sábado, enero 14, 2012

Cosas que alguna vez pueden servir

Me cambié de casa hace un año. Antes de llegar a la casa nueva hice una exhaustiva limpieza de la pieza en casa de mis padres y eliminé muchas cosas que nunca usé y por tanto supuse que no volvería a usar. Esto es ropa, zapatos, collares, bufandas, papeles, libros, y todo lo que se les ocurra imaginar acumulado por más de 20 años.

Esas "cosas que alguna vez pueden servir" (CQAVPS) me sacan de quicio. Mi papá toda su vida se ha aferrado a las cosas porque según él siempre pueden servir en un futuro y es algo que me contagió durante mucho tiempo hasta que descubrí la maravilla del desapego a las cosas materiales.

Reconozco que hay muchas cosas que no elimino (regalo o boto) pensando en sacar provecho económico de ellas... las podría vender. En cierta forma, este pensamiento me ha servido bastante porque he logrado vender varias de las CQAVPS y obtener pequeñas sumas de dinero pero que me han servido. Entre ellas los coches, la cuna, la ropa y la silla del auto de mi hija, más ropa que dejó de gustarme, cachureos varios que a mí no me sirven y que para otros son un tesoro...

Con respecto a los tesoros, debo decir que me cargan. Mi hija es fanática coleccionista de todo lo que se haya inventado y de lo que podría inventarse, convirtiendo todo en pequeños tesoros. Cuando no está y tengo tiempo de ordenar su pieza, hago desaparecer varias CQAVPS e increíblemente no se da cuenta, lo que me demuestra que en realidad da lo mismo haberlas guardado o no.

Desde que comenzó enero que no tengo nana, por tanto debo encargarme de hacer todas las cosas de la casa. Adoptamos una gata y una perrita así es que hay más trabajo que hacer. Mi ritmo de vida durante las vacaciones de verano de mi hija se ha visto alterado, porque corro de un lado a otro, además de la pega y quehaceres típicos de dueña-de-casa-sin-nana. Me encanta mi casa, no me disgusta en absoluto ordenar, el problema es que siempre ando corriendo y a veces llego muy cansada y no me dan ganas de hacer nada.

El tema esencial de lo que pretendo manifestar en este artículo, es que me impresiona la cantidad de CQAVPS que he juntado en 1 año. Incluso hace un par de meses hice limpieza profunda y boté muchas cosas, sin embargo, he vuelto al mismo ciclo de juntar CQAVPS.

Este fin de semana lo estoy dedicando por completo a ordenar y limpiar, aprovechando que estoy sola y que no tendré a nadie diciéndome "no lo botes, quizás alguna vez puede servir". Lavé losa en 3 tandas porque el lavaplatos no daba abasto, limpié con cloro el baño, armé una cajonera que compré, lavé ropa, pasé aspirado en los dormitorios y todavía falta...

Todavía no comienzo a eliminar las CQAVPS, pero créanme que desde el lunes esta casa ya no tendrá varias de esas cosas.


lunes, diciembre 26, 2011

De vuelta a las "pistas"

Durante muchos años me preocupé de ir al gimnasio. Este año fue la excepción. Entre el cambio de casa, trabajos inestables y poco tiempo, no tuve tiempo ni plata para dedicarme a hacer ejercicio.

Vendí la elíptica, las mancuernas están en algún rincón de la casa esperando que las retome... se vino encima el verano y aquí estoy, escribiendo acostada. El fin de año me ha pasado la cuenta y estoy cansada... y floja. Llegar a casa fue durante los últimos meses, hacer el almuerzo para el día siguiente y ver la novela, para posteriormente acostar a mi hija y dormirme con ella. El cansancio (o flojera o falta de ánimo en algunos momentos) me ganaron por sobre la necesidad de mantenerme en forma... las formas no las pierdo en realidad, un par de kilos de más y uno que otro músculo más suelto son la realidad a la que me enfrento día a día frente al espejo.

Conversaba con una amiga y razonábamos que a estas alturas, con tantas preocupaciones a cuestas, hay cosas que pierden prioridad y una de ellas es tratar de mantener el cuerpo de los 20 a los 30, cosa que para algunas no es imposible, pero para nosotras es una alternativa que muchas veces pasa a segundo plano.

Esto no quita que tengamos que olvidarnos. Cuando el pantalón empieza a apretar hay que detenerse un momento y pensar si estás dispuesta a cambiar tu talla de pantalón o hacer un mini esfuerzo por mantenerla. Yo prefiero la segunda opción, principalmente porque no estoy dispuesta a renovar mi clóset solo por descuido en la ingesta de comida.

