es bien incómodo. Ahora puedo guardar zapatos arriba y abajo, y quedan a la vista. Además compré un organizador de zapatos, por lo que están más ordenados aún. La barra que saqué de la derecha, la corté y la puse en el lado izquierdo. Así puedo separar las chaquetas grandes, las delgadas y cortas, los chlaecos y la ropa más delicada como blusas, vestidos y poleras. Los pantalones los tenía colgados en un colgador para pantalones lateral, pero siempre estaban amontonados. Ahora los doblé al estilo Komari y se ven ordenados y puedo elegir cuál usar fácilmente. Confieso que tengo demasiados y varios muy parecidos. Eliminé uno solo que me queda un poco suelto y la tela está gastada... los demás, me quedan todos buenos y están en condiciones de ser usados por mí, así es que no pienso eliminar ninguno más. 

 
Por último, estuve organizando los zapatos de mi hija, porque le compré un organizador igual al mío y buceando en su clóset encontré algunos zapatos que sé que no usa y que no va a usar. Así es que los puse en venta  :D

viernes, marzo 23, 2018

Día 38 (23/03) 40Bin40D


Hoy no tuve tiempo para limpiar. Lo único que hice hoy fue entregar unos zapatos que había puesto en venta. Los tenía guardados desde el año pasado usando espacio en mi clóset. Decidí venderlos para no seguir acumulando cosas que no voy a usar.

Abrí el "sécrétaire" que tengo mi pieza y le tomé una foto para darme ánimos de ordenarlo durante el fin de semana.


jueves, marzo 22, 2018

Día 37 (22/03) 40Bin40D

Esto se vuelve una adicción. Cada día encuentro más y más cosas de las que puedo prescindir. Algunas me costaron caras y por eso les tengo más apego, espcialmente mis herramientas de manualidades, más que nada porque sé que no van a pagarme lo que yo invertí y sé justamente que tienen ese valor porque son de mejor calidad. Hay otras cosas que me dan lo mismo, como algunas prendas de ropa o accesorios, dado que si bien pudieron tener algún precio en algún momento, el uso obviamente las desgasta y por tanto se deprecian rápidamente. 



Una de esas cosas a las que le tengo apego, es esta perforadora. Es la línea de Martha Stewart. De acero y pesada. ¿Pero tiene una forma de BOTÓN!  Tengo claro que fue una inversión media lesa. Ahí la tengo y espero poder venderla luego.









Ordené mis cremas. Las dejé a la vista para poder usarlas. Las tenía dentro de un estuche y por lo mismo, muchas se perdían en el fondo. Decidí dejarlas a la vista para saber qué es lo que tengo y usarlas de una vez por todas antes de que se mueran. 



Hice una bolsa con la ropa que había encontrado ayer para donar y se la entregué a la señora que hace el aseo en la oficina. Esas chalas rojas creo que no las uso desde el 2010. Las metí en esa bolsa también.

 Publiqué mi avance en la página oficial del desafío y me postearon harto. ¡Qué felicidad!


Ha sido un camino cada vez menos complejo. Estoy feliz con los frutos de todo el esfuerzo comprometido.

miércoles, marzo 21, 2018

Día 36 (21/03) 40Bin40D

No fue un día con mucho aporte en cuanto a limpieza y orden. He estado publicando todas las cosas de decoración y manualidades que tengo en venta. Encontré estos banderines que estaban escondidos adentro de la cajonera que vendí el fin de semana. Los estoy vendiendo muy baratos con el fin deque se vayan luego de mi casa.




Además, regalé esta caja de chinches para tapizar que estaban guardados en mi negocio cuando lo adquirí y que me sirvieron para tapizar un pequeño piso. Pero son demasiados y no tengo nada más que tapizar. Los regalé a una vecina. 


martes, marzo 20, 2018

Día 35 (20/03) 40Bin40D


Ya he llegado al punto de que todo lo que no tiene uso en mi casa y aportes a mi vida cotidiana, me molesta. Comenzar el desafío fue un poco complejo, porque no sabía cómo ni por dónde empezar, pero una vez que tomé la decisión, se me ha hecho muchísimo más fácil cada día.


Estos zapatos negros, los compré de forma compulsiva por internet. Quería unos zapatos negros para usar con vestido, pero una vez que llegaron me di cuenta que no tomé en cuenta la altura del taco ni que, en realidad, para mi estilo de vestir, no se ajusta en nada. Quedaron guardados durante más de un año en mi clóset, ocupando espacio con la caja (que además no es nada chica). Pensé usarlos alguna vez, pero no me convencieron. Los puse en venta.





Saqué más ropa de mis cajones de la ropa interior. Ese sombrero me lo regalaron en un matrimonio (de mi primo) como parte del cotillón y lo guardé porque lo encontré lindo. Estuvo colgado 1 año en una percha en mi pieza, obviamente sin uso en todo este tiempo. 

Todo esto va mañana a donación, auqnue tengo dudas con las zapatillas grises.

lunes, marzo 19, 2018

Día 34 (19/03) 40Bin40D

Para comenzar, les comparto un link de mi Dropbox para que puedan descargar el libro "La Magia del Orden" de Marie Kondo.


