martes, julio 07, 2015

Catarsis emocional

No sé si a Ustedes les ha pasado que en un momento de la vida entran en un colapso de emociones que hacen que estallen en un llanto desproporcionado y quieren mandar toda la vida a la mierda.




Había sentido emociones fuertes antes... sobretodo en el taller Alba Emoting al que asistí junto a otras mujeres donde nos enseñaron a liberar las emociones a través de la respiración. De acuerdo a la psicóloga existen 6 emociones propias al ser humano y que nos diferencian de los otros seres vivos: la alegría, la ternura, la rabia, el miedo, la tristeza y el erotismo. Esas seis emociones condicionan los estados anímicos de las personas. Los actores pueden desarrollar estas técnicas de respiración para lograr obtener los estados que tanto nos "emocionan" en las películas o teleseries. Nos enseñaron a respirar de distintas formas y en distintas posturas físicas... cuando tuvimos que recurrir a la rabia, creo que fue la emoción más fuerte que he sentido en años. No pude lograr el miedo, la alegría fue casi automática al igual que ternura y el erotismo. Con la tristeza tuve pena de situaciones que imaginé en el futuro, porque no he tenido grandes tristezas que pudiera recordar con tanto dolor, pero con la rabia... ufff se me salió el "conchetumadre!!!" que llevo dentro. A tal punto que la psicóloga hizo un alto, me preguntó qué sentía y nos explicó un poco sobre la violencia de pareja y las distintas formas de abuso. Fue importante para mí entender algunas de las sensaciones que tenía en el momento, pues me abrió la perspectiva de que fui víctima y no debía sentir ni vergüenza ni temor por contarlo.

Hoy fue un día catárquico... o como se diga. Con tanta cosa que da vueltas por mi cabeza entré en un colapso de mierda. Despotriqué contra todo y todos. Este país me tiene chata con sus políticos corruptos y vendidos. Me tiene enferma la discusión sobre el aborto porque creo que cada quien debe decidir qué hacer con su cuerpo y su vida. Me envenena el hecho de que por tener tetas en muchas situaciones nos consideren como seres inferiores, sobre todo en otros países donde ven a las mujeres como objetos vendibles, violables, cedibles y abusables. Me tiene podrida leer en todos lados sobre la Copa América, que si bien me pone contenta, dan ganas de que paren de una vez con el fanatismo exagerado. Me saca de onda la puta ley que quiere hipotecar las casas de los jubilados. Me caen mal que atribuyan las cosas buenas que ocurren a un ser superior en el cual no creo. Me apesta que  haya tanta desigualdad de salarios y que se discuta por un par de lucas del sueldo mínimo en vez de fijar un sueldo digno. Me enrabia que se contamine tanto nuestro planeta, que no haya políticas claras con respecto al reciclaje en este país y que no se cuiden los recursos naturales. Me tiene tostada que hayan tantos perros vagos buscando hogar y tanto weón maltratador. Me indigna que haya humanos que se caguen al resto abusando de su buena voluntad. Me tiene cabreada tanto pelotudo que maneja como si fuera dueño de las vías y de que los cuidadores de autos crean que eso es u trabajo y que más encima se sientan con el derecho de cobrarte por hacer nada. Y así un sinfín de injusticias, mierdas, cosas que me pasan a mí y al resto, la poca estabilidad laboral que hay cuando trabajas en obra y un cuanto hay de caca que da vueltas en mi cerebro pensante.

No estoy tan loca como llegué a pensar. Las catarsis son relativamente normales y averigüé sobre eso. Voy a copiar el texto, citando a la fuente en el enlace para que no parezca hurto de información, sino más bien un préstamo para poder compartirla.


Cuando las emociones nos bloquean y nos saturan, intentamos poner auto-control.
Nos han enseñado que no está bien llorar, ni que nos vean mal. Y por eso, procuramos presentarnos ante los otros, enteros, felices, fuertes, aunque por dentro estemos a punto de estallar, y nos sintamos vulnerables, débiles, emocionados…
Así, procuramos esconder lo que sentimos, reprimirlo, vivir como si no me sintiera como me siento, es decir, negándome a mí mismo/a.
Y llega el día, en el que no puedo más, me siento cansado/a, agotado/a, con ganas de dejarlo todo, y ese día, me desbordo, mis emociones se desatan, no puedo controlarlas, afloran sin permiso, y me siento muy mal…
A la misma vez, mi cuerpo responde físicamente dolorido, con enfermedad, reacciones físicas, molestias…