Espero que los masajes que comencé, más las sesiones de plataforma vibratoria que compré, sumadas a la inscripción al gimnasio de mañana, me devuelvan las ganas de entrenar, de volver a hacer deporte, a preocuparme de mí un poquito más. Creo que ya es hora.



viernes, diciembre 16, 2011

Lecturas involuntarias

"Prohibido Fumar. Art. 91. Ley de Tránsito".
"La radio del vehículo puede funcionar con volumen moderado y siempre que ningún pasajero se oponga".
"No estacionar ni detenerse"
"Señor pasajero: si Usted está apurado, no es culpa del conductor"

Estas frases las leía constantemente en mis viajes en micro cuando iba al colegio y posteriormente a la Universidad. Hace tiempo que no ando en micro porque me muevo en auto, pero de tanto leer estas famosas frases nunca se me olvidaron.

Nuestro entorno está lleno de carteles, graficas, letras grandes, chicas, medianas, de colores, ordenadas, con formas distintas... Es inevitable leer todo alrededor. Los que leen de forma fotográfica y no silábica, pueden leer mucho más. No sé si a Ustedes les pase, pero a mí me trastorna a veces no poder evitar leer el diario que está leyendo la persona del lado.

Con o sin querer cuando estamos en estado estacionario, esperando algo o a alguien tendemos a leer todo lo que nos rodea. No me pueden negar que no han leído todos los envases de crema y shampoos que hay en el baño. ¿O me equivoco? 

Bueno, sea involuntaria o voluntariamente, la lectura siempre es buena.

miércoles, diciembre 07, 2011

Mea Culpa. Todos ofendemos de vez en cuando.

Estos días se le ha dado mucha bola a un personaje que ha declarado su odio contra las mujeres gordas, ha publicado su pensamiento nazi en distintos medios y se manifiesta frente al resto como si se encontrara en una condición superior... 

Creo que su mayor error en todo lo que ha hecho y dicho es pensar en voz alta o en estricto rigor, escribir sin filtro, porque si hacemos mea culpa, muchos de nosotros más de alguna vez nos hemos reído o burlado de alguien por su condición física. 

En nuestro país, no hay quien no conozca a alguien que le digan Chino, Negro, Pela'o o Guatón. Los humoristas desde que tengo uso de razón se han reído de gangosos, cojos, gordas, viejos, negros, homosexuales. En el Festival de Viña los comediantes que más hacen reír son los que se burlan de las condiciones 'anormales' de las personas. Este tipo de bromas en Europa, por poner un ejemplo, son muy mal vistos y hablan pésimo de la calidad humana de las personas. Así es que si intenta hacer reír a algún europeo con estas tallas, mejor no lo intente o se ganará más de un enemigo.

No pretendo defender al loquito ése, pero sí llamar a la conciencia colectiva que en Chile es muy común y considerado normal reírse de los defectos ajenos, de pelar a las mujeres por su gordura, su pelo o su ropa. Ejemplo claro de ésto es al momento de denostar a la ex Presidente Bachelet por su cuerpo de señora típica chilena o denostar a Camila Vallejo porque supuestamente no se lavaba el pelo. 

En este país hay mujeres que tienen "cara de nana", tan así que incluso hay actrices que hacen por lo general ese tipo de papeles por su fenotipo. También existe el que tiene pinta de flaite o washiturro, pero curiosamente si el joven es rubio de ojos verdes y usa choco se ve bien, pero si es moreno y vende helados se ve cuma.

Cuando no nos cae bien alguien, tendemos a criticarlo porque es gordo, porque es feo, porque tiene dientes amarillos o porque no se cambia de ropa tan seguido como quisiéramos. Buscar en sus atributos lo peor de las demás, a varias personas las hace sentirse aliviadas.

Lo que hace este pendejo, no es más que mostrar el reflejo de una persona que se ha visto invadida toda la vida por apariencias. Una versión masculina de anoréxico, poco común, pero que muestra lo bajo que puede llegar una persona por tratar de sentirse bien consigo misma, y lamentablemente no conseguirlo.

A propósito de esto, si buscan en internet la cantidad de sitios web dedicados a la anorexia y a la bulimia (busquen las palabras ana o mia y lo van a ver), se van a dar cuenta que hay una cantidad no menor de personas que dedica su vida a autodestruirse y a fomentar un estilo de vida de autoflagelo y deterioro de la personalidad.

