miércoles, octubre 20, 2010

Promesas

Te llamamos...

Cuando pueda, te aviso...

Ojalá nos volvamos a ver pronto...

Déjeme el número y cualquier cosa le aviso...

Hice todo lo que estuvo a mi alcance...

Sabes que puedes contar conmigo...

Voy y vuelvo...



Las promesas son para cumplirlas, los compromisos son para hacerse cargo.

No estoy de acuerdo en que las palabras se las lleva el viento, porque en mi vida no suelo decir mentiras. 1º porque no me sale y se nota que miento y 2º porque no me gusta hacer daño a la gente que me rodea de forma gratuita.

Llego a ser un poco porfiada de no entender que no todas las personas tienen buenas intenciones cuando hablan o cuando hacen. Y me cuesta entender, porque siempre he creído en las palabras, en el poder del lenguaje y por lo mismo me gusta cuidar las cosas que digo, porque sé que al ser mal utilizadas puedo generar daño, o pasar por rota o por irreverente.

Las promesas para mí son para cumplirlas... La mentira tiene distintos matices, y uno de ellos es no ser consecuente con lo que se dice y con lo que se hace...

En un día nublado como hoy me dan ataques de depresión espontánea y me pongo a filosofar.

Saludos

viernes, octubre 08, 2010

Plan B - vivir

Creo que la vida es una sola. Creo que los ideales hay que creerlos con fuerza y tratar de lograr cumplir los objetivos autopropuestos. Creo que el instinto de sobrevivencia toma matices difíciles de imaginar cuando no se ha tenido una vivencia traumática. Creo en la familia, en el amor de pareja y en el amor hacia los amigos.

¿Por qué esta reflexión?

Creo en la capacidad de querer y amar. Creo que los seres humanos vivimos para estar acompañados, para sentirnos queridos, para recibir y dar amor.

Creo que es posible vivir una vida normal en el anonimato de los medios, así como también creo que cuando tenemos algo bueno que aportar ese anonimato deja de serlo y pasar a ser conocido por tus habilidades, capacidades y atributos también resulta válido.

Los mineros atrapados en la Mina San José representan, a mi juicio, la capacidad de sobrevivencia en equipo, organizada, son además un signo de esperanza porque siempre creyeron que los ayudarían a salir; su sobrevivencia imagino que se debió al amor por sus familias, al apego con la vida, a la capacidad de apoyarse mutuamente, a esa necesidad de sentirse queridos.
Mi crítica apunta a que, si bien entiendo que deba cubrirse mediáticamente su rescate y no está mal, toma en ciertos momentos aspectos de reality show, donde hay gente que quiere figurar porque sí. Critico la cantidad de recursos invertidos en "salvar" a sus familias, a la plata invertida en las ollas comunes, en los shows benéficos, a la gente de la tele que va a hacerles caritas, a las cámaras de televisión que se pelean una entrevista a una señora preparando una cazuela o porotada, a esas notas hablando de la vida de cada uno, como si fueran superhéroes... esa misma gente que está encerrada en esa mina, es la misma gente que anda en las calles del centro de una ciudad, que uno NO mira, que uno NO saluda, y que le importa un bledo qué haga con su vida y cómo se gana la plata. Son personas chilenas comunes y corrientes, con una historia de familia, con una historia de fútbol, con una historia de trabajo.

Sí, hay que poner en el tapete las leyes laborales, y en eso no hay discusión, pero ese morbo chileno de querer aprovechar situaciones dramáticas de historias reales de personas para poder tener un auspiciador más, me molesta en exceso. Esto durará lo que Ud. demore en tomarse el té viendo noticias, durará hasta que empiece la Teletón y haya otros temas tan o más dramáticos a los cuales darles pantalla. El "inmediatismo" es algo clásico en este país, y la gente olvida fácilmente.
¿Se acuerda Ud del Zafrada? ¿Ha ido a ver las condiciones en que quedó Dichato? Hay otras historias de anónimos, que también lo han pasado mal... Nuestra región sufrió un terremoto terrible, pero al parecer dejó de ser importante.

Creo en la vida, creo en vivir, creo que es necesario entender de qué se trata la vida para poder entender por qué hay que vivirla.