Eso es la Catarsis Emocional, cuando sufro un colapso emocional, mis emociones me bloquean, me paralizan, ya no puedo ser fuerte y contenerlas, me siento vencido, pequeño, como si el mundo fuese un lugar peligroso para mí, todo me daña, y me causa dolor, nadie me comprende…

Es precisamente éste momento catártico, el que he querido evitar durante mucho tiempo, durante el cual me he mostrado fuerte, impasible, valiente y por ello había conseguido el “auto-control”, tan necesario para sentirme equilibrado/a.

Sin embargo, todo recipiente acaba llenándose, y tenía que ocurrir.



Si analizamos y observamos la “explosión emocional”, nos daremos cuenta de que no surgió de la nada, sino que durante un tiempo impredecible, he estado “aguantando” y no permitiendo que aflorasen mis sentimientos más profundos, algunos, inconscientes. Por tanto, podríamos decir, que si los negaba, no les permitía salir, en realidad, no los aceptaba.
Y si seguimos buceando, quizás descubramos pensamientos de “auto-exigencia”, como por ejemplo, “tengo que estar bien”, y por ello, me reponía, ocultaba mis emociones más profundas, y “gracias a ello”, podía seguir viviendo, con la sensación “falsa” de control y equilibrio.


Es necesaria ésta explosión catártica, para la “salud emocional”, si llegamos a éste nivel de negación emocional.
Sin embargo, es más saludable no llegar hasta aquí. Para ello, desde la primera emoción o sentimiento, me permitiré vivirla en toda su expresión, aceptando que “soy humano/a, y tengo emociones”, valorando éstas como parte de un proceso de aprendizaje, crecimiento, cambio y maduración.

De ahí, que es necesario encontrar vías sanas de expresión de las emociones, no dañinas para la propia persona, ni para los demás, y donde sacarlas, expresarlas, gritarlas, contarlas, llorarlas…Y liberarse de ellas.Toda represión es negativa, hace crecer las emociones en nuestro interior con más intensidad y dolor. Pues están sin resolver.
Toda expresión “controlada” es terapéutica, liberadora. Y esto supone aceptar las emociones, hablar de ellas y no ocultarlas. A esto le llamamos Inteligencia emocional.


Para ello, es indispensable, perder el miedo a sufrir, a sentirse vulnerable ante los demás, ya que el mayor dolor es el que no se expresa, y la mayor vulnerabilidad es la presión de ocultarse, y no ser uno/a mismo/a.


domingo, julio 05, 2015

Sin deudas

Es agradable sentir la liviandad de no estar en deuda con otras personas o con instituciones...

Me he preocupado toda mi vida en no deber nada a nadie. Sobretodo cuando se trata de plata. Me siento mal si sé que no he pagado una cuenta, o si alguien me prestó plata y no la he devuelto en el tiempo estimado. Me preocupo de estar permanentemente insistiendo en que debo devolver lo que no es mío... Por el contrario, siento que en varias ocasiones he dado más de la cuenta y están al debe conmigo. Eso pasa por confiada, pero bueno, habrá que sacar cuentas positivas de todas formas. Sirve de aprendizaje.

Por ejemplo, el caso más claro de deudas no resueltas son libros que se prestan y nunca los devuelven. Ufff .. yo tengo uno prestado en mis manos que acabo de terminar de leer y creo que no voy a estar tranquila hasta devolverlo. Está en todo caso en prenda, por el que yo presté a cambio jeje.

Hay personas a las que no les importa ser canallas y deberle plata a todo el mundo. Sé de algunos que son especialistas en cagarse a los demás. Uno puede tolerar hasta cierto punto una deuda, mientras no afecte el quehacer natural, pero cuando eso afecta a tus propios intereses, el asunto se vuelve grave. 

Nunca me ha molestado cobrar, es una lata, pero hay que hacerlo, porque sino, los vivos se pasan de listos. Me dedico a vender cosas nuevas y usadas. También hago regalos de lo que siento que ya no voy a ocupar y que otros pueden dar buen uso... esas "cosas que alguna vez pueden servir" sale permanentemente de mi casa-bazar. No tranzo cuando de ventas se trata. No hago rebajas cuando considero que el precio es adecuado, y por lo general es rebarato. Cuando vendo, vendo y cuando regalo, regalo. Y si vendo es pasando y pasando, aquí no se fía.