El pelotudo enfermo, no hizo nada más que pensar en voz alta, externalizando toda la ira y la baja autoestima que tiene. Nos parece raro que alguien se atreva a decir todo lo que siente, muchos callamos ciertas ideas por temor al qué dirán, a parecer desubicados o a herir susceptibilidades ajenas. Pero no olvidemos que más de alguna vez hemos herido a alguien con o sin intención, por ofenderlo por sus características físicas.

lunes, noviembre 21, 2011

A la antigua

He escuchado a muchos amigos y conocidos comentar que más de alguna recibieron un coscacho, un varillazo y hasta un correazo por no portarse bien, o haberse mandado algún condoro de aquéllos, que despertaban la ira de sus padres y madres. Es cierto que por temor a otro golpe pensábamos varias veces la idea de cometer alguna 'maldad', sin embargo, a medida que pasan los años y que me ha tocado estar jugando el otro papel, el de mamá, me doy cuenta que los golpes no logran más que engendrar grados de temor hacia los padres que al final, se manifiestan en inseguridad y falta de confianza con los padres, por miedo a ser retado o condenado por cometer faltas o por no saber si haces o no lo correcto.

Creo que la violencia física no conduce a nada, en ningún aspecto. Reconozco que hay veces que mi hija me saca de quicio, y que más de alguna vez me han dado ganas de pegarle un coscacho para que deje de hacer lo que me molesta o disgusta. Pero no lo hago, porque creo que no es la forma de educar. Llámenme histérica, pero prefiero pegarle un grito bien fuerte a levantarle la mano. Tan así es, que si se me ocurre tocarla con un dedo o pasarla a llevar para manifestarle mi molestia, los llantos ofendidos de su parte me matan el alma, jaja, aunque sé que es exageración pura y con un agregado de dramatismo digno de un Óscar.

Este análisis me surge de una revisión rápida de cómo son los padres jóvenes con sus hijos en la actualidad. La falta de control sobre ellos es alta. Los niños están haciendo lo que quieren, pasando a llevar las costumbres y modales de los padres. Yo fui criada a la antigua, no podía poner el codo en la mesa, estaban prohibidos los garabatos, había que comer peinada y vestida (imposible almorzar en pijama), no podía responder a un reto, debía guardar silencio cuando los grandes conversaban, no tenía acceso a la tele si el papá la estaba viendo. Y resulta que mis padres ya no están preocupados de si la niña está o no peinada para almorzar, la niña responde mal y ellos se ríen, ella quiere ver la tele y por lo tanto hay que dejarla... y esto mismo ocurre con los padres jóvenes... Hace unos días estaba en un matrimonio y unos de los niños invitados (3 años) corrió durante toda la ceremonia con zapatos de suela que hacían bastante ruido y nadie hacía nada por detenerlo, salvo las caras de los asistentes que tratábamos de buscar la mirada de su madre para que lo controlara, porque por muy gracioso que fuera, estaba molestando y haciendo mucho ruido. Ayer andaba de paseo y me llamó la atención que un niño Down iba con la mitad del cuerpo afuera del auto, mirando por la ventana, sin que sus padres le dijeran algo... Estuvimos varios minutos detrás del vehículo y el niño nunca entró la cabeza.

La formación y la crianza no se logran a golpes, pero sí poniendo reglas y límites. Debemos enseñar a los niños a comportarse de acuerdo a los parámetros que la sociedad nos exige y a aquéllos que les permitan vivir de forma sana y segura.

jueves, octubre 20, 2011

Una canción de amor

La música vende amor y desamor. Y se entiende. Muchas veces queremos decir tantas cosas y buscamos en las canciones aquellas frases que representan eso que sentimos. Hay canciones para todo. Para decir "te amo", "no te amo", "entiendo tu dolor", "no vuelvo más a tu lado porque me hiciste sufrir", "me dejaste por otr@", "perdóname", "vuelve", "no te vayas", "no puedo vivir sin ti"...

Yo quisiera crear la canción perfecta que describiera mis emociones, pero no la vendería. Solo la dedicaría a una persona que lo merezca y se la cantaría cada vez que pudiera, escribiría parte de los versos y se los dejaría bajo su almohada o en su bolsillo sin que lo notara, la tareararía cuando pensara en él para así hacerla nuestra y única.