Fuerza mineros.

sábado, agosto 28, 2010

¿Se lo cuido?


Si ha estacionado su vehículo en alguna calle que no tiene parquímetro podrá notar que a cambio se ha instalado uno de esos famosos "cuidadores" y/o "acomodadores" de autos que aparecen cuando uno lleva más de 3/4 de la maniobra hecha para estacionar creyendo que por aletear varias veces están cooperando. O bien, ocurre también que de las sombras se asoma uno estos mismos personajes para hacer ese mismo efecto de aleteo constante, estirar la mano y cobrar por un supuesto favor-trabajo que estamos, a su parecer, obligados a pagar.

Existe en nuestro país una "institucionalización" de este oficio que es muy común y habitual desarrollar afuera de pubs y discotheques. Los dueños de vehículos se ven obligados a pagar por un supuesto servicio de cuidado de autos que por las noches suele tener un precio más elevado por los riesgos asociados tanto a la misma noche como a los delincuentes que probablemente se vean tentados de usurpar un auto ajeno. Cada cuadra tiene un dueño que muchas veces dice tener un permiso municipal para obrar en esa calle determinada, se ha equipado con una chaqueta reflectante a modo de uniforme, usa un paño por opción, quizás para pegarle una limpiadita al espejo retrovisor del conductor a modo "buena onda" y que podría servirle para que el aleteo típico sea más notorio.

Lo particular de este oficio es que quienes lo ejercen toman una postura de poderío frente al uso o desuso de esa calle que la vida le ha asignado y los conductores que osan usar ese espacio deben atenerse a sus reglas, sus mañas, su (algunas veces) falta de educación, poca cortesía, y sobretodo prepotencia. Los conductores muchas veces adoptan una postura de benevolencia con estos entes que creen que realmente están ejerciendo un oficio y a veces por pena o sólo por no ser descorteses terminan sacando un par de monedas por la ventana del auto a modo de agradecimiento. ¿Agradecimiento por qué? Ésa es la duda que nunca he logrado comprender.
No vale la pena estacionar el auto lejos del Centro y evitar los parquímetros porque siempre va a aparecer ese odioso especimen.

"Quiébrese, quiébrese" ... ¿Sabrá que quebrarse en el auto no se puede?
"Son quiniento no más dama" ... ¿a pito de qué, si acabo de llegar?
"No volvai a estacionarte aquí o sino vai a tener problemas" ... ¿desde cuándo que la calle es suya? Tengo entendido que la calle es pública. Si llega a pasarle algo a mi auto cuando me vuelva a estacionar, ya sé a quién echarle la culpa, así es que no le conviene amenazarme.
"Shhhiii cagao, pa' eso no me dai na'" ... yo feliz con no andar regalando plata.
"No me haga cuidarle más el auto con esa tentación tan grande que dejó adentro" ... Es mi problema lo que dejo adentro del auto, no se haga cargo de algo que no le he pedido.
"Se lo cuido?" ... Sé que no va a hacer nada si me lo tratan de robar, pero ya bueno.
"Saliste de tomarte unos tragos y te cagai con la plata?" ... Yo decido en qué gasto mi plata.

Hay oficios en este país que creo están mal indicados y no estoy de acuerdo con que una persona libre se vea obligada a tener que regalar plata a gente que a mi parecer no hace nada más que ocupar SU tiempo esperando que alguien se suba a un auto para sacarle unas monedas. De hecho, sinceramente si yo estuviera sin trabajo, así como veo que tanto el que da como recibe ha visto en este famoso oficio una institución que pretende arraigarse en la cultura popular, me pondré un chaleco reflectante, bloqueador solar, un monedero y esperaré pacientemente a extraerle la plata a esas personas que sólo por tener un auto DEBE obligadamente sacar de su bolsillo un par de monedas, porque así se ha establecido.

domingo, agosto 22, 2010

Un domingo de alegría y palabras al aire


Crecí con una idea lejana del año 2000. Se especulaba que para ese año íbamos a movilizarnos en autos voladores, que muchas prácticas se controlarían por medio de la voz o huellas digitales. Se escuchaba también que se acabaría el mundo, que la Tierra se iba a destruir, que caerían meteoritos y un sinfín de ideas absurdas que obviamente no sucedieron.