Estas botas las compré hace 2 años. Las usé una mañana de invierno y al ir a almorzar a mi casa, me las cambié. Las encuentro lindas, pero por algún extraño mmotivo, siento que son muy infantiles para mí. Las tengo en venta,mientras tanto voy a esperar a ver si me animo a usarlas en algún momento.







Dentro de todas las cosas que acumulé para hacer manualidades, está este lote de cintas. Hay de razo, de tela con diseño, de hilo con formas de flores cordones de cuero, blondas y encajes.

Las miro y las encuentro muy lindas, pero no sé realmente en qué momento voy a tener tiempo para pensar en qué usarlas. Mejor las dejo ir. También las tengo en venta.
  



Todo este enredo son "cosas que pueden servir" que saqué de la cajonera que vendí durante el fin de semana. Entre ellas están mis esquelas y las fotos de cada uno de los cursos de coelgio en que estuve. Esas no se botan. Todo lo demás fue dividido entre lo que se bota, lo que reubica y lo que se regala.




domingo, marzo 18, 2018

Día 33 (18/03) 40Bin40D

 Saqué esta cajonera de la leñera y la puse en venta inmediatamente, incluso antes de vaciarla. 

Estuve ordenando la leñera hace unos días y la cajonera me molestó durante todo el proceso. Muy pesada para moverla, ocupaba espacio para dejar pasar las bicicletas y fin de cuentas, sus cajones estaban llenos de cosas sin importancia, a excepción de mis esquelas y algunas pólizas y exámenes, todo lo demás son cosas que realmente no me sirven.







Esa carpeta verde tiene mi colección de esquelas de cuando era chica. No tengo ni la más mínima intención de botarlas ni regalarlas, pero el resto eran sólo papeles entre ellos pólizas (guardadas) y exámenes médicos antiguos (los boté).







Este otro cajón tenía sólo exámenes médicos de los cuales guardé los más recientes. Los demás, los boté. Los papeles blancos y carpetas se fueron a la caja del reciclaje.







Al vaciar el estante que regalé a mi madre hace unos días, tuve que reubicar algunos productos de maestreo. Algunas cosas ya estaban dentro de ese cajón desde antes, entre ellas una bolsa con abrazaderas metálicas que ya ofrecí a un amigo, soportes para repisas que aún no sé en qué ocupar y varias cosas chicas que ya boté, y otras que me falta guardar o reubicar.









Este otro cajón tenía algunas cositas que me sobraron de mi tienda, entre ellas bolsas plástica con diseños y banderines que tengo aún en venta. Trataré de rematarlos esta semana.








Cartas. Muchas cartas que guardé de cuando uno se comunicaba vía correo con personas de otras partes del mundo. Tarjetas de Navidad de mis amigas del colegio. Algunas cartas de amores que ya no me interesan y cartas de amiguitas que nos mandábamos cuando estábamos en clases o nos enregábamos al llegar en la mañana.... una linda época, pero ya a estas alturas están muy guardadas en mis recuerdos. Guardé unas que me mandó mi abuela y abuelo paternos y todas las postales que me mandaban mis papás cuando andaban de viaje.






Y este último estaba lleno de fotos antiguas de las cuales rescaté algunas interesantes y las demás se fueron todas a la basura. Hay mucha gente con la cual no me he vuelto a relacionar, varias repetidas de situaciones que ya ni vale la pena dejar en el recuerdo. Boté 3/4 de todas las fotos, además de sus respectivos negativos que jamás voy a revelar.


sábado, marzo 17, 2018

Día 32 (17/03) 40Bin40D

Invité a mis papás a comer a la casa, así es que tuve que dejar ordenado-muy ordenado- antes que llegaran. Lo agradable de todo es que no necesité ordenar tanto. Pasamos toda la tarde juntos. 

Antes que llegaran terminé de llenar la caja con las cosas que doné para una familia de inmigrantes. Había estado buscando anteayer un atornillador en mi caja de herramientas y me di cuenta (después de rabiar un rato) que tenía más de 6 atornilladores y entre ellos sólo 2 de punta en curz y todos ls de paleta, los que creo que he necesitado usar en contadas circunstancias. Opté entonces, de sacar todas las herramientas y llegué a lo que aparece en la foto:


3 martillos, 3 alicates y varios atornilladores... a la caja uno de cada uno. No necesito tantos.



En la noche busqué algunos de mis artículos (herramientas y materiales) de Scrapbook y decidí que no quiero guardarlos más. No es no me gusten, pero siendo honesta, llevan al menos un par de años guardados sin darles ningún uso especial. Mi hija ha ocupado algunos de los washitapes, pero tengo tantos que de todas formas debo eliminar algunos. Es imposible que los ocupe todos.

Así es que puse en venta mis perforadoras, washitapes, marcos para fotos de polaroid, varios stickers, flores de papel y tengo que seguir sacando cosas para ofrecer. Tengo cintas, botones, papeles, y un montón de cosas que debo seleccionar y tomarles fotos para ofrecerlos de la mejor forma.











Y este plafond lo saqué de la bodega y se lo regalé al conserje.