Quisiera ver una flor en mi velador que me recuerde lo mucho que me ama. Quisiera escuchar las palabras más bellas y que no se las lleve el viento. Quisiera despertar a su lado todos los días de mi vida con un beso de amor que me mantenga viva y agradecida por el resto del día. Quisiera sentir que el amor no acabará jamás. Quisiera tener la seguridad que al decirle "Eres el amor de mi vida", así lo sea y que no quede como una frase cliché que solo trató de llenar un espacio de tiempo vacío.

Si pudiera tasar todo el amor que he entregado y que estoy dispuesta a dar, sería tan alto mi patrimonio que sería millonaria. Tengo un corazón enorme, cargado de ilusiones, que a pesar de lo que sufra o de lo mal que lo trate, siempre está renovándose a la espera de una persona que quiera entrar en él y no salirse nunca más.

Por ahora, creo, dejaré de cantar. No tengo una canción de amor que cantar y no me sale la voz. No volveré a cantar hasta que mi corazón vuelva a latir como lo solía hacer. Es momento de ponerme en MUTE.

jueves, septiembre 22, 2011

Vagaje mental politizado

Cuando se hizo el plebiscito de 1988 yo era una niña que poco y nada entendía del contexto político y social de nuestro país. Tenía ciertas ideas basadas en lo que comentaban en casa, pero más allá de eso, no me importaba saber más. Era solo una niña. Con parientes militares pro-Pinochet y otros de izquierda en contra de la dictadura, no eran comunes las conversaciones sobre política porque, obviamente, generaban conflictos y por lo tanto, se evitaban.

Quedó grabada en mis recuerdo la canción del NO y el lema “la alegría ya viene” y el famoso arcoíris característico que adoptó el PPD para la posteridad. Supongo que cuando se hablaba de alegría, era para hacer alusión a lo que llamamos Democracia. Esa Democracia entendida como tener el derecho de opinar, votar, expresar sentires comunes, manifestarse libremente tanto a favor como en contra de las decisiones tomadas por las autoridades. Democracia que no existió durante el tiempo de dictadura, que aunque digan que fue un tiempo bueno en términos económicos comparado con lo que sucedía en los años 70 en Chile, época en la cual se privilegiaba lo “Hecho en Chile” y donde muchos comerciantes tuvieron el peak en sus negocios, socialmente la gente estuvo reprimida, intentando sanar heridas que por lo que se puede apreciar, muchos aún no logran sanar. No pretendo hablar de las atrocidades cometidas, porque sería seguir metiendo el dedo en la llaga, pero sí lo menciono sutilmente porque no se puede olvidar que hubo mucha gente de nuestro país que perdió la libertad de manifestar sus ideas, que no tuvo la posibilidad de crecer con sus familia de origen, que tuvo que irse del país, que ha tenido (o tuvo) que vivir durante el resto de su vida con el dolor de haber sufrido una tortura y lo que es más triste, no tuvo la posibilidad de ver nunca más a sus seres queridos porque nunca más se supo de ellos.

Yo era una niña. Crecí con una familia unida. Puedo decir que tuve una infancia feliz. Crecí bajo el Gobierno de la Concertación con una derecha dolida y una izquierda tratando de cambiar la sensación del país de ese entonces. Tengo la impresión que la derecha de esos años no era tan contraproducente que la de la última década. Supongo que se empezaron a aburrir de no poder tomar decisiones. Y si se mira desde afuera, en cierto modo tenían razón, pero en un país democrático, es la mayoría la que elige a sus autoridades.

Democracia. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales (de acuerdo a definición sacada de Wikipedia).

Actualmente, tenemos un Gobierno de derecha, elegido democráticamente. Me guste o no. La Concerta aburrió a muchos, y otros creyeron en esta “Nueva forma de Gobernar”. No me agrada la nueva forma de Gobernar, precisamente por eso, por la forma. Esa forma autoritaria con aspectos de amedrentamiento constante. Siendo objetiva hay algunas ideas que comparto, pero no me conforma el hecho de saber que se privatizan (o se terminan de privatizar) empresas, la mala gestión inicial para la reconstrucción de las regiones afectadas por el terremoto, la falta de comprensión de las manifestaciones sociales, la falta de criterio al detener las marchas legítimas, la poca empatía con las personas más necesitadas.