Este año 2010, a 10 años del supuesto acabo de mundo, nuestra Tierra nos ha desafiado. El año comenzó con la sacudida terrible de Haití que nos conmovió en el alma, luego nos tocó de cerca con el terremoto más grande de la historia y el tsunami que se llevó a varios compatriotas, y seguido a eso se presentaron esos agujeros circulares en Centroamérica entre otros eventos, y ahora por negligencia humana tenemos a 33 mineros atrapados en una mina, afortunadamente vivos.

Había sido bien pesimista con respecto a la situación de los mineros, pero me conmueve enormemente saber que están vivos, principalmente por un tema de empatía y ponerme en lugar de sus familias. Los seres humanos tenemos esa necesidad de saber el destino de nuestros queridos. Por eso entiendo la angustia de aquellas personas que perdieron familiares por culpa del mar y así también entiendo cuando los familiares de los detenidos desaparecidos se siguen preguntando Dónde están. El hecho de saber que los mineros están vivos permite a sus familias estar más tranquilas, las llena de esperanzas al futuro, remece a un país completo, a este país que ya tiene cuero de chancho después de tanto sufrimiento.

Una lección que aprendo de todo esto es que la Tierra no distingue colores políticos, ni situaciones económicas, ni condiciones sexuales, ni colores de piel. He visto un país más unido, un país emocionado, un país que valora a las personas. No esperemos estar cerca del acabo de mundo para sensibilzarnos. Nos falta de repente recibir un remezón en el corazón para darnos cuenta que las cosas simples son las que nos harán felices.

Fuerza mineros!!!! Vamos Chile!!!

sábado, agosto 21, 2010

Cuando pica ese bichito


El proceso de conquista de un hombre o una mujer probablemente sea distinto para cada caso, pero es indudable que esa sensación de agrado y nerviosismo que produce estar frente a esa persona que nos interesa conquistar es increíble y única, además de las maripositas en el estómago, colores que van y vienen en nuestras caras, feromonas que vuelan alrededor y/o risas absurdas.

No se trata de convencer al otro de nada, no tiene que ver con verse guapo o no, porque a fin de cuentas cuando la atracción se genera, es independiente de muchas cosas que se dan cuando una persona busca un flirteo esporádico a una relación de verdad...

Y así como pienso en la ilusión de la conquista es también cómo me dedico a observar a parejas interactuar en la calle o en actividades comunes. No es agradable ver parejas discutiendo. He observado posturas de dominación, una vez vi a un personaje que le pegó una cachetada a su polola en plena calle, he visto ese dedo acusador, he visto a una de las partes llorando rogando perdón y también he visto un llanto desesperado rogando amor.

El amor es un sentimiento lindo, pero complicado. Es un sentimiento que aprieta el corazón y en algunas ocasiones nos hace parecer estúpidos, entregados a otra persona a tal punto que a veces uno olvida su propia vida por entregársela a otro.

No basta con la atracción química o física para establecer una relación, es importante al mismo tiempo compatibilizar ciertos aspectos de la vida cotidiana, costumbres, educación, pero sobretodo intereses, porque la vida me ha enseñado que el amor se cultiva de a dos y no de forma forzada tratando de agradar al otro constantemente sino de encontrar un equilibrio en los temas y vivencias que se quieren compartir.

lunes, agosto 16, 2010

Tropezón


¿A quién no le ha pasado que va caminando apurado por la calle y de repente se cruza una enorme hormiga y lo hace tropezar?
Por lo general es un evento que se vive en solitario, acompañado quizás por un ofensivo ataque sicológico personal por no ser lo suficientemente inteligente al caminar.

Una de las perspectivas que imaginé fue observar a un personaje de terno con su diario bajo el brazo con paso firme un constante... lo veo tropezar, cambiar el diario de brazo y seguir caminando como si nada, esta vez poniendo más atención al piso.

Veo también a una mujer de taco alto, que camina muy seductora por la calle creyendo que va por la pasarela de la vida... plaf que tropieza pudiendo incluso caer por la inestabilidad de sus zapatos. Afortunadamente no perdió el taco y continúa caminando arreglando su falda ajustada a los muslos y haciendo como que no pasó nada lalalal

El divertido caso de tropezarse y buscar a un cómplice con quien compartir una sonrisa absurda, autoechándose la culpa de semejante torpeza. Como si uno fuera el único personaje en el mundo que se ha tropezado. Y si no hay nadie con quien reir, reir a solas, mirando a la nada, avergonzándose incluso de reir como un loco por la calle... como si reir solo no estuviera permitido...