Solo debo respeto y atención a mi madre y a mi padre por ser incondicionales en todos sus actos hacia mí, mis hermanas y mi hija. A los demás, no les debo absolutamente nada. 

Un link sobre tips para eliminar las deudas. 


viernes, julio 03, 2015

Escribir

Llegué a casa y mi hija estaba copiando unas frases de un libro y me dice:
"Me dieron ganas de escribir, no sabía qué escribir así es que me puse a copiar este libro..."

Orgullo de mamá.

A su edad comencé mi primer diario de vida que mantuve vigente hasta los 16, hasta que un compañero de colegio me dijo "para qué dejar registro de lo que uno vive?" Dejé de escribir diarios y comencé mi etapa de poeta en la cual escribía pequeños poemas de amor y desamor, de sentimientos arraigados en lo más profundo de mi ser. Dejé de escribir a los 20 años cuando me di cuenta que los escritos eran macabros, desoladores y llenos de angustia. Más que ayudarme a escapar de las emociones de esos años, me hacían caer más y más en un profundo deterioro emocional. 

Dejé de escribir porque me hacia daño. Era como un auto flagelo.

Hasta que descubrí este espacio, el boom de los blog en el año 2005-2006. Aquí comencé este viaje sin fin donde puedo plasmar cada idea, cada sentimiento, cada sensación que tengo. 
Este espacio para mí que me brinda una enorme satisfacción personal. 

Me alegra que mi hija vaya tomando el mismo curso. Me sentí feliz de saber que adquirió (probablemente de mí) esta emoción por la escritura que aunque aún no sepa expresar todo lo que siente y piensa, en ella está aflorando el bichito de transmitirlo.


Una historia

"LA PRINCESA BUSCA MARIDO (Jorge Bucay)

Había una vez una princesa, que quería encontrar un esposo digno de ella, que la amase verdaderamente. Para lo cual puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día. Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro al primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se fue.

Habían empezado el primero de enero, cuando entró diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un joven.Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente este joven que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365 días.

La princesa que había despreciado a todos, cuando vio que este muchacho se quedaba empezó a mirarlo, pensando, que quizás ese hombre la quisiera de verdad. Lo había espiado en Octubre, había pasado frente a él en Noviembre, y en Diciembre, disfrazada de campesina le había dejado un poco de agua y un poco de comida, le había visto los ojos y se había dado cuenta de su mirada sincera. Entonces le había dicho al rey:

- Padre creo que finalmente vas a tener un casamiento, y que por fin vas a tener nietos, este es el hombre que de verdad me quiere.

El rey se había puesto contento y comenzó a prepararlo todo. La ceremonia, el banquete e incluso, le hizo saber al joven, a través de la guardia, que el primero de Enero, cuando se cumplieran los 365 días, lo esperaba en el palacio porque quería hablar con él.

Todo estaba preparado, el pueblo estaba contento, todo el mundo esperaba ansiosamente el primero de Enero. El 31 de Diciembre, el día después de haber pasado las 364 noches y los 365 días allí, el joven se levantó del muro y se marchó. Fue hasta su casa y fue a ver a su madre, y ésta le dijo:

- Hijo querías tanto a la princesa, estuviste allí 364 noches, 365 días y el último día te fuiste. ¿Qué pasó?, ¿No pudiste aguantar un día más?

Y el hijo contestó:

- ¿Sabes madre? Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que le había dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor, pudiendo hacerlo, no me evitó una sola noche de sufrimiento. Alguien que no es capaz de evitarte una noche de sufrimiento no merece de mi amor, ¿verdad madre?

Cuando estás en una relación, y te das cuenta de que pudiendo evitarte una mínima parte de sufrimiento y el otro no lo hace es porque todo se ha terminado."


miércoles, julio 01, 2015

Confiar

Me cuesta mucho mentir, y es una de mis fuertes debilidades. Por esto es que creo ilusamente que los demás no lo hacen. Para mí la confianza es la base de las relaciones humanas. Sin embargo, dicen que en la confianza está el peligro. He hecho caso omiso a esta frase. Debería ser menos confiada, más cuidadosa, menos ilusa y más terrenal. 

He perdido varias veces la confianza en las personas, pero siempre dejo la puerta entreabierta para confiar en aquéllas que no me han fallado. 