Pero lo que más me entristece, es que nosotros, los jóvenes que en esos años de cambio y de sanación social éramos niños y o que ni siquiera existíamos durante el Golpe de Estado, arrastremos discusiones arcaicas y obsoletas. Cuando escuchar hablar de “comunachos” me molesta enormemente, sobre todo porque se manosea el término para referirse a personas que no somos partidarios de lo que propone la derecha actual. No me siento comunista por no ser de derecha, no comparto el comunismo porque creo en el capitalismo. Para la forma de vida que se nos ha implantado en occidente es difícil creer que se pueda revertir la globalización, las redes sociales, tomar Coca-Cola o querer acceder a tener auto solo por lujo. Me ofende la falta de ideas de algunos derechistas jóvenes que pudren las redes sociales con comentarios anticomunistas asociando esta ideología a morirse de hambre, a ser roto o pobre. Más aún, me duele ver que se segrega directamente la ideología política discriminando por “clase social”. Me entristece que se considere que no ser partidario del gobierno actual implique ser anarquista, revolucionario o “encapuchado”.

Somos una generación nueva, con ideas diferentes. Somos de una generación de jóvenes con mejores oportunidades que nuestros padres, con más información externa, pero a veces discrepo de mis pares por la falta de capacidad de análisis, por haber heredado ideas de sus parientes en vez de irse creando el mundo acorde a lo que sucede actualmente. Falta más objetividad para ver los cambios, para enfrentarse a veces a discutir y debatir. Ya no basta con hablar de Allende o de Pinochet. Creo que el tema es otro. Es qué queremos para nuestros hijos y futuras generaciones, qué queremos hacer para generar cambios positivos que permitan lograr la armonía de un país que tiene gente linda que ama su patria, pero que se ve dividida por ideas pasadas, antiguas y poco contemporáneas.



lunes, septiembre 19, 2011

Endieciochada

Día 19 de septiembre. Anoche no fui capaz de salir.

Estuve durante toda la semana a la espera de los asados y empanadas del fin de semana. Tanta era mi ansiedad que programé un asadito en mi casa el jueves. El día viernes, en la pega, nos regalaron una empanada que tuve que comer sentada en mi escritorio. Yupi!! La excusa perfecta para irnos a mediodía y aprovechar toda la tarde en un asado en casa de mis padres. En la noche, a la Fonda con mi amor donde tomamos más que Bob Esponja. 
Sábado madrugando para participa del asado del Condominio, y en la noche asadito en casa de amigos.
Ayer durante el almuerzo, asado por supuesto, mi estómago ya no daba más... 

Anoche no fui capaz de salir.

Confieso que no bailé ni una sola cueca, subí mínimo 1 kg, comí como chanchito, jugué al emboque, comí anticuchos, empanadas de carne y mariscos, tomé vinito y piscola como buena chilena y todavía no he elevado ni un solo volantín. 

Felices Fiestas Patrias a todos.

lunes, septiembre 05, 2011

Monos temáticos


La angustia que nos produce como país la desaparición del avión donde viajaban 21 compatriotas es innegable. Reconozco que solté más de una lágrima viendo las imágenes, viendo las caras y muestras de dolor de aquéllos que compartían el día con ellos y de las personas comunes y corrientes que manifestaban su tristeza a las afueras del canal donde pertenecían 5 de los accidentados. Pero no considero que solo deba concentrarse la información en eso.
Hace una semana no se hablaba más que de la muerte de Manuel Gutiérrez a manos de Carabineros, la renuncia del General de Carabineros, la huelga de hambre de los estudiantes secundarios y de las movilizaciones de los estudiantes por una Educación Gratis y de Calidad…
No sé si es por la falta de acceso a otro tipo de información a través de los medios nacionales o porque somos un país muy pequeño, pero no deja de llamarme la atención lo monotemáticos que somos cuando sucede algo de relevancia.
Mañana comienzan alegatos sobre Hidroaysén, los estudiantes siguen en huelga de hambre, el Presidente volvió a bajar su aceptación en las encuestas, se entregó el asesino del empresario italiano, se esperan respuesta con respecto a la reunión del sábado entre estudiantes y el ejecutivo…

No me siento ajena al dolor de lo sucedido. Me afecta no entender por qué suceden este tipo de cosas, sobretodo con gente que era necesaria en vida. Pero también entiendo que hay otro tipo de situaciones que ocurren en el país y en el mundo. Hablar de un tema hasta agotarlo lo único que logra es que en el futuro se olvide.