Quizás después de aquel tropezón pensemos en llegar a contarlo, porque no fue cómodo vivirlo, porque había mucha gente mirando, pensará ¿cómo me pudo pasar eso a mí?, buscando justificar ese acto de falta de coordinación, de torpeza... Pero lo más seguro es que en pocos minutos se olvide del episodio.

Esto de tropezarse en la calle con hormigas gigantes es casi tan absurdo como atorarse con baba o morderse la lengua... debe ser por un problema de sinapsis cerebrales. Pero a todos nos ha pasado alguna vez, así que Usted no debería sentirse mal si le llega a suceder de nuevo.

jueves, agosto 05, 2010

Soy como soy


Me ha dado últimamente por meditar sobre las actitudes que debería tomar frente a la vida. Había escuchado que a los 30 venía una crisis pero nunca pensé que fuera para tanto… siento que es mejor echarle la culpa a esa crisis que empezar a cuestionarme mucho más mi actuar frente a ciertas cosas que antes no me producían ningún resquemor. Por lo general usaba la técnica de “tomármelo con Andina” o bien mandar a la cresta todo y punto final.

Sensaciones de angustia sin sentido, sobretodo cuando mi desarrollo profesional y personal está en un momento bueno… podría ser mejor, pero vamos! también podría ser peor, así es que viendo los pros y los contras, todo funciona y de forma correcta.

Decidí en un momento dejar de hacer algunas cosas para ver cómo repercutía eso en los demás. Me han tildado de loca, de espontánea, de divertida y de jugosa, pero curiosamente también me han dicho fome, pesada, irreverente, rebelde… pues que cada quien se quede con su percepción. Yo trato de ser juiciosa y sutil con aquellas personas que suelen ser complicadas o distintas al resto y es cierto que hay ocasiones en que simplemente no se puede. Si hay algo que me hace sentir tranquila es que me gusta ser como soy, que a veces trato de acomodarme al medio de la mejor forma que creo posible, pero vuelvo siempre al punto de equilibrio… mi (des)equilibrio que me caracteriza, que me hace ser quien soy y que me identifica sobre el resto. Porque si hay algo que no voy a permitirme jamás es que me digan que soy calcada a mi vecino, como las figuritas que se recortan en papel.

Conceptos de hoy: Identidad, individualidad, autenticidad y unicidad por sobre todo lo demás…

miércoles, agosto 04, 2010

Musculines


Hace años que voy al gimnasio. Habitualmente lo hacía por las mañanas, después de ir a dejar a mi hija al colegio, e imagino que varias de las mujeres que íbamos a esa hora hacíamos lo mismo. Mi trabajo actual no me permite ir en las mañanas y por tanto, voy después de la pega.

No hace mucho que estoy en mi actual gimnasio… y lo simpático de ser “nuevita” es que día a día voy descubriendo a personas que no veía hace mucho tiempo porque les perdí el rastro. Reconozco que en ciertas ocasiones no me gusta conversar mucho porque no voy a hacer vida social, sino a relajarme en silencio, en un estado de trance que conjuga fuerza de voluntad, fuerza física y respiración. Por lo que puedo darme cuenta, somos varios en esa onda en todo caso.

Lo que me ha parecido más curioso, y digo curioso porque no sé si es en el ambiente que yo me muevo no hay este tipo de personas tan asiduas a cultivar el físico, es ver a esos tremendos hombres, con tremendos brazos, tremendos hombros, tremendas espaldas cuyo tamaño de la cabeza no acompaña. No es en todos los casos, pero hay especímenes que son así y no dejan de parecerme un poco deformes.

Recodaba mis tiempos mozos de músculos marcados. Hace meses que no dedico tiempo a mi físico, he tomado la decisión de volver a retomarlo, consciente que me va a costar un poco más porque a los 30 años no es tan fácil eliminar las grasas acumuladas como cuando tenía 27. Es increíble y un poco desolador darme cómo mi cuerpo ha mutado… es la edad, pero no me va a ganar. Lo voy a lograr.

martes, agosto 03, 2010

SLURP



Últimamente he puesto mayor atención a un hecho que ha comenzado a darme un asco atroz.