Me es difícil creer que la gente mienta para lograr un objetivo aunque dañe a otra persona. No entiendo a los estafadores que se aprovechan de la buena voluntad de las personas. No entiendo que alguien pueda dañar tanto a otra persona que la ha ayudado. No entiendo a esos hijos malagradecidos que abandonan a sus padres cuando están viejos. No entiendo cómo puedes faltar a tu palabra sin importar pasar a llevar tu honra. 

Debo aprender a ser más desconfiada. Debo aprender a creer menos y a marcar límites. La bondad no puede ser para todos. Debo aprender aún muchas cosas. Una de ellas es a no confiar y a no crearme expectativas tan altas... Eso pasa cuando eres soñador, crees que tienes el mundo en tus manos y en realidad el mundo te tiene a ti. Qué triste. 






jueves, junio 18, 2015

¿Colon? No más

Hace un tiempo escribí sobre mis molestias con el colon irritable y me quejaba de que nada me quedaba bien porque andaba permanentemente hinchada. Durante años fui al mismo médico que siempre me diagnosticó lo mismo... la hinchazón era producto del estrés o de algunas comidas que producían flatulencia... claramente las indicaciones que este médico me dio durante el tiempo que me traté con él, fueron insuficientes y decidí buscar otra opinión. La segunda opinión me cambió la vida.

Llevé todos mis exámenes médicos anteriores al nuevo gastroenterólogo. Me palpó la guata y me dijo lo siguiente: "Yo creo que no tienes colon irritable. ¿Estás dispuesta a dejar de comer algunas comidas durante un mes? Yo creo que tienes intolerancia a algunos alimentos y debemos descubrir a cuáles."


Me dijo que lo que podía ser es que tuviera algunas bacterias en mi flora intestinal que fermentaban ciertos alimentos, por lo que si evitaba consumirlos, lo más probable era que no volviera a sentirme mal... Esto fue lo que tuve que hacer:


LA DIETA FODMAP: Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides,Monosaccharides and Polyols


La dieta FODMAP obliga a limitar el consumo de alimentos altos en fructosa, gluten, lactosa y polioles, es decir tuve que evitar durante 1 mes comer los siguientes alimentos:

- Alimentos con gluten: como cereales de trigo y derivados, el centeno y la cebada. No comí pan, ni fideos. No podía ingerir masas de níngún tipo y tampoco cerveza. 


- Frutas altas en fructosa como la manzana, pera, sandía o duraznos. 


- Verduras como la cebolla, ajo, alcachofas, espárragos, betarragas, lechuga escarola, repollo, brócoli, puerros, coliflor o champiñones, entre otros que son del grupo de los polioles.


- Legumbres como porotos, lentejas, garbanzos o habas.


- Lácteos: Nada de leche, yoghurt, quesos. (Fue terrible esta parte)


 -Miel (no me gusta, así es que daba lo mismo)





Estuve el mes completo dedicada a descubrir qué era lo que me hacía mal. Partí ese mismo día a comprar al supermercado y quedé horrorizada al darme cuenta lo caro que es comer de forma especial. Un paquete de fideos sin gluten vale el triple de un paquete normal. Lo equivalente a una rebanada de pan de trigo son unas galletas de arroz que parecen de plumavit.

No podía comer queso, ni legumbres que tanto me gustan. Tuve que optar por tortillas de maíz (los snacks Panchitos de maíz son lo máximo para saciar la ansiedad), comía arroz y papas casi todos los días, al igual que la carne (vacuno, pollo, pescados o cerdo) que no estaba contraindicada. La comida estaba un poco desabrida porque no se podía aliñar con cebolla ni ajo ni pimienta, ni nada que picara mucho... Las dos primeras semanas fueron duras, pero después me acostumbré. De a poco fui incorporando lo que no me resistía de no comer... partí con un trozo de pan normal que no me hizo nada. Luego fueron pastas normales, luego el queso y para mi sorpresa, ninguno de estos dos grupos me hacía mal... por lo tanto descubrí que no tenia intolerancia ni al gluten ni a la lactosa... qué felicidad.

Las legumbres no me hinchan mucho, pero ya descubrí que la cebolla, el ajo y el ají son nefastos y son los que más daño le hacen a mi colon. Sobretodo si están crudos. Las manzanas, peras y duraznos son terribles para mí. La lechuga escarola me hincha. Las acelgas, brócoli y la coliflor hacen lo suyo también. El trigo no me afecta en nada, pero las galletas de salvado me caen pésimo (aunque creo que es por su contenido de fructosa como parte de sus ingredientes).