Espero que la temprana muerte de los 21 nos ayude a querer más, a entregar más y exigir menos a la vida. Que la fuerza de Felipe Cubillos no se diluya en el tiempo y permita que muchos más abramos los ojos para mejorar este país. Que la simpatía y carisma de Felipe Camiroaga queden siempre grabados en nuestros corazones.

jueves, septiembre 01, 2011

Cíclica

Lo mío es cíclico. Ya lo he discutido con un amigo más de una vez.

Es cíclico. Una vez al año, dos veces al año y sobretodo en los cambios de estaciones drásticas.

Me declaré feliz en algún momento y siento que debo estarlo, sin embargo no me siento completamente feliz. He logrado muchas cosas en poco tiempo, independizarme con mi hija, mi tan ansiada casa está habitada desde febrero, anhelaba un perro que coletea en la casa de mi madre, afortunadamente tengo trabajo y amigas y amigos que me apoyan cuando los necesito.

Ya sé que es cíclico y lo tengo asumido como tal. ¿Cómo hago entender a otros este asunto? No es un tema de estrés (aunque puede que por ahora sí tenga algo que ver), no es falta de cariño, no es falta de plata... pasa por una necesidad interna de sentirme bien conmigo misma.

Cuando yo permito pasarme a llevar en algunos aspectos, me frustro. Me duele el alma, me duele el ego. Ya, digamos que me duele el corazón.

Siento que gran parte de las veces hago las cosas como deben hacerse y cuando no, trato de arreglarlas para que no se note tanto. No me creo con la verdad absoluta, pero intento tener una visión más amplia de lo que ocurre, leyendo, informándome, para evitar hacer comentarios que no conducen a ninguna discusión productiva.

Paso por esta parte del ciclo donde el circulo queda como "guateado", como elipse, alejada de mi centro y de lo que realmente me mueve. Es que me pasé a llevar el alma, y lo peor es que me duele. Y hace días que me duele.

Trato, dentro de mis posibilidades, de hacer bien las cosas. Pero me caigo en tonteras muchas veces. Parezco adolescente quejándome, buscando razones en la madurez. Porque ya no podría decir que me falta madurar. Si ya han pasado varios años y varios porrazos con lo que sí o sí aprendí. Esos porrazos son los que me hicieron así, menos conflictiva, más coherente, más de buscar la palabra por la buena que por la mala, de razones y buscar formas de solucionar los problemas. Antes era una cabra chora. Irreverente. Alegona. Quería cambiar el mundo a mi pinta. He perdido parte de esa esencia, aunque a través de estos medios escritos la mantengo. Eso era lo que más me distinguía por esos años cuando no me importaba nada. Por lo menos mantengo mi sentido del humor.

El ciclo está en su peak. Me duele estar en este punto. No me siento bien, no me siento conforme. Soy demasiado autocrítica y lo reconozco. pero por lo menos lo hago. Sé encontrarme los defectos, porque mi capacidad de análisis interior me supera y me obliga a mejorar los aspectos que considero negativos. Cuando no lo logro, me frustro... y así va el ciclo.

Necesito sentirme feliz. Un abrazo ayudaría bastante y palabras de ánimo para que no me duelan tanto el alma y el corazón.

sábado, agosto 20, 2011

Antigüedades

He vivido rodeada de antigüedades. La casa de mis padres se decora con variados artículos que fueron heredados de la visabuela. Dicen que fueron adquiridos en remates y tiendas de menaje durante los años 30 en adelante, por lo que el valor histórico y emocional está por sobre cualquier valor comercial que se les pudiera dar en algún momento.

La mesa de comedor que se usa solo en ocasiones especiales está impecable, lisa y sin rayas. Los muebles son de caoba y otras maderas nobles. Los bronces y plaquets abundan y los floreros, candelabros y jarrones son un deleite visual para quienes gusten de este tipo de adornos.

La convivencia con este tipo de piezas y accesorios me generaron en un momento de mi vida una cierta aversión a las cosas antiguas y juré que mi casa estaría compuesta de artículos minimalistas, sin mucho retoque y ojalá lo más moderno posible. Por la boca muere el pez. Mientras busco cómo decorar mi casa, evoco de una u otra forma los colores y formas de mis "paisajes" interiores referidos a mi casa materna.

Colores café caoba, castaños y ébano son mis preferidos al momento de elegir los muebles, sin querer los convertí en los tonos de decoración para mi hogar.