¿Qué hace Usted cuando quiere dar vuelta una hoja de un libro, o contar muchas hojas, o revisar un talonario de cheques, o desea abrir una bolsa plástica separando sus paredes?

Pues, se chupa los dedos. En un acto consciente o inconsciente Ud., se lame uno o dos dedos para realizar esta tan simple acción.

Nunca había puesto atención a tan insignificante “labor” hasta que en una panadería de San Pedro, la mujer detrás del mostrador que vestía gorro anticaída de pelo, delantal, mascarilla y guantes, para separar un pedazo de bolsa plástica en la que irían un par de láminas de queso, después de varios intentos de separación “en seco” optó por meter uno de sus dedos en su boca (por detrás de la mascarilla) para lograrlo. Quedé impactada. No supe qué decir y por lo tanto no dije nada. No era mío.

Y después de esa situación inquietante me fui dando cuenta que una persona que me visita cada cierto tiempo en la oficina se lame los dedos con tanto fervor que siento que muestra su lengua desde el interior para sacarme pica, como diciéndome, “te voy a dejar todas tus hojas babeadas”.

Definitivamente, esto del lamido de dedos me tiene trastornada. Lo mismo me ocurre cuando veo que alguien se limpia la nariz tranquilamente con un dedito y después se apoya suavemente en el “caño” de la micro, o me da el vuelto de alguna compra de comida.

No sé si la solución sea andar con un dedal de goma en el bolsillo, pero este hecho tan simplón, me tiene bastante desconcertada y le estoy tomando una fobia incontrolable…

SLURP!!!


lunes, julio 26, 2010

Inmortalidad inventada


No me gustan los médicos, ni los exámenes médicos, ni las urgencias médicas, ni los medicamentos... nada que tenga que ver con el área de medicina tradicional me gusta... es algo que he repetido durante años, porque nunca necesité (salvo excepciones obviamente) estar revisando mi salud de forma constante.


Dentro del último año, comencé con visitas continuas al médico después de que por el asalto tuve que rehacerme un dedo, porque empecé con sensaciones de salud distintas a las habituales, porque presenté cuadros de dolores de cabeza por estrés, porque ahora me atacan cólicos renales... maldición! No soy inmortal y tampoco soy inmune a todas las enfermedades existentes en el mundo.


He tenido que controlar bruscamente mi fobia a las agujas, porque me trastorna el hecho de pensar que me atraviesan la piel haaaaaa y la sangre, y el dolor y ahhhh que miedo!!!! Lloraré, como siempre lo hago cuando me muestran una jeringa... de a poco me he ido entregando al "sistema" de atencíones clínicas, pero NO es de mi agrado, aunque sea por mi bien.


Me retan porque no me he hecho los exámenes... es que tontamente pensé que se pasaría solo, pero por lo visto no es así... Durante mucho tiempo pensé que no me pasaría nada nunca, que estas cosas le pasaban sólo al resto de las personas, pero por lo que me estoy dando cuenta, soy una mortal común y corriente, con 30 años que se me están notando porque ya no logro tener el cuerpo atlético de hace unos años atrás, porque me canso, me arrugo y me enojo con más facilidad hahahaha (mentira)


Prometo hacerme un examen esta vez... porque el otro examen que tengo pendiente no puedo hacérmelo porque no logro encontrar la orden que me dieron antes del terremoto ¬¬ ajajaja... soy una irresponsable, lo sé. Línchenme.

martes, julio 13, 2010

Imagina




La Fran está haciendo sopas de letras, igual como las hacía yo cuando niña... heredó ese don ñoño de mí. Siempre me gustó hacer puzzles, crucigramas, rompecabezas y cuando estaba en la U descubrí los Sudokus. Todos los juegos de ingenio me agradan y me encanta que la Fran también disfrute de ellos, porque aunque Usted no lo crea, ve menos tele, y menos ganas le dan de jugar al computador.