Lo interesante de esta dieta es que pude descubrir por medio de ensayo y error cuáles son los alimentos que debo evitar para no andar hinchada. Ya sé que comer y qué no. Aprendí que el choclo (maíz) no es mi enemigo y no me provoca absolutamente nada, aunque a otras personas sí. El estrés no tiene un factor preponderante en mi cuerpo a la hora de hablar de colon. Es fantástico haber optado por la segunda opinión porque me cambió la vida. Después de más de 10 años de no saber qué le pasaba a mi cuerpo, entendí qué era, cómo llevarlo y nunca más he vuelto a tener los ataques de colon que sufrí alguna vez.

Les dejo algunos links para que obtengan más información:
http://www.endoscopiasmurcia.es/blog/lista-de-alimentos-no-permitidos-y-permitidos-en-la-dieta-fodmap/
http://www.dolor-abdominal.com/nutrisiia/tablas/tabla-dieta-baja-fodmaps.pdf
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2014/10/21/220813.php





martes, junio 02, 2015

Mujeres...

Los hombres suelen decir que las mujeres somos raras y por ello solo hay que queremos y no entendernos. Yo preferiría que los hombres se dieran el trabajo alguna vez de entendernos. Con su postura de "básicos" se escudan para no hacerse cargo de nada. Se creen "prácticos" pero a veces no saben resolver un problema simple. No saben buscar frente a sus narices, no diferencian los matices de los miles de millones de colores que nosotras somos capaces de identificar, no tienen paciencia para cotizar y menos para salir a comprar. Y nosotras somos las raras.

Es cierto eso de que las mujeres podemos trabajar, caminar y mascar chicle al mismo tiempo. Mientras trabajamos, tenemos que preocuparnos de rendir bien en la pega, además de hacer lo posible por vernos bien, que no nos sobren los pelos en la cejas ni que se note algún pelo del bigote. El hecho de andar con la ruler nos pone de un genio del terror pero debemos disimular cualquier malestar, porque sino mostramos debilidad. Si además tenemos familia, debemos ocuparnos de no olvidar pedir la hora al dentista del hijo o del marido, del almuerzo, de los útiles que encarga el niño para el colegio,  del disfraz para el evento del día del alumno, de la pelu del perro, de la reunión de apoderados, de transferir la cuota para el paseo... Y resulta que si nos cansamos de hacer tanta cosa o se nos ocurre reclamar, somos complicadas y nos tratan de inconformistas.

Creo que la visión de los hombres con respecto a nuestro género es porque de una u otra forma hemos permitido que esto suceda. Hay mujeres que no están dispuestas a realizar tareas domésticas asociadas a los hombres (como mover muebles, usar el taladro o arreglar lámparas). Hay mujeres que son miedosas y como no se arriesgan a nada viven necesitando ser protegidas, otras de lleno son flojas y otras definitivamente inútiles para algunas tareas y prefieren relegarse a las tareas asumidas históricamente como femeninas como la cocina, aseo y planchado... confieso que el planchado está fuera de mi disco duro. 


Un porcentaje de mujeres que se ha dedicado permanentemente a echar a perder la percepción de nosotras porque en verdad que algunas conducen como las pelotas. No sé si existirá algún lugar en el cerebro que permite calcular los espacios que nos rodean que el cerebro femenino no desarrolla completamente, pero no entiendo cómo hay mujeres que no logran estacionar entre dos autos sin dificultad. Una vez un hombre me dijo que la única forma de asegurarse que a sus hijos no les pasara nada cuando su mujer manejaba era con un auto gigante y requetecontrareforzado (??). Para eso en todo caso hay que tener plata... El asunto es que me enerva ver la poca capacidad de manejo que tienen algunas de mis congéneres.