Paseaba hoy por la feria de antigüedades de la Plaza Perú, en los alrededores de la Universidad de Concepción. Muchas de los objetos que están a la venta son similares a los que me han acompañado durante años. Palmatorias y candelabros de bronce, botellas translúcidas en tonos verdes y cafè, tocadiscos y vinilos, planchas de acero, monedas, estampillas, lámparas de lágrimas de vidrio, jarras de acero enlozado y cuadros con fotos del antiguo Concepción, pósters de íconos como Che Guevara, Charles Chaplin, Elvis, entre otros y entre muchos articulos que se han convertido de culto como antiguas radios, màquinas de coser o aunque suene extraño, cassettes.

La feria es un paseo por la historia, es difícil conocer la procedencia de estos objetos, pero permiten imaginar como vivían nuestros predecesores. Estuve preguntando precios y éstos son variables, dependen del valor que el vendedor le dé.

Finalmente, empiezo a entender mi gusto por las antigüedades. Cuando se ha compartido con ellas pasan a formar parte de tu estilo sin querer queriendo.

martes, julio 26, 2011

Micreros, colectiveros vs Transporte público de calidad


Me muevo en auto. Soy mala amiga de los colectiveros y choferes de micro. Por lo general, peleo con ellos a través de la ventana o con la carrocería completa por el espacio que no cedo cuando intentan cambiarse de pista sin señalizar y de forma prepotente.

Sé que es un tema personal, y también sé que gran porcentaje de las personas del Gran Concepción se mueve en transporte público y no creo que lo disfruten. Lamentablemente, a pesar de que muchos se quejan del Transantiago, nosotros estamos a años luz de poder tener un sistema de transportes como el que ellos tienen. Consideremos además que no existe conectividad directa entre las comunas de San Pedro y Chiguayante (a menos que sea en tren y en horarios específicos) y no debe tomarse como un tema menor.

El proyecto Biovías ha ayudado a mejorar el aspecto de las avenidas, además ha permitido la circulación de las micros por zonas exclusivas en algunos sectores, sin embargo no ha logrado cambiar la mentalidad de los conductores de los vehículos del transporte público ni tampoco de los pasajeros.

Observemos las calles. Muy pocas son las avenidas por donde es posible que “congenien” vehículos pequeños con las micros. Y en aquéllas que es posible, las carreras y la prepotencia por parte de los choferes es notable. Para qué hablar de los choferes de colectivos. Ellos al parecer son de otro planeta porque no respetan la señalización ni los cruces ni los paraderos… ni nada.

Pongo ejemplos claros:

Entrada al puente Llacolén por Calle Los Carrera: Justo en el comienzo del Puente Llacolén, en la bifurcación hacia la población de los edificios de colores, las micros de detienen a tomar pasajeros. No hay paradero, no hay señal de Parada.

Entrada al Puente Llacolén por Avda. Costanera: Precisamente en la subida a uno de los enlaces con el puente (oreja) las micros se detienen a tomar pasajeros, provocando un desconcierto en el conductor que viene detrás, pudiendo generar un accidente. No hay paradero, no hay señal de Parada y es imposible que haya por la morfología del camino.

Calles Chacabuco, Lincoyán y Rengo: son las calles por donde más circulan taxis colectivos. No respetan a los vehículos particulares, tampoco respetan la señalética, menos los paraderos autorizados. Toman y dejan pasajeros donde se les da la gana, adelantan y se cruzan sin tomar ningún resguardo, sin señalización.

Camino a Chiguayante: Es el camino de los que recorro habitualmente que me provoca mayor temor por la velocidad de los vehículos, en general. Habitualmente, las micros van a una velocidad superior a los 100 km/h y cuando no vas a una velocidad que a ellos les acomode encienden las luces altas que se reflejan en los retrovisores. Me ha pasado más de una vez que he tenido que acelerar a más de 100 km/h porque no me es posible cambiarme de pista y me amenazan con las luces.

El hecho que las micros paren en cualquier parte tiene que ver principalmente porque no se respetan las paradas autorizadas tanto por parte de los pasajeros como por los mismos conductores. Tiempo atrás se instauró esta medida en calle O’Higgins y San Martín, pero más que eso no he visto.

Las carreras excesivas de las micros y los taxis colectivos pasan por lo que se ha mencionado desde siempre. No es posible que los choferes ganen por boleto cortado. Fíjense en los “sapos” que están en los paraderos. Cumplen la función de radares de los micreros y les indican a cuántas micros más allá van la otra ‘máquina’, lo que claramente genera que el chofer ande a altas velocidades por zonas de 60 km/h.

Por otro lado, me simpatiza el tren, pero no cumple mis expectativas para mis destinos habituales. Quizás cuando sea el momento se transforme en mi modo de transporte interurbano favorito.

No es mi intención quitarle valor al transporte público, todo lo contrario. Controlando de mejor forma a los choferes de este sistema pueda mejorarse su valorización. Mejorar el estado de las calles, mejorar el acceso a los buses, cambiar la mentalidad de la gente de hacer parar la micro o el taxi colectivo en cualquier parte, entre otras son ideas que deben implementarse.

Así es que para terminar, considero (así como muchos otros) la venta de las acciones de ESSBIO debiera usarse en mejorar las condiciones de transporte de nuestra zona, en vez de seguir invirtiendo en el metro de Santiago que no nos aporta en nada a las personas de la región del Biobío.

CHILENITOS POBRES O POBRES CHILENITOS????


*Esta nota la tomé prestada a Cristian Miranda, amigo de Facebook de una amiga, pero desconozco el autor oficial.


Un CHILENO le envía un Mail con una pregunta a otro CHILENO que radica en los EE.UU.:

¿Por qué los CHILENOS somos pobres?

Respuesta :

Amigo, cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque.

-¿Cómo puedes llamarte pobre, cuando eres capaz de pagar por un litro de bencina más del triple de lo que pago yo?

-Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad, de teléfono y celular, un 80% más caras de lo que me cuestan a mí.

-Pagas comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito del triple de lo que aquí nos cuestan, o… cuando por un AUTO que a mí me cuesta 2,000 dólares tú puedes pagar por el mismo 15,000 dólares.

¡NO TE ENTIENDO!

Nosotros somos pobres, los habitantes de La Florida. Por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra sólo el 2% de IVA (hay otro 4% que es Federal; total = 6%) Y no el 19% como a ustedes los ricos de CHILE.

Además, son ustedes los que tienen 'Impuestos al Lujo' como son los impuestos por gasolina y gas, alcohol, cigarros, puros, cerveza, vinos, etc.) que alcanza hasta el 320% del valor original, y los otros Impuestos como: a la RENTA (impuesto sobre las utilidades y sueldos), Impuesto sobre automóviles nuevos, IMPUESTO A LOS BIENES PERSONALES (contribuciones), Impuesto por uso de automóvil.

Los pobres somos nosotros los que vivimos en USA que NO pagamos Impuesto sobre la Renta si ganamos menos de $3,000 dólares al mes POR PERSONA (más o menos $ 1.500.000.- pesos CHILENOS).

En Chile hasta tienen que pagar por los colegios a cambio de una mala educación, y mira si seremos pobres aquí en EE.UU., que mandamos a nuestros hijos a las escuelas de nuestros barrios o comunidades, que son públicas, en donde hasta nos prestan los libros de estudio previendo que no tienes con qué comprarlos.

A veces me asombra la riqueza de los chilenos que piden un préstamo cualquiera, y son capaces de pagar 38% anual de intereses, como mínimo. No como aquí, que apenas llegamos al 8% (generalmente 7.8%), justamente porque NO estamos en condiciones de pagar más.

Saca la cuenta. ¿Quién es el rico, y quién el pobre?

Por último, más del 10% de la población económicamente activa en CHILE NO TRABAJA. Aquí, en cambio, sólo hay un 4% en la misma situación. ¿No te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que sólo los ricos se pueden dar? Vamos hermano, te quedaste en CHILE porque eres RICO. Son los pobres como yo los que nos fuimos a probar suerte a otros lados. Y son tan ricos allá en Chile que a los jubilados de la Tercera Edad se les saca un 2% de su aporte previsional para financiar las licencias médicas (días no trabajados) de los trabajadores activos. ¿En dónde

se había dado tanta abundancia para darse esos lujitos que no se dan en los otros países del mundo?

MORALEJA….Ante esta indesmentible realidad sólo hay dos explicaciones….O los chilenos son más ricos que acá, …o son más huevones. Así de simple. La segunda opción pareciera ser la que más les calza… ¿O no?

Bueno amigo te mando un abrazo y ahí luego me cuentas cómo les va con el nuevo presupuesto y las elecciones municipales de este año, que al parecer prometen más de lo mismo, es decir que seguirán siendo más ricos que nosotros.

¡Qué buena suerte la de ustedes!... Lo único malo es que tienen gobernantes manilargos para agarrar el buen billete de todos los chilenos para hacer más ricos a sus amigotes empresarios.

Atentamente: …………………………….Tu pobre amigo inmigrante.