No pretendo que mi hija sea una retrógrada que no sabe nada de tecnología, pero creo que hay que entregarle esa información de a poco, para que desarrolle su imaginación, para que sus rasgos cognitivos se desarrollen de mejor manera y por tanto permitir a su cerebro que potencie habilidades que en muchos niños y niñas quedan escondidas (o bloqueadas) por mantenerlas descansadas por mucho tiempo... Los juguetes existen por algo y seguirán existiendo mientras obliguemos de una u otra forma a nuestros niños a ocuparlos.


Las Barbies eran mi fascinación, me hubiese encantado tener toda la colección, el auto, la casa, el supermercado, la oficina, etc... Lo mismo con los Playmobiles... pero no pude y tuve que inventarme autos y casas y supermercados con plumavit de las cajas de la TV nueva o del nuevo mini componente de esos años, con envases de shampoo, o con las sillas del comedor... la imaginación daba para mucho...


Y como la imaginación es algo que puede ser desarrollado a destajo, y mientras más imaginación una persona tenga, más soñador es... por tanto verá la vida de una forma más positiva, menos complicada y más alegre...


Hay un comercial que dice "ensuciarse hace bien" y pucha que creo que es cierto... Jugar a la comida con barro, revolcarse por una loma de pasto, jugar a la pelota y quedar con las rodillas verdes... En verano era entretenido jugar a las bombas de agua o manguerearse en el patio, correr con los pies descalzos por la playa, ir al campo y perseguir gallinas, pollitos, lechones o gansos. Subirse a los árboles de nísperos, sacar maqui de la mata, cosechar uvas...


Soñar e imaginar son conceptos, intangibles, intocables pero no inalcanzables... imaginar no cuesta nada (y soñar tampoco). Por eso no pretendo que mi hija deje de imaginar a corta edad, y en cierta medida la obligo a desarrollar su imaginación, a que crea en que todo es posible... a los 7 años es difícil proyectarse hacia el futuro. Ser grande aún está muy lejos...



domingo, julio 04, 2010

Yo mujer, tú fútbol


Si bien no soy una persona fanática por el fútbol, este Mundial FIFA 2010 me hizo vibrar, principalmente porque nuestro país se presentaba como uno de los buenos equipos en competencia.


Chile se paralizó por completo durante esas 2 horas por cada partido… Y me quedaron unas dudas grandes… ¿qué pasó con esas mujeres que supuestamente íbamos a quedar de lado porque nuestros hombres sólo iban a hablar de fútbol? ¿Será real que las mujeres se sentirían desplazadas por un balón? ¿Cuántas mujeres prepararon sopaipillas, panqueques, desayunos o ensaladas para que sus hombres vieran el mundial?


Yo disfruté la permanencia de nuestra selección a concho, me dediqué a ver casi todos los partidos por internet, en la mañana, en la pega y a medio día. Disfruté de cada gol, junté las laminitas en el álbum virtual de Panini, hice salud por la Selección Chilena y compartí con mis amigos y colegas los triunfos, los goles, las entrevistas, las tarjetas amarillas, los offsides, las ofensas a los árbitros…


Facebook dio a entender que muchas de nosotras estábamos participando de esta celebración. Creo que no quedaba otra que hacerse parte del interés común… casi como un adelanto a los festejos por el Bicentenario de Chile, con banderas colgadas desde las ventanas de las casas, carros del centro vendiendo vuvuzelas y nuestras mascotas vestidas en tricolor.


La estigmatización de las “minas” anti-fútbol no se vio reflejada durante este Mundial, por lo menos no dentro de mi ambiente. Sí debo reconocer que me enojé en un momento en casa porque las mujeres se dedicaban a hablar de cosas de minas durante el partido Chile-Brasil jajja. Nuestros ojos se vieron deleitados con aquellos estupendos jugadores, piernas trabajadas, pectorales marcados bajo esos nuevos modelos de poleras ajustadas. Lo bueno de ver fútbol, es tener entretenida la vista y obviamente, ver fútbol de excelente calidad.


Pudimos haber perdido a nuestros hombres durante un mes, o haber decidido compartir esta pasión con ellos. Así como ellos pacientemente nos acompañan al shopping, nosotras debemos entender que un Mundial, y sobretodo si juega tu país, es un hito cada 4 años en la historia de la pasión de multitudes. A mis 30 años, disfrutar de un Mundial y ver a Chile luchando por posicionarse como buen equipo me llenó de orgullo.