Por otro lado están las minas que son minas... no me refiero a que sean guapas o no, si no que tienen comportamiento de mina. Que creen que pueden dirigir todo, que lloran para lograr objetivos, que hacen abuso de su condición de mujer para conseguir algo con algún hombre. Entre nosotras esos códigos no funcionan. Las mujeres no nos dejamos seducir por otras mujeres (a menos que sea lela). En cambio los hombres son débiles frente a un poto o buenas pechugas y por más duros que sean, siempre se dejan seducir, aunque sea un poquito,

También estamos las que no somos ni fu ni fa. Las mujeres que estudiamos en escuelas de ingeniería, estuvimos obligadas en cierta medida a entender otros códigos entre los compañeros. Era imposible no involucrarse en sus bromas o en sus comentarios. Terminamos entiendiendo cómo piensan, cómo se comunican entre ellos y también cómo hacen las diferencias cuando están con alguna mujer que les parece interesante o con las amigas-amigotas. Por lo mismo, creo que hay minas que son muy minas, hay mujeres que son muy pavas, hay mujeres que son muy calientasopas y hay otras que somos más choras que no encajamos tanto en esa irracionalidad extraña del pensamiento mágico. Jajajaja...Ya bueno ya, a veces sí... 



martes, mayo 26, 2015

Mandamientos

Basta ver un poco más en el fondo para entender que lo externo es solo una pantalla y que lo que realmente importa son los valores de las personas, sobretodo de quienes entregan su corazón por completo, sin exigir nada a cambio más que amor.

Tantas veces nos cerramos a las oportunidades por temor, por no creernos capaces de llegar lejos, porque crecemos en un submundo que nos dirige los pensamientos hacia qué es lo correcto y qué no, sin darnos cuenta que nuestra verdad no es objetiva, sino que se enmarca en las vivencias y la realidad que nos tocó vivir.

Empiezo a detestar los cánones establecidos, sobre aquéllo que es feo o bonito, que se ve bien o mal, qué es lo que se puede y no hacer en público. Entiendo el concepto de ser ubicado, pero no puedo hacerme cargo de los juicios y expectativas de los demás. Uno: porque es desgastante y agotador vivir en función del resto y dos: porque termino frenada a hacer lo que realmente quiero hacer por miedo a los juicios externos.

Me enseñaron desde pequeña a ser "señorita" y bien portada. Que se notara eso de niña "bien". A no poner los codos en la mesa y a sentarme con las piernas cerradas, No fuera a ser cosa que pensaran mal de mí. Que siempre debía saludar, decir por favor y gracias. No me permitían siquiera pensar amontonar los platos en la mesa porque se veía feo.  Eso de que se ve feo me enferma. Me enseñaron a no decir garabatos porque era vulgar. Había siempre que ocupar las palabras correctas, hablar lento y modulado para que se entendiera. nada de resbaleos de "ch". Eso era hasta tema de burlas. "Eso no se hace".

Me cansé hace un tiempo de hacer lo que se hace y de pensar en lo que se debe hacer. La vida es corta y si dejo de existir mañana no quiero que este paso por la tierra sea solo haber cumplido con lo que se supone que es correcto. Quiero vivir lo que yo creo que es correcto.

Al tomar los 10 mandamientos de los Católicos y compararlos con los 5 preceptos budistas, llego a una misma conclusión: Lo importante es no hacer daño a los demás ni al entorno en el que se vive. Y precisamente no se trata de aparentar ni de dar importancia a cosa superfluas y materiales. Se trata de vivir en armonía, en paz.






Estoy dispuesta a romper las barreras que me frenen a entregar y recibir amor, cariño, comprensión y sobretodo respeto. No quiero ser esclava de una sociedad que obliga a seguir directrices para verse como los demás quieren que te veas. No necesito aparentar nada para ser feliz. Sé que lo importante va en el ser humano, con las energías positivas que transmite y que son esas energías las que permiten que todo fluya sanamente.

Creo que hay algunas barreras que inconscientemente no he superado. Y aún más, creo que mucha gente no se da cuenta que las barreras son autoimpuestas. Yo no quiero vivir de eso. Quiero ser feliz y hacer felices a quienes me rodean.


lunes, mayo 11, 2015

Hábitos alimenticios

Desde enero empecé a cambiar los hábitos alimenticios y siento que el esfuerzo ha dado muy buenos resultados. Y no es que la recomendación venga de muy cerca, pero es cierto que los cambios son notorios, especialmente en el peso, pero también en la calidad de la piel y la energía.

Partí con batidos de fruta con leche y un poco de avena para el desayuno. Receta simple: porción de fruta (1/2 plátano, 4 frutillas, frambuesas congeladas u otra a gusto), leche cultivada o descremada o vegetal (según gusto), 3 cucharadas de avena instantánea y alguna semilla como chía o linaza. Después de muuuuchos días haciendo la misma rutina de desayuno, se me convirtió en un hábito (muy saludable por lo demás) y que ya no puedo dejar de prepararme cada mañana.

Mi hija me acompaña con los batidos, así es que además ha aportado a que ella consuma avena que en otro formato no comería.


                           


Según este artículo si repites más de 66 veces una acción de forma corrida, se convierte en un hábito. Yo había escuchado tiempo atrás otro número, pero el tema es que los hábitos se forman y es posible lograrlo con constancia.

(El paréntesis de esta dieta fue durante el viaje, que me fui a las pailas con la desintoxicación porque todo lo que ofrecían en el barco era maravilloso... fueron 14 días de culpas, pero ya se solucionaron)

Durante una semana en enero, además tuve clases con personal trainer para aprende a hacer ejercicios no invasivos pero efectivos para lograr tonificar abdomen, brazos y piernas... me duró 2 semanas y me fui de viaje. Luego de eso, no he vuelvo a hacer deporte, pero DEBO retomarlo. Este hábito me da por ratos, el problema es la falta de tiempo libre que tengo para dedicarme a esto.

Junto con los batidos, elegí empezar a comer porciones más reducidas. No necesito un plato gigante de comida, porque en mi trabajo estoy sentada gran parte del tiempo, salvo en ocasiones que voy a terreno a caminar y quedo muerta, sobretodo por lo pesado de los zapatos.


 


El nuevo hábito: porciones pequeñas, carbohidratos y proteinas, y ensaladas dentro de lo posible. Biosal, aceite de oliva, sucralosa, alimentos bajos en grasas, leche y yoghurts descremados.

Estoy consumiendo Spirulina una vez al día, junto con los batidos. Cuando fui a comprarla no tenían idea para qué servía y me dijeron que tomara una cápsula antes de cada comida. Muy básico. Las propiedades de la Spirulina son beneficiosas para eliminar toxinas del cuerpo, que son las que te mantienen desequilibrada (acidifica) en el PH. Eso se los cuento en otro post, pero les dejo un link para que lean sobre esta alga. A mí me ha hecho regio, sobretodo en la eliminación de depósitos de grasa... la maldita celulitis.

Definitivamente la alimentación es un tema. No solo se trata de comer para saciar el hambre, sino de alimentarnos correctamente. Obviamente, hay días en que me desbando y como más de lo normal, pero es el día a día el que permite que mi cuerpo se vaya sintiendo sano.

Falta por eliminar algunos vicios, cigarros, pisco sour y chanchadas, pero tampoco se trata de sufrir. Piano piano para lograr la meta.







viernes, mayo 08, 2015

Manipulación

El manipulador en pareja:

Disfraza el control con preocupación. 
Tapa sus inseguridades haciendo sentir al otro que es quien actúa de forma incorrecta.
No asume los errores y culpa al resto.
Si las cosas no se hacen como quiere, entonces no vale la pena hacerlo.
Se cree dueño de la verdad y logra convencerte de darle la razón.
No acepta críticas y tampoco consejos. 
No acepta que le digan que no.
Llama por teléfono mil veces al día para saber dónde estás y qué haces. Si no logra comunicarse, se molesta.
Te hace sentir culpable si no haces lo que pide.
Amenaza con dejarte.
Te hace ver que él siempre es atento y tú no.

Una mierda. 

Ojo con estos tipos. 

Hay más info en este link:
http://es.m.wikihow.com/detectar-el-comportamiento-manipulador
Y en este otro:

viernes, mayo 01, 2015

Cuando te desdoblas

Cuando te desdoblas despierto y logras mirar desde afuera tu vida, puedes darte cuenta de los errores que cometes (o cometiste) y también reconocer aquellas ocasiones en las que actuaste de forma correcta...

Habitualmente no tomamos conciencia de ciertas acciones que realizamos porque estamos acostumbrados a hacerlas y no evaluamos las consecuencias que éstas pueden traer a nosotros mismos, en el entorno y a las personas que nos rodean. Un ejemplo es al momento de conversar con otra persona que te cuenta alguna historia personal y el oyente dice "a mí me pasó eso mismo", "yo hice esto" y empieza a contar su historia sin escuchar a la otra persona que estaba hablando. Cada uno tiene una historia que contar, pero interesarse realmente en lo que le pasa al otro es esencial para poder tener una conversación profunda y verdadera. Tomé conciencia de esta actitud y estoy tratando de no hablar de mí cuando otra persona me está contando algo que para ella es importante. Es más, tomo la postura de "escucha activa" y le pregunto más sobre cómo se siente o qué hará al respecto. Haber tomado conciencia me hace ver también que muchos cometen esta misma falta.


Decir "hola cómo estás" y no esperar la respuesta se ha vuelto tan común que en realidad seria mejor ni preguntar. 


Desdoble: Cuando logré mirarme desde afuera en una perspectiva racional entendí que estuve equivocada durante mucho tiempo en relación a lo que me permití aguantar. Esta misma vista externa me hizo entender que no es posible volver a pasar por ciertas situaciones incómodas y me da pena darme cuenta que me pasé a llevar en mis convicciones y dejé que pasara más de una vez.


Creo que logré salir de la zona de confort, a pesar que por lo general estoy en constante movimiento. Salí de una vida de mierda para encontrarme conmigo, con mi esencia y lo que siempre he querido ser... Siempre debió ser así pero por motivos que terapéuticamente aún no descubro, dejé que me aplastaran.


Hoy me veo desde adentro y estoy cómoda. Me miro desde afuera y me veo  bien, alegre, decidida y confiada. La libertad me permite ser feliz y espero poder estar en paz desde hoy y para siempre.


Hace bien tomar un avión y verse desde arriba en planta. Los pasajes son gratis, solo hay que atreverse a volar.

miércoles, abril 22, 2015

Trabajo vs vida

Tengo como regla de vida no llevar el trabajo para la casa. Me refiero a ese trabajo en que ejerzo mi profesión y por el cual me pagan para cumplir metas y horarios. El otro trabajo, mi emprendimiento, lo hago por gusto, a veces lo llevo a casa pero no afecta mayormente a mi vida familiar, es más, puedo hasta compartirlo. 

Puedo observar en mi entorno laboral a diferentes personas, con distintas vivencias y actitudes frente a la vida. Se marca claramente quiénes son aquéllos que solo se dedican al trabajo y quiénes quieren irse a sus casas tan pronto se acaba la jornada para compartir con sus familias. 

Muchas personas dan la vida por la pega, se sienten imprescindibles creyendo que las cosas no funcionarían sin ellas. Lamentablemente las empresas no se encariñan con las personas y al momento de tener que decidir por el bien de la empresa sobretodo cuando se trata de plata, todos los empleados somos números. Es archisabido que los dueños de las grandes empresas no se fijan en cuantas horas extras trabajaste o los sacrificios familiares que hiciste para cumplir con alguna pega urgente o en esas veces que fuiste a trabajar enferm@ porque no podías faltar. Por esto, es importante siempre mantener los lazos con la familia por sobre los intereses de los demás. Y si no tienes familia cerca, aprovechar el tiempo libre en salir a caminar, pasear, ir al gimnasio o hacer lo que te guste. 

La frase es repetida pero cierta:
"No es lo mismo trabajar para vivir que vivir para trabajar..." En qué estás tú?

martes, abril 14, 2015

Hogar dulce hogar

Me encanta llegar a casa y descansar. No se trata de acostarme y dormir, sino estar en mi espacio, con mis tiempos y mis cosas. Me siento libre de hacer lo que me dé la gana y me fascina.

Me encanta como me recibe mi perrita Coca cuando llego y como la Manchita (gata) corre detrás del auto hacia la casa. 


Me encantan mis plantas y mis flores, y aunque no tengo mucho tiempo para dedicarles, siempre me gusta verlas y hablarles (a veces por telepatía para no parecer loca).

Me gustan mis manualidades y los canales de cable que contraté especialmente, que me enseñan nuevos típs sobre diseño, decoración, moda, hagaloustedmismo y otros...

Me gusta pensar en cómo redecorar algunos espacios, sobre qué ropa no voy a usar y puedo vender y sobre qué chucherías voy a regalar mañana. 

Nunca traigo el trabajo a la casa. Es una regla esencial de vida que adquirí y que jamás voy a transar. Mi casa es mi descanso, es mi hogar y mi refugio. Con mi hija comparto todo esto y espero que lo adquiera y mantenga en el tiempo para que ella sea tan feliz como yo de llegar a descansar a su propio hogar y disfrutarlo.