Y aunque se me apagó la chispa mundialera cuando quedamos eliminados, sigo estando al tanto de lo que sucede con los equipos. Todo ha vuelto a la normalidad, ya no canto el wakawaka, y mis nicks ya no hablan de fútbol… Una linda experiencia, una entretenida vivencia… Por ahora a esperar una semana más y ver quiénes se llevan la Copa.

jueves, junio 03, 2010

Guachacas

Estamos a punto de celebrar nuestra famosa cumbre Guachaca (13ª) y se me ocurre recordar cosas tan guachaquientas como cotidianas en nuestra cultura popular urbana.


Durante el invierno, era famoso el membrilo machucao que había que patear, golpear, lanzar al aire (o lo que a Usted se le ocurra) para comerlo con sal en una servilleta durante el recreo a la salida de clases. Lo mismo con la nalca que venden en carretones. Yo jamás la he probado, dicen que se parece al apio. Confieso que lo encontraba rasca, pero creo que ya estoy en condiciones de pasearme libremente por la calle con una nalca bajo el brazo e incluso repartiría pedazos si es que alguien me pide. Las ciruelas verdes con sal… otro comestible típico, y que tampoco me di el “lujo” de compartir.


Hay una etapa en nuestras vidas en que no queremos parecer rascas, pero con la edad uno se va dando cuenta de la superficialidad de ciertos asuntos que a estas alturas ya dan lo mismo. Años atrás hubiese pensado que ir a un concierto de “La Noche” o de “Américo” era la peor de cuma, pero resulta que ahora escuchar boleros o cumbias está súper de moda, y resulta casi incomprensible que alguien no se sepa al menos una canción de esos cabros de clase humilde que han surgido por talento y por la aceptación de ese público que ha aprendido a querer sus orígenes y costumbres asociadas por lo general al campo, a la radio rasca de la micro o al lumpen.

Si bien, muchos aspiramos a tener un auto topísimo, también resulta de culto tener un Fito o un Escarabajo, que aunque sus motores suenen a veces como cachurretas y haya que empujarlos para partir uno termina admirando a su dueño por elegir ese modelo.

Condorito o Barrabases son revistas que han sido parte de nuestra historia… Incluso hay un Barrabases del Mundial en África, que ya adquirimos en mi casa. Tenemos muchos Condoritos empastados por idea de mi papá que creo que con los años han ido adquiriendo un valor agregado, sólo por ser parte de nuestra cultura.

Qué más Guachaca que escuchar un Zalo Reyes con “Prisionera” o a Claudio Reyes con “La Tarde está llorando”. Incluso hablar de Pablito Ruiz, de Yuri, Cecilia, Aleste aunque sean enfermos de Kitsh nos sabemos una que otra canción y podemos tararearlas…

Nos hemos vuelto más tolerantes con la diversidad. Estamos en una época en que los recuerdos nos hacen partícipes de conversaciones… Es muy típico recordar los Dibujos Animados de antaño, las tapas de yogurt metálicas, las cajitas metálicas de dulces… Reflejo de querer recuerdos es el programa “Pepito TV”…Ya no es tan rasca tener una radio con cassette en la cocina, usar tejidos a crochet tipo mañanita…Si me acordaba de los calzones de lana, de los bototos tipo rambo, las zapatillas North Star o las Topper y su alternativa Tigre, el Topo Gigio con Raúl Matas, el Guru Guru, el Señor Lápiz y el Tiburón Aterrador, Los Venegas, la Familia Cárcamo, la moda Adrenalina...

Nuestra cultura de antaño se ha vuelto cultura guachaca y siento que es bueno. Las ferias costumbristas han vuelto a ganar popularidad, el mimbre no es un material sólo de campo, tener pailas de greda está in, tomarse una chicha o bailar una cueca es lo máximo, ir al mercado a buscar una cazuela o a una pescadería a comprar empanadas de mariscos también la llevan…

Más guachaca que este post que ni siquiera sé como terminarlo…

Saludos y Viva la cultura guachaca… 4 y 5 de junio se viene